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Budapest: Viaje a una ciudad de cuento de hadas

Escribe: Babyboom
Viaje a la ciudad de Budapest durante 5 días en Semana Santa de 2009. Más fotillos en mi blog: http://callejeandoporelplaneta.blogspot.com/

 

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Descubriendo la ciudad tras una noche sonámbula

Budapest, Hungría — martes, 7 de abril de 2009

Bueno aquí dejo otro diario e mi cosecha por si le puede servir a alguien para preparar una escapadilla a Budapest.

El viaje lo empezamos a preparar en Noviembre, cogimos los vuelos con la compañía WIZZAIR con salida el 8 de Abril a las 20:20 horas, así que con las mochilas a cuestas y a toda leche, allí estábamos en Barajas como clavos a las 18:10 de la tarde y dispuestos a empezar nuestra Semana Santa “Budapestina”.
 
Tras 3 horas en la cola para coger los dichosos billetitos por fin llegamos al mostrador, ya me sabía los números de vuelo de todos los mostradores de los alrededores. La chica nos dice que el vuelo tiene prevista la salida a la 1:20 de la mañana, a partir de aquí… juerga toda la noche. Pasamos el control de policía y nos disponemos a irnos a comer algo, por suerte la chica al darnos el vale de comida por el retraso del vuelo se equivocó y nos dio por valor de 4, no sé si se había tomado alguna copa de más y nos vio doble o es que abultamos por 4, jejejeje.  El caso es que nos dieron 2 sandwichs y 2 bebidas. Miramos las pantallas y SORPRESA!!!!!! Ahora el vuelo salía a la 1:40. Eran las 23:00 de la noche y en Barajas ya no quedaba ni el Tato, solo unos pocos rezagados que tenían retrasado el vuelo también.

Sobre las 24:00 nos cambiaron la puerta de embarque a la otra punta de la terminal, yo creo que para tenernos entretenidos un rato y que se hiciera más amena la espera. A la 1 de la mañana ya estábamos todos los del vuelo como corderitos esperando que abrieran (se notaba que estábamos cansados ya), vimos venir a 2 señoritas y 1 señorito e AENA y todos más contentos que una perdiz pensando que nos íbamos ya (pardillos de nosotros), el caso es que no veíamos ningún avión en la oscuridad de color rosita (el color de la compañía).
 
Como no, traían nuevas malas noticias: el avión no sabían dónde está y como poco hasta las 4 no saldríamos. La fiesta empezaba en Barajas, unos cuantos se habían provisto de botellas antes de que cerrasen el Duty Free, estaban ya contentillos, se formó un corro alrededor de los pobres de Aena, juerga por un tubo: que si el avión no existía, que si se había estrellado con el de Lost, que si el capitán estaba de juerga con el Soller y el Jack, que si reclamación por aquí, reclamación por allá, etc, etc… en fin una experiencia. Intenté grabarlo todo él con el móvil pero mi marido no me dejó. No sé porque pero en estos casos gente que no conoces de nada se convierte en tus mejores amigos. No lo pasamos mal, a pesar de las 8 horas de retraso, era como un Gran Hermano en Barajas con todas las instalaciones del aeropuerto disponibles para nosotros, solo nos faltaba el jacuzzi.
La historia fue que Wizzair por lo visto solo tiene un avión operando esa ruta, así que como había salido de allá con retraso pues nos chupamos el retraso nosotros también, aunque por lo que nos dijeron ya nos pudimos dar con un canto en los dientes….había gente que había esperado más todavía.

Salimos sobre las 4:15 y llegamos al aeropuerto Ferihegy de Budapest aproximadamente a las 7:20 de la mañana y sin dormir. Como no facturamos nos fuimos directos a coger el bus que habíamos contratado con el vuelo (por suerte la empresa de buses no funcionaba tan mal como el avión). Desde el aeropuerto hasta la Budapest tardamos aproximadamente unos 20 minutillos.

Unos días antes del viaje habíamos reservado hora en el Parlamente en la dirección: tourist.office@parlament.hu y nos habían respondido que teníamos hora ese mismo día a las 11:30, no teníamos nada impreso así que decidimos que una vez llegado al “supuesto” apartamento que habíamos reservado lo imprimiríamos de alguna manera.

Cuando bajamos del bus mi marido le preguntó al hombre conductor que por dónde se iba al Hotel Le Meridien, yo me quedé flipada y me empecé a hacer ilusiones pero me contestó que no me imaginara cosas que nuestro apartamento estaba al lado. Cuando pasamos por delante de la puerta de Le Meridien me tiró de la mano y me metió para dentro, había reservado habitación allí, no veas que lujazo de hotel, una maravilla. Subimos hacia nuestra habitación, nos duchamos y nos fuimos a descubrir la ciudad.

Fuimos directos a la zona del río, cruzamos el puente de las cadenas hacia la otra orilla, le echamos una fotillo al km. 0 y después nos fuimos directos al Parlamento. Al llegar le preguntamos a un guardia que estaba allí y nos dijo que para los que tienen reservada la entrada teníamos que pasar directamente sin hacer cola, para comprar la entrada en la taquilla X solo puede pasar una persona así que como siempre que hay que hablar en otro idioma me tocó la china a mí, estando en la cola de unas 5 personas, apareció una típica españolita de unos 60 años, no llevábamos ni 5 minutos en la cola y no sé cómo se las ingenió pero estaba la primera con el cuento de preguntar algo y dispuesta a colarse aunque no sabe que a mí nunca se me cuela nadie, como jugaba con ventaja ya que ella hablaba por el sistema de signos, me colé yo antes. Lo siento por unos pobres japoneses que estaban delante pero la necesidad manda, allá la dejé intentando entenderse con la de la taquilla.

A la salida nos pusimos en la cola de grupos y allí esperamos hasta que nos salieron a buscar.

El Parlamento es una maravilla, tanto por fuera como por dentro. Durante la visita te dejan hacer fotos en todas las habitaciones menos a la cúpula, las guías son muy majas y te explican todo al detalle. La visita dura aproximadamente una hora o así y si eres miembro de la UE pasas gratis.

Al salir nos dirigimos hacia el río para ver el Monumento de los Zapatos, está dedicado a los judíos que murieron en Budapest y realmente parece que se hayan dejado los zapatos olvidados allí, merece una visita. Como es un poco complicado de llegar os diré que está justo en el Parlamento en el lado del río. Lo veréis seguro.

Caminando llegamos hasta la Catedral de San Esteban, aquí está la reliquia del brazo de San Esteban, se puede subir a la cúpula donde hay unas vistas espectaculares de la ciudad. Para subir se paga 500 Ft., la cuestión era si subíamos andando por las escaleras o en bus (ascensor), yo lo tuve claro, en condiciones normales seguramente hubiera subido por las escaleras pero después de una noche entera sin dormir y todo el ajetreo me decidí por el ascensor, jejejeje. Para bajar , bajamos por las escaleras. Una vez dentro de la iglesia puedes ir a ver el tesoro pagando x dinero que no sé deciros porque no entré o entrar en la iglesia que es totalmente gratis y donde podréis admirar para los que no sean muy cegatos el brazo de San Esteban metido en una urna que a su vez está dentro de otra urna y no se puede fotografiar debido a que parece un búnker y no se ve un pijo.

A la salida nos fuimos a comer que ya rugían las tripas, comimos en los primero que vimos, menos mal que fue un italiano, se llamaba:

LA CUCINA DELLA MAMMA
Hercegprímás Utca, 3

Justo en el lado derecho de la Iglesia de San Esteban, nos pedimos unos espaguetis y unas pizzas, vamos que no probamos de momento la comida húngara.

Era hora de deambular por la calle Andrássy, es como la Gran Vía de Budapest aunque todos los edificios son un monumento, bueno casi todos. Nos dirigimos hacía la Ópera, las visitas guiadas son a las 15 y las 16 horas y aquello parece la ONU porque lo hacen en mogollón de idiomas. La entrada cuesta 2800 Ft, en teoría te dicen que no se puede hacer fotos o eso dicen pero allí hacía fotos hasta el apuntador. Por suerte estaban preparando una ópera para aquella noche, nos explicaron toda la historia, nos llevaron al palco de la Sissí, a la cafetería, a la terraza (que no sé que tiene de especial, pero en algo tenían que rellenar la visita), etc, etc… también dura aproximadamente 45 minutillos.

A la salida nos metimos en el metro (Línea 1), es muy bonita y creo que esta línea es la que da el nombre al Metro porque realmente va un metro por debajo de tierra, era la primera vez que tomábamos contacto con los transportes públicos de Budapest, yo iba un poco acojonada por todo lo que había leído de los revisores y tal pero vamos que nada que ver. Al bajar como estaba cerrada la taquilla nos fuimos a una máquina auto-expendedora de billetes, intentamos meterle un billete para comprar un ticket pero nos lo vomitaba así que un buen hombre que había allí al lado nos dijo en inglés que no perdiéramos el tiempo, que la mayoría de las máquinas no funcionaban así que como él tenía 4 billetes nos vendió 2 y listo. El billete sencillo cuesta 290 Ft. (aproximadamente traducido a Euros un Euro). El caso es que nos montamos en el metro y fuimos hasta la Pza. de los Héroes.

En la Pza. de los Héroes y a mano derecha está el famoso reloj de arena que cambian cada 365 días y justo detrás del monumento el Parque Municipal de Városliget, allí está el Castillo de Vajdahunyad que son museos y los Baños Széchenyi. La verdad que para tumbarte un rato a la bartola está genial pero eran las 7 o así y teníamos unas ganas tremendas de meternos en la cama a dormir así que cogimos de nuevo el metro de vuelta al hotel, llegamos y caímos rendidos hasta el día siguiente, la verdad es que la TV no ayudó mucho a que nos quedáramos despiertos porque estaban retransmitiendo la procesión de Semana Santa así que a las 8 ya nos dormimos y así terminó nuestro primer día en Budapest.

Tips:

Para visitar el Parlamento hay que solicitar visita con anticipación ya que sino hay que esperar cola y es posible que os quedéis sin verlo el día que queráis, la dirección de correo para solicitar la visita es: tourist.office@parlament.hu , tenéis que especificar el idioma en el qué queréis hacer la visita guiada. Cuando lleguéis allí pasáis directamente a la Oficina X y para los ciudadanos de la UE es gratis entrar.

Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Imperdibles
En Budapest, Hungría

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Responsabilidad    
Precio/calidad    

Wizz Air

Transporte & Servicios: Transporte Aéreo en Budapest, Hungría

Se hace llamar compañía de bajo coste pero vamos que es mentira, el billete nos costó más caro que si lo hubiéramos comprado con una compañía normal. El servicio pésimo, a la ida 8 horas de retraso, ninguna explicación y un trato deplorable. Los aviones son nuevos pero el servicio a bordo también pésimo. No la recomiendo.

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Le Meridien Budapest

Alojamiento: Hotel en Budapest, Hungría

Utilizamos este hotel porque tenemos descuentos ya que un familiar trabaja en la cadena, el hotel está muy céntrico en la zona de Pest pero esta zona tiene mucha más animación que Buda por la noche. El hotel espectacular, servicio 10, atención 10 y limpieza 10. Recomendable 100%.

Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Comida    
Ambiente    
Precio/calidad    

La Cucina della Mamma

Comida: Cocina Mediterránea en Budapest, Hungría

Está al lado de la Iglesia de San Esteban en la zona de Pest, nos pedimos pasta y pizza, las pizza estaba riquísima pero la pasta no me gustó mucho, al estilo Húngaro supongo que estaría hecha, con mucho ajo.

Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas | Aconsejable para: Negocios, Al aire libre
Plato sugerido: Pizzas y pastas


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