Mi reencuentro con el pueblo de Obrajillo en Canta

Escribe: oswaldo_olq
En algun momento de nuestras vidas hemos tenido que tomar decisiones que posiblemente de antemano ya sabemos que es un error, pero de los errores también se aprende, pues eso sucedio conmigo en esta experiencia, tuve que conocer el dolor para conocerme a mi mismo y entender que en la vida todo logro alcanzado conlleva a un sacrificio , aqui narro mi experiencia para quienes esten interesados en acompañarme en este viaje.

 

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Capítulo 1

Obrajillo-Canta: Mi primera caminata

Canta, Perú — sábado, 30 de agosto de 2008

Recuerdo que aquella vez ya éramos egresados de nuestra carrera y aun seguíamos frecuentándonos por diversos motivos asi que todo era cuestión de tiempo para poder realizar algún viaje, con este nuevo grupo pude sentir que ellos aun llevaban secuelas de aquel viaje realizado en cerro azul de cañete , en palabras más sencillas querían sacarse el clavo del viaje anterior, creo no equivocarme al admitir que ellos se dedicaron aquella vez  a ellos mismos y se olvidaron del grupo que conformamos  y por tal motivo sintieron ese vacío.

Yo de mi parte sentía unas ganas locas de salir de mi ciudad, es mas no me importaba donde sea y si es un lugar ya visitado anteriormente me daba igual, todo esto lo experimento yo solo y si no se lo digo o demuestro a nadie es porque siento que estas ganas locas de salir me suceden solo a mí y siempre pensare asi hasta no ver lo contrario en alguien.

Como grupo teníamos varias alternativas para ir a visitar algún lugar pero yo les hable de un sitio que ya había estado anteriormente y que reunía las exigencias que requerimos, note como cada uno de ellos de manera atenta escuchaban mi experiencia en ese lugar y empezaron hacerme preguntas para yo luego responderles todas las dudas del caso, fue asi que no había más lugar que buscar y decidimos por mayoría que nuestro destino seria esta vez el pueblo de obrajillo ubicado en canta del departamento de lima.

Para este viaje solo se conto con 4 participantes incluyéndome, no por eso nos amilanamos a pesar que uno del grupo nos fallo. En mi caso  en particular me encontraba muy angustiado por volver al lugar donde volví a nacer por asi decirlo, pues desde este lugar fue donde la naturaleza entro en mí y hasta el día de hoy lo llevo conmigo y por eso doy gracias al lugar por despertarme de mi sueño tangible y materialista.

De un momento a otro llego el día de nuestra partida, aquel día nos encontramos en el puente Alipio de san Juan de Miraflores para luego tomar unas combis que nos dejaran en la universidad de ingeniería, al llegar al lugar cruzamos la pista y encontramos el paradero de la movilidad que nos llevara a nuestro destino  llamado Canta, sacamos nuestros pasajes y enrumbamos. Los paisajes, las casitas rusticas, sus caminos y sus sembríos me dieron un espectáculo visual que tal parece que yo solo lo vi pues los restantes de los pasajeros no parecían nada sorprendidos, eso a mí no me importo pues tal parece que yo puedo ver y sentir los que otros no, quisiera saber si debo sentirme agradecido por estos sentidos que tengo o preocupado por no poder encontrar a un similar con quien compartirlo.

El viaje duro alrededor de 3 horas desde lima hasta Canta, eso nos dimos cuenta cuando bajamos del carro y de paso observamos que nos encontrábamos en el pueblo, paso seguido teníamos que cenar algo y les anime a tomar una sopa llamada patasca pues eso nos mantendría calientes por la noche y de paso no nos chocaria mucho el frio y los tragos, terminada la sopa compramos las bebidas y subimos a un carro para que nos lleve a obrajillo, ya en el lugar buscamos un sitio donde acampar y por suerte encontramos uno que nos ofreció sitio con carpa incluido a un buen precio, el dueño nos dio la carpa para armarlo nosotros  fue un gran error pues ninguno de nosotros incluyéndome lo habíamos hecho pero esa noche lo intentamos pero fue en vano asi que llamamos al dueño y nos dio cátedra, desde aquella vez todos sabemos armar nuestras propias carpas.

Acto seguido hice una pausa y observe mí alrededor y note una paz interna en mí, pues eso era lo que necesitaba para poder seguir vivo. Luego fui a dar apoyo al resto de mis compañeros ayudando en la fogata y acomodando nuestras mochilas, una vez  terminado saque  mi parlante con mi mp4 y empezamos hacer la juerga entre nosotros, recuerdo que lo que sobraba eran las bebidas asi que se imaginaran como estábamos cada uno de nosotros, sin darnos cuenta ya estaba casi de día asi que nos acomodamos como sea en la carpa pues solo eran para 2 personas y nosotros éramos mas de 2, ese día el frio fue congelante pero tal parece que ninguno de nosotros lo sintió pues todos estábamos privados durmiendo y sin frazada.

Ya de amanecida estábamos resaqueados asi que encargamos a los dueños del lugar que nos preparase una sopa de patasca para reconfortarnos, en la mesa mientras tomábamos la sopa nos vacilábamos de la noche que pasamos y de paso hicimos nuestra ruta para iniciar la caminata, uno de ellos propuso el mirador del lugar y asi se hizo, aquella vez fue la primera vez que camine duro y llegue al mirador cansado, desde ahí divisamos gran parte del pueblo pero no solo eso sino que arriba del mirador había una catarata que no tenia camino de acceso pero eso no le importo al grupo.

Yo me negué en un primer momento porque se veía que era difícil pero todos ellos me animaron y yo les seguí, recuerdo que en un principio al subir no sentía el cansancio pero solo al rato empecé a sentir el desgaste a tal punto que el resto de ellos ya me habían sacado ventaja y yo me había  dado por vencido, pero el ver que ellos se burlaban a lo lejos eso me animo a seguir, la catarata que parecía tan cerca de lejos parecía más lejos de cerca, yo subía y subía renegando y fatigado hasta que después de buen rato algo de 3 horas pude llegar y me sentí reconfortado tocando sus aguas.

Mis compañeros se animaron a bañarse con su ropa interior nomas total estábamos en un sitio caleta, yo no me anime pues el esfuerzo que hice al subir me tenia agotado asi que me dedique a fotografiarlos a ellos y alrededores, estuvimos buen rato en aquella catarata asi que luego nos alistamos para el descenso que parecía sencillo pero al intentarlo tuve muchos más resbalones que al subir, era cuestión de tiempo para llegar a suelo firme y asi sucedió, mis pies estaban adormecidos y temblorosos pues yo no estaba acostumbrado a estas exigencias.

Recuerdo que aquella vez en mi primera caminata me dije a mí mismo y a mi grupo que nunca más haría estos tipos de subidas forzosas ellos se echaron a reír  y yo solo quería descansar.

Asi todos sucios nos fuimos almorzar para mas luego después tomar nuestro movilidad de regreso, por suerte no tuvimos problemas de asientos asi que fuimos todos sentaditos y dormitando todo el camino hasta lima.

Yo, ya en mi casa, los primeros días adolorido todo mi cuerpo, pero pasaron los días y ya estaba recuperado, recuerdo que los meses pasaban y esos dolores que en algún momento me incomodaron ya los estaba extrañando, no sé si será tontería o no pero al imaginarme yo esos momentos de sufrimiento y cansancio por lo que pase ya no fueron problemas sino todo lo contrario entendí que el esfuerzo, las caídas, las heridas vienen acompañados en estos tipos de aventura y que tenía que pasar por esto necesariamente para poder adaptarme y asi fue que desde aquel día no paramos de caminar y subir… subir…subir… los lugares que visitamos.

Pasado el tiempo nos volvimos a encontrar el grupo  pero esta vez con sorpresas puesto que a nuestro grupo se integrarían chicas de nuestra promoción que a través de la red habían visto nuestras aventuras en fotos y eso dio hincapié a que se animaran para acompañarnos en nuestro siguiente viaje pero esa es otra historia que contare en el siguiente diario.

Espero que se hayan entretenido con este diario amigos lectores de viajeros.com y gustosamente recibiré sus comentarios si asi lo desean hacer, de aquí me despido hasta una nueva oportunidad.


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Capítulo 1
 
 


 

Descansando en el mirador de Obrajillo-Canta

   

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    Obrajillo-Canta: Mi primera caminata

    Canta, Perú | 30 de agosto de 2008