Diarios de viaje > Departamento de Arequipa, América del Sur
Arequipa y Valle del Colca
Escribe: punger
Dedicado a Lucía,quien con su hermoso relato inspiró mis deseos de aventurarme en estas tierras donde los sueños y el pasado se atreven; y a Paola, quien me recibió en su ciudad con el cariño y sensibilidad que los viajeros necesitamos cuando estamos lejos de casa.
Valle del Colca: Donde el pasado insiste en perdurar.
Chivay, Perú — domingo, 29 de marzo de 2009
Luego de tres horas y media de viaje, llegué a Chivay (3.633 msnm), Capital de la Provincia de Caylloma, Dpto. de Arequipa. La altura ya se hacía sentir, sobre todo por el intenso frío que me recibió en sus calles. Afortunadamente, esos fueron todos los efectos, ya que había tomado precauciones contra el mal de altura desde antes de salir de viaje. Mónica (Moniargentina), una viajera y amiga de esta página, me había recomendado (y recetado! Jaja) unas pastillitas mágicas contra el soroche, y en verdad me fueron muy efectivas ya que reduje los efectos de la altura a simples sofocones a la hora de correr (cosa que no hice muy seguido, aclaro).
La Terminal a esa hora estaba desierta. Estuve un rato parada afuera esperando por los "mototaxis" que iban hasta el centro del pueblo y regresaban en busca de los pasajeros. Fue extraña la sensación de subirme en ellos. Casi no se podía ver hacia afuera pues sus puertas son de nylon opaco y el frío se intensificaba sobre ellos. El ruido del motor me impedía hablar con el taxista, así que fue un corto pero extraño viaje, como transportada a mi hostal mediante un túnel frío y ruidoso.
El corto trayecto me costó solo 2 soles.Llegué a mi hotel, COLCA INN (Av. Salaverry Nº 307) tiritando y deseosa de comer algo caliente. Allí me recibieron muy amablemente y el recepcionista me informa que si deseo cenar no debo demorarme pues, como en todas partes, la cena es temprano! Y ya eran más de las 9 pm. Me sugirió que fuese hasta la plaza principal y allí encontraría restaurants abiertos.
Deje mis cosas en la habitación, también esta vez una habitación simple, con baño privado, muy confortable y limpia cuyo precio era de U$S 23 con desayuno incluido. Había buscado otras opciones en Internet pero no es mucho lo que se puede encontrar de alojamiento en Chivay en la web. Al llegar al pueblo se pueden encontrar opciones más económicas, pero sabía que llegaría de noche, tarde y sin ganas de salir a buscar donde dormir, entonces le aposté a este hotel. Y fue una buena decisión, sobre todo por el frío con el que me encontré en Chivay. Este hotel es muy cálido y confortable y uno se puede dar unos espectaculares y largos baños de agua bien caliente (privilegio que no volví a tener en el resto del viaje).
Comencé a caminar las calles de Chivay rumbo a la plaza, con la desconfianza que uno siente en un lugar que recién conoce, a las 10 de la noche, y sin divisar demasiado movimiento. El silencio era abrupto. Cada tanto veía alguna humanidad aparecer envuelta en ponchos y gorros de lana, despidiendo vapor de sus bocas como chimeneas. El frío me estaba acobardando y no había traído demasiado abrigo.
Al llegar a la plaza, a solo 3 cuadras del hotel, me di cuenta que la poca vida humana del pueblo en la noche se concentraba allí. Hasta había algunas vendedoras callejeras, grupos de gente conversando en la plaza, escuchando música, yendo y viniendo en torno a la plaza. Bordee la misma tratando de encontrar un lugar que me sedujera y finalmente me decidí por "Lobo´s", un lugarcito con mesas rústicas de madera, horno a leña, y lucecitas bajas. No tenía mucho apetito pero necesitaba algo caliente, así que en lugar del abundante menú que ofrecen, elegí unos spaghetti boloñesa, refresco y finalmente, un humeante mate de coca que satisfizo mis necesidades de calor (y de paso, continuaba previniendo...).
Al salir, la animosidad del lugar y las miradas completamente amigables de la gente, me habían devuelto la confianza y me daban ganas de recorrerlo todo. Pero el cansancio se sentía y al día siguiente debería despertar bien temprano para cumplir con mi gran objetivo: recorrer el valle hasta el Mirador de la Cruz del Cóndor.
Es preciso contarles que para poder avistar los cóndores que sobrevuelan el mirador, uno debe llegar bien temprano. Entre las 8 y las 10 am está bien. Mas tarde uno se arriesga a no verlos, o ver muy pocos, y si bien el paisaje de por sí es todo un espectáculo, el vuelo de estas enormes aves es la frutillita de la torta. Al llegar a la Terminal no había encontrado ninguna oficina abierta pero una vendedora del lugar me comentó que a las 7 am llegaba uno de los buses de Arequipa que iba hasta Cabanaconde (el pueblo más extremo del recorrido). Me pareció una buena hora para salir, ya que el viaje demora unas 2 horas hasta el mirador y llegaría a tiempo para el avistamiento deseado. De todas formas, decidí estar con más tiempo en la Terminal a la mañana, por si acaso.
Me levanté a las 05 am y cuando bajé a desayunar, luego de un baño energizante, mi mesa ya estaba lista y esperándome. Realmente el servicio de este hotel es muy bueno. El desayuno es muy completo, incluyendo huevos revueltos, jugo, café o te, mermelada , mantequilla y el rico pan arequipeño, tipo casero, enorme y tierno, del que ya me había hecho adicta.
Tomé un mototaxi hasta la Terminal y poco más de las 06 am ya estaba allí, con el tiempo suficiente para tomar el primer bus que encontrara. Efectivamente, este sería a las 07 am. Aproveché para comprar unas galletas saladas y agua. Llevaba en mi mochila barritas de cereal y chocolates ya que no sabía si durante el día encontraría lugares donde parar a comer.
Como sobraba tiempo, y el frío matinal me había congelado, entré en un quiosco que tenía mesitas y me senté a tomar un matecito de coca, mientras el dueño del local intentaba averiguar si yo era capaz de irme a vivir a Perú si me enamoraba de un peruano. Le respondí que por supuesto! Que el amor nos movía hacia lugares impensados y fuese en Perú o en cualquier parte, sin duda que iría tras los pasos de mi amado.
Terminamos riéndonos y filosofando sobre las cosas que uno hace por amor y temiendo que llegara algún propuesta incómoda me despedí antes de que la magia de la conversación se rompiese jaja..
Al llegar el bus ya eran varias las personas que lo esperaban y temiendo no encontrar asiento nos lanzamos hacia él rápidamente. Antes, excepto los lugareños, compramos el Boleto Turístico que ofrecían al pie del bus. Este boleto es necesario para recorrer el mirador de la Cruz del Cóndor ya que está incluido en el circuito que comprende La Reserva de Aguada Blanca, Valle de Colca y Valle de los Volcanes. En mi caso no pude aprovecharlo bien pero si se tiene tiempo con este boleto se pueden visitar varios lugares en el mencionado circuito. Su valor es de 35 soles y tiene por objeto la promoción, mantenimiento y mejoramiento de los servicios e infraestructura turística. El bus hasta la Cruz costaba sólo 3 soles.
Conseguí un asiento junto a la ventana y como el bus no iba lleno, me senté sola. Ese día necesitaba cierta introspección, entregarme a las sensaciones que el trayecto me regalase, dejar que ellas se apoderaran de mí sin interferencias, sin más voces que las que sonaban en mis canciones, fieles compañeras de viaje y de vida.
El camino fue, sin duda alguna, el más hermoso que he recorrido en mi vida de viajera. A pocos minutos de salir de Chivay, pasamos por Yanque, el primer pueblo del trayecto y el lugar me pareció encantador. Mi idea era regresar a Chivay bajando en algunos pueblos como Pincholo, Maca, Achoma y Yanque, por eso iba muy atenta en el bus a qué encontraría en cada lugar. La primera parada me había convencido: allí me bajaría al regreso. Sin embargo al pasar por Achoma no sentí lo mismo, lo vi muy pequeño y sin demasiados atractivos. En Maca, el bus se detuvo por un ratito, y aproveche para tomar unas fotos desde mi ventana. Atrae la atención su iglesia tan blanca, que resaltaba en el fondo azul del cielo; su fachada adornada con arquerías es preciosa. Paola me había dicho que en esta época se suelen ver los cielos más azules en esta región y no se equivocaba. Esa mañana era espléndida y el color del cielo era algo surrealista.
Entre Cabanas y Collaguas
Había leído sobre estas etnias por primera vez en el diario de Lucía y la curiosidad me había llevado a investigar más sobre ellos. Recuerdo muy bien la historia que ella contó sobre la actual identificación de los habitantes del valle, que desconociendo exactamente su descendencia, decidían si querían ser cabanas o callaguas con el afán de recuperar algo de la identidad perdida. Estando en Arequipa, mientras miraba una sombrero cabana en una tienda, Paola me preguntó sonriente: ya has decidido que quieres ser? .Nos reímos, recordando el diario de Lucía y esa historia tan particular que identifica a los habitantes del valle.
Luego pensaba en que era una decisión que no me correspondía tomar a menos que, según el deseo del vendedor de Chivay, me enamorase de un hombre de Yanque y decidiera instalarme allí, en ese caso probablemente terminara siendo Collagua, jaja...
El Valle del Colca, de unos 100 km de largo, ocupa sólo un sector de la cuenca del Río Colca comprendido entre los distritos de Callalli y Huambo. Las altitudes a lo largo de valle son muy variables, teniendo su punto más alto en la cima del Volcán Ampato, a 6,310 msnm, y la más baja en la confluencia de los Ríos Colca y Andamayo, a 970 msnm. Alberga también el macizo volcánico Hualca-Hualca y el volcán Sabancaya, este último aún en actividad. En la zona se encuentran diseminados una serie de poblados cuya fundación se remonta a la época colonial y que son habitados por los descendientes de las etnias de los Collaguas y Cabanas, quienes han sabido conservar su rica tradición cultural. Los pobladores del valle emplean hasta hoy el sistema de andenería legado por sus ancestros y usados desde hace cientos de años.
En épocas pre-incas, los Collaguas habitaban la zona alta del valle, siendo Yanque el centro de residencia de los mismos. Decían provenir de un volcán denominado Collaguata (de ahí su nombre) y por esto deformaban sus cabezas desde niños por medio del uso de tablillas, haciéndolas ovaladas y altas y así tomar la forma del volcán que los había visto nacer. Su lengua era aymara y su carácter mucho más guerrero que el de los cabanas.
Los Cabanas, en cambio, habitaron la parte baja del valle, y decían provenir del nevado Hualca-Hualca, razón por la cual también deformaban sus cabezas pero no ya en forma ovalada, sino achatada. Hablaban en quechua.
Ambas etnias desarrollaron la ganadería y la agricultura en sistema de andenes, lo que les permitió cultivar en las empinadas laderas de este fértil valle. Las diferencias físicas pueden verse hoy por medio del uso de su indumentaria, los distintos sombreros que usan y los colores y bordados que utilizan en ellos. Es realmente asombroso como a través del paso del tiempo, han mantenido vivas las costumbres ancestrales, el pasado que insiste en perdurar, la esencia misma de sus antepasados, conocidos o no, pero presentes. Recorrer el valle es volver un poco atrás en el tiempo, es sumergirse en un mundo que por momentos no parece el mismo en el que vivimos, sobre todo para aquellos que pertenecemos a culturas tan diferentes y hemos sido arrastrados por la evolución (o involución?) de las grandes urbes. Aquí no se siente el avance de la civilización, ni sus ruidos, ni sus caóticos tiempos ni sus máquinas infernales. Cuando uno camina por el valle el sonido del viento es el gran protagonista.
Mientras viajaba, iba completamente extasiada con la belleza natural del lugar. Hacia mi lado izquierdo, las laderas cubiertas de piedras, cactus y arbustos, en perfecta combinación de ocres, marrones, verdes, amarillos. Una visión polvorienta pero abrumadora. Hacia mi derecha, el precipicio, los andenes, los nevados coronando todo el valle, los reflejos plateados del Río Colca, las montañas azules, el horizonte ondulado.Cada curva era una oportunidad para el asombro.
Recuerdo esa mañana como un momento muy feliz, muy mío, tan esperado y definitivamente, tan encontrado.Había algo en mí que en ese momento estaba en perfecto orden. Me sentía optimista y relajada, libre. Había dejado atrás muchos miedos y estaba verdaderamente gozando del viaje.
Llegué a la Cruz del Cóndor poco más de las 9 am y no encontré allí tanta gente como esperaba, solo los que veníamos en el bus y algunos pocos que ya estaban. Este punto es el más visitado del Cañon del Colca (el segundo más profundo del mundo, con sus 3.183 m). Busqué un lugar tranquilo y me senté a tomar fotos y esperar que los cóndores hicieran su espectáculo. La belleza natural del entorno me había cautivado, no podía creer todo lo que tenía ante mis ojos. Las enormes aves no se hicieron esperar demasiado. Subían desde las profundidades del valle apareciendo ante nuestros ojos como una suerte de milagro, provocando exclamaciones de admiración en los visitantes. La típica: fotos y más fotos tratando de captar su vuelo sobre nuestras cabezas. Permanecí allí sentada un buen rato y luego decidí caminar un poco por los alrededores.
Bajé hasta la parte mas profunda del mirador y allí, cerca de las 11 am hice mi temprano almuerzo con las galletas, barritas de cereales y chocolates que había llevado. Un almuerzo con la mejor vista del valle: que más podía pedir?.
Antes del bajar del bus el conductor me había informado que el mismo volvería a pasar por el mirador cerca de las 12 am, de regreso a Chivay, así que con tiempo suficiente me fui a la zona de llegada de los buses. Mientras esperaba, me decidí a comprar algunas cosas que ya había visto al llegar. En el lugar hay vendedoras, vestidas con sus tradicionales atuendos, muy coloridos y delicadamente bordados, que ofrecen a los visitantes una gran variedad de productos, en su mayoría textiles. Lo primero que elegí fue un buzo de alpaca porque ya no podía seguir sufriendo el frío de las noches con el poco abrigo que había llevado. Compré además un "chullo" (gorro de lana) que me protegería del viento helado del valle y sin pensarlo demasiado, elegí llevarme a casa como recuerdo uno sombrero cabana, elección que no fue nada fácil pues cada uno parecía más lindo que el otro. Gasté en total unos 100 soles, pero la compra valió la pena.
Aproveche a preguntarle a la chica que controlaba los boletos turísticos, que locomoción disponible había para trasladarme entre los pueblos, ya que mi idea era ir bajando y recorrer, al menos Maca y Yanque. Me dejó dubitativa cuando me responde que: "casi nada", y agrega "los buses suelen demorar unas 3 y 4 horas entre uno y otro". A eso le agregué mi cuota de inseguridad: salvo en Yanque, no había visto claramente medios de locomoción en las plazas por las que pasó el bus. Hice cálculos de tiempos y riesgos (jaja) y finalmente tomé la decisión: me bajaría solo en Yanque.
El camino de retorno fue como duplicar el disfrute anterior. En el trayecto subía mucha gente, jóvenes que parecían venir o ir a estudiar, vendedoras de empanadas, bebidas, y todo tipo de productos, a la vez que regresaban también las vendedoras del mirador, cargadas con sus bolsos repletos de artesanías, ropas, sombreros. El calor ya se sentía al mediodía y las ventanas comenzaban a abrirse, dejando entrar el aire polvoriento del camino. Cuando el conductor gritó: Yanque!, tuve que correr desde el fondo del bus, pisando y empujando a toda la gente que venia parada: que papelón! Fui la única persona que descendió.
En la misma nube de polvo que venía envuelto el bus, se alejó dejándome parada frente a la plaza. Crucé la calle y allí mismo me volví a enamorar. La plaza de Yanque era un deleite para los sentidos. Sus flores multicolores, abundantes, preciosas. Detrás, la blanca iglesia de estilo barroco mestizo asomaba en perfecto contraste con ellas y con el cielo; a un lado las montañas azules, los nevados. Me sentí completamente feliz de estar allí. Me senté a observarla a la sombra de un árbol, en la misma plaza y para mi asombro, se acercaron muchos niños a conversar. Los veía pasar con sus mochilas, venían de la escuela, y al verme allí (la única extraña en su pueblo en esa tarde tranquila de sol), la curiosidad les ganaba. A cada rato venía un niño diferente a preguntarme mi nombre, de donde venía, quien era. No pedían nada, no querían nada más que conversar. Algunos me pedían que les tomara una foto y luego de divertirse como locos viendo como habían quedado sus rostros estampados, simplemente se iban correteando y jugando entre sí.
El espíritu relajado e inocente de Yanque me fascinó. Estuve allí un par de horas, recorriendo la plaza, la iglesia, sus calles. Me adentré en ellas hasta el final del pueblo, callecitas de tierra, casas de adobe y piedra, mucha humildad, mucha rusticidad, y sin embargo, tanta paz!, tanto espacio para el encuentro con uno mismo y el otro.
Un espacio que revaloriza lo natural y cotidiano, sin grandes ambiciones ni batallas por librar.
Me habría gustado quedarme a dormir allí, pero mis tiempos eran tiranos. Mi itinerario de viaje era muy ajustado y al día siguiente ya partía para Puno, así que no había mucha alternativa: debía regresar a Chivay. En la misma plaza hay combis que salen cada 15 minutos o media hora, depende de cuanto demoren en llenarse.
Me subí a una de ellas, mezclándome con los lugareños que me miraban con algo de curiosidad. Yo solo miraba con curiosidad a la oveja que iba sentada junto a mí, pero eso hizo más divertido aun el viaje de 10 minutos hasta Chivay. El costo del mismo: 1 sol.
En lo que restaba del día, volví al hotel a darme un baño, descansar un poco, y luego reincidí en Lobo´s por una cena, esta vez, más suculenta. Estaba famélica así que opté por el menú turístico: una sabrosa sopa de entrada acompañada de pan de ajo, lomo saltado, una cerveza cusqueña y el infaltable matecito de coca. Todo por 12 soles. Ya me había encariñado con este lugar. La chica que me atendía desbordaba en tímidas sonrisas y atenciones. Me caía bien, y por eso regresaba.
Esa noche dormí con la placidez del sueño realizado y sin la necesidad de levantarme temprano al día siguiente. Desperté cerca de las 9 am y me fui a desayunar. Rápidamente apronté mi mochila pues debía dejar el hotel a las 11 am. y me fui a caminar un ratito por el pueblo. Por primera vez me enfrentaba durante el día a la plaza de Chivay. Entré en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que se veía muy oscura y desolada, pero no permanecí en ella mas de 5 minutos (ya saben que las iglesias no son mi fuerte), prefería ver lo que sucedía afuera. Me fui a un banco de la plaza simplemente a observar cómo transcurría la mañana en ese lugar. Chivay es un lugar muy tranquilo, sencillo en sus construcciones, sin demasiados encantos arquitectónicos pero sí en algunas vistas, en sus calles que parecen desembocar en azules montañas o nevados, en su gente amable que con sus atuendos coloridos de origen cabana o collagua, le dan un encanto especial.
Esa mañana había mucho movimiento en torno a la plaza. Me tomé un tiempo para ir hasta el mercado local, compré allí algunas frutas para llevar a Amantaní en el Lago Titicaca (ya les contare esa historia) y recorrí las ferias artesanales donde compré algunos recuerdos y cositas que me hacían falta. Recordé que Sandra llegaba ese día e intenté llamarla a su celular pero no tuve éxito. Ya lo había intentado varias veces pero no había logrado comunicarme. Quería saber como estaba y a la vez, compartir con ella todo lo que estaba viviendo. Pero recién en Cusco volveríamos a reencontrarnos y hasta ese momento no hubo contacto posible.
Regresé al hotel para retirar mi equipaje y me fui nuevamente a la plaza en busca del Balcón de Zacarías, punto de encuentro con el bus que me llevaría a Puno. Existe solo un medio de transporte directo entre Chivay y Puno: los transfers de la empresa 4m-express (http://www.4m-express.com/). Costo del mismo: U$S 40.
De lo contrario se debe volver a Arequipa para tomar un bus a Puno (15 soles), sin duda mucho más económico pero con otros tiempos de viaje. Estaba claro que yo no tenía esos tiempos y por otro lado no deseaba repetir el camino que ya había hecho, así que opté por este servicio que Pablo (Wari) me había sugerido. La hora de partida todos los días es a la 1.30 pm. Había hecho los arreglos vía Internet y quedamos en que pasarían a cobrar y entregarme mi boleto en el hostal de Arequipa, donde también tienen una oficina. Así lo hicimos.
Tenía tiempo de almorzar y me fui a un restaurant que estaba ubicado a media cuadra, frente a la plaza. Su nombre es Casa Blanca y allí el menú turístico cuesta 13 soles y es muy abundante!!. Mi elección fue una ensalada de palta y tomate, un arroz chaufa y torta de quinua de postre. Nada pude terminar y la mesera se ofreció amablemente a envolverme la torta para el viaje cuando le dije que el postre no me entraba!. La carta incluía un menú muy variado donde se puede encontrar: trucha frita, bistec de alpaca, cuy chactado, ceviche de trucha, ocopa, rocoto relleno, etc. Una buena opción para comer rico y abundante.
A la 1.30 pm, puntualmente, partía el mini bus hacia Puno. El trayecto incluía lugares como Patapampa, Patahuasi, Imata, y Lagunillas (donde paramos para tomar fotos). En Patahuasi, hicimos una parada para tomar un té de coca, cortesía de la empresa. En el bus también nos dieron agua y toallitas humectantes.Puedo recomendarlo a quienes deseen hacer esta ruta directa.
A medida que nos íbamos adentrando en el altiplano, el paisaje se tornaba diferente, pero seguía siendo hermoso. Atrás quedaba el fértil y verde Valle del Colca. Todo cambiaba. Aún podía sentir la emoción por los días vividos y me entusiasmaba encontrarme con lo nuevo, pero esta vez sí sentía aquello de que "partir es morir un poco".
Si Arequipa y el Chachani me habían enamorado, el Colca se había prendido en mi corazón y recuerdo de una forma mucho más intensa, más perdurable.
Entonces recordé a Alberto Hidalgo y sentí que mi paso por ese lugar era como una semilla que había caído dentro de mi, y de ella habían brotado nuevos deseos, deseos de descubrir los caminos más remotos de nuestra hermosa América del Sur, de viajar a solas, de desterrar los miedos, de dejarme llevar por aquello que la intuición me decía, de perseguir los sueños sin demora, sin pretextos. Deseos de ser más libre.
Mientras el cielo se iba tiñendo de naranjas y rosas tras las planicies, veía las primeras luces de Juliaca y sabía que mi próximo destino estaba muy cerca: Puno me esperaba.
Y sería otra historia bien diferente.
Tips:
Tomarse el tiempo suficiente para recorrer los pueblos del valle de Colca (Yanque, Maca, Achoma, Pincholo, Cabanaconde). Hacerlo por la cuenta, en buses y combis locales. La belleza del lugar es indescriptible.
Llegar al mirador de la Cruz del Cóndor entre las 7 y las 10 am si se quiere avistar los cóndores. Luego de esa hora se hace más dificil.
Llevar abrigo suficiente ya que el valle de colca suele ser muy frio por las noches.
Opiniones:
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| Ubicación | |
| Limpieza | |
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Colca Inn
Alojamiento: Hotel en Chivay, Perú
Muy buena relacion calidad-precio. Instalaciones confortables, atencíon amable y servicial. Un lugar tranquilo, muy prolijo, cercano a la plaza. Habitación simple con baño privado, calefacción y desayuno: U$S 23. No tienen internet para huéspedes.
| Servicio | |
| Responsabilidad | |
| Precio/calidad |
4M Express
Transporte & Servicios: Bus en Chivay, Perú
Ofrecen la ruta directa Chivay-Puno o Puno-Chivay, con servicios diarios. Entregan el boleto en el hotel. Durante el recorrido se detienen en varios lugares para tomar fotos y te de coca, y en bus te suministran agua mineral. Al llegar a destino, te dejan en la puerta de tu hotel. Costo: U$S 40. Tiempo de Viaje: 5 hrs. Los buses son muy cómodos.
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Últimos comentarios
MONIARGENTINA dice:
ja, ja ... hiciste público mi ejercicio ilegal de la medicina !!
Me transporté al Colca con tu relato, volví a vivir cada instante !! es un precioso y preciso relato !!
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punger dice:
jaja...sabía que te pondria en aprietos! pero no resisti la tentación! jaja..
bueno Moni, vos que estuviste alli sabrás que no es fácil expresar lo que uno siente en lugares como estos....las palabras no alcanzan nunca...pero que bueno que te gustó y te hizo revivir un poquito tu viaje...también yo volví a viajar mientras lo escribía y es lo que más me gusta de los diarios...besotes!! y gracias por leerlo!! (ah..y gracias por la receta, me fueron muuuy efectivas! jaja)
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beatrichea dice:
Me ha encantado lo que va hasta ahora de tu diario.Qué bien escribes,
es un diario precioso y emotivo, como tus fotografías..Quedo pendiente
de lo que viene, para seguirte los pasos en breve..
Abrazos!!
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falca dice:
que lugar que lugar!! creo que en el Valle del Colca si existen los sueños y la magia, jajajaja por nada todos relacionamos ese lugar con los sueños... anduviste en mototaxi!! otra de las cosas emocionantes que me perdí... que bueno que pudiste ir por tu cuenta, yo lo hice en un tour y la verdad es que cuando vuelva me voy a quedar unos cuantos días en el Valle... que placer caminar `por Chivay! y esos paisajes no son ciertos, jaja y almorzar en el mercado fue hermoso.... te felicito por cumplir tu sueño y a por más viajes y sueños! besossss
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punger dice:
Gracias mujeres!!...Bea, te prometo muy prontito el diario de Puno, estoy con el ahora mismo..Espero que te sirvan para organizar tu viaje!
Dany, definitivamente hay que volver! tambien yo quiero hacerlo con más tiempo, porque aunque lo hice por mi cuenta, quedé con ganas de estar mas tiempo alli, quizas esta vez dormir en Yanque. Cuando estuve en la plaza vi que había un hostal enfrente...Es como dices...los paisajes no son ciertos...adoro este tipo de lugares que parecen un cuento y yo me sentía como Alicia pero por momentos parecia el conejo mirando el reloj y repitiendo: se hace tarde, se hace tarde! jaja....No es la mejor forma de hacerlo...hay que ir por mas!!...besos a las dos!
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dorisgonza dice:
Pattyyy.... he leido tus capitulos y que decirte.... tantas sensaciones estan aun adentro mio de los dias vividos y he regresado al Colca y Arequipa por partida doble, el viaje en el que aun estoy y tu relato.
Escribis muy bien las emociones y sensaciones que despierta todo lo que vivimos, vos antes que yo pero como dije en una oportunidad casi te seguia los pasos, iba detras tuyo viviendo el viaje¡¡¡¡
No fui a Puno pero me encantara leer tu estadia alli.
Un abrazo.
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waltina dice:
Patty, tu relato me he dado ganas de hacer un viaje a Peru. Abrazos, Tina
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punger dice:
Gracias Dorys!! me imagino lo que fue tu viaje, viviendolo casi casi en paralelo!! Espero tus diarios tambien!....Y con respecto a Puno: siempre hay revancha no?? vale la pena! besotes!
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jakemate2008 dice:
ayy patty que te puedo decir, tu diario es conmovedor, excelente amiga!!!, recorri contigo cada lugar de nuevo, y me atreveria a decir que hasta lo senti mas que cuando yo misma estuve ahi, sabes que justo este recorrido no fue sencillo para mi je...me distrage con mis "ofrendas" jua....realmente tenes un alma simple y libre que te hace escribir estas cosas que nos emocionan a todos, al que fue y que estuvo , al que fue y se perdio , al que quiere ir y al que esta.....en verdad te abrazaria jeje....gracias por ayudarme a recordar de esta manera este lugar!!... quede sin palabras!....vos me queres sencibilizar esooo pasa jeje....
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punger dice:
....Sandra, es que no se puede hacer todo....hacer "pagos a la tierra", "ofrendar a Pachamama" y disfrutar del paisaje....algo te tenías que perder! jajaja...Gracias por leerlo amiga!...yo creo que el Colca fue algo irrepetible...al menos en mi caso...es una pena que te hayas sentido mal justo en ese lugar....pero Gerardo esta pensando en ir, GAstón tambien...asi que quien te dice que el regreso no sea antes de lo previsto? bueno, cuando nos veamos para tomar la caipirinha te dejo que me abraces....pero solo un poquito jaja...besotes....tqm! (yo si lo digo eh!....)
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elaguila45678 dice:
Hola decime de arequipa a chivay el camino es asfalto??, pues pienso ir con mi auto y de chivay al Valle del colca como es??, es camino de cornisa pero bueno, te agradezco si me podes contar algo màs en detalle porque pienso viajar el año que viene con mi señora en mi auto.Si queres escribime a mi correo jorge55araa@yahoo.com.ar, me llamo Daniel, gracias.
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mel_ss dice:
Patty que buen relato, tan fresco y gracioso! Definitivamente excelente!
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punger dice:
Gracias Mel...ya conoceras este lugar y verás que no exagero! es hermoso!!...
Jorge te paso por MP los datos que me pedis! Saludos!
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david_cba dice:
Amiga , como dirian las maestras aqui , muy bien 10 felicitado !!! yo te diria , excelente impresionante , espectacular todo . te felicito
besos
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obiwan dice:
interesante, educativo, informativo, emocionante, felicidades
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MCABRERARAVENA dice:
Hola: Perfecta ti dercripción exelente tu relato te invito a leer un diario que te hara rememorar lo vivido Viaje a la Tierra de los Collahuas. Mi voto para tu diario
Saludos.
Mario
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carturo73 dice:
hola, me gusto mucho tu relato!! y queria preguntarte cuales fueron las pastillas magicas contra el soroche? puedes enviarme la respuesta a: andreagutierrezromero@hotmail.com, en junio 21 de este año mi esposa y yo emprenderemos el viaje por suramerica, y nos gustaria mas información... Gracias y que Dios te bendiga!!
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martuska dice:
Estoy completamente segura que los lugares son verdaderamente hermosos, pero desde luego tu manera de narrar los realza aun mas.
Escribes fenomenal, que envidia ![]()
Un Saludo.
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juanbue dice:
Espectacular relato! Saludos
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MARCEDIAZ dice:
Patty...creo que equivocaste la profesion...
deberias dedicarte a escribir libros de viajes..
no me perderia uno...
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mochacharme dice:
cuànta emociòn amiga, me emocionò mucoh leerte Pat!!!...ese final con todo aùn por ocurrir, y ese dolor que experimentamos al alejarnos de ese lugar màgico, rincòn del mundo casi en estado puro, que es el valle de colca, en mi tb germinaron cosas a partir de mi visita al valle....es un lugar al que vuelvo con frecuencia al menos de forma espiritual, hasta que me aventure a viajar de nuevo por esos lugares, su gente , paisaje, comida, idiosincracia...al final te compraste sombrero collagua o cabana, què es el mio? ya me mariè, es collagua creo...hay no se, ahora me confundi Patttt...ajjaaj, digamos que decidir què querès ser a partir de un sombrero es una metàfora....no?...jaja....lo que eligimos es algo mas que eso, es quiza und escubrimiento sobre lo que somos ylo que queremos....me encatò tu diario!, fue como regresar alli....besitos!!!!!.
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mochacharme dice:
ahh y asi es Perù!!!....todos los rios, todas las montañas, todos los abismos!!!
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punger dice:
Lu..si hay alguien que me entiende en esto de enamorarse de lugares, de dejar un pedacito de uno en algún camino, de dejarse llevar por el deseo, los sueños..los lugares que se van apoderando de nosotros….sos vos!!..Cuando te leí en tu diario del Colca sentí que ese lugar me marcaría de alguna forma…A traves de tus palabras viaje a esa tierra de verdes valles y gente auténtica…y ya sentí que me estaba enamorando….Ni que hablar lo que sentí estando alli…fue mi mejor experiencia de viaje…
Justamente hoy, iba rumbo al trabajo, escuchando la musica que me acompaño por todo el valle….cerré mis ojos y me transporte a esa carretera polvorienta que me llevo a la cruz del condor, a Yanque…a todos ese pueblitos por los que pase y no baje pero admire desde mi bus….recorde las mujeres cabanas con sus coloridos trajes, los cóndores volando sobre mi, la sensación de felicidad y plenitud que senti en esas horas que pase sentada en el valle admirando las montañas, respirando el aire frio de las alturas , bajo el cielo mas azul que jamas haya visto…y reviví tambien una sensación, una lucesita que había dentro de mi y me hacía tremendamente feliz, que no tenia nada que ver con el lugar, pero que se potenciaba allí con todas las ganas…y no te exagero: rodaron algunas lagrimas….Quizas por esa luz que ya no está….quizas por mi añoranza de todo aquello….pero una vez mas me di cuenta de que mi paso por el Colca fueron los mas libres, los mas soñados, los mas disfrutados…Habia un cierto aire de ingenuidad e ilusion que me acompaño todo el tiempo….un poco era yo…otro poco la esencia del lugar..y juntos creo que hicimos una conexión ideal…mágica….que siempre estará allí..con solo cerrar los ojos…como seguramente, tambien lo hacés vos…
Un abrazote compañera de sueños!!
Publicado
Txus2008 dice:
Muy interesante toda tu información.
Te felicito.
Txus
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punger dice:
Gracias Txus!!....seguramente te contacte por alguna info sobre Atacama...saludos!!
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Graveran dice:
Muy explicito todo tu relato FELICIDADES
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bastian785 dice:
Hola, Oye, te felicito, pones en letras tantas cosas bonitas que uno puede llegar a sentir. La verdad logras que al fin de cuentas no fueras sola, fueras con todos los que hemos leido estos dos capitulos. Gracias porque tengo pensado bajar por suramerica y desconocia este valle y toda la megia que desborda, me quedn dudas sobre ls pastas magicas para el seroche y como puedo encontrar tu diario de Puno.
Que tengas un buen día.
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Silvana-N dice:
Una novela!! Felicitaciones!! me voy la semana que viene a Perú! Moni: cual es la medicina??!! llevo soroche pills, quiero disfrutar a pleno!!!
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kammusb dice:
Super interesante este capitulo, te cuento que estoy proximo a vivirlo, por eso llegue por accidente a tu diario, si antes tenia ganas de ir al colca, ahora despues de leerte se multiplicaron las ganas jejejeje asi es que gracias por toda esa info, solo 1 pregunta cuanto se demoraria de Arequipa directamente hasta la cruz del condor, es que de puno llego a arequipa y cuando me baje del bus me subo al otro para cruz del condor. Gracias y bienvenida cuando vengas a Zipaquirá - Colombia.
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punger dice:
Hola! gracias por tus comentarios y por la bienvenida a Colombia, lugar que espero conocer en mi proximo viaje por Sudamérica ;o)
Te cuento: desde Arequipa hasta la Cruz del Condor son aprox. 4 horas y media...Yo tome un bus a Chivay porque pasé alli la noche y demoró unas dos horas y media aprox, y al dia siguiente a las 7 am tomé uno que venia desde Arequipa, pasaba por Chivay y seguia para Cabanaconde...Un rato antes de las 9 am ya estaba en la Cruz...Hay que ir en la mañana porque es la hora en que salen los cóndores.
Asi, que si te tomas el bus desde Arequipa que sale en la madrugada (supongo que a las 4 o 5 am) llegaras a la Cruz cerca de las 9 am.
Quedarse en Chivay o en Cabanaconde es muy aconsejable para poder disfrutar mejor del Valle, es un lugar precioso y que si tienes tiempo, merece al menos un par de dias para recorrerlo tranquilo y asimilarlo mejor....
Que tengas un lindo viaje y nos cuentas al regreso ;o)
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Capítulos de este diario
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1
Arequipa: ciudad blanca y orgullosa
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2
Valle del Colca: Donde el pasado insiste en perdurar.
En Chivay...
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