Al sur del macizo de la Belledonne se encuentra la estación de Chamrousse (1.700 metros de altitud), a unos 30 kilómetros de Grenoble y a poco más de una hora de Villard-de-Lans. Es necesario pasar por Grenoble, tomando el cinturón exterior y la salida RD III en dirección a Uriage. El punto más elevado de la estación es la Cruz de Chamrousse, a 2.250 metros de altitud y está constituida por tres áreas: Recoin, Roche Bèranger y Bachard-Bouloud, unidas entre sí por pistas esquiables. Desde el restaurante se dominan los ríos del Drac y de Isère, que bordean y rodean la ciudad de Grenoble en la tan famosa, y antaño temible, «Y» que forman los dos cauces a su paso por el valle.
Desde la Cruz se pueden contemplar los macizos de Grandes Rousses y de L Oisans al este; el Taillefer y el Monte Aiguille al sur; el macizo de Vercors al oeste y el Chartreuse al norte. La estación cuenta con 73 kilómetros de pistas (6 verdes, 15 azules, 7 rojas y 7 negras) y 55 kilómetros de esquí de fondo en el Plateau de L Arselle. Un snowpark, circuito de luge, parapente, trineos de perros, raquetas, apasionantes paseos en motonieve al atardecer y la actividad estrella de la estación: volar en los ULM, unos ultraligeros que parten desde lo más alto de las pistas y sobrevuelan todo el macizo.
No es necesario tener conocimientos aeronáuticos para animarse a volar. Se alquilan con piloto y a unos precios francamente atractivos. Y después de una agotadora jornada de esquí, nada mejor que un buen reposo hidroterapeútico. A 15 minutos de Chamrousse se encuentra la estación termal de Uriage, a los pies del castillo del mismo nombre y junto a un campo de golf de nueve hoyos. Sus aguas isotónicas son conocidas por sus cualidades curativas.