Diarios de viaje > Argentina, América del Sur
Argentina, el paso enraizado...
Escribe: cscheuch
Un viaje solo, una mezcla entre escape y reencuentro, una fundición de fronteras...
"No nací en tu suelo, pero soy tu hijo"
Buenos Aires, Argentina — domingo, 3 de enero de 2010
Al llegar al terminal de retiro, decidí ir al hostal (about baires) caminando. Creo sinceramente, que lo mejor forma de conocer los lugares, es caminarlos y perderse en ellos. Fue asi, como los primero pasos que di, con mochila en la espalda, fue perdiéndome (solo un poquito), pero llegué a una Villa, en la que no tuve ningún problema, mas que darme cuenta que iba por el camino equivocado. "Quien boca tiene, a roma llega"...luego de andar unas 12 cuadras, llegué al que sería mi alojamiento y cada paso, me hacia reconocer, los lugares en los que un año atrás me había encantado.
Lo primero que vi al llegar al alojamiento, fue muchos rockeros con poleras de ACDC y unos pocos europeos provistos de todos los elementos viajeros que uno pudiera llevar a un viaje (partiendo por los pc´s que todos portaban tan lejos de casa). ¿Y yo? El único que en vez de poleras negras, llevaba en mi mente todos los versos del gran L. A. Spinetta que esa mismo noche iría a escuchar. El flaco cumplía 40 años de carrera, y tan magno evento no podía ser pasado por alto, para un joven chileno amante del rock argentino y sus locos poetas rockeros.
Luego de explicarme como llegar en bus al estadio de Velez varias veces en el hostal, y después de haber dado mi primer paseo por las librerias de corriente y un paseo por puerto madero, partí rumbo al coliseo donde hace algunos meses se había coronado campeon Velez Sarfield (la verdad es que no se si jugaron ahí el último partido).
Poco a poco se fue llenando de gente de todas las clases sociales y etarias, en un evento que pasaría a la posteridad sin duda para el rock de un país fértil de rockeros virtuosos.
Cantando muchacha ojos de papel, rezo por voz con el grande de Charly en la tarima, rememorando a Miguel Abuelo con mariposas de madera, y con visitas tan ilustres como Fito Paez, Gustavo Ceratti, etc. transcurrió el concierto mas largo que jamás haya vivenciado. 5 horas de pura música, en que la voz angelical del flaco, que tantas generaciones hizo enamorarse y una noche fría y ventosa, me hacían agradecer el regalo de poder viajar, salir y empaparme de historias que al final de mis días, me hicieran sentirme orgulloso de haber vivido (y no sobrevivido)...
Los días en Baires transcurrieron felices. Me hice amigo de unos suizos aventureros que recorrían el mundo en bicicleta, de un francés que escapaba de vez en cuando para empaparse de historias y varios argentin@s que son mucho mas amables y acogedores de lo que se suele decir.
Caminé por muchos lugares, volví a muchos que ya había estado, leí en las infinitas librerías y compré varios libros (como si no me bastara con todo lo que tenía que leer por obligación,...jaja), me senté horas a mirar la gente vivir en las plazas y traté de conversar con cualquiera que tuviera una cara curiosa al mirarme.
Todo fue de un total reencatamiento por esta ciudad. Quzás es lo que le pasa a algunos con Paris, Madrid, o Nueva York. Tal vez, es el hecho de que siguen habiendo atochamientos de autos, gente loca por sus trabajos, o stress hostigando en muchos hogares, pero el hecho de venir como viajero, te hace perder esa actitud. Te permite tener la distancia suficiente como para empaparse, pero no ahogarse. Ver el cansancio pero no sentirlo.
Una noche maravillosa, fue la que viví en la "Gran milonga nacional"...Una avenida de Mayo llena de gente bailando tango sobre el asfalto, con ojos cerrados de pasión y una instancia para todos aquellos que transmiten su cultura e historia a través de generaciones. 3 escenarios con música y baile en vivo, y tango por doquier. Fue un momento espectacular, que tuve la suerte de vivir. Y todo para mi. Me faltó mi pareja, pero estuve ahí y fui parte (llegué a Santiago a aprender algunos pasitos básicos de tango).
Después de 6 días de estar en medio de esa gran metropoli, y en que conocí los barrios ( y no solo los monumentos), fui nuevamente a retiro, esta vez a tomar un bus a Puerto Iguazú, mi siguiente estación...
Tips:
Los domingos abren la casa rosada para visitarla.
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Últimos comentarios
maratial dice:
Que lindas tus palabras, son el autentico sentimiento que te hace volver a los lugares que nos deslumbran en un viaje! Esas son para mi autenticas palabras de pasión que los destinos de nuestros viajes pueden arrancarnos. Un beso y te sigo leyendo!!
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xabi dice:
Bs. As. pronto la conoceré. Si, mirar la gente vivir, la esencia de cualkier metrópolis para entenderla.
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danitomas dice:
Me encantó tú comentario sobre Buenos Aires, yo vivo en la provincia de Córdoba, en un pueblo que se llama Río Tercero, voy a Bs.As, 4 ó 5 veces al año y quedo encantado con todo lo que veo, Gracias por tus palabras sobre la capital de mi país, un abrazo.
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Capítulos de este diario
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1
Y a rodar mi vida...
Ciudad de Mendoza, Argentina | 3 de diciembre de 2009
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2
"No nací en tu suelo, pero soy tu hijo"
Buenos Aires, Argentina | 3 de enero de 2010
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3
Pequeño ante tu grandeza...
Parque Nacional Iguazú, Argentina | 4 de enero de 2010
En Buenos Aires...
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