Diarios de viaje > Estado do Rio de Janeiro, América del Sur
Una semana en Buzios
Escribe: Agatha85
Buzios es un lugar paradisiaco, pequeño y acogedor, repleto de gente amable y bien predispuesta. Un lugar para descansar, disfrutar y divertirse. Espero volver…
Recorriendo las playas de Buzios
Búzios, Brasil — martes, 6 de diciembre de 2011
Ya era nuestro cuarto día en Buzios… nos despertamos temprano para disfrutar del día. Tomamos una de las combis y fuimos hasta la Praia Joao Fernandes, en la punta de la península. Aunque es pequeña, es la playa más concurrida de Buzios. Enseguida nos ubicamos en unas reposeras del bar Cleopatra, donde uno de los chicos del grupo tenía un amigo que trabaja como mozo, Ramiro, un argentino muy copado que vive durante
el verano en Buzios.
QUINTO CONSEJO: En Buzios está prohibido el alquiler de las reposeras o sombrillas en las playas, hay personas que van por las playas fiscalizando que esto no suceda, y aun así es muy común que quieran cobrar 15 o 20 reales por el alquiler de un par de reposeras. NO lo paguen. Lo normal es que los bares ofrezcan sus reposeras y sillas, ya que buscan que uno consuma en ese bar algunas bebidas o comida.
El día estaba muy soleado, algo que no habíamos visto en los días anteriores en Buzios, si bien siempre hacia calor estaba nublado desde hacía varios días. Así que aprovechamos mucho el día de playa tomando sol, nadando y sobre todo haciendo snorkel. Nosotros llevamos nuestros equipos, pero pueden alquilar equipos de snorkel en el mismo bar por
15 reales. La Praia Joao Fernandes es la mejor para hacer snorkel en Buzios, vimos de todo, estrellas de mar, erizos, corales, raya y todo tipo de peces de colores. (NOTA: naden hacia las rocas que están del lado izquierdo –mirando el mar de frente-, y hay muchísimos peces en el círculo marcado con boyas que está en el centro del mar).
A la noche fuimos en combi hasta el final de la península, por donde está la Praia Joao Fernandes, nos habían recomendado un restaurante llamado Pinguin, pero estaba cerrado. Regresábamos al centro de Buzios caminando y nos encontramos con un camarero notoriamente uruguayo (termo y mate en mano a las 9 de la noche) que nos ofrecía algunas ofertas para comer paella y picada de mariscos. No puedo recordar el nombre pero estaba un par de cuadras después de la Orla Bardot, es cero recomendable:
fue carísimo para lo que pedimos y los platos súper escasos, la picada de mar consistía en 2 medallones de pescado y 4 langostinos, un desastre. Creo que lo único que aprovechamos fue que había unos disfraces de carnaval y nos sacamos algunas fotografías.
Ya nos quedaban pocos días en Buzios y muchas playas por visitar… En nuestro 5º día de viaje, fuimos muy temprano a Praia da Ferradura, nos ubicamos en unos sillones blancos y
reposeras del Hotel Insólito, un lugar demasiado pero demasiado top para mis gustos en vacaciones. El hotel debía ser carísimo, pero uno podía utilizar las reposeras y consumir en la barra que daba a la playa, los precios de las bebidas no eran más caros que en los bares de playa a los que habíamos ido, pero si en la comida.
La Praia da Ferradura es bastante más amplia que Joao Fernandes, tampoco tiene olas y el agua está igual de fría. Tal vez me gusto un poco menos porque la arena era distinta y al levantarse le daba un aspecto más amarronado al agua. Aunque al meterte era igual de
transparente que en todas las playas de Buzios. Intentamos hacer snorkel pero no había mucha fauna marina para observar. Alquilamos unos kayak dobles por 15 reales la hora, el agua tranquila te permite remar por toda la pequeña bahía, sin embargo los brazos se cansan rápido… o es mi falta de actividad física jejee!
A la hora del almuerzo nos fuimos hacia Praia Joa Fernandes para almorzar en Penguin, el restaurante esta justo en una esquina donde te dejan las combis para ir a la playa. Comimos muy bien, un plato de filete de merluza con papas fritas, ensalada, arroz, feijoada y farofa para 2 personas costaba 33 reales y era muy abundante. Nos costó bastante caminar hasta la playa y apenas llegamos nos dormimos todos.
Cuando el día de playa había terminado fuimos a alquilar unos buggys en un local que está en diagonal al restaurante Penguin. Alquilamos dos, a 80 reales cada uno, eran cerca de las 6 de la tarde y teníamos que devolverlo al día siguiente a las 23 hs. Te piden una tarjeta de crédito y registro de conducir.
SEXTO CONSEJO: Al lado del restaurante Penguin (para ir a la Praia Joao Fernandes tienen que pasar caminando por ahí) hay un local de alquiler de buggys NO RECOMENDABLE. Fuimos a averiguar y el dueño no solo nos pareció un pedante, sino que en los 15 min que estuvimos maltrato a todas las personas que venían a devolver los buggys. Más tarde lo comentamos con gente de Buzios y nos confirmaron que tiene muy mala reputación, suele tener problemas con sus clientes.
Con los buggys recorrimos TODO Buzios, nos metimos en todos los recovecos, subimos a todos los morros, encontramos unos miradores, y fuimos hasta Praia Brava (AMO la playa de noche, transmite una paz increíble). No importa que camino tomen con los buggys,
SIEMPRE terminan en la avenida principal, es imposible perderse.
Por la noche comimos en Chez Michou, en pleno centro de Buzios. Solo hacen crepes, pero hay de todo tipo y son ricos y baratos. No hay mozos, hay que hacer el pedido en la barra y te avisan cuando está listo. Un crepe salado cuesta entre 14 y 16 reales, más un par de reales si quieren acompañarlo con algo más. Muy recomendable!
En nuestro último día en Buzios teníamos los buggys para recorrer playas más alejadas, así que comenzamos con Praia Geriba, es la más grande de Buzios, se diferencia mucho con las demás al ver la extensión de la playa y tiene olas. Aprovechando esto, alquilamos unas tablas de surf por 15 reales pero las olas que había no eran suficientes.
Más tarde quisimos llegar hasta Praia Ferradurinha pero no había lugar para estacionar los buggys, así que seguimos hacia la zona de Praia Joao Fernandes que tanto nos gustaba. Nos habían recomendado un bar llamado Sukao, a dos cuadras de la esquina donde te
dejan las combis para ir a Joao Fernandes. Tomamos los mejores jugos tropicales, yo encontré mi jugo de Goaiba (lo estaba buscando desde que lo probé en Barcelona) y comimos unos sándwich súper abundantes y riquísimos. Es un bar muy pequeño con una barra a la calle y solo un par de mesitas, los jugos de medio litro costaban 7 reales y los sándwich entre 10 y 15 reales, el pan de queso (pao de queijo) es exquisito.
Después de comer fuimos caminando hasta Praia Azeda y Azedinha que está al lado. Son dos playas muyyy pequeñas, realmente hay poco espacio pero vale la pena pasar por lo menos un rato ya que son muy bonitas. Hay una barra que vende agua de coco y jugos en la playa pero no cuenta con los chiringuitos que hay en otras playas más grandes.
el verano en Buzios.
QUINTO CONSEJO: En Buzios está prohibido el alquiler de las reposeras o sombrillas en las playas, hay personas que van por las playas fiscalizando que esto no suceda, y aun así es muy común que quieran cobrar 15 o 20 reales por el alquiler de un par de reposeras. NO lo paguen. Lo normal es que los bares ofrezcan sus reposeras y sillas, ya que buscan que uno consuma en ese bar algunas bebidas o comida.
El día estaba muy soleado, algo que no habíamos visto en los días anteriores en Buzios, si bien siempre hacia calor estaba nublado desde hacía varios días. Así que aprovechamos mucho el día de playa tomando sol, nadando y sobre todo haciendo snorkel. Nosotros llevamos nuestros equipos, pero pueden alquilar equipos de snorkel en el mismo bar por
15 reales. La Praia Joao Fernandes es la mejor para hacer snorkel en Buzios, vimos de todo, estrellas de mar, erizos, corales, raya y todo tipo de peces de colores. (NOTA: naden hacia las rocas que están del lado izquierdo –mirando el mar de frente-, y hay muchísimos peces en el círculo marcado con boyas que está en el centro del mar).
A la noche fuimos en combi hasta el final de la península, por donde está la Praia Joao Fernandes, nos habían recomendado un restaurante llamado Pinguin, pero estaba cerrado. Regresábamos al centro de Buzios caminando y nos encontramos con un camarero notoriamente uruguayo (termo y mate en mano a las 9 de la noche) que nos ofrecía algunas ofertas para comer paella y picada de mariscos. No puedo recordar el nombre pero estaba un par de cuadras después de la Orla Bardot, es cero recomendable:
fue carísimo para lo que pedimos y los platos súper escasos, la picada de mar consistía en 2 medallones de pescado y 4 langostinos, un desastre. Creo que lo único que aprovechamos fue que había unos disfraces de carnaval y nos sacamos algunas fotografías.
Ya nos quedaban pocos días en Buzios y muchas playas por visitar… En nuestro 5º día de viaje, fuimos muy temprano a Praia da Ferradura, nos ubicamos en unos sillones blancos y
reposeras del Hotel Insólito, un lugar demasiado pero demasiado top para mis gustos en vacaciones. El hotel debía ser carísimo, pero uno podía utilizar las reposeras y consumir en la barra que daba a la playa, los precios de las bebidas no eran más caros que en los bares de playa a los que habíamos ido, pero si en la comida.
La Praia da Ferradura es bastante más amplia que Joao Fernandes, tampoco tiene olas y el agua está igual de fría. Tal vez me gusto un poco menos porque la arena era distinta y al levantarse le daba un aspecto más amarronado al agua. Aunque al meterte era igual de
transparente que en todas las playas de Buzios. Intentamos hacer snorkel pero no había mucha fauna marina para observar. Alquilamos unos kayak dobles por 15 reales la hora, el agua tranquila te permite remar por toda la pequeña bahía, sin embargo los brazos se cansan rápido… o es mi falta de actividad física jejee!
A la hora del almuerzo nos fuimos hacia Praia Joa Fernandes para almorzar en Penguin, el restaurante esta justo en una esquina donde te dejan las combis para ir a la playa. Comimos muy bien, un plato de filete de merluza con papas fritas, ensalada, arroz, feijoada y farofa para 2 personas costaba 33 reales y era muy abundante. Nos costó bastante caminar hasta la playa y apenas llegamos nos dormimos todos.
Cuando el día de playa había terminado fuimos a alquilar unos buggys en un local que está en diagonal al restaurante Penguin. Alquilamos dos, a 80 reales cada uno, eran cerca de las 6 de la tarde y teníamos que devolverlo al día siguiente a las 23 hs. Te piden una tarjeta de crédito y registro de conducir.
SEXTO CONSEJO: Al lado del restaurante Penguin (para ir a la Praia Joao Fernandes tienen que pasar caminando por ahí) hay un local de alquiler de buggys NO RECOMENDABLE. Fuimos a averiguar y el dueño no solo nos pareció un pedante, sino que en los 15 min que estuvimos maltrato a todas las personas que venían a devolver los buggys. Más tarde lo comentamos con gente de Buzios y nos confirmaron que tiene muy mala reputación, suele tener problemas con sus clientes.
Con los buggys recorrimos TODO Buzios, nos metimos en todos los recovecos, subimos a todos los morros, encontramos unos miradores, y fuimos hasta Praia Brava (AMO la playa de noche, transmite una paz increíble). No importa que camino tomen con los buggys,
SIEMPRE terminan en la avenida principal, es imposible perderse.
Por la noche comimos en Chez Michou, en pleno centro de Buzios. Solo hacen crepes, pero hay de todo tipo y son ricos y baratos. No hay mozos, hay que hacer el pedido en la barra y te avisan cuando está listo. Un crepe salado cuesta entre 14 y 16 reales, más un par de reales si quieren acompañarlo con algo más. Muy recomendable!
En nuestro último día en Buzios teníamos los buggys para recorrer playas más alejadas, así que comenzamos con Praia Geriba, es la más grande de Buzios, se diferencia mucho con las demás al ver la extensión de la playa y tiene olas. Aprovechando esto, alquilamos unas tablas de surf por 15 reales pero las olas que había no eran suficientes.
Más tarde quisimos llegar hasta Praia Ferradurinha pero no había lugar para estacionar los buggys, así que seguimos hacia la zona de Praia Joao Fernandes que tanto nos gustaba. Nos habían recomendado un bar llamado Sukao, a dos cuadras de la esquina donde te
dejan las combis para ir a Joao Fernandes. Tomamos los mejores jugos tropicales, yo encontré mi jugo de Goaiba (lo estaba buscando desde que lo probé en Barcelona) y comimos unos sándwich súper abundantes y riquísimos. Es un bar muy pequeño con una barra a la calle y solo un par de mesitas, los jugos de medio litro costaban 7 reales y los sándwich entre 10 y 15 reales, el pan de queso (pao de queijo) es exquisito.
Después de comer fuimos caminando hasta Praia Azeda y Azedinha que está al lado. Son dos playas muyyy pequeñas, realmente hay poco espacio pero vale la pena pasar por lo menos un rato ya que son muy bonitas. Hay una barra que vende agua de coco y jugos en la playa pero no cuenta con los chiringuitos que hay en otras playas más grandes.
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1
Primeros días en Buzios
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2
Excursión a Arraial do Cabo
Arraial do Cabo, Brasil | 5 de diciembre de 2011
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3
Recorriendo las playas de Buzios
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4
Un dia en Rio de Janeiro
Río de Janeiro, Brasil | 9 de diciembre de 2011
En Búzios...
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