Diarios de viaje > Venezuela, América del Sur
Un colombiano en Venezuela
Escribe: jesusoctavio
Las vías en el Táchira a diferencia del interior de Venezuela son estrechas y con demasiadas curvas y en el continuo sonso neo de mi itinerario quedé dormido hasta ser despertado por la guardia (así llaman al ejercito en Venezuela) todos ellos usando boinas de un color rojo desteñido o más bien parecidas al fucsia
Ya en Caracas
Caracas, Venezuela — miércoles, 21 de enero de 2009
Más adelante empiezan a aparecer grandes conjuntos residenciales, generalmente paralelepípedos despintados, de diseño racionalista más bien corbuseriano y llenos de ropa colgadas por las ventana y en la parte superior de los cerros los famosos “barrios” como llaman ellos a los sectores marginados.
Los venezolanos llaman urbanizaciones a la zona central y baja de su ciudad y barrios los sectores populares construidos espontáneamente en las laderas de las montañas.
Esto hace evidente la existencia de esa sociedad excluyente que desde la última década del siglo XX se estalló y ahora busca en la revolución bolivariana la respuesta a sus interrogantes.
Mi primera experiencia con Caracas fue poco después de desembarcar del bus, al buscar transporte me di cuenta de que los taxis eran pintados de blanco y no tenían taxímetro ni nada que regulara el valor de pasaje, allí se debe conversar con el conductor y una distancia corta puede costarte mucho dinero o no dependiendo del anticipado acuerdo entre las parte, tal vez el único problema para el conductor sería de que las vías adyacentes al lugar a dirigirse estén trancadas como ocurrió en mi viaje de semana santa y deba buscar otras alternativas para llegar al lugar indicado.
Desde la urbanización Prado de María lugar sede de la empresa de transporte Expreso Occidente que me condujo de San Antonio hasta Caracas en un trayecto de catorce horas me dirigí hacia mi nueva residencia y desde ahí empezaba a disfrutar del encanto urbano de una ciudad que a mi juicio parecía una mezcla de Río de Janeiro y la Habana, con sus edificios despintados, sus favelas sobre las montañas, unos que otro raponero corriendo y esquivando perseguidores en medio de gritos de auxilio, un calor tropical y la queja continua del “hasta donde hemos caído”;
En ese momento me familiarizaba con Caracas en un país extranjero pero no extraño, con costumbres muy similares a mi Quibdó:
Con procesiones, bulla, rebuscadores (buhoneros los llaman allá)y mucho ajetreo.
En medio del recorrido aparecían en mi vista un extraño famoso edificio circular incrustado en las montañas: El Helicoide y al instante las inmensas torres del parque central (una de ellas en reconstrucción tras un voraz incendio), el originalísimo helicoide se encuentra ubicado en el barrio salsero de San Agustín del sur que en su momento espera la terminación de su metro cable, la obra de transporte más original para solucionar el problema de acceso a los cerros invadidos de pobreza.
De la antigua ciudad colonial en donde nació Bolívar queda muy poco, la ciudad se fue modernizando en la medida que descubrían nuevos pozos petroleros y el país se enriquecía, solo quedan algunos edificios históricos en restauración tales como: la Iglesia de nuevo circo, la casa natal de Simón Bolívar y uno que otro edificio público, los demás están menguados en medio de tanta mole de concreto, es más me atrevería decir que el cuento del patrimonio acá en Caracas es considerado como un problema por sus habitantes quienes han construido y modificado en gran medida las edificaciones antiguas ante la escasez de espacio y el alto costo de los bienes inmobiliarios para suplir el déficit habitacional de la localidad.
La capital venezolana está dividida por la avenida Bolívar que la recorre claramente desde el parque de los caobos al este hasta la plaza O`leary al pie de la urbanización El Silencio; dicha avenida penetra en las entrañas de la ciudad por una cantidad de túneles bajo los famosos edificios de el Centro Bolívar y la plaza Venezuela; perpendicularmente a la avenida Bolívar recorre la ciudad la avenida Baralt, calle que atraviesa la capital desde el río Guaire hasta los cerros del parque el Ávila; dicha intersección de la Baralt con la avenida Urdaneta es conocida como Puente Allacuno ( el lugar en donde se enfrentaron opositores y gobiernistas para propiciar los unos e impedir los otros el famoso golpe de estado contra Chávez) .
Amplais avenidas rompieron la tranquilidad de la pequeña villa y con modernos e imponentes edificios Venezuela empezó a creer que dejaba el subdesarrollo, con flamantes edificaciones de vidrio y concreto a la vista se fueron reemplazando las antiguas construcciones coloniales y la trama tradicional de damero con que se había fundado la antigua cuna de Bolívar. Pero en medio de tanto túnel, puente y tanta obra moderna y suntuosa, Caracas respira aun el mismo espíritu latinoamericano y caribeño, que se respira en cualquier villorrio venezolano;
Caracas es un lugar multiétnico con sus vendedores árabes y chinos; con sus buhoneros ecuatorianos, bolivianos, dominicanos, colombianos o peruanos en la Hoyada o en el cementerio, quienes llegaron a buscar un mejor futuro; con su música llanera amenizando la espera en cualquier estación del metro, con sus catiritos alemanes comprando artesanías en algún sitio turístico; con sus médicos cubanos esperando enfermos de alguna misión del gobierno; con sus funcionarios públicos vestidos con camisetas rojas, pero a pesar de todo esto Venezuela no deja de ser ese lugar tan afín con el caribe y Latinoamérica en donde un transeúnte de color petróleo por el ardiente sol llanero disfruta en medio de calles pintadas de letreros tales como: “Uribe igual guerra” o “Dios ayuda a Venezuela porque Venezuela ayuda a los pobres” cerca de algún Mac Donalds una cachafa o un maíz jojoto.
El paisaje caraqueño a diferencia del bogotano es fragmentado y diverso, bordeado por cerros y ríos no existe una perspectiva amplia y completa del lugar, sus espacios se encuentran abiertamente delimitados por uno que otro accidente geográfico; la parte oriental es en sí mismo un estrecho y prolongado valle que va desde el Antimano hasta la parroquia de San Juan e igualmente de estrecho es la zona del conocido Valle, desde la bajada de Tazón hasta la Ciudad Universitaria; la zona nororiental en donde se encuentran las torres del 23 de enero enmarcada por el Parque el calvario y las montañas que dividen la ciudad de la zona costera de la guaira, la parte central empotrada entre el parque del Ávila, el parque los caobos, el calvario y el río guaire; y en la parte oeste diversos micro regiones en donde se encuentran numerosos barrios o mejor dicho urbanizaciones como prados del este, hatillo, baruta, cafetal entre otros. Que muestran la opulencia de la zona.
Todo esto hace excitante e impensable ver dos veces la misma imagen en un recorrido por la ciudad, y sin contar las múltiples subdivisiones creadas por la trama vial; cada espacio es una comunidad independiente con paisaje propio que hace apasionante el continuo redescubrimiento de los lugares de la ciudad. Lo único constante es construcciones modernas e imponentes en la parte baja y plana y construcciones espontáneas en la parte alta de la montaña.
La plaza de Bolívar es el centro cultural, político de la ciudad; ahí se encuentra la esquina caliente, el lugar de gran activación chavizta; todos los problemas del país son equiparados y confrontados por líderes populares, todos con camisas rojas quienes en una especie de auto educación debaten constantemente y defienden la revolución bolivariana.
La contraparte se encuentra en la plaza Altamira, desde allí se encuentran y parten todas la marchas escuálidas (como se les llaman despectivamente a los antichaviztas en referencia a la poca cantidad de gente que asisten a ellas, generalmente habitantes del este caraqueño).
El espíritu político venezolano ha aumentado considerablemente en ésta ultima década con la aparición de los consejos comunales y el gran poder que ha tomado últimamente el presidente del país, se discute en cada esquina, se queja en cada plaza, y todos con una óptica mayor de percepción, mirando el contexto latinoamericano, mirando el problema formado por la dominación norte americana; por que ellos piensan que fue en Venezuela en donde se succionó el chorro que más recursos diò a el imperialismo. Y por eso hoy se le critica con mayor templanza y fiereza.
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Publicado el 21/ene/2009, 23.52 |
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Últimos comentarios
fradavib dice:
Me gustó muchísimo la forma en la que describiste a Caracas! Tuve la oportunidad de estar en Quito y el paisaje solía ser más homogéneo que el caraqueño, definitivamente Caracas es una ciudad de contrastes, por donde la veas!
Publicado el 12/jun/2009, 12.59
elnegroharold dice:
Muy buena historia, yo vivo en ccs y de verdad que esa hetereogenidad social-cosmopolita te hace adicto a ella.
Publicado el 21/feb/2010, 14.04
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Capítulos de este diario
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1
El ingreso
San Antonio del Táchira, Venezuela | 21 de enero de 2009
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2
El trayecto a caracas
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3
En valencia
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4
Ya en Caracas
En Caracas...
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