El siguiente destino era Castro. Yo había estado allí hace algún tiempo, por lo que aquello que vería no sería una sorpresa. Para mi gusto, es una de las ciudades más hermosas de todo Chile, y lo digo al tener la experiencia de conocer casi todo mi país.
Al llegar a Castro en un camión cisterna, lo primero que hallamos en su salida sur fue una impresionante foto de postal. Los tradicionales palafitos estaban al frente de nuestros ojos.
Posteriormente, fuimos al mercado, donde nos zampamos un rico curanto a la olla. Era la segunda vez que probábamos una comida casera abundante en un restaurant después de Chaitén. Recorrimos el centro de la ciudad y entramos a la Iglesia San Francisco de Castro, una de las más bellas que conocimos durante el viaje. Luego de dar vueltas por el pueblo, decidimos tomar un bus hacia la zona sur de la ciudad, donde se halla la iglesia de Nercón. Esta iglesia también es una de las 16 protegidas, pero en ese momento no estaba restaurada. Sin embargo, aun era utilizada por los fieles como lugar de devoción y como camposanto.
Pudimos dormir en un camping que se encontraba dentro una casa...en el patio...
Contador de Iglesias:
4. San Francisco de Castro
5. Nercón
Próximo destino...Dalcahue y Quinchao.