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Colombia 2011, un viaje soñado: de la montaña, a la costa, al Caribe

Escribe: aleburin
Colombia era un viaje que teníamos postergado desde hace tiempo. Lo concretamos en abril/mayo de 2011, recorriendo 9 destinos, desde Bogotá y alrededores, hasta la costa y de ahí a San Andrés y Providencia. Hicimos amigos, probamos una gastronomía increíble, conocimos ciudades coloniales, playas de postal y volvimos, queriendo regresar (esperamos que pronto).

 

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Día 8: Castillo de San Felipe, Museo del Oro y Chiva Rumbera

Cartagena de Indias, Colombia — jueves, 28 de abril de 2011

Como el hostal no tenía desayuno, pasamos por una cafetería de la zona de Getsemaní a probar algunos panificados locales y la célebre "Arepa Huevo" que resultó ser lo más rico. Todo acompañado por un café con leche olvidable. Ahí pedimos indicaciones para llegar al Castillo y Fuerte de San Felipe, a unas 5 cuadras de ahí.

El Castillo de San Felipe no está dentro de la ciudad amurallada, sino del otro lado, cruzando un puente, en medio de una zona comercial nada pintoresca, de talleres mecánicos, ferreterías y venta de telas. Ahí, en lo que vendría a ser una mezcla del barrio de Once con la Avenida Warnes de Buenos Aires, está la entrada al Castillo de San Felipe.

Imprescindible llevar agua, en lo posible un litro, ya que en la puerta la cobran 4 veces más cara.

Estuvimos recorriendo la fortaleza por nuestra cuenta hasta que llegamos a la conclusión que sin guía no tenía mucho sentido. Bajé hasta la entrada y la pregunté a una chica que tenía pinta de guía, cómo podíamos hacer para ir con guía. La chica nos dijo que estaba en un tour privado, pero si queríamos podíamos seguirlos y escuchar gratis la explicación. Estuvo genial. Realmente recomendado ir con guía.

Del castillo nos cruzamos a un centro comercial donde había un supermercado. Ahí compramos regalitos para llevar a Buenos Aires (sobre todo café) y cosas típicas para nosotros.

Dejamos las cosas en el hostal y nos fuimos de nuevo a la zona amurallada. Ahí visitamos el Museo de Oro Zenú, que queda enfrente al Palacio de la Inquisición y la Plaza Bolivar. El museo es gratuito, y adentro se puede pagar un guía para que te explique la exhibición. El nuestro hablaba muy rápido y aunque no nos pareció muy bueno, nos contó varias cosas sobre los zenúes, que eran los indígenas de las zonas cercanas a Cartagena. El servicio de guía cuesta 15.000 COP.

Al salir, comimos unas ensaladas de fruta en la calle. Las preparan las palenqueras, una negras que van vestidas con vestidos largos de colores y pañuelos en la cabeza. Las ensaldas las hacen en el momento y cuestan 5.000 COP. Según nos contaron después, las palenqueras son descendientes de los cimarrones, los esclavos negros que en la época de la colonia se escaparon de sus amos para vivir libres en las montañas. Son todo un símbolo de la libertad en Cartagena y lograron conservar muchas cosas de la cultura africana, que se mezcló lógicamente con la cultura de los indígenas locales.

A la tarde nos dedicamos a recorrer la ciudad amurallada, tomar fotos y ver artesanías. En la zona de Getsemaní las cosas son mucho más baratas, incluso más que en Bogotá. Me compré dos vestidos y un par de anteojos de sol y volvimos para el hostal.

A las 8 de la noche nos pasó a buscar por el hostal un tipo en un auto para llevarnos a la Rumba en Chiva.

La Chiva es una especie de bus de madera muy colorido, con los asientos a lo largo, sin pasillo en el medio. Uno se puede subir a los asientos por los costados del bus. La chiva recorre Cartagena, empezando en la zona de Bocagrande, la bahía y la ciudad amurallada. Dentro de la chiva va una banda de música que toca vallenato en vivo. El tour incluye el paseo, los músicos y ron con pepsi.

Cuando llegan a la parte de la muralla que bordea la costa, se hace una parada de una hora. En esa parte de la muralla se juntan varias chivas y hay una exhibición con bailarines colombianos de danzas locales muy buena. Después los músicos siguen tocando y uno puede bailar ahí, al aire libre. Terminada la hora, te suben de nuevo a la chiva, te convidan una arepa huevo (la mejor que probamos) y te llevan rumbeando hasta la Torre del Reloj, en la entrada de la ciudad amurallada. Ahí bajan todos para ir a una discoteca. Todo está incluido en el precio de 40.000 COP por persona (cerca de 22 dólares), lo que nos resultó un poco caro.

En fin, nosotros pasamos de la disco y fuimos caminando hacia el hotel y nos metimos en un barcito que está enfrente. El bar tenía todas las paredes dibujadas con tiza por los viajeros que habían estado ahí. Había banderas de muchos países, dibujos, frases... Nosotros hicimos nuestro dibujo y pedimos unos tragos para terminar una hermosa noche cartaginera.

Tips:

¡No perderse el paseo en la chiva rumbera!

Tiene que ver con: Imperdibles, Vida nocturna
En Cartagena de Indias, Colombia

Opiniones:

Mi calificación promedio:
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Calificación general    

Castillo de San Felipe de Barajas

Actividades: Lugar de Interés en Cartagena de Indias, Colombia

Un buen paseo para conocer el pasado de conquistas de la ciudad. Se aprovecha mucho mejor si uno va con guía.

Mi calificación promedio:
  •  
Calificación general    

Museo del Oro Zenú

Actividades: Museo en Cartagena de Indias, Colombia

Muy lindo. No es tan grande como el de Bogotá, pero es igualmente hermoso. Un paseo recomendable. En el lugar hay personas que se ofrecen de guías. Pactar el pago de antemano.


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