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Fría Acampada en el Volcán Baru
Escribe: jimenez225
Luego de recorrer cinco provincias y viajar 550 largos kilómetros llegamos finalmente al pintoresco pueblo de Volcán (Chiriquí, Panamá). Montamos campamento próximo a la estación de bomberos...
Fría Acampada en el Volcán Baru
Chiriquí, Panamá — viernes, 18 de abril de 2008
Montamos campamento próximo a la estación de bomberos "Tomás Rodríguez" y ya en la tarde estábamos en Sitio Barriles, un sorprendente sitio arqueológico donde floreció una mística cultura indígena hace muchísimo tiempo y para el ocaso subimos al Mirador, y nos maravilló el increíble paisaje del Volcán Barú (3,474 mts). Antes que madrugara ya estábamos a 1,965 mts de altura, en las faldas de los macizos, abrigados como esquimales y con un frío de los mil demonios. Sacamos cuentas, y nos restaba unos 1,509 mts por subir a la cima de Volcán Barú. Seria el equivalente a subir tres veces el edificio más alto del mundo, el "TAIPEI 101" (509 mts) en Taiwán.
Decididos entramos a un oscuro bosque que nos llevó al Cementerio de las Brujas donde reinaba un tétrico silencio y al poco rato descansábamos plácidos en el Pozo Seco.
Poco después, el grupo se desbandó. Uno se fue con Paco, el guía que se ofreció a llevarnos si más nada que la ropa que traía puesta. El resto se rezagó por el Mal de Altura o Montaña que les dio a dos excursionistas. Mal que les sobrevino a los 2,185 mts de altura. Con mucho trabajo subían cinco metros, para allí caer redondos de sueño. Desde entonces, ya no volvieron a manejarse bien.
Cuando finalmente llegamos a un remoto risco, surgieron las escarpadas montañas. Eran colosales. Ante tanta magnificencia y belleza éramos unos diminutos puntos caminantes. Pero nuevamente el frío, y el Mal de Altura retornaron a los dormidos como algo inevitable. Desde entonces avanzar se hizo agónico. Más por los dormidos que por el frío. Así que echamos mano del engaño; "si suben 10 metros, les damos 15 minutos de sueño". Solo así logramos avanzar. Los dormidos subían 30 angustiosos metros y dormían apenas tres cortos minutos. Pero ellos nunca se dieron por enterados. Para cuando empezaron a aclimatarse ya habíamos perdido rastros del grupo de avanzada. No solo nos llevaban considerable altura, sino considerable distancia. A los 2,735 mts nos enfrentamos a otros desafíos; vientos cortantes, constantes calambres, densas nubes que descargaron terribles bajareques sobre nosotros, y el recrudecimiento del Mal de Montaña, justo en la antesala del Derrumbe, el tramo más peligroso de toda la jornada.
El Derrumbe, es una cuesta empinada, colmada de piedras volcánicas. Muchas piedras sueltas. Un resbalón y desencadenas un peligroso y tintineante alud. De allí su nombre. Así que la subimos a gatas. No de pie, porque una inesperada ráfaga te derriba. Fue en el Derrumbe donde los dormidos empeoraron. Encontraban una dulce cama en cada roca. Nos convirtieron en sus niñeras. Y para colmo el frío ya era opresivo. El cable negro, del que tanto nos hablaron, se quedó esperando que la usáramos. No brindaba seguridad. Para cuando coronamos la cima del Derrumbe ya estaba oscureciendo. A 3,100 mts, estábamos en la puerta del cráter y faltaba todavía el último tramo hacia la cima, así que a esas horas, cayó la noche y Volcán no era una opción. La suerte estaba echada. Acamparíamos en el cráter.
El cráter es un recinto colosal. Caben como tres estadios olímpicos. Su aspecto, espectralmente desolado y pedregoso te evoca la aridez lunar. Una fantasmagórica neblina vagaba por los suelos. El cráter esta flanqueado por escarpadas montañas, salvo por un enorme boquete que deja entrar las alocadas ráfagas de viento, y con ello, un endiablado frío. Y lo hace con furia, revolviéndolo todo.
En medio de esa densa niebla vimos carpas izadas. Semejaban un espejismo. El frío ya era preocupante. Elegimos un sitio donde prosperaba un reseco pasto con pocas piedras. Apenas las ráfagas nos permitieron levantar dos carpas. Ya oscuro, estábamos bien abrigados, sorbiendo humeantes sopas chinas al abrigo de las toldas.
Al poco rato, una endemoniada ráfaga de viento embistió las carpas. Partió, como un cerillo, una varilla de nuestra carpa en tres partes y aflojó su pañoleta de ventilación. Su incesante gualdrapeo nos atormentó largas horas. La otra carpa se hamaqueó tan peligrosa que su ocupante, con todos sus aperos encima la abandonó y solicitó abrigo y refugio en la nuestra. Ahora éramos demasiados metidos en una frágil carpa a merced de un nefasto frío que cabalga sobre el lomo de un rabioso viento.
Desde entonces ese loco viento se ensaño con todo. Partió nuevamente la varilla y la carpa se dobló a lo Cuasimodo. Los impetuosos vientos finalmente arrancaron la pañoleta y un cielo tenebroso se asomo por el hueco superior de la carpa. Miré por allí y vi una fogata en la cima de Volcán. Danzaba como el fuego fatuo. Un repentino bajareque entró por el hueco de la carpa trayendo consigo un frío calamitoso. Miré mi reloj y reveló un frío espantoso,
¡6.1 grados Celsius bajo cero! ¡Acampamos en un témpano! Busque la fogata pero ya no estaba. Encendimos la estufita de camping hasta acabarla. A las 3:32 de la madrugada traqueó la otra varilla. La carpa ahora era un monigote. El frío y el bajareque se turnaban. Estábamos a su merced. Recurrimos a una lona impermeable y una tercera carpa como cobija contra las heladas gotas de agua. Finalmente un viento rabioso destrozó la agonizante varilla y la carpa se desplomó, agitado por la ventisca, primero sobre nosotros, luego sobre el pedregoso suelo lunar. Las ráfagas de vientos no cesaron, el frió no dio cuartel y los bajareques hicieron de nuestra noche, una dura noche. Finalmente amaneció y trajo otro frío. Grandes bocanadas de vapor salía por nuestras narices y bocas. Éramos unos jocosos volcanes humeantes.
Al amanecer el paisaje era espectral. El viento lo arrasaba todo. Tres pañoletas de ventilación volaban erráticas por los aires y algunas botellas de agua rodaban como bolas de boliche en una desesperada carrera hacia ningún lado. La pesada niebla apenas se levantaba del pedregoso suelo. Negras avecillas sacaban alimañas levantando las piedras con sus flacas patitas. La ventisca les era indiferente. Enterramos las destrozadas carpas bajo grandes piedras y poco después iniciamos el pedregoso y frío sendero hacia la cima de Volcán. Allá arriba había tibieza. Las numerosas edificaciones y las cuantiosas antenas amortiguaban los fuertes vientos. Habíamos subidos a la cima en medio de una dantesca neblina. Pero como recompensa, esta se abrió filtrando un retazo del Océano Pacifico. Fue un corto y sublime momento. Una ofrenda invaluable.
Después trepamos las peligrosas cornisas a La Cruz, la cumbre, el pico más alto, completando al fin los 3,474 metros. Jubilosos, nos inmortalizamos. Al mediodía la niebla se disipó y dando paso a un cielo nubloso y un paisaje inolvidable, y entonces, ya listos para descender, vía Boquete, sacamos la última foto del grupo entero, abrigados como felices expedicionarios Árticos. En ese momento, la dura noche que habíamos pasado en el cráter de Volcán Barú se había ido con el viento.
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Últimos comentarios
nanoinca dice:
Hola..veo que el sacrificio valió la pena, Felicitaciones...Me fascinan los volcanes,hace un mes estuve en EL Arenal y Poás, y a pesar de que no tuve tanto esfuerzo como ustedes igual me maravillaron. Espero poder visitar El Baru en un futuro próximo, y recordaré tu relato. Las fotos lo dicen todo!!! gracias
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jimenez225 dice:
Gracias Nanoinca. Curioso los entresijos de la vida. Yo baje tu articulo de Costa rica y Panama el mismo dia que publique sobre Volcan. Y me parecio que aqui en Panama te estafaron por los exagerados costos que te cobraban. Gracias por tu comentario. La foto de la serpienrte amarilla que sacaste en Costa Rica es la de un Oropel. Venenosa por cierto. Pero es una lindísima foto.
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callovelasquez dice:
Estan expectaculares las imagenes y demas que fue extremo, saludaos desde Chile
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jimenez225 dice:
Gracias Callovelasquez por tu comentario. Saludos desde mi cálida tierra Panamá.
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MARCEDIAZ dice:
No sabía que había lugares en Panamá con temperaturas tan bajas.¡Vaya aventura!mereces el destacado no sólo por contarla..sino también por vivirla...
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ancashino1 dice:
Que tal aventura José, este tipo de experiencias son las que nuncan se olvidan.Acá en el sur del Perú tenemos la Cordillera Volcánica (Arequipa) con varios de ellos en actividad, siendo el más famoso El Misti. Felicitaciones. Miguel
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seac dice:
Realmente, fue toda una experiencia, y el diario la refleja maravillosamente. La fotos están espectaculares.
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Rojolider dice:
Felicitaciones por ese espiritu de aventura, es bueno compartir con la familia y amigos este tipo de experiencias fuera de lo normal...yo tambien espero junto a mis amigos de la Federacion de Deportes de Montaña y Escalada de Honduras alcanzar esta cumbre, iniciamos cosa rara al reves, alcanzamos las dos mas altas de centroamerica en 2005 y 2007 los volcanes Tacana y Tajumulco en Guatemala....veremos cuando bajamos hasta aquellas tierras para sentarnos y admirar el paisaje...suerte
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jimenez225 dice:
Gracias por tu comentario MarceDiaz. Lo de la temperatura baja se dio ese dia como el más bajo registrado en los ultimos años en nuestro país.
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yaque dice:
Que linda expedición! me encantó y la última parte, la aparición del Pacífico, esos momentos únicos son como regalitos después de tanto esfuerzo.
muy buenas las fotos
saludos desde Uruguay
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josemarijimenez dice:
Extraordinario diario de viaje el tuyo del volcan Barú especialmente descriptiva dicha experiencia y como aficionado y amante a la fotografia magnificas fotos. He estado varias veces en las inmediaciones del volcan pero la verdad no tenido la oportunidad de escalarlo. Parece increible que pueda haber tanto frio en el lugar si tenemos en cuenta el calor que hay todo el año en Panama. Mi esposa ejercio la medicina algunos años en Boquete y me ha explicado el cambio tan brusco de temperatura en la zona de volcan. Bueno tu diario me ha dado una idea mas de que lugar visitare en mis proximos viajes. Un saludo y reitero mis mas cordiales saludos desde esta otra orilla del a Atlantico
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jimenez225 dice:
Agradezco todos los comentarios recibidos (josema,yaque, rojolider,seac,ancaschino,marcediaz,callovelazquez y nanoinca) referente a esta aventura. Gracias y saludos desde Panamá.
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lorenav dice:
muy bien tu diario, yo he estado por chiriqui y la verdad que es una maravilla, pero panama lo es y su gente tambien.
saludos desde España
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Kerlisa dice:
Hola, realmente es excelente tu relato y tus fotos estan espectaculares, a mi me llaman la atención los volcanes de hecho planeo ir a ecuador a ver algunos... Saludos desde Venezuela Caracas...Felicitaciones...
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elbebe03 dice:
guao amigo exelete diario y muy buen recorrido realmente muy buenas esas fotos
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laparoja dice:
José excelente logro en las imágenes,me gusta mucho como escribe,este diario esta buenisimo ciertamente hacer estos ascensos deja un sabor riquisimo,mientras muchas personas tienen confort en sus casas otros estan pasando incomodidades solo por AMOR a la naturaleza,sobre todo ustedes que les pasara esto tan increíble.
Comparto todo su gozo del viaje al BAR
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jimenez225 dice:
Gracias a todos por compatir mis aventuras y desventuras.
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MariRomi dice:
Hola! tendras el numero de Paco? cuanto te cobró? o algún otro guía que cobre barato. Mis amigos y yo queremos subir el Barú, estamos entrenando y todo y aún no conseguimos guía y queremos subir dentro de un mes, si no conseguimos creo que iremos solos, me ayudas? mi correo es mariel.ulloa11@gmail.com Gracias!
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