Comenzando el viaje desde Santiago, en un bus de la línea Cruz del Sur a las 19:00 horas aproximadamente, un viaje que se hizo interminable hasta llegar a Puerto Montt y tomar la barcaza que nos llevaría a Castro, fue el único lugar donde pudimos estirar las piernas y tomar un poco de aire puro, a pesar del intenso clima del Canal Chacao, fue una media hora o algo más de break de nuestro viaje en bus, terminado el viaje en barcaza de vuelta al bus para soportar 2 horas más.
Pasadas 17 horas desde nuestra salida de Santiago llegamos al fin a Castro, nos encontramos con el clima del sur, lluvia y más lluvia, pero estabamos preparados. Después de caminar con nuestro equipaje llegamos al hostal Palafitos, ubicado en la zona sur de Castro, donde se encuentran todos los palafitos. El hostal era un 7, un clima grato, piezas limpias. Todo perfecto, nada malo que decir.
Nuestra primera incursión fue al centro de la ciudad, donde compramos el famoso licoro de oro de la isla. Almorzamos mariscos y compramos un licor y cocaví para compartir en nuestra cena en el hostal, a un costado del calefactor a leña (que calentaba a través de tubería todo el hostal). Al fin descansando.