Un Paraíso llamado Celendín

Escribe: bohemio
CELENDIN Y SU VIRGEN DEL CARMENPrepararse para un viaje es todo un acontecimiento, empacar maletas, elaborar una agenda viajera; alistar cámaras fotográficas, de video, comprar rollos; chequear...

 

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Capítulo 1

Un Paraíso llamado Celendín

Celendín, Perú — domingo, 6 de febrero de 2005

CELENDIN Y SU VIRGEN DEL CARMEN

Prepararse para un viaje es todo un acontecimiento, empacar maletas, elaborar una agenda viajera; alistar cámaras fotográficas, de video, comprar rollos; chequear que las carpas y bolsas de dormir estén en perfecto estado, ahorrar dinero. Es decir emprender un viaje se transforma en un laberinto multicolor donde la entrada empieza cuando subes al bus rumbo a tu destino.
Es jueves 23 de julio todo ha subido por las benditas fiestas patrias, los precios de los pasajes han aumentado pero no queda otra y para esto ya habíamos precavido un dinero extra. El terminal de Fiori, harto conocido por los limeños pero una incógnita para nuestros amigos del extranjero, es un paradero de buses informal donde reina la maña del más vivo es decir del mentiroso. Cinco de la tarde, los buses están por partir y aún estamos esperando una rebaja para subirnos. Finalmente 35 soles (10 dólares) fue lo que pagamos por viajar directo a Cajamarca. El viaje fue tranquilo.
Amanecer con el sol que te llena la cara y aquel olor a tierra húmeda es una señal clara que estamos en la sierra. Por esta temporada el clima en Cajamarca es soleado y seco, por eso recomendamos a todo viajero hacer espacio en su mochila para una gorra, gafas oscuras y protector solar. Arribamos a las 7 y 45 de la mañana, en la agenda estaba contemplado realizar un city tour empero los planes se vieron gratamente modificados. Un gran desfile cívico-militar hacia de la hermosa plaza de armas más pintoresca. Instituciones públicas y privadas desfilaban, colegiales y militares alzaban las piernas al ritmo de los tambores. En una ciudad como Cajamarca se entrelazan las costumbres de los citadinos y campesinos. Esto se puede apreciar claramente en las calles. Mujeres del campo con sombreros y polleras y jóvenes con piercings y peinados a la moda, todos a la expectativa del desfile.
Degustar el frito o fritanguita, plato típico en Cajamarca, hecho en base a papas sancochadas y chicharrón de cerdo combinado con cebiche, es un deleite para su paladar. Un sol el platillo y las paisanas no vacilaran en darle más. El almuerzo un poco tarde estuvo acorde a la circunstancia, cuy frito y papas sancochadas. En el arte culinario mi madre se lleva el tenedor de oro. Un descanso merecido y nuevamente a la calle.
Desde los Baños del Inca, distrito a 3 Km. de la ciudad al centro histórico toma un tiempo de quince minutos en auto, pero si ud. gusta de las caminatas y trekking le aseguramos que su paseo será maravilloso ya que la campiña cajamarquina es una de las más bellas en el Perú. En una ciudad moderna como esta, las noches esconden muchos enigmas. Sentarse en una banca de piedra y contemplar la noche estrellada es relajante, más aun si es que departe una buena charla con una bella cajamarquina de ojos verdes. Casaluna, es un café bar muy conocido y una buena opción si es que se quiere pasar una noche de juerga libando cervezas en compañía de lindas chicas. Esta vez el cuerpo cansado del viaje exige descanso y eso nos lleva de vuelta a casa.
Es sábado 24, las fiestas patrias se aproximan, más gente se anima a viajar y la ciudad se colma de turistas de todas partes. En esta oportunidad visitamos el Cuarto del Rescate, donde el Inca Atahualpa ofreció oro y plata por su liberación. Ahora es una habitación muy bien cuidada por cierto en la cual resalta la piedra donde fue ejecutado supuestamente el Inca. El calor es implacable, los labios del costeño acostumbrado a la humedad de Lima se están partiendo, sin embargo, este es un consejo muy útil para todo viajero; cuento con vaselina sin perfume para evitar la resequedad.
En esta oportunidad la noche nos cogió muy rápido cuando aún visitábamos el mirador de Santa Apolonia. Desde este lugar se puede observar todo el valle y comprobar que la expansión demográfica de esta ciudad se viene dando con fuerza.
Un taxi en la ciudad cuesta dos soles pero en las noches puede subir hasta tres. Ahora la rumba y salsa se traslado al restaurante turístico De la selva su encanto, un lugar exótico y muy acogedor donde se puede comer los mejores platos selváticos y degustar los más afrodisíacos tragos.
El efecto del licor consumido en la víspera nos produjo una irremediable sed y que mejor que un buen vaso con leche pura de vaca para levantar el alicaído cuerpo.
Según la historia en el Imperio Incaico, el Inca solía bañarse en los pozos de aguas termales con sus amadas Ñustas, disfrutaba de sus calidas aguas y gozaba de una vista esplendida. Ahora este baño medicinal cuesta cuatro soles en la sección turistas del Complejo de los Baños del Inca. Un hermoso recinto a quince minutos de Cajamarca. La sensación de catarsis en estos pozos es increíble.
Es domingo 25, en Celendín la fiesta está por comenzar y nosotros estamos listos para emprender el viaje. Los contactos estaban ya establecidos, las autoridades celendinas sabían de nuestra llegada, la expectativa estaba creada. Ahora lo más emocionante esta por empezar.
Lunes 26 de julio recibí una llamada telefónica, el profesor Iván León, vicedecano de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), nos invita cordialmente a una entrevista en vivo en su programa emitido por canal 7 a las ocho de la noche. Una oportunidad que no rechazaríamos. El programa Tiempos de verdad es el más sintonizado en Cajamarca y no dudaría en hacer una convocatoria a todos los interesados en el turismo ecológico a que visiten nuestra Web y a través de esta comprometerse con el trabajo que Trocha Verde viene realizando.
8 y 45, la noche era fría, pero en el set el ambiente era cálido. La entrevista empezó. Las ideas fluían ávidamente, las preguntas muy atinadas y las respuestas a la altura de la situación. Presentamos nuestra propuesta y el pueblo cajamarquino se enteraba de lo que haríamos en Celendín. Aplausos, abrazos y felicidad.
UN PARAISO LLAMADO CELENDIN
Al día siguiente partimos temprano. Sabíamos que el precio de los pasajes había aumentado. Lo normal es que un pasaje cueste 10 soles hasta Celendín, pero esta vez nos cobraron 15. El trayecto es de 100 km. Y el tiempo que toma es de cuatro horas en bus. Llegamos a nuestro destino a las dos de la tarde. La gente en la combi (movilidad tradicional, semejante a las Vans) comentaba que esta vez la fiesta sería especial ya que la plaza de toros se mudaría, literalmente hablando, a Sevilla; barrio tradicional donde se tiene por costumbre realizar tal evento taurino.
Valgan verdades, todo nos pareció extraño. Después entenderíamos todo.
Es tradición por estos lares, que la gente para la celebración en honor a la virgen se vista de la mejor manera, sombreros nuevos, polleras nuevas, zapatos nuevos y todo nuevo. Porque así lo demanda la patrona del pueblo. Se ha trabajado como burro, diría un shilico (apelativo de Celendino), y para mi fiesta debo estar elegante.
El origen de este pueblo es enigmático, según la historia los primeros pobladores de la zona, al igual que de toda la hoya del Marañón, como dice Julio C. Tello, eran de origen Arawac. Es probable que esta cultura diera origen a la palabra Chilindrín, derivada del fruto de la planta llamada chili o shil shil que crece junto a las lagunas donde se asentaron varias tribus, una de las más importantes fue Choctamalque, con su centro en La Chocta.
Esa noche, tres imponentes castillos de diez cuerpos se alzaban en la plaza de armas. Los cohetes sonaban en todo el pueblo avisando que la fiesta ya comenzó. Sombreros de copas altas y achatadas resaltaban en la multitud. Nosotros estábamos en el centro de la plaza, desde allí grabábamos todas las incidencias de lo acontecido. Nos miraban curiosos pero se alegraban y se sentían felices por que visitábamos su pueblo.
El desarrollo turístico en Celendín esta creciendo a paso firme. Prueba de ello son los servicios que se ofrecen a los viajeros. Existen tiendas de artesanías (handicrafts), cabinas de Internet, a precios realmente cómodos, excelentes restaurantes típicos como La Reserve, buenas discotecas, salones de billar, y un gran mercado central, pero sobretodo buenos y acogedores hostales. El alojamiento no pudo ser mejor que el brindado por nuestro amigo Wilson, propietario del Hostal Loyer's a pocos metros de la plaza.
Fernando, mi compañero de viaje ansiaba degustar el calientito, trago típico del lugar elaborado de licor de caña macerado con maracuya (fruto dulce); con la particularidad que se tiene que servir y tomar caliente. Un sol la botella y es suficiente para neutralizar el penetrante frió nocturno. La cama nos llamó temprano y nos levantó al amanecer, para presenciar el aurora, un auténtico espectáculo en los andes peruanos.
Es 28 de julio y el Perú esta de fiesta, la algarabía se vive en todo el pueblo. Las autoridades se visten de gala para presenciar el desfile cívico. Estudiantes y profesores, ronderos, bomberos, policias; todos gallardamente marchaban. Desde el palco oficial podíamos observar el fervor patriótico de los celendinos y confirmar que la belleza de la mujer shilica es sublime. En este pequeño vergel las féminas han nacido para ser admiradas, de seguro viajero que en estas tierras quedará extasiado y quizás enamorado de alguna doncella. Gratamente complacidos quedamos ya que la amistad sembrada con algunas damas se plasmó gratamente en este viaje.
Por la tarde el Alcalde invitó a la prensa a ser parte de la sesión solemne por fiestas patrias en el Municipio. Gustosos acudimos. El almuerzo estuvo delicioso, el brindis mucho mejor y la tertulia interesante. Nuevamente expusimos nuestro compromiso con el desarrollo de pueblos como Celendín. Nos querían y se nos agradaba.
Como caballeros de la noche recorrimos las calles, esta vez la plaza lucía nuevos personajes, una pequeña feria se había instalado en los alrededores. Vendedores de golosinas estaban por todos lados. Nuevamente tres gigantes se levantaban para el gozo del respetable. Estos castillos serian de lo más especial. Era el día central, y la multitud colmaba las calles. En este tipo de fiestas patronales los amigos llegan fácilmente. En la bodega del campesino, popular bar conocimos a unos lugareños muy particulares, nos ofrecieron cervezas y aceptamos, brindamos y reímos. Sin embargo nuestros compañeros nos hicieron saber que para borracho y mujeriego el Celendino es el mejor. Ellos aseguraban eso y para muestra un botón, don Roberto neto shilico arguye tener siete mujeres y todas se quieren, pero el colorado solo tiene tres. Los trucos con botellas y palitos de fósforo animaban la velada. En este bar todo es felicidad y como dicen ellos hay una verdadera cultura etílica.
Las fiestas continúan, es jueves 29 y la procesión de la virgen saldrá a recorrer las principales calles, para esto los vecinos han adornado las casas con improvisados altares y decorado las pistas con flores y alfombras. Un espectáculo maravilloso.
La iglesia de la virgen del carmen colmada de fieles devotos esta reluciente. En la entrada principal los miembros del comité organizador y mayordomía han elaborado una bella alfombra multicolor hecha de aserrín teñido con anilina (tinte natural). Desde aquí se dará inicio a la procesión.
La fe se pone en manifiesto, mujeres, hombres y niños, todos a un solo paso acompañan a la virgen, los cohetes salen disparados. La gente realiza sus plegarias y anhela cambios positivos en sus vidas. Por la tarde después de la procesión, en la plaza se instala una banda musical anunciando el inicio de las corridas. Esta tradición es compartida por todo el pueblo, que año tras año construye la plaza de toro más grande y único en el mundo hecha en madera. Era la primera vez que observaba un ruedo de singulares características, de cinco pisos con palcos especiales para las instituciones públicas y privadas, o simplemente para las familias mas acomodadas. Este espectáculo es muy pintoresco, la gente se sienta en sus tabladillos, llevan sus frutas o comida y desde allí observan cómodamente su corrida, con los pies colgando. Así se sienten felices. Fueron cuatro tardes más de emoción taurina. Por las noches el patio de la Municipalidad albergaba a los mejores grupos musicales del momento. En esta oportunidad el repertorio musical es de lo mejor, sin lugar a dudas es una buena fiesta la vivida en Celendín.
Para nosotros las celebraciones llegaron a su fin, retornaremos a Lima, a contar lo sucedido en un pueblo lejano de la capital que por estas fechas celebra su fiesta. Que siempre estará gustoso de recibirlo y cauto a la hora que alguno foráneo quiere llevarse a una linda Celendina de ojitos verdes y mirada tierna.



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