Escribe: ticagurl
A raíz de numerosas experiencias que he tenido, desde que llegue de mi viaje, descubrí que quiero un nuevo comienzo, como un renacer, y que mejor lugar que acá en este maravilloso continente Sudamericano; por ende a emprender viaje, pero esta vez mas largo.
Peru, retomando el viaje
Chachapoyas, Perú — miércoles, 21 de septiembre de 2011
Despues de mas de dos meses de viajar por algo de Ecuador, y ya sin permiso casi para quedarme mas tiempo, continuo ya al vecino pais del Peru; al cual le dedicare poco tiempo en parte porque ya lo visite el año pasado, y en otra parte porque debo llegar a mi destino pronto.
Después de tomar una chiva y 4 carros más por fin llegue a la ciudad de Chachapoyas en el Perú, es mi primer destino en este nuevo viaje por este país; como en esta ocasión decidí entrar por otra frontera, mi itinerario al menos en principio es totalmente diferente al anterior, debo empezar por decir que si la frontera por Macara es tranquila esta lo es aún más, pues es aún más desocupada, y el paisaje es más verde, con muchos más arboles y más agua a lo largo del recorrido, en mi primer paso tome una chiva desde Zumba hasta el paso fronterizo en La Balsa, de ahí se toma un carro hasta San Ignacio, desde ahí otro a Jaén, otro más a Bagua Grande y finalmente otro para Chachapoyas, aunque también es posible tomar uno desde Jaén según me dijeron, como ya puedo emitir una comparación al tener dos puntos de referencia, puedo decir que para un paso más tranquilo, se puede cruzar por Macara, y si se quiere el más tranquilo sin lugar a dudas este es La Balsa, por otra parte la vegetación que se puede apreciar desde esta frontera es bastante frondosa, y de un verde deslumbrante además de que el río es un compañero casi permanente desde La Balsa, además el estado de la carretera es bastante bueno en principio se encuentra sin pavimentar pero es bastante buena y permite a los carros una buena velocidad en el desplazamiento.
Por otra parte la carretera que se encuentra en la ultima hora antes de llegar a Chachapoyas deja permitir un paisaje increíble adornado con paredes de piedra que parecen a ver sido talladas para dar paso a la carretera, además de esto el río compañero fiel en este tramo, nos hace sentir como en un cañón en el cual altas montañas nos acompañan en el recorrido corriendo paralelas a nosotros, para al final empezar a subir alguna de ellas y llegar a Chachapoyas, la primera impresión que tengo al llegar es que es una ciudad que presta muchísimo interés al turismo, esto apoyado en la gran cantidad de agencias de viajes que ofrecen recorridos, la mayoría ubicadas en la plaza de armas, también se pueden encontrar una buena oferta de hoteles, que por ahora no he explorado sino que tan solo tome uno muy barato que me ofrecieron, esto por el cansancio para buscar otro, que me hubiese obligado a caminar un poco más, por ahora este me parece perfecto para pasar la primera noche, con el nuevo día podre analizar más claramente mis opciones y tomar una decisión, como en muchas otras ocasiones, hoy nuevamente pude comprobar que muchas personas anhelan viajar, pero que estas encuentran en su mayoría dos grandes problemas en principio, el primero se refiere al dinero, el segundo se refiere al tiempo. Empiezo a creer que en muchas de las cosas que nos suceden en la vida encontramos obstáculos, pero que estos en gran medida vienen justificados por nosotros mismos, algunos nos sirven en principio para analizar mejor las opciones y tomar una decisión adecuada, es decir para aterrizar las cosas, pero el problema es que algunos otros utilizan esto como una barrera o excusa, para poder justificar algo, que les da miedo atreverse; es mejor poner la culpa en una situación externa, a tener que probarla para generar una opinión a base de la experiencia.
Por otra parte una buena noticia para mi, fue encontrar fácilmente un restaurante vegetariano, en esta ocasión para mi sorpresa no era Krishna, sino adventista, pero es algo maravilloso para alimentarme bien, el menú esta en 4,5 soles almuerzo. Algo que vale la pena resaltar en este sitio es que al igual que en Ecuador se encuentran fácilmente oficinas de turismo, y la información que brindan es excelente, no solo al indicar los atractivos turísticos de una población, sino también la manera de llegar a ellos bien se a través de recorridos con empresas de turismo, o sin estas, brindan también toda la información concerniente a sitios de ayuda, como mercados, bancos, y aún más por lo menos en mi casa me facilitaron información sobre otros poblados, y si esto no estaba en el sistema no dudaron un momento en llamar para solicitar esta información o en comprometerse a averiguarla en el transcurso del día.
Mi método de viajar se basa en encontrar los sitios más económicos en lo posible, en lo posible cocino yo mismo si encuentro hostal con cocina como en Ecuador; sino un restaurante vegetariano, o en su defecto emparedados de verduras con queso y un buen desayuno, en cuanto a alojamiento en Chachapoyas por los alrededores del mercado y los terminales de colectivos se encuentran alojamientos y pensiones desde 10 soles. Lo cual para mi es perfecto, pues mi idea en estos momentos no es invertir mucho en alojamiento, ya llegara el momento de descansar bien sea en destino o cuando el viaje
finalice.
Después de tener esta información lo siguiente fue ponerme a evaluar mis alternativas para así decidir que sitios visitaría; decidiéndome por 4, eso si todos en lo posible sin tour, pues prefiero este modo en lo posible. Lo único que se debe tener en cuenta es, que al hacer estos recorridos solo se debe empezar temprano es decir tomar los buses en la mañana, dependiendo de si es un recorrido largo o corto, tomarlo máximo a las 7 de la mañana. Como yo decidí hacer los recorridos sin agencia, debí dirigirme a los alrededores del mercado desde donde salen los autos o los colectivos para los diferentes destinos, en general empiezan operaciones a las 5 am, claro que para Kuelap, el colectivo sale a las 4 am; debo decir que mi primer visita la realice un domingo, y este día es bastante demorado para que se llenen los vehículos por la poca afluencia de pasajeros.
El primer sitio que elegí fue Los sarcófagos de Karajía, donde para llegar tome dos transportes uno desde Chachapoyas por la calle del mercado hasta Luya por 7 soles, y otro desde la plaza de armas a Cruzpata por 6 soles mas, desde este pueblo se camina al complejo y además se cancela la entrada aquí 5 soles, debo decir que el clima que me acompaño siempre fue opaco con llovizna incluida, debo decir que el camino que conduce desde la entrada hasta el complejo propiamente dicho, cerca de 1 km, estaba en muy malas condiciones, pues es un lodazal completo, que hace difícil la caminata, la verdad esto se debe a las lluvias, pero también al paso de animales, sobre todo pues la tasa de visita que pude apreciar en el libro de visitas estaba en 10 turistas máximo por día. Este último aspecto hace de la visita algo increíble, pues se puede gozar a plenitud de la visita, y apreciar los sarcófagos, que para mí fueron algo interesante apenas, pero para cerca de 1 hora como máximo. Por esta razón ante la energía que aún conservaba decidí regresarme caminando hasta Luya, que calcule no sería tan lejos, camine cerca de 2 horas y media contando que corte camino en las grandes curvas cruzando en línea recta y atravesando algunos cultivos y sobre todo mucha vegetación de bosque, de eso da testimonio la gran cantidad de ramas que adornaban al final mi saco; calculo que ahorre cerca de una hora con los atajos y porque llevaba un excelente paso de caminata, pero aún así, sino es porque un niño me dio un aventón en un moto taxi, por cerca de 20 minutos, creo que hubiese debido caminar cerca de 1 hora más para llegar al pueblo, este chico me mostro la cara amable, de la gente de estas tierras, una cara que ya había conocido durante toda mi caminata pues cada vez que pasaba por algún camino, podía escuchar la mayoría de las veces un grito de “gringo” a mi paso, por cierto es una palabra que no me agrada para nada sobre todo cuando la oyes mediodía, acompañada de que seas el punto de atención a donde vayas, debo decir que a diferencia de otros países que he visitado en Perú no disimulan para nada, cuando algo les causa curiosidad o es diferente para ellos.
Otro de los sitios a los cuales decidí ir a conocer fue los mausoleos de Revash, a donde llegue tomando un colectivo con rumbo a Santo Tomas, por desgracia solo salía a las 10:00 de la mañana, pero en realidad salió a las 10:15, es algo común que no respeten los horarios de salida, pero bueno estando ya en camino, el colectivo tomo una ruta destapada que es la misma que conduce hacia Cajamarca, lo bueno es que el transporte me dejo en el punto desde el cual se caminan únicamente 4 km hasta Revash, por esto me cobro 10 soles; así pues que emprendí la caminata y logre llegar en una hora hasta el punto, vale decir que cuando subí pude encontrar solo 8 personas por el camino que se encontraban bajando, la subida es algo exigente por la altura, pero igual vale la pena el esfuerzo; sobre todo por el paisaje que se puede apreciar desde arriba, es un sitio bastante calmado y aunque se aprecian algunas viviendas, la verdad es que se puede disfrutar de la soledad y del silencio, además de tener la oportunidad de ver aves cruzando el cielo, en repetidas ocasiones, después de apreciar un poco el lugar, decidí pues bajar corriendo para tratar de alcanzar la movilidad para Chachapoyas, así que el recorrido lo pude hacer en media hora nada más, aunque las consecuencias aparecerían al día siguiente de este esfuerzo, de todas maneras espere la movilidad pero la perdí, así es que después de alimentar mi esperanza por un lapso, debí caminar hasta Yerbabuena el poblado más próximo situado a 5 km, una caminata de una hora sencilla pues es en bajada, aquí algo dulce, y de paso aprovechar para preguntar cómo podía regresar a Chachapoyas, por suerte entre
3:30 y 4:00 pasan unos buses que vienen de Cajamarca; y gracias a la señora de la tienda que fue la que hizo la parada y prácticamente le pidió al conductor me llevara, el bus me recogió y me transporto hasta Chachapoyas, por este pague 8 soles.
Pero quizás si no hubiera tenido pagos los días en el hotel en Chachapoyas, me hubiera resultado mejor quedarme en el Tingo, para dormir aquí y al día siguiente subir hasta Kuelap, pero entonces decidí mejor volver a Chachapoyas, y descansar un día. Por esta razón decidí mejor tomar la visita a Kuelap con agencia, más que todo, porque me dio mucha pereza levantarme para tomar un bus a las 4 de la mañana que me cobraría 15 soles, cuando con agencia me cobrarían 35 soles por la visita es decir ahorraría solo 5 soles tomando la misma movilidad, o 12 caminando 3 horas más. Por esto básicamente me decidí por una agencia, cosa que no hubiera hecho durmiendo en Tingo. Dependiendo de cómo sea la visita decidiré si hago Gocta con agencia también o solo. En estos momentos siento que necesito mucho un compañero o una compañera de viaje, porque básicamente me da muy duro levantarme tarde, o pereza caminar a algunos sitios, me hace falta alguien que me diga ¡vamos!, o alguien a quien decirle se nos hace tarde levántate, uno de los líos de viajar solo, cuando se tiene pereza es difícil dejarla.
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Redescubrir
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Semanas Antes
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La Despedida
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Malchinguí, Ecuador | 16 de julio de 2011
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De nuevo viajando
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Peru, retomando el viaje
Chachapoyas, Perú | 21 de septiembre de 2011
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En Chachapoyas...
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