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Norte Argentino: Salta y Jujuy
Escribe: punger
Recorrer el norte argentino, atravesar esas ciudades y pueblos mínimos dónde la cultura ancestral de sus poblados aún permanece casi intacta - y que más allá de los hermosísimos paisajes que los circundan, resulta ser el gran diferencial a la hora de elegir un destino - era un deseo que hacía mucho tiempo se imponía en mi lista de lugares a conocer.
Cachi y los valles calchaquíes
Cachí, Argentina — lunes, 29 de marzo de 2010
La ciudad me tenía bostezando, quieta, suspirante. Ansiaba esto, quería volver a reír por dentro.
Tomo el tour de la empresa Tastil rumbo a Cachi con las primeras luces de la mañana. Atrás, en la ruta 68 fueron quedando Cerrillos, La Merced, El Carril, pueblitos mínimos, prescindibles, igual a muchos, mientras el mini bus se adentraba en el valle de Lerma. Suenan mis canciones en el reproductor de mp3, me pierdo a través de la ventana, entre los añiles y los verdes intensos, comienzo a sentir nuevamente, sé que estoy en la ruta deseada, sé que quiero estar aquí.
Al tomar por la ruta 33 se asoma un pico nevado, imponente, vestido de nubes que chocan entre las montañas y caen sobre nosotros en forma de lluvia. Llovizna de a ratos, se siente un aire húmedo, vegetal, salvaje. Todo está cambiando, cambian las imágenes, las sensaciones, cambio yo, y me siento tan verde y viva como el valle.
El bus atraviesa la Quebrada de Escoipe, siguiendo el curso del río que le da el nombre, pero en sentido opuesto. Este hilo de agua color chocolate, manso y silencioso, nace en la Cuesta del Obispo y muere en el dique Cabra Corral cerca de la capital. Desde arriba se ve como delgados brazos que serpentean entre las rocas, abrazándolo todo.
Entonces aparecen los rojos, terracotas, verdes, blancos, en delgadas capas de tierra que durante años y años fueron convirtiéndose en majestuosas montañas, hermosas, diferentes a todo lo que antes había visto. Me encantan. Durante el trayecto todo es asombro, todo es nuevo y al mismo tiempo el paisaje me habla de otro valles ya conocidos, como el del Colca en Perú. Revivo emociones, siento que empiezo a disfrutar a pleno mi viaje.
Luego de atravesar la Piedra del Molino, a 3380 msnm, bajamos un poco hacia la Puna. Árida, solitaria, extensa, habitada por burros, guanacos y pastos secos. El horizonte se alarga, y la ruta se endereza, entramos en la recta del Tin Tin, una perfecta línea de 18 km de extensión que corre entre el Cerro Tin Tin y el Cerro Negro. Aparecen entonces los candelabros gigantes, de a cientos, de todas formas y tamaños, algunos muy viejitos. Son los cardones que crecen entre 1500 y 3500 msnm. El Parque Nacional los Cardones es una perfecta excusa para bajar a tomar fotos. Salgo de prisa, no quiero que haya gente posando para la foto a mi alrededor. Me alejo lo más que puedo y tomo mis fotos. El calor es casi insoportable ahora. Atrás quedó el viento, la lluvia y el granizo. El suelo es tan seco y pedregoso que duele caminar. Hacia un lado de la ruta el fondo es añil intenso, con nubes muy blancas que parecen algodones. Hacia el otro, los rojos cerros en diferentes tonalidades son otra historia. Cada una encantadora, inolvidable.
Pocos minutos más y ya estoy en Cachi (2.280 msnm), pueblito que me conquistó a primera vista, ex capital del Collasuyo en tiempos del inca, cuna de la historia más antigua de la provincia de Salta, al pie del hermoso Nevado de Cachi.
Pueblo blanco, pueblo de adobe desteñido por las lluvias, pueblo de siestas eternas y perros flacos, de aceras altas e imposibles y calles de adoquín. De esos que me gustan y me contienen.
Almuerzo en el Comedor del Sol (junto al bar Oliver, pero con mejores precios y menos turístico) que tiene mesas en la acera y desde allí, observo. Hay muchos turistas, muchos viajeros, mucha gente que llega y se va, pocos se quedan por que casi nada hay para hacer aquí, salvo caminar, dormir, enlentecerse, escucharse. Me encantaría quedarme, me reprocho la decisión de volver pero debo volver. Mañana quiero llegar a Cafayate, y no he traído mi equipaje. Aprovecho la última hora disponible para perderme en sus calles, ver artesanías, conversar con los perros, tomar un helado en la plaza escudriñando la iglesia amarillenta y diminuta.
No quiero irme. No puedo evitar sentir que Cachi merece más que el paso apurado de un tour.Pero me voy, deshaciendo el camino durante tres interminables horas en un bus apretado e incómodo. Comienza a llover sobre el cristal que ya no es verde, se hace gris y mojado. Entonces cierro los ojos y recuerdo. Y aparecen nuevamente los valles calchaquíes, brillantes, intensos, interminables; me inundan por dentro, me llenan de sol y humedad mientras suena una canción, un regalo que cargo desde Montevideo: The Garden of Forever.
Sí, es este el jardín donde quisiera quedarme para siempre. Es este, igual que aquel de hace un año, uno de esos lugares en los que siento haber encontrado algo dentro de mi, algo que tiene el color de la esperanza, de la alegría y la libertad, un sitio sin bocinas, sin chimeneas, sin cemento, sin apuro. Un lugar inocente donde puedo atreverme a soñar sin ser despertada.
Opiniones:
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Tastil
Transporte & Servicios: Tour Operador en Ciudad de Salta, Argentina
Una buena agencia para realizar tours por el norte argentino. Responsables, buena onda, puntualidad y buena información por parte de los guías. Buenos precios.
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Últimos comentarios
buvar dice:
Amiga !! tu superaste!!, que ganas de volver a caminar por el valle de Lerma, adentrarme como dice la zamba entre las carpas de la Silleta, Campo Quijano y La Merced, sentarme en la Plaza de Cerrillos y ver la vida pasar. Amiga, necesito volver a Cachi, hace como 20 años hicimos una breve pasado y por lo que dices en tu diario en este lapso, nada ha cambiado y Cachi sique alli, despreocupada y simple.
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punger dice:
pues si....es un lugar para quedarse y volver siempre...igual que Purmamarca...Esos pueblos que por fortuna no avanzan, no se dejan llevar por la ola vertiginosa de las grandes urbes....resisten, perduran en espíritu..
Tienes que regresar!! y yo también....con más tiempo...
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vvsweet dice:
Estos pueblos asi son los que mas valor tienen sin dudas..... sigo leyendo..
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padawan10 dice:
Excelente relato, aunque me llama la atencion no hay mencion para la cuesta del obispo, para mi lo mas sublime del camino.
Ah y otra cosa, el guia dijo que Cachi era capital del Collasuyu?
saludos y excelente el diario !
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