Escribe: Krtujo
Viaje al interior de Rumanía, la zona agrícola e impersonal del país, injustamente poco o nada, visitada por los turistas.
Acabo de regresar de mi tercer viaje a Rumanía y he apreciado algunos cambios respecto a los anteriores que me gustaría plasmar aquí para quienes tengan previsto viajar más o menos próximamente a ese pintoresco país.
Rumanía incógnita II (Buzau)
Buzau, Rumania — lunes, 17 de noviembre de 2008
Tras despedirnos de Bucuresti, nos dirigimos hacia el distrito de Buzau, con capital del mismo nombre, en el que pernoctaremos durante unas tres noches.
Si Bucuresti es a Rumanía lo que Madrid a España, Buzau podría ser, trasladado a nuestra Península Ibérica algo así como Albacete o Palencia, esto es, una ciudad en medio del páramo, con una importante infraestructura administrativa (civil y militar), algo de industria y unos alrededores eminentemente agrícolas, dedicados principalmente a la explotación de cereales y hortalizas (son especialmente apreciadas las cebollas rojas de Buzau, dulces y carnosas, que tras la recolección se ofrecen a los viajeros por los propios agricultores que las han cultivado, en multitud de puestos de venta dispuestos a ambos lados de la carretera).
El trayecto entre la capital y nuestro destino, discurre por grandes llanuras que bordean nuestra ruta a uno y otro lado. La carretera es amplia y de buen firme. Consta de amplios arcenes que son utilizados por los conductores rumanos a modo de carriles de circulación, lo que, como ya se ha comentado en el anterior capítulo, sorprende notablemente al viajero extranjero, no tanto por la peculiaridad del hecho en sí sino por lo peligrosidad que encierra. Decir como anécdota al respecto, que he tenido la oportunidad de presenciar, con una mezcla de incredulidad y regocijo por mi parte, más de una discusión entre conductores rumanos respecto a la legalidad o ilegalidad de la costumbre de circular por los arcenes. No pocos de ellos, consideran no sólo legítimo hacerlo, sino incluso, obligatorio (¡sic!).
Los controles de velocidad son numerosos en las carreteras rumanas, especialmente en los pueblos y los límites marcados suelen ser respetados pues de lo contrario, pondría en serio peligro las ajustadas economias domésticas de los ciudadanos de aquel país al tener que abonar las sanciones correspondientes, dicho sea de paso, bastante más moderadas que las de la mayoría del resto de países de la CE.
Debo decir que los dos años años que han transcurrido entre mi primer viaje a Rumanía y éste (octubre de 2008, apenas he notado cambio alguno en la mejora de las infraestructuras viarias; sin embargo, me ha sorprendido sobremanera y gratamente, la gran renovación que el parque de vehículos ha experimentado. Si en 2006, la gran mayoría de vehículos que circulaban por las provincianas carreteras rumanas eran en su gran mayoría viejos dacias con más de veinte años de antigüedad muchos de ellos (el antiguo Renault Doce español), hoy en día vehículos de cualquier marca y modelo, son habituales en las rutas de aquel país. En general, los rumanos están orgullosos y satisfechos de la entrada de su país en la CE y esperan que a no muy largo plazo, se empiece a notar una notable mejoría de la calidad de vida, algo, dicho sea de paso y al margen de la cuestión automovilística, algo todavía poco perceptible.
Nada más llegar a la ciudad de Buzau, capital del distrito (judetul) del mismo nombre, vemos a la derecha de la carretera el Cimitirul Heroilor , (Cementerio de los Héroes), donde se pueden apreciar tres partes claramente diferenciadas: un cementerio civil rumano, otro donde reposan los restos de centenares de soldados alemanes fallecidos en la I Guerra Mundial, en los combates que tuvieron lugar en esta zona cuando intentaban llegar a Moldavia, donde se encontraban refugiados el Rey de Rumanía y su Gobierno y por último; un cementerio ruso con los restos de soldados muertos en la II Guerra Mundial en los combates contra el ejército alemán que ocupaba estas tierras. Cementerios todos ellos recomendables para ser visitados, pues en ellos se guarda gran parte de la historia de este atormentado país ocupado sucesivamente por turcos, alemanes y rusos.
Claro que la ocupación de Ceaucescu, fue tal vez, con diferencia y a decir de los propios rumanos, peor que todas las anteriores juntas. Prueba de ello, son las manifestaciones de las personas , que vivieron aquellos ominosos y terribles tiempos y que abominan de las penurias sufridas durante los mismos así como de la falta de libertad absluta impuesta por el régimen comunista. He tenido la oportunidad de conocer personalmente casos de mujeres fallecidas tras habérseles practicado un aborto y tener que ser ingresadas por complicaciones en un hospital, ya que los médicos se negaban a atenderlas y cortarles las horribles hemorragias si antes no confesaban quién les había practicado el aborto. Así era el régimen socialista de Ceaucescu y pocas personas hoy hablan mínimamente bien de aquel.
Rumanía, está mejorando sus expectativas económicas tras la entrada en la CE , aunque como ya he dicho anteriormente, lo hace de forma lenta y pausada; y el pueblo rumano en general, se manifiesta muy esperanzado con ello, aunque hoy por hoy, las penurias económicas no son pocas, lo que ha obligado a una gran parte de su población a emigrar a otros países europeos (Italia y España principalmente). Raro es el rumano que no tiene algún pariente o amigo que haya emigrado a uno de estos dos países.
En Buzau, las diferencias de todo tipo con Bucarest son notorias. Es una región mucho más deprimida económicamente y eso se aprecia a simple vista con facilidad. La gente intenta suplir las carencias económicas (el sueldo de un obrero ronda aproximadamente los 250 euros/mes), valiéndose de una economía de subsistencia basada principalmente en el cultivo de pequeñas huertas pues las numerosísimas casas que hay en la ciudad constan casi todas ellas, excepción hecha de los pisos, obviamente, de pequeños huertos en su exterior.
La calefacción de los pisos es comunitaria pero a nivel ciudad. Esto es, es el Ayuntamiento (La Primaria), quien mediante una gigantesca central calefactora, suministra agua caliente a todos los edificios de la ciudad. Así, se puede decir, que todas las viviendas de ésta disponen de servicio de calefacción.
Ciertamente, esta región, no es una zona turística, en el sentido tradicional del término, pero aquellos viajeros interesados en captar las peculiaridades del paisanaje del país, sin duda podrán hacerlo en un lugar tan auténticamente rumano como éste, aunque he de manifestar que una de mis mayores y más gratas sorpresas en lo que al conocimiento de este hermoso país se refiere, ha consistido en percatarme de la multiplicidad de rumanías existente. Nada tienen que ver, Bucuresti, Brasov o Buzau...Son regiones muy diferentes unas de otras y con peculiaridades propias que se manifiestan en su cultura, su idiosincrasia y su paisaje; pero eso sí, que nadie se lleve a engaño que si un denominador común encontramos en Rumanía es el orgullo nacional y la omnipresente presencia de la enseña nacional hasta en el pueblo más remoto.
La ciudad de Buzau, no alberga un excesivo interés para el viajero sino es el descrito anteriormente. Son de destacar, a mi modesto modo de ver, el magnífico Parque Cring, donde existen unas mesas de cemento donde los más ancianos juegan entusiastamente al ajedrez en las soleadas tardes otoñales mientras jóvenes madres pasean con sus pequeños por sus hermosas calles; el esplendoroso y pretencioso Ayuntamiento y poco más. Es una ciudad extensa, debido a que una gran parte de la misma, la conforman barrios de casas unifamiliares dotadas del correspondiente jardín y/o huerto anejo a las mismas, que cuenta con unos 150.000 habitantes.
La ciudad está inundada de pequeños taxis amarillos, unos 300 según nos comentó un profesional del volante, que por un módico precio y con rapidez, trasladan al viajero allá donde se les requiera. También salpican las calles de Buzau multitud de pequeños microbuses que a juzgar por lo solicitados que están deben de ser una forma muy práctica y económica también de transporte.
Debo decir que, como en Bucarest, aunque algo menos, aquí también se puede constatar la gran afición de los conductores rumanos por hacerse notar haciendo sonar compulsivamente su claxon. Pero tranquilos. El agua no llega al río...
Las calles están bastante mal asfaltadas y las aceras apenas existen si exceptuamos las cuatro o cinco arterias principales. Apenas existe señalización. Los vehículos aparcan en cualquier parte y ello no parece molestar a nadie.
Existen en los barrios periféricos numerosos puestos de venta de todo tipo de cosas y abiertos a cualquier hora del día prácticamente. Los precios son prácticamente iguales a los de cualquier ciudad europea, lo que los convierte en artíclo de lujo para la mayoría de la población, que tiene que hacer frente con unos sueldos bajísimos a unos artículos con precios iguales a los que se pueden encontrar en Madrid, Roma o cualquier otra ciudad europea. Hay una excepcón y justo es decirla: el tabaco, cuyo precio es notablemente inferior al que se compra en España.
Tips:
Comer en un buen restaurante rumano, un menú abundante y sabroso cuesta unos 10 euros por término medio, lo que le confiere una muy buena relación calidad/precio.
Opiniones:
| Servicio | |
| Ubicación | |
| Limpieza | |
| Precio/calidad |
Casa Flamanda
Alojamiento: Hostería en Buzau, Rumania
Ubicada en una zona de recreo llamada Monteoru. El propietario es un belga afincado allí hace años. Un excelente cocinero, especialmente en todo lo referente a la carne a la parrilla. Dispone de un acogedor y exuberante jardín con terrazas a diferentes niveles. En un entorno magnífico de grandes y frondosos bosques. El precio de la habitación matrimonial es de unos 30 euros/noche. En plena naturaleza y a unos 20 minutos en coche del centro de Buzau. Pagina web: http://www.viaromania.eu/cazare.cfm/Sarata_Monteoru/lang-en-cazare-5063-Casa_Flamanda_Guest_House.html
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Últimos comentarios
Que buen y novedoso diario para tener otra visión muy distinta de lo que uno imagina de Rumania, que para nosotros en Argentina es tan tan lejano.. Saludos!
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Un diario que nos ayuda a descubrir otro lugar de este tierra y con cosas para copiar como lo de la calefaccion y lo de las huertas propias.... a pesar de lo sufrido de su pueblo a traves del diario ellos siguen luchando el dia a dia para seguir adelante.
Saludos.
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Rumaniaa... casi muy poco se de ese pais por ahi solo de sus musica y ese ritmo meloso como es el menele, que es muy criticada y discriminada por ser musica del pueblo... pero igual me gusta.. y justo leyendo tu diario escuchaba una cancion de alla!!! que bueno es conocer lugar pocos comunes!!!
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Uyyyyy parecemos casi nosotros....salvando algunas diferencias.Que lindo viaje. Nada para aburrirse.
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k hermoso tu diario me fascina tu forma de explicarnos esos viajes increibles... mucha historia en tu diario gracias amigo ..
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UN lugar que ni imaginaba...y como dicen mis compatriotas, con cosas tan parecidas y con tantas como para copiar..Un relato muy interesante. felicitaciones... ![]()
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El comentario ha sido borrado. ¿Deshacer?
Muy interesante esta información de un país bastante desconocido (al menos por mí).
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Con un poco de retraso pero os agradezco a todos vuestros amables comentarios...
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En Rumanía, la fiesta de los toros resulta un juego de niños, si la comparamos con los subidones de adrenalina que se...
Capítulos de este diario
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1
Rumanía incógnita II (Buzau)
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2
Rumanía incógnita III . El bautizo (Buzau)
En Buzau...
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