Salimos de Rosario en medio de una gran tormenta, atamos la nube con un
piolín, como si fuera un globo y no la soltamos hasta el regreso cerca
de Santa Fe cuando dejó de llover.
El viaje fue en bus, del mayorista Lapataia, realmente malo, un colectivo viejo, se llovía adentro, tres o cuatro pasajeros tuvieron que salir de sus asientos por las goteras, chorros de agua, llegaron todas las valijas mojadas, la ropa manchada y con olor.¡Desastre!
A las dos horas de viaje ya se había roto el aire acondicionado y completamos el viaje sofocados con la promesa de que no volveríamos en el mismo colectivo. De más está decir que regresamos en el mismo y en igualdad de condiciones. No pagamos más barato, pero el hotel, con buena ubicación, limpio y con personal atento, tenía unas habitaciones diminutas donde apenas se podía respirar sin chocarse. Dejando estos pormenores de lado, decidí no amargarme y al mal tiempo, buena cara.
Mi calificación promedio:
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Comida: Comida Variada en Camboriú, Brasil
Este es un restaurante tipo tenedor libre que cuenta con gran variedad de ensaladas, pescados, carnes, pastas, asado, pizzas, postres y hasta café y tragos incluído en el precio (17 Rs, menos de 10US) solo hay que pagar aparte la bebida, (5 Rs una cerveza de 650cc, 3Rs una CocaCola chica)
Muy buena comida, barata y muy buena atención.
Se los recomiendo.
Mi calificación promedio:
| Servicio |
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| Ubicación |
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| Limpieza |
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| Precio/calidad |
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Alojamiento: Hotel en Camboriú, Brasil
La atención del hotel es esmerada, tiene aire acondicionado, TV cable, WiFi, todo bien, pero las habitaciones (por lo menos donde yo estuve) son demasiado pequeñas, apenas queda un pasillito entre las camas y el baño es finiiiito.