Una escapada a la costa uruguaya (Colonia, Montevideo, Maldonado y Rocha)

Escribe: mic416
Aprovechando un cambio de laburo, pude organizarme para que me queden 8 días libres que disfruté al máximo. Saqué los pasajes de ida y vuelta, armé la mochila y zarpé hacia el país hermano y vecino del Uruguay. Los aliados en la preparación fueron algunos diarios de viajeros, Google Maps y CouchSurfing. ¡Espero que disfruten tanto la lectura del diario como yo escribirlo! ¡Gracias!

 

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Una aventura para reencontrarme con mi mochila y luego seguir a Polonio

Cabo Polonio, Uruguay — viernes, 28 de septiembre de 2012

Resulta que luego de la aventura del día anterior, mi mochila había quedado en La Esmeralda, lo cual resultaba muy interesante. Por suerte, Miguel (nuestro anfitrión en dicho lugar) trabaja en Aguas Dulces, luego podría llegar hasta la casa antes de que vaya a trabajar e ir con él hacia este lugar, donde teníamos un colectivo directo para ir a Cabo Polonio, el gran destino esperado del viaje. Todo esto con mucha incertidumbre porque Miguel en su casa no tiene señal de celular y no había forma de decirle que me espere, verificar que iba a estar allí, etc.

Con eso en mente, tomé el riesgo de todos modos: me levanté a las 6, me cambié y desayuné rapidito para empezar a trotar desde Aguas Dulces hasta La Esmeralda. Estamos hablando de unos 16 km de playa, un pequeño ascenso por dunas y otro kilómetro caminando hasta la casa, prácticamente una maratón. Con ese objetivo en mente, pude cumplimentar el desafío en poco más de dos horas, llegando a tiempo en teoría, pero lamentablemente, a las 8.30 estaba en el destino pero Miguel ya se había ido. Menos mal que me dejó las llaves de la casa en un lugar designado y que pude retirar mi mochila, sino hubiera sido muy complicado el tema.

Ya reencontrado con mi mochila ahora tenía un nuevo desafío: 4 KM de caminata hasta la ruta, donde podría tomar un colectivo a Castillos y ahí otro a Aguas Dulces, ya que después de semejante odisea, caminar 17 km con la mochila al hombro y por la playa no era una opción que estuviera considerando. Pero tuve un par de aliados en este tramo de mi aventura: primero una familia me llevó en la caja de su camioneta (acompañado por unos troncos) hasta la calle principal de La Esmeralda, o sea, me acercaron aprox. 1,5 KM y ya en la principal donde me dejaron, caminé una cuadrita y me levantó un camionero que laburaba en vialidad para la Municipalidad de Rocha y me acercó unos 2 km más. Maravillosa la gente en Uruguay. Ya en la ruta hice dedo, pero después de 4 intentos fallidos vino el colectivo que tomé sin seguir intentando, ya que me estaban esperando en Aguas Dulces para ir a Polonio.

Luego de esa pequeña aventura, llegué a Aguas Dulces alrededor de las 11.15, me tiré panza arriba a hacer un poco de fiaca en la playa (si si, estaba un poquito cansado ), me di una ducha en lo de nuestro anfitrión, preparé el mate y agarramos la calle. En el tiempo que teníamos hasta que salía el colectivo hacia Polonio, compramos el almuerzo (que comimos en la playa minutos más tarde) y nos aprovisionamos, ya que Cabo Polonio queda bastante aislado y si bien hay provisiones (así le llaman a los lugares donde se compran las cosas), los precios son bastante más elevados que en otros pueblos o ciudades. 

Tomamos el colectivo Rutas del Sol (ver opiniones) que nos dejó en Polonio y de ahí tomamos el vehículo especial que hace un recorrido bellísimo a través de las dunas que son unos 7 km. y demora alrededor de media horita, que les puedo asegurar que pasa volando (ida y vuelta me salió fuera de temporada UYU90, pero en temporada sale el doble). Llegamos entonces al Cabo poco después de las 16, nos ubicamos en el Hostel Viejo Lobo (ver opiniones) y fui a dar una vuelta por el lugar. Es uno de los sitios más lindos y con más paz que conocí en mi vida!!! Bellísimo! Ampliaré en uno de los siguientes párrafos... Al volver de una primer caminata, me sumé a la ronda de mate mientras se desarrollaba un partido de ajedrez.

Ya con poca luz del sol acompañándonos, me di una vueltita a ver si podía subir al faro de noche, pero el acceso había cerrado a las 18 hs, por lo que no pude ascender ese día.  A la vuelta de esa caminata, me encontré a Sasha en una ronda charlando con unos lugareños así que me sumé a la ronda: estuvimos conversando un buen rato, tomando algo... las personas del lugar tenían como un aura de paz y tranquilidad y realmente sentí que tenemos mucho para aprender de ellos. Después de algunas horas de conversación que se fueron volando, se hicieron más de las 10 de la noche y  unos artesanos del lugar que formaban parte de esa ronda nos invitaron a Las Cuevas. Tuvimos el privilegio de que ellos nos llevaran con la mejor onda a ese lugar y de noche, momento en que ningún guía turístico nos llevaría y tenían un conocimiento del lugar impecable que me hizo sentir bastante seguro aunque el camino si bien no era extremadamente complicado, distaba un poco de ser sencillo. Eso sí, hacer ese camino y disfrutar de esas vistas a la luz de la luna (única luz que alumbra el pueblo de noche, exceptuando la tenue luz exterior o interior de algunas casas) fue una experiencia que no voy a olvidar en mi vida, es en vano que trate de explicarlo con palabras, los adjetivos me van a escasear en describir tanta belleza. Meterse en las cuevas de noche fue todo un desafío del que me llevó un chichón en mi cabeza y el recorrido terminó admirando y escuchando a los lobos marinos desde una especie de mirador, como un acantiladito del que su imponencia quedará en gran parte en nuestras retinas ya que no cuento con una cámara que pueda tomar esas imágenes nocturnas sin ayuda de luces artificiales. De cualquier manera, no existe cámara que pueda captar ni una pequeña parte de todo el festín que se dio mi vista esa noche , ya que, por si fuera poco, estábamos a un par de días de la luna llena, luego la misma estaba imponente. 

Para terminar la noche, nos invitaron al cumpleaños de Joselo, un señor no vidente, dueño de un bar en el pueblo. Me acerqué, lo saludé y me di cuenta de que tenía hambre, así que volví al hostel y comí un arrocito fresco acompañado por el contenido de varias de las latas que habíamos llevado: choclo, lentejas, una jardinera (papa, zanahoria y arvejas) y un poco de paté. Luego de esa cena tranqui, me acosté a leer un rato y lo que iba a ser una siestita derivó en varias horas de sueño (estaba bastante cansado por cierto) así que al levantarme a las 3 AM del Sábado, armé la cama ya para pegarle hasta la mañana, ya que había mucha fiaca como para volver al barcito, donde al día siguiente me contaron que se armó un importante torneo de poker.

Tips:

Pueden llegar al Cabo Polonio caminando desde Barra de Valizas, donde puede dejarlos el colectivo, ya que es el pueblo anterior por el que pasa. Me decían que es un camino muy bonito, que vale la pena, y que son sólo unos 8 km.

Tiene que ver con: Transporte
En Cabo Polonio, Uruguay

Los vehículos especiales para llegar al pueblo de Polonio salen desde el parador donde los deja el colectivo. Tienen sólo 3 o 4 idas/vueltas diarias al Cabo, así que chequeen los horarios antes aunque estén bastante alineados con las llegadas del colectivo.

Tiene que ver con: Transporte
En Cabo Polonio, Uruguay

No dejen de subir al faro del lugar, tiene una excelente vista del pueblo y sale sólo UYU20, lo mismo que cuesta subir al resto de los faros del país (de esto me enteré aquí en Polonio consultando a la gente del lugar).

Tiene que ver con: Imperdibles
En Cabo Polonio, Uruguay

Traten de no depender de la electricidad en el pueblo, ya que para preservarlo, el tendido eléctrico sólo alimenta al faro del lugar. En algunas casas y en el hostel donde estuve, manejan electricidad a través de paneles que cubre con lo básico y las heladeras son a gas.

En Cabo Polonio, Uruguay

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Viejo Lobo Hostel

Alojamiento: Hostel en Cabo Polonio, Uruguay

La atención del lugar es fabulosa: en ningún lugar me sentí tan "como en casa", la ubicación es excelente, ya que queda a 50 mts. de donde los dejan los vehículos que van del parador al pueblo de Polonio, el precio muy bueno (pagué fuera de temporada UYU250), camas cómodas y sábanas limpias, agua caliente (lleven su toalla) y una cocina equipada, buenísimo la verdad.

Tipo de viaje: Escapada, Vacaciones | Ideal para: Con amigos, Solos y solas, Grupos

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Responsabilidad    
Precio/calidad    

Rutas del Sol | Castillos

Transporte & Servicios: Bus en Castillos, Uruguay

En el día tomé dos colectivos de esta empresa (uno de Castillos a Aguas Dulces y otro de ahí a Polonio), con un costo de UYU39 cada uno. Ambos cumplieron horario y eran buenas unidades, sin nada que destacar. Un buen servicio.


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