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Visitando Bogotá, Villa de Leyva, Ráquira, Cartagena de Indias, San Andrés y un poco de la Experiencia Decameron

Escribe: Griseldab
De la modernidad de Santa Fé de Bogotá a la magia de Villa de Leyva y Ráquira. A la magia de Cartagena de Indias y al mar de los siete colores, San Andrés.

 

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Cartagena de Indias e Islas del Rosario

Cartagena de Indias, Colombia — miércoles, 12 de agosto de 2009

Cuatro intensos días conociendo uno de los Patrimonios Históricos de la Humanidad y el maravilloso Archipiélago de Nuestra Señora del Rosario. Arribamos a Cartagena a las 12 hs del 11 de enero de 2009, en el Aeropuerto Internacional Rafael Nuñez. El aterrizaje es muy particular, la pista se encuentra pegada a un espejo de agua de un lado, por lo que da la sensación que se está aterrizando en ella. Del otro lado, se observa un grupo de precarias casas de vivos colores. Al pasar la puerta del avión, se percibe de inmediato el calor húmedo característico de esta ciudad y al avanzar por este sencillo aeropuerto, se observan preciosos jardines con flores exóticas que nos terminaron de dar cuenta que nos encontrábamos en el Caribe. Buscamos el equipaje y nos dirigimos en taxi al Hotel Decameron Cartagena, nos costó 7,5 dólares (en un próximo capítulo describiré la Experiencia Decameron).

Hicimos el Chek in en el Hotel, pero la entrega de la habitación la hacen a las 15 hs, por lo que dejamos el equipaje en la custodia del hotel. En la puerta del hotel hay una sede de Decameron Explorer, es una agencia de viajes que pertenece al mismo. Para aprovechar el tiempo, nos acercamos para conocer posibilidades de excursiones y nos enteramos que a las 14 hs. partía un City Tours por la ciudad y lo contratamos, el costo fue de 15 dólares. Según nuestra experiencia, fue la mejor decisión que tomamos, ya que apenas llegados aprovechamos el tiempo conociendo los sitios históricos con la explicación de un guía. Partimos del hotel puntualmente, a unos pocos metros del Hotel hay una pequeña plaza con un monumento a un pájaro, es una especie de aves que abunda en esta costa y son llamados María Mulata. Luego seguimos camino al monumento de los Zapatos Viejos localizado en la parte trasera del castillo San Felipe, es un homenaje a uno de los más grandes poetas de la ciudad, Luis Carlos López, y a su obra más popular "A mi Ciudad Nativa". De allí nos dirigimos al Convento de la Popa, este convento está asentado sobre un cerro con la forma de la popa de un barco, de allí su nombre. Se asciende por un camino sinuoso, donde se observa la pobreza característica de nuestros países latinos. Al fin llegamos al convento, al inicio se ofrece una interesante vista de la Ciudad Amurallada, la Isla de Tierra Bomba y la zona de Castillo Grande. Al principio se había construido una pequeña capilla de madera, y posteriormente fue derribada y se entrega la responsabilidad de la  construcción de este convento a la Orden de los Agustinos.

La entrada cuesta 5 dólares, igual que en la próxima parada, Castillo de San Felipe de Barajas. Esta construcción, de 1657, fue nombrada en el año 2007 como la cuarta maravilla de Colombia. Esta obra militar es la más grande construida en Latinoamérica, consta de varias áreas como cocina, garita de guardia, plaza de armas, hospital, etc. Lo más emocionante fue pasear por la trama de pasillos subterráneos. Al final del paseo se llega a una tienda de recuerdos. Una recomendación, recorran siempre Cartagena provistos de agua, el calor es agobiante y en ciertos lugares, puede pagarse bastante cara. Luego entramos a la ciudad amurallada, la verdad que es una joya de Colombia, está muy bien conservada. Ingresamos por las Bóvedas, pasamos por la que una vez fue la residencia privada de Gabriel García Márquez y de allí estacionamos en La Virola, un lujoso restaurante. Caminamos hacia el Museo de la Inquisición, de allí hacia la Catedral y posteriormente visitamos, en el final del paseo, una joyería donde destacan esmeraldas engarzadas en diferentes materiales, algunas con precios bastante accesibles.

En esos días, se estaba desarrollando el Festival de Música de Cartagena, por lo que pudimos disfrutar de un atractivo adicional. Asistimos a un espectáculo de música clásica en la Plaza San Pedro Claver, una experiencia de verdad indescriptible. El entorno de una ciudad cuidada, la brisa nocturna de Cartagena y la iluminación de sus balcones hicieron de este escenario un espectáculo único.A la mañana siguiente, partimos temprano a la Isla del Encanto. Este Tour lo compramos en Decameron Explorer y costó aproximadamente 150 dólares. En una chiva nos llevaron al puerto y de allí seguimos en lancha, aproximadamente una hora hasta este lugar. La Isla del Encanto es una de las Islas que conforman el archipiélago de las Islas del Rosario. Se caracteriza por una arena fina, clara, agua templada, no tan transparente como alguna de las otras islas del archipiélago y con infinidad de corales que golpean en la orilla cuando rompen las olas. Esto genera un sonido similar a múltiples campanas sonando suave.

Es ideal para tomar un baño de sol y relajarse con este sonido luego de haberse zambullido en esas aguas cálidas. En el costo de la excursión, se incluye un almuerzo completo, donde pudimos disfrutar de un pescado preparado en el lugar, acompañado de ensaladas frescas y arroz con coco, delicioso. Al regreso, volvimos por un río construido por los nativos, a pedido de los españoles, con el fin de tomar agua dulce de consumo humano. Se eligió esta ruta porque al regreso no había buen pronóstico para un regreso seguro. Al acercase por agua a la ciudad de Cartagena, preparen sus máquinas fotográficas, se pueden captan unas postales preciosas.Una buena experiencia es pasear por las noches en las calles de Cartagena, la iluminación, los carruajes, los edificios antiguos de vivos colores, mezclado con olores y sabores auténticos hace que sea una de las experiencias más increíbles.Al otro día partimos temprano a la Isla de Barú. Compramos la excursión en el mismo Hotel Decameron Cartagena, con un costo de 18 dólares. Incluyendo traslado ida y vuelta y un servicio all inclusive. Salimos del Hotel a las 8 horas, pero el barco zarpó a las 9 horas o más, hasta que completó su capacidad con distintos grupos de gente. Llegamos a la Isla de Barú 45 minutos después.

Este lugar es imperdible para quien viaje a Cartagena. El agua turquesa, cálida y transparente, arena blanca y palmeras invitan a disfrutar de un paisaje paradisíaco. Disfrutamos de un servicio de snacks variados y bebidas. Si se quedan dentro del agua si moverse por unos minutos, podrán ver y sentir los peces tocando sus pies.Al día siguiente, partimos a las 6 de la mañana en una excursión a Barranquilla y a Santa Marta. Una experiencia fantástica fue conocer el Río Magdalena en su desembocadura en el mar. Este río atraviesa de sur a norte a toda Colombia. A eso de las 9 hs, paramos a desayunar en Barranquilla, dimos una vuelta por la ciudad y de allí partimos directo a la Quinta San Pedro Alejandrino en Santa Marta, donde murió Bolívar en el año 1830. Recorrer esta estancia, apreciar sus reliquias y sus monumentos es una linda experiencia, se aprecia un lugar bien conservado con mobiliario y estructura de la época, con bodegas donde se procesaba la caña de azúcar para su comercio internacional, la habitación donde murió Bolívar con el reloj que detuvo su marcha en el momento de su muerte, casualmente como ocurrió con el Libertador Gral. San Martín, pero en fin así cuentan la historia,  y un monumento nuevo en mármol en honor a Bolívar. Luego de esto para los amantes del fútbol, pasamos a ver el monumento a Valderrama en la puerta del estadio de Santa Marta y de allí a recorrer un poco la ciudad. Es una ciudad pequeña, bonita, con calles angostas y pintorescas y una pequeña playa. De allí fuimos a las afueras de Santa Marta a almorzar al Hotel Decameron Santa Marta.

El calor en Santa Marta es agobiante, calor seco y temperaturas altas, la arena se calienta con el sol a tal punto que no se puede caminar descalzo, en el Hotel Decameron Santa Marta, la arena es especialmente bastante oscura en la orilla, casi negra y el mar muy agresivo. En definitiva, no es un destino que elegiría de primera opción, igualmente me han hablado de unos ecohabs y del Parque Natural Tayrona que en esta zona son dignos de conocer, según comentarios.Al día siguiente, partimos a San Andrés después del mediodía, por lo que aprovechamos para sacar unas fotos a la playa de Cartagenta sin gente, para que luzca la ciudad y luego nos fuimos a recorrer nuevamente el casco histórico. Una recomendación, recorran la ciudad antigua al atardecer ya que se disfruta de otra manera con una buena brisa. La ciudad de Cartagena ofrece un escenario único para disfrutar de su historia.

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Últimos comentarios

natydecaro dice:
muyy bueno el relato..quisiera que me cuentes cuanto costo por noche el hotel, y q incluia??, ya q me quiero ir en febrero.
muchas gracias y espero tu rta.
saluda
naty

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chachos2721 dice:
Muy buen diario, te has movido por muy bonitos sitios.
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