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Tercer viaje a la India
Escribe: Andras
Nuevamente en marcha hacia el pais del nunca acabar. Esta vez me acompana Victor y lo escribo mientras sucede, en la manera en que los cibers e internet me lo permitan.Alla vamos! India, diario de viaje, febrero-marzo-abril 2010.. .http://www.flickr.com/photos/andreasknoopwundenberg/
Kolkata o Calcuta: el Londres de las marismas bengalíes
Calcuta, India — martes, 30 de marzo de 2010
A las 5:45 a m iniciamos el día, escuchando el alboroto de los monjes que no sé bien qué planes tenían. En un moto rickshaw nos acercamos en 20 minutos a la estación de tren de Gaya, allí nos bebimos el primer "chai· y localizada la via de salida del convoy nos esperamos un retraso de hora y media. La largas esperas en las estaciones siempre son entretenidas, gente que va y viene, vendedores ambulantes, curiosos y demás. Por suerte el tren no vino lleno, por tanto dispusimos de buen lugar para estirar piernas y hacer siesta. Recorriendo el estado de Bihar, nuevamente es bañarse de pobresa, gente trabajando unos campos secos, y a medida que el día avanzaba el aire que entraba por las ventanillas quemaba.
Todo empieza a cambiar cuando entramos en el estado de Bengala, los colores se vuelven verdes, muchas plantaciones de arróz y palmeras. Seguimos observando gente muy pobre.
A las 17:30 entréba,os en la Calcuta o Kolkata.
Ciudad que siempre temí de llegar a conocer, supongo que por su extremada pobreza, pero en éste viaje tocaba hacerlo y tenía mucha curiosidad. Sobre la entrada de la misma Víctor ponía punto final a "La ciudad de la alegría", por tanto ya estaba impresionado con la historia.
La enorme estación de tren nos recibe con su bullicio infernal. Una vez en la calle tomamos un rickshaw para llegar a la zona de los hoteles económicos. Ese trayecto fue caótico por el tráfico y la cantidad de gente. Vemos por primera vez los rickshaws a tracción humana (la única ciudad que aún los posee) Yo me he jurado nunca alquilar uno.
Vemos unos tres Guest House y elegimos una habitación por 350 rupias al día, Hotel Paragon, en el nº2 de la Stuart Lane road-tiene su baño y da a una terraza donde se puede estar al aire libre. No es demasiado limpio, pero en Kolkata nada es limpio.
Después de la ducha salimos a hacer un paseo por la zona, la pobreza es miserable, hay mucha gente que vive directamente en la calle, pero Kolkata tiene un encanto, parece como una ciudad que está podrida. Su arquitectura con señales de la época de conialismo británico, pero en un eterno deteriodo. Dentro de las ciudades indias es la más europea. Ya estaba oscuro y nos metimos en el New Market. Por allí me comí un chicken curry y luego a descansar. Dos horas antes había caído un chaparrón, esto nos ayudó a respirar, el calor y la humedad son sofocantes.
27 de marzo.-
A la hora en que me levanto la ciudad recién empieza a despertar, me concientiza de que es domingo! Cómo son los domingos en la India? ... en los pueblos no se nota y en las grandes ciudades quizás haya algo de menos movimiento, pero la vida continúa.
Con Víctor salgo a caminar (se va encontrando mejor de sus cagarrinas) la cámara al hombro porque Kolkata promete buenas fotos, empezamos por la zona donde se concentran los edificios monumentales de administración (BBD Bagh), aquellos que los británicos hicieron tan aparatosamente, mezclando algunos signos mogoles. Llegamos a la iglesia de San John´s, una copia de la St. Martins in the Fiels de Londres. Allí escuchamos el final de la misa dominical.
Alguien nos dijo de ir al mercado de las flores (en Mullit Ghat), muy cerca del puente colgante de Howrah sobre el río Hooghli, foto muy típica de Calcuta. Alucinamos en este mercado, el hervidero de gente trabajando con las flores sobre un suelo de barro y suciedad. Una verdadera explosión de color!
Cruzado el puente dos veces y después de observar a la gente bañarse en los gaths entre la inmundicia que llegan a esta agua, nuestras piernas pidieron un taxi para regresar al Hostal y comer algo.
Una siesta y una nueva caminata hasta donde se encuentra la tumba de la Madre Teresa. Fue muy emotivo visitarla y además de un momento interesante de reflexión. Su tumba en el mismo convento, de mármol blanco, donde una de las hermanas se ofreció en enseñarnos la habitación que le pertenecía.
Caminar Kolkata es apasionante, algunas cosas me recuerda a la caótica ciudad de Buenos Aires ( un comentario que le hice a Víctor) La miseria y la pobreza es constante pero pese a habernos metido en zonas realmente nada atrayentes, nunca hemos sido rechazados.
29 de marzo.-
Mi corazón no puede encontrar el camino hasta tí. que estás con los que nadie tienen, con los más pobres, los más pequeños y perdidos.
(Rabindranarth Tagore)
Kolkata o Calcuta: el Londres de las marismas bengalíes.
La Antigua Calcuta fue la primera ciudad europea en Asia, el Londres de la India y diría yo casi un Buenos Aires de la India. Aquí se encuentra el club de polo más viejo del mundo, el primer club de golf fuera de Inglaterra y el club de football más antiguo de Asia. Calcuta se jacta de tener cuatro premios Nobel y el museo mas antiguo de Asia: el Museo Nacional, una parada obligada para el viajero.
Hoy visité el Victoria Memorial, allí me dije que Calcuta es una ciudad europea en el delta del Ganges, el Londres de las marismas bengalíes.
En el corazón verde de la ciudad, en pleno centro, se alza ese Victoria Memorial Hall, construido en mármol blanco entre 1906 y 1921, siguiendo el diseño del Taj Mahal. Fue levantado como una lágrima de amor derramada por un imperio ante la muerte de su primera emperatriz, la reina Victoria. La combinación de motivos europeos y mongoles lo convierte en una joya única, en un símbolo.
Pienso que Calcuta es un Londres que ha reventado por los costados ante la explosión de vida bengalí. En realidad Calcuta es muchas cosas para mucha gente. Para algunos occidentales es una ciudad llena de conductores de triciclos, desnutridos y de moribundos que agonizan en las aceras. Creo que la han convertido en un escaparate mundial de la pobreza. Ahora me pregunto, porqué no se habla de la ciudad del poeta y dramaturgo Rabindranath Tagore, del director de cine Satyajit Ray, del novelista Amitav Gosh, del economista Amartya Sen?.-
Kolkata es mucho más que las imágenes que ofreció la BBC en un reportaje sobre la Madre Teresa en los años 70, mostrando a los moribundos tirados en las calles.-
La pobreza que genera riqueza
L gran ironía es que los inmigrantes que suelo ver durmiendo en las calles, en barracas y que con su miseria afean el paisaje urbano son en realidad auténticos motores económicos que contribuyen con su mano de obra barata al crecimiento de la ciudad. Me han dicho y he constatado que los vendedores ambulantes pagan cada año a los extorsionistas de las aceras (mafia, policía, agentes sindicales, políticos, funcionarios) más de 44 millones de euros para poder seguir vendiendo sus productos en la calle y generan cada año un volumen de negocio que ronda los 1.500 millones de euros.
Para entender a ésta ciudad hay que mirarla desde arriba y veremos que se extiende en un eje de norte a sur a lo largo de la orilla izquierda del río Hooghly. La ciudad propiamente dicha tiene 4 millones de habitantes pero son las aglomeraciones de la Gran Calcuta que la hace llegar a los 14 millones.
Hace a penas tres siglos era una zona pantanosa, con arrozales y unas pocas aldeas a la orilla del río. En el año 1690, Job Charlnok, agente de la británica Compañía de Indias Orientales, escogió ésta ubicación para crear una ciudad con salida al mar- Un fin puramente comercial.
Los británicos dividieron a ésta ciudad en una blanca y otra negra. La White Town se construyó sobre terreno elevado y la Black Town en los pantanos. Los comerciantes se enriquecen y construyen grandes palacios.
En realidad el gran cambio en Kolkata se produce a principio del siglo XXI, cuando el primer ministro bengalí, Buddhadev Bhattacha-rya, liberaliza la economía y se produce una revolución dentro del sector de las nuevas tecnologías. Así surgen el fenómeno de los grandes centros comerciales y los cines multisalas que tanto afean al paisaje urbano. O sea que una nueva clase alta y media está emergiendo.
Cada vez que camino las callejuelas del ajetreado New Market y por el Saddar Stret puedo decir que seguro que ésta zona de la Kolkata no ha cambiado mucho. Me pierdo entre la marea humana, me siento una gota de agua en ese mar de gente; la Kolkata húmeda bengalí.-
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30 de marzo.-
Anoche charlamos con un grupo de argentinos que también están en el mismo albergue, hasta medianoche la conversación fue muy interesante. Cuatro de las chicas habían estado viviendo un año en New Zelandia, ahora hacían un periplo por diferentes países antes de regresar a sus casas. Es interesante de saber cómo otras personas viven éstas experiencias del viajar, cuántas maneras distintas que hay de ver la vida. Los chicos del grupo más se inclinaban a pasarlo bien, es decir, fumar "porros" y beber birras. Es algo que respeto, en mi caso no lo necesito, pienso que el minuto a minuto de la vida diaria en India ya me produce un buen "colocón", ni siquiera tengo que contaminar mi estómago para sentirme "diferente"
Esta mañana me levanté con el silencio, Víctor dormía y necesitaba salir solo, presentía que iría a vivir algo muy especial.
Después de unos "chais" tomé el metro y me bajé en una estación que caminando llegaría al Templo de Kali (diosa de Kolkata). Aluciné con la devoción que concurría la gente a hora temprana de la mañana. Hice la cola para entrar (con empujones incluidos), el templo esta bastante sucio, es oscuro y llegado al altar donde se encuentra la horripilante imagen de Kali presencié el sacrificio de un chivo en su honor. El templo fue reconstruido en 1809. Según la leyenda, cuando el cadáver de la esposa de Shiva fue descuartizado, uno de sus dedos cayó aquí. Kali representa el lado destructivo de la consorte de Shiva y por ello requiere sacrificios diarios (de allí el descuartizamiento del pobre chivo)
En la entrada ví muchos pobres que acuden aquí para recibir alimentos gratis.
Sabía que cerca de allí estaba el Hospital para moribundos pobres de la Madre Teresa. Encontré el edificio y me planteé entrar a visitarlo, había algo dentro de mí que me decía que debía entrar. Una vez traspasada la puerta nadie nada me dijo, guardé la cámara en mi mochila y me puse a recorrerlo. Entré en la sala de hombres, unas treinta camas donde los cuerpos de los moribundos esperan la muerte. Los voluntarios y las hermanas los asisten, los limpian, los curan, están con ellos. Son seres humanos recogidos de la calle que no tienen dónde morir. Me quedé observando aquella escena, miré a cada uno de los moribundos, me imaginé muchas cosas, cada una de esas vidas que estaban siendo asistidos por voluntarios que en sus rostros reflejaban la alegría de poder estar haciendo lo que hacían. Conversé con una de las hermanas de la Caridad, le di las gracias por tener la posibilidad de vivir ese momento, porque lo que estaba recibiendo era una lección que nunca nadie me la había dado.
Luego recorrí la sala donde están las mujeres, tiradas en sus camas, algunas con los ojos abiertos sabía que me estaban espiando. Les miré a cada una, no sé si podía hacer algo más, pero creo que mi mirada estaba llena de amor.
Casi una hora permanecí en el hospital, cuando me cruzaba con algún voluntario o alguna hermana, me sonreían.
Salí de allí "flotando", una sensación de paz entró en mí por haberlo hecho, caminé despacio por las callejuelas que rodean el hospital, me metí en el mercadillo en el entorno del Templo de Kali y una lágrima casi quiso salir de un ojo ... no la dejé, se secó enseguida, estaba emocionado por lo que había vivido.
Así entendía que hoy tenía que ser un día muy especial para recordar.
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En las paredes del hostal la gente ha escrito poemas y frases, alguien dejó estampado esto tan sabio de la Madre Teresa.
La vida es una oportunidad, aprovéchala
La vida es belleza, admírala
La vida es beatitud, saboréala
La vida es un sueño, hazla realidad
La vida es un reto, afróntalo
La vida es un deber, cúmplelo
La vida es un juego, juégalo
La vida es preciosa, cuídala
La vida es riqueza, consérvala
La vida es AMOR, gózala
La vida es un misterio, desvélalo
La vida es promesa, cúmplelo
La vida es tristeza, supérala
La vida es un himno, cántalo
La vida es un combate, acéptalo
La vida es una tragedia, domínala
La vida es una aventura, arrástrala
La vida es felicidad, merécela
La vida es vida, DEFIÉNDELA
Madre Teresa.-
Sentí todas estas cosas de regreso al hostal, me sentí inmensamente afortunado de poder vivirlas, porque la vida es esto.-
Helder Camara, el obispo brasileño de los pobres, dice:“Nuestros actos de ayuda hacen a los hombres aún más necesitados,exepto si van acompañados de actos destinados a extirpar la raíz de la pobreza”.- Ningún tipo de miseria, ni siquiera la penosísima situación de vivir en una acera puede alterar los ritos del pueblo más limpio del mundo. Rickshaw.- En Calcuta, aún hoy, la única ciudad del mundo donde todavía se pueden ver a unos cien mil esclavos – caballos tirando de los rickshaws, recorriendo kilómetros transportando más de un millón de viajeros.Nadie, excepto algunos urbanistas visionarios, piensa en guardar esos anacrónicos carritos en el museo de la historia. He visto como el sudor humano compite con el de las bestias de carga y proporciona la energía más barata del mundo.Me cuentan que fueron inventados a finales del siglo pasado, por un occidental, un misionero en el Japón.El nombre proviene de la expresión japonesa “ji riki show”, que significa literalmente eso: “vehículo propulsado por hombres”.Los primeros rickshaws aparecieron en la India hacia 1880 en las calles imperiales de Simla, la capital de verano del Imperio británico de las Indias. Veinte años después, éstos vehículos llegaron a Calcuta, importados por comerciantes chinos para el transporte de mercancías. En 1914, éstos chinos solicitaron la autorización para dedicarlos también al transporte de personas.El sudor de éstos cien mil forzados alimenta a otras tantas familias, y se estima que, en total, casi un millón de personas esperan de los reickshaws su plato cotidiano de arróz. Una parte, no desdeñable de ésta suma, representa el diezmo que pagan los que tiran del carrito a los policías y demás autoridades para precaverse de las múltiples persecuciones de que son objeto. Tenía mucha curiosidad de entrar en Calcuta para ver ésta realidad, no fui capaz de contratar ninguno para viajar, ni siquiera para vivir la inhumana sensación de ser transportado por otro ser humano, muchos de ellos van descalzos, sus cuerpos a veces son huesos cubiertos de piel, algunos les vi. toser y escupir algo rojo.
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Manana por la noche tomamos un tren al estado de Orissa, exactamente vamos a Puri, donde a 16 kms se encuentra el fabuloso templo del Sol.
Alli hay playa, estaremos unos dias, hasta el 11 de abril, luego volvemos a Kolkata para volar a las Islas de Andamman.....broche final de esta historia
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