Pacífico colombiano

Escribe: derozo
Me encanta conocer cada vez lugares diferentes y esta era la ocasión para hacerlo, además de compartir con algunos de los amigos viajeros que he tenido la oportunidad de conocer y de Henry, que ya hace bastante tiempo no coincidíamos para viajar en común. Aún recuerdo con alegría el I Encuentro Nacional en Colombia, lugar donde empezaría a compartir en realidad con esta hermosas comunidad.

 

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1 Capítulo 3

Buenaventura

Buenaventura, Colombia — sábado, 3 de abril de 2010

Buenaventura está ubicada    a 123 k.m de la ciudad de Cali y a dos horas y media de viaje. Por ser temporada de semana santa, unen todas las empresas para ser despachadas desde ventanilla única en el terminal.  Hay pasajes desde $18000 hasta $21000, pero regateando se consiguen hasta en $16000 (USD 8 aprox.)
 
Ya habíamos recogido nuestras cosas en la casa de Wilson y nos dirigimos al terminal, nos embarcamos cerca de las 9:30 y llegaríamos a Buenaventura después de las 12:00 M., es increíble cómo todo está calculado para hacer que el viajero use servicios que a veces son innecesarios, Acá una breve percepción la lectura que hice a la situación; llegamos al terminal de Buenaventura, justo en la puerta está un personaje con un carnet de guía turístico, se ofrece a llevarnos al lugar donde compraríamos los boletos para ir a Juanchaco, pero debemos ir en taxi (según él), llama a alguien que tiene uno y nos vamos para el muelle, el viaje me parece muy cerca, pero allí estábamos, subidos en el servicio que cuesta $3500 si mal no recuerdo (USD 1.7 aprox.), nos lleva directamente a una agencia de varias del lugar, resulta ser un sugerido que le habían hecho a Henry, compramos los boletos que cuestan $50000 (USD 25 aprox.) c/u ida y regreso y nos dirigimos al embarcadero, el chico que nos acompaña dice que ya se retira y que la propina es voluntaria o algo así, le damos $5000 (USD 2.5 aprox.).  Claramente nadie está obligado a aceptar el servicio, cualquier persona podría simplemente caminar desde el terminal hasta la agencia sin  mayor problema, es una decisión propia, quizá el calor y las maletas influyan en la decisión. 
 
En la entrada del muelle turístico se encuentra la policía haciendo requisa y revisando con documento en mano, esta vez Wilson se salvó, porque en el terminal de Cali aWilson le tocó sentarse un rato frente a la polcicia mientras revisaban sus datos y le hacían preguntas, ¿estaría demandado por alimentos?. No es muy demorado, quizá xq no había tanta gente, pero cuentan que la fila se torna en ocasiones interminable.  Me gustó el control de la marina sobre todas las embarcaciones para garantizar un viaje seguro, además de que antes de zarpar, se acerca una oficial de la marina para darnos indicaciones impresas y número de emergencia, Wilson dice que si ella no es la que contesta, entonces no llama. Nos enrutamos a Juanchaco en un viaje que duraría alrededor de una hora.
 
Cabe notar que causa impacto ver el principal puerto marítimo del pacífico colombiano esté tan sumido en la miseria. Por todo lado se ven la empresas de carga de container y maquinaria pesada, se percibe el gran movimiento comercial, las agencias de turismo, mercados y bancos; pero poca inversión social, comunidades olvidadas, demasiado sub-empleo.  Lo importante y lo que nunca dejaré de resaltar es que no importa el grado o condición social, siempre me encontraré con una sonrisa que me recibe y me hace olvidar de todas las cosas no tan buenas que a veces pasan.



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