Diarios de viaje > América del Sur

Viaje al Sur

Escribe: Patricia-Mariaca
La experiencia de 55 dias de viaje (Dic-3-2009 a Ene-26-2010). Saliendo de Pereira (Colombia), pasando por: Ipiales (Nariño - Colombia), Rumichaca (frontera colombo-ecutoriana), Otavalo, Quito y Cuenca (Ecuador) y las ciudades peruanas de Trujillo, Huaraz, Corredor Conchucos, Lima, Arequipa, Puno, Lago Titicaca, Cusco, Chiclayo, Tarapoto, Yurimaguas y la via fluvial por los rios Huallaga y Marañon hasta Iquitos y el Rio Amazonas hasta Leticia en la punta amazonica de Colombia. Bienvenidos

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 7 8 9 10 11 Capítulo 12 13 Siguiente >
 

Chiclayo, Tarapoto y Yurimaguas, puerta a la amazonía peruana

Chiclayo, Perú — viernes, 8 de enero de 2010

Salimos de Lima el 7 de Enero a las 7:15 de la noche por Oltursa, un viaje de 12 horas que nos llevó hasta Chiclayo, norte del Perú. El tiquete costó S/ 85 por persona. Hay otra ruta para llegar a Yurimaguas desde Lima pasando por Tingomaria, pero es peligrosa de acuerdo a los reportes de algunos viajeros y del Lonely Planet, pues pasa por un corredor de narcotráfico y contrabando.

En Chiclayo nos alojamos en el Hotel Paracas, una habitación con baño privado, agua caliente, TV, una cama doble y una sencilla por S/ 50, precio razonable pues es un sitio limpio, seguro, tranquilo y muy cerca de la plaza de armas. Hay muchos sitios para visitar: arqueológicos y naturales. Las agencias de viajes ofrecen paseos a guacas, reservas y museos pero nosotros decidimos playa y nos fuimos para Pimentel a donde se llega tomando primero un taxi colectivo hasta el terminal de buses por S/ 3 y luego un bus que cuesta S/ 1,5 por persona.

Nos dedicamos a recorrer la ciudad, fuimos a la plaza de mercado, un lugar atestado de gente, lleno de todo tipo de negocios y actividades, desde peluquerías hasta restaurantes y ventas de animales y artesanías. Allí compramos una pareja de aves que una anciana guardaba en una pequeña caja de cartón sin agua ni alimento, aves que liberamos en un jardín de Pimentel donde, para satisfacción nuestra y de las pequeñas aves, había abundancia de comida y otras aves de la misma especie. A una cuadra del hotel encontramos un restaurante con una comida típica deliciosa y a precios muy razonables: Restaurante El Rancho localizado en Av. José Balta Nº 1115. La oferta es muy variada y la atención esmerada.

La ciudad es mucho menos encantadora que Trujillo y estábamos más entusiasmados por nuestra inminente entrada a la selva que por hacer recorridos turísticos locales. Así que recorrimos la ciudad, visitamos el callejón de los artesanos, compramos algunas artesanías en una galería e hicimos la reserva para el largo viaje a Tarapoto.
El viaje a Tarapoto duró 16 horas, cada tiquete cuesta S/ 65 por la agencia Movil Tours. Salimos a las 6:30 p.m. y llegamos a las 10:30 a.m. En la terminal tomamos un moto taxi que nos llevó hasta la terminal de los colectivos que viajan a Yurimaguas por S/ 15 persona. Aquí esperamos cerca de 3 horas.

En cuanto llegamos a Yurimaguas tomamos un taxi al embarcadero por S/ 4 donde reservamos tiquetes para Iquitos en el barco que salía al día siguiente a las 2 de la tarde. Pudimos por fortuna ahorrarnos la noche de hotel pues en el barco permiten colgar las hamacas en el tercer piso y acomodarse hasta la hora de salida.

La expectativa por el viaje a la selva nos tenía con una adrenalina que ni sentíamos el cansancio de la travesía que acabábamos de hacer. Pagamos S/ 40 por cabeza en el barco Eduardo V que incluye alimentación. Es la flota de barcos más recomendable para hacer la travesía de Yurimaguas a Iquitos por comodidad y seguridad.

Esta travesía inicia en el puerto de Yurimaguas a orillas del rio Huallaga, que pronto desemboca en el Marañón y al unirse con el Ucayali forma el Amazonas.
Este viaje es alucinante: aún antes de zarpar comienzan a llegar los delfines rosados al embarcadero. Empieza y la expectativa es enorme, el paisaje es cambiante, los atardeceres y amaneceres son hermosos e inolvidables.

Cada parada a dejar carga es una oportunidad para ver un nuevo poblado, para que suba gente al barco a vender comida, refrescos, helados de aguaje (fruta muy apreciada en el amazonas peruano, de sabor extraño y delicioso), pan, frutas, etc.
En el barco la carga va en el primer piso, casi todos los peruanos se acomodan en el segundo y los extranjeros buscamos el tercero para colgar nuestras hamacas.

Eso nos da la oportunidad de conocer gente de muchas partes del mundo y compartir con ellos tardes de charla y juegos de cartas, noches de guitarra y canciones en cualquier idioma, conversaciones entre señas y palabras cuando no conocemos bien el idioma del otro. Hay otros momentos para estar solo, alucinar con el paisaje, leer o simplemente tirarte en la hamaca a sentir pasar el tiempo a ritmo de río. Son 3 días para no olvidar.

Tips:

Para el viaje en el barco es indispensable tener una hamaca: puede conseguirla a un buen precio en la plaza de mercado de Chiclayo o en las galerías de artesanías. Debe llevar también un recipiente para la comida (plástica o metálica), cuchara, vaso y mucha agua; estos puede conseguirlos en el barco o en el embarcadero de Yurimaguas a buen precio. En época de lluvias habrá mosquitos, no olvide entonces un toldillo y repelente.

En Chiclayo, Perú

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Hotel Paracas

Alojamiento: Hotel en Chiclayo, Perú

Limpio, tranquilo, seguro, a tres cuadras de la plaza de armas y a 2 de la plaza de mercado

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Comida    
Ambiente    
Precio/calidad    

El Rancho Los Mellizos

Comida: Comida Autóctona en Chiclayo, Perú

Comida típica del norte del Perú, bien preparada, bien presentada, deliciosa, a precios razonables y con buena atención. Hay también helados y biscochería.


Publicado
Modificado el
Leído 4159 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 7 8 9 10 11 Capítulo 12 13 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Plaza de Armas con sus jardines

   

Capítulos de este diario