Diarios de viaje > América del Sur
Al encuentro de Chiloé
Escribe: noritacecilia
Todo viaje nos cambia, nos renueva. Y Chiloé (esa tierra mítica...), es un ámbito que lleva a la reflexión y la meditación, los paisajes te llenan y te llegan hasta el alma...
Este diario trata de los días hermosos que pasé en Chiloé y en los alrededores del Lago Llanquihue, de los lugares que visité y las personas que encontré en el camino.
Cosquillas en la panza
Buenos Aires, Argentina — martes, 5 de enero de 2010
Al principio me costó decidirme a viajar sola. Bregué por cielo y tierra para conseguir alguna amiga que me acompañara. Triste ante la negativa recurrente, me decidí a irme sola, y poco a poco me fui entusiasmando. El día que compré el pasaje estaba tan contenta y tan convencida de que la pasaría bien que me molestaba la sola idea de que alguien se decidiera finalmente a acompañarme y desbaratara mi plan. "A lo mejor la persona que viaja al lado mío también va sola", pensé.
Pero en esos instantes finales, esperando el micro, la angustia que me agarra antes de partir a cada viaje me golpeaba con fuerza. A veces la confianza en mí misma flaquea; y es ahí cuando los buenos amigos se hacen notar. Algunos me dieron ánimo de modo contundente: "si viajás sola, tenés más chance de conseguir novio", me dijo Martín. Cuando le dije a Marcela que tenía miedo de no encontrar a nadie porque era un tanto cerrada, su respuesta fue su risa contagiosa: "¿cerrada vos? ¡si vos le sacás charla hasta a las piedras!". Sus palabras sonaban en ese momento como una luz de esperanza, aunque había un factor de incertidumbre que me provocaba vértigo. ¿Y si eso no era así? ¿Y si me angustiaba encontrarme sola? ¿Y si no me sentía bien?... miles de preguntas bombardeaban mi seguridad. Sin embargo, me iba con toda la ilusión y un viaje proyectado en mi cabeza a partir de los datos que había sacado de internet.
De repente entró un Vía Bariloche... era el mío. Me despedí de mi mamá (que no pudo evitar decirle a los choferes "cuidenme a mi nena", pese a que la "nena" ya anda cerca de los 30, y desde los 16 que viaja sola a encontrarse con sus amigos en destino. Pero para los padres siempre seremos niños... Además a ella la asaltaban los miedos respecto a mi viaje en solitario.
Una vez en el micro los dos presagios de Marcela se cumplieron. El primero, antes de que el micro saliera de la plataforma. Cuando pido permiso para ocupar mi asiento, la chica que venía al lado me dice: "qué, ¿vos también viajás sola?". Antes de llegar a Luján ya nos habíamos contado media historia: otra docente, ella de biología, maestra. Mismo caso que yo: ningún amigo podía / quería hacer el viaje por motivos de pareja, dinero, etcétera.
El segundo presagio de Marcela también era cierto: en el Vía Bariloche me llenaron de comida, un servicio excelente. Todo muy rico, me hizo acordar al que tuve en el avión: merienda abundante; después cena con entrada, plato caliente y postre; café con masas y champagne o whisky para el que lo quisiera. Venían las bandejitas con todo listo para comer sin necesidad de detenerse. No hubo ni una sola parada para estirar las piernas, y nos pasaron varias películas buenas para la situación de viaje, de esas intrascendentes para pasar el rato pero que no estimulan tampoco emociones intensas.
Y mientras tanto, la inmensa pampa argentina pasaba por la ventana. Me gusta que haya nubes, porque los atardeceres son majestuosos, una gama de colores que si yo me pusiera a pintar, no combinaría o utilizaría jamás en esa forma. Y los cultivos... la soja que todo lo cubre por estos días, y más adelante, los girasoles en flor creando inmensos mantos dorados...
Después de la cena, de la tercer película, habiendo pasado Santa Rosa, todos quedaron listos para dormir; Adriana, mi compañera, se durmió en seguida. Y como en cada viaje, quedé despierta largo rato, enchufada a mi música... Confieso que al principio andaba bien despierta, tratando de adivinar en la oscuridad los valles pampeanos, esa rareza de la que tanto hablan mis libros de geografía... Los descubrí en las ondulaciones del terreno, y fui adivinando la transición a la Patagonia cuando empezaron a aparecer las matas más secas y duras al borde del camino.
En esas horas, mi compañero habitual es Ismael Serrano: es una de las pocas ocasiones en que estoy disponible plenamente para escuchar sus letras y meditarlas. Y me fui relajando en la serenidad de la noche, mirando las estrellas por la ventana, intentando leer los carteles camineros, el destino de los micros que venían de frente, dejándome llevar por la música... Y de repente, no se cuándo, me dormí...
Opiniones:
| Servicio | |
| Responsabilidad | |
| Precio/calidad |
Vía Bariloche
Transporte & Servicios: Bus en Mar del Plata, Argentina
Un servicio impecable. En mi caso fue servicio ejecutivo. Tuvo muy buena atención a bordo, el catering muy bueno: desayuno y merienda abundante; cena con entrada fría, plato caliente y postre, gaseosas y vino blanco incluídas; café con masas y champagne o whisky por la noche. Los asientos super cómodos y muy puntuales con los horarios.
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Publicado el 31/ene/2010, 19.59 |
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Últimos comentarios
anilou dice:
norita.... creo que de todos los diarios que he leído este es uno de los que mas me ha emocionado y hecho sentir que yo estaba contigo y que compartiamos tu mate juntas..... si algun día vienes por Peru.... no dudes en avisarme puedo mostrarte mi ciudad y quien sabe, si el tiempo lo permite compartir parte de la aventura contigo !!!
Publicado el 2/feb/2010, 00.00
noritacecilia dice:
Muchas gracias por tus palabras!! Me alegro mucho de que te haya gustado el relato, todavía me faltan completar dos o tres días que ya tengo armados pero tengo que subirlos.
Sin duda que nos mantenemos comunicadas!! Perú está entre mis próximos viajes; y si venís a Buenos Aires, aquí tenés una guía y compañera con quien compartir.
Muchos saludos, gracias!!
Publicado el 2/feb/2010, 00.16
un viajero dice:
vos escribiste todo lo que me pasó a mi en un viaje muy parecido al tuyo que hice el año pasado... increible! el relato es atrapante y además los estados de ánimo, me siento muy identificado con eso, yo viaje solo y pasé por lo mismo, las dudas, los comentarios de familiares y amigos desde el "estás loco" a el "que bueno lo q vas a hacer", hasta lo que ibas pensando en el micro!!! yo también trato de observar el paisaje y notar las variaciones en la vegetación y la geografía... Además ahora que lo leo no puedo dejar de pensar que por 2do año consecutivo voy a emprender otro viaje solo y la verdad que estoy pasando de vuelta por toda esa angustia que antecede al viaje... un gusto leer diarios como el tuyo, no me siento tan solo, jaja, felicitaciones!
Publicado el 10/feb/2010, 00.22
noritacecilia dice:
Hola Esteban!!
Muchas gracias por el comentario. Es cierto todo lo que decís, sobre todo el tema de que leer estas experiencias te hace sentir menos solo. Hoy me toca a mi contar la mía y a vos leerla, pero antes del viaje, leer relatos en esta página me animó a salir a la ruta yo sola y disfrutar del camino. Lo que comenzó con una idea, se transformó en un itinerario al ir incursionando en esta página y encontrando otros viajeros que me habían antecedido en el camino. Con tu comentario, yo también me siento menos sola. Igual, creo que el año que viene voy a armar el viaje sola sin tantos titubeos, porque la verdad nunca la había pasado tan bien como en este viaje!!
Saludos, te deseo lo mejor en tu nuevo camino!!
Publicado el 10/feb/2010, 20.39
fernaval dice:
tienes una forma muy agradable de escribir , logras que uno sea parte de tu aventura, felicidades
Publicado el 16/feb/2010, 19.40
noritacecilia dice:
Muchas gracias por tus palabras!! Me alegro que te haya gustado!! Saludos
Publicado el 17/feb/2010, 12.11
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Capítulos de este diario
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1
Cosquillas en la panza
Buenos Aires, Argentina | 5 de enero de 2010
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2
Bariloche, 11 años después
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3
Sueño cumplido
Puerto Varas, Chile | 7 de enero de 2010
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4
Los consejos de Don Raúl
Puerto Montt, Chile | 8 de enero de 2010
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5
Un rayito de sol para cargar las baterías
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6
Petrohué, primera ronda
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7
Día de suerte
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8
Ancud, en inglés (a lo Tarzán)
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9
Mil paisajes
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10
Chiloé para descubrir
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11
La ruta de las iglesias
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12
Un día feliz
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13
La retirada
Puerto Varas, Chile | 16 de enero de 2010
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14
Petrohué, la revancha
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15
No estarás sola
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16
Cerros, lagos, mates, amigas
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17
Epílogo: sola no es solitaria
En Buenos Aires...
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