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Aventura Europea '09

Escribe: Benic85
Del 12 al 19 de Abril del 2009 viví una auténtica "aventura" recorriendo varias ciudades europeas... Todo comenzo poco más de un mes antes, cuando un amigo Mexicano me dijo que venía a Europa y que quería que fueramos a ver algunas ciudades. Yo no disponía de mucho tiempo ni dinero, por lo que decidí limitar el viaje a 1 semana y buscar los vuelos más baratos posibles. Entonces ahí comenzó la aventura...

 

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Budapest, la París del Este

Budapest, Hungría — miércoles, 15 de abril de 2009

Desde Londres hay infinidad de destinos baratos gracias a las Low Cost, pero gracias al consejo de mi amigo de visitar el este de Europa, sobretodo Praga, y a ser uno de los destinos con vuelos más baratos, finalmente decidí alargar el trayecto y volar a...

BUDAPEST

Los problemas antes mencionados con los aeropuertos de Londres provocó que nuestros planes de viaje tuvieran que ser cambiados, y Viena, ciudad a la que pensabamos visitar tras realizar una rápida visita por Budapest sin hacer noche (pasaríamos la noche en trayecto dirección a Viena) tuvo que ser eliminada de la lista, una pena, a la próxima será...

Al trastocarse los planes la llegada a Budapest era ya pasadas la hora de la cena, por lo que tuvimos que reservar un hotel barato para pasar la noche, lo cual hicimos desde el aeropuerto de Londres.

Al llegar al aeropuerto de Budapest me encontré con una realidad bien distinta de la Europa a la que estoy acostumbrado, en la que de repente parecía haber retrocedido 50 años en el tiempo hasta la era soviética. La sensación que tuve fue la de meterme en un libro de historia para vivir una etapa de la historia que pertenece a Europa pero yo no había vivido por mi juventud. Realmente hay que pensar que Hungría hasta hace bien poco era comunista, y que gracias a la revolución causada por la caída del muro de Berlín recuperó la democracia y desde el año 2004 forma parte de la Unión Europea. Por lo que es un país que aún se está desarrollando para situarse al nivel del resto de la Unión Europea.

El aeropuerto está muy bien, pero a diferencia de los grandes aeropuertos europeos, conserva un toque de antigüedad que le crea un ambiente especial. Por suerte está bien comunicado con el centro de la ciudad, y próximo a él hay una parada de tren a la cual se accede por una pasarela. Al llegar allí nos encontramos con que sólo había una máquina, no había ninguna taquilla para poder comprar los billetes, aunque por suerte se podía pagar con tarjeta, ya que aun no habíamos cambiado a Coronas húngaras. Fue un poco lioso encontrarse por primera vez con un idioma bastante desconocido y diferente a lo que estoy acostumbrado, pero al ser una máquina como las de antes, llena de muchos botones que cada uno era una estación, encontré una que ponía Budapest y con ese nos quedamos, luego descubrimos de que habíamos cogido el billete para la estación anterior a la que debíamos, pero bueno... el revisor no nos dijo nada cuando nos pasamos de estación.

Al llegar a la estación de trenes Nyugati pályaudvar, una mezcla de sentimientos vinieron a mi cabeza. De repente parecía que iba a aparecer un soldado Nazi con la esvástica en el brazo... Era como vivir una de las tantas y tantas películas de la segunda guerra mundial en las que tanta gente tuvo que huír de sus ciudades en tren, y sobretodo por esta zona de Europa...

Es una estación preciosa pero poco conservada y, seguramente, conservaba el mismo aspecto que poseía varias décadas antes, sin apenas ningún avance tecnológico, del cual también carecía el tren con el que habíamos llegado, pero precisamente era eso lo que hacía que tuviera un ambiente tan especial y fantástico. Tras el shock emocional, buscamos una tienda de cambio donde poder cambiar euros por coronas.

Tras esto, teníamos que llegar al hotel, ya que era bastante tarde, y según el mapa que poseíamos, había una parada de metro justo enfrende de la estación, y al salir de la estación y ver el tranvía moderno, pensaba que era a eso a lo que habían llamado metro, pero estaba equivocado y nos llevó un poco más lejos de donde teníamos que ir, por suerte me di cuenta a tiempo y pudimos ir andando desde el punto donde bajamos al hotel.

De camino encontramos la impresionante Sinagoga de Budapest, la más grande de Europa, que pronto descubrimos que no sólo en esto Budapest era (más bien fue) lo más de Europa...

Justo al lado de la sinagoga estaba nuestro hotel, el cual nos costó de encontrar ya que no era un hotel normal, sino un piso particular reconvertido con varias habitaciones para huespedes. Al encontrar el hostal, el edificio en sí era un poco como las películas de miedo, y más las horas de la noche que eran, y estuvimos a punto de dar la vuelta... pero decidimos probar a ver que tal. Al entrar por la puerta la sensación casi era peor, pero el simpático "recepcionista" me hizo tener confianza en quedarme, sin embargo mi amigo me miraba con una cara y me insinuaba la opción de irnos, pero yo había estado en sitios bastante peores que ese y no era momento de ponerse a buscar un hotel a esas horas.

Al enseñarnos la habitación resultó ser bastante mejor de lo esperado, con televisor y dos camas individuales (bueno, realmente aquello era una especie de sofas planos, no eran las típicas camas de colchón, pero se dormía bien), el único detalle así un poco más malo es que el sifón del water funcionaba mal, y estaba levantado el suelo del cuarto de baño en ese trozo; por lo demas para el precio, estaba bastante bien. Lo mejor de todo, lo cual nos dimos cuenta al día siguiente, es su inmejorable situación, a menos de 5 minutos del famoso hotel Le Meridien.

Tras dejar las maletas salimos un rato a cenar y ver un poco de la ciudad de noche, por desgracia íbamos un poco perdidos y no pensamos en ir a visitar los monumentos más importantes, sobretodo desde las orillas del río Danubio, ya que por la noche tienen una iluminación espectacular edificios como el Parlamento, el Puente de las Cadenas y el Castillo (lo cual pudimos comprobar gracias a las fotos que hizo nuestro compañero de trayecto en tren del día siguiente).

Lo que más me impactó de Budapest, a parte de lo barato que resultaban algunas cosas con el cambio, es como todo se hizo a lo grande, como una gran ciudad imperial, y ahí es donde toma toda su fuerza su eslogan, la París del Este. Al igual que esta ciudad es una gran ciudad con grandes avenidas arboladas e impresionantes edificios.

Budapest tuvo momentos realmente gloriosos en su pasado, aunque para poder denominarla así, tenemos que remontarnos a 1873, cuando las tres ciudades ubicadas a ambos lados del Danubio (en la orilla oeste y más montañosa, las ciudades de Buda y Óbuda; y en la orilla este y más plana, la ciudad de Pest) decidieron unirse para crear una sola, configurando de esta forma la segunda ciudad más importante (tras Viena) del gran Imperio Austro-Húngaro y una de las ciudades más fascinantes de Europa, Budapest.

Muestra de aquel poder e impulso de gran ciudad imperial e industrial son su impresionante Parlamento, de estilo neogótico que se diseñó a imagen del de Londres, y cuya construcción comenzó en 1885; la Estación Ferroviaria del Oeste, obra de la compañía Eiffel (autor de la famosa torre de Paris) inaugurada en 1877 en la parte de Pest; la Plaza de los Héroes, de 1896; y sobretodo el Metro, la primera línea eléctrica subterránea de la Europa continental y el tercero del mundo (tras Londres y Nueva York), que permitió conectar el centro de Budapest con la Ópera, la Basílica y el Parque Municipal y cuya construcción creo una gran avenida en superficie, la Avenida Andrássy, la cual se diseño a imagen de la Avenida de los Campos Elíseos, y la verdad es que recuerda mucho. Esta es una pequeña lista de los impresionantes edificios y monumentos que posee Budapest, algunos de ellos en ruinas aún.

El aspecto de gran ciudad Imperial lo percibes a cada paso que das por esta ciudad, y en nuestra escapada nocturna lo que más me llamó la atención fue la cantidad de pasos subterráneos que había para cruzar los grandes cruces, sin necesidad de pasos de peatones ni semáforos, para cruzar la calle se podía hacer por los inmensos pasos subterráneos que eran como grandes galerías, lo que pasa es que muchas veces desorientaba bastante la cantidad de salidas que poseia y quizás cogías una salida equivocada. Es algo que no he visto en otra ciudad y menos en tan gran número, en todos (o casi) los grandes cruces del centro había un paso subterráneo, y me impresionó bastante por lo cómodo que resulta para el viandante sin tener que cruzar grandes avenidas esperando semáforos o similares.

Tras una corta visita por el centro, decidimos volver al hotel, no sin quedarnos una pequeña anécdota que fue recordada durante todo el viaje... "Action".

DÍA 4

Tocaba levantarse pronto, ya que había mucho que visitar y muy pocas horas para hacerlo, por lo que tras dejar las maletas en un cuarto del hotel, salimos a descubrir esta fascinante ciudad.

Lo primero era encontrar un sitio para desayunar, por lo que nos fuimos metiendo hacia el centro. Encontramos una cafetería que tenía buena pinta, pero no preparaban comidas hasta las 8, por lo que decidimos irnos, y menos mal...

Caminando llegamos a la calle comercial del centro de Budapest, en el que obviamente por las horas que eran todavía tenía todo cerrado, pero de repente, en una especie de placita vimos una singular terraza, con un mobiliario muy moderno y unas mantas verdes fosforito sobre las sillas, por lo que nos dió por curiosear la carta. Enseguida, sin ni siquiera haber mirado la carta se nos acercó una chica y amablemente nos ofreció unas cartas y que nos sentáramos, por lo que viendo rápidamente que los precios eran bastante asequibles, decidimos hacerle caso y sentarnos a tomar un agradable desayuno.

Lo primero que hice fue ponerme la manta de color verde encima para calentarme, ya que a pesar de ser un día de radiante sol, a esas horas de la mañana hacía un poco de frío, y más si te quedabas quieto. Obviamente, sintiendome en un lugar tan "pijo" y de clase a los que no suelo acudir mucho, me hice unas cuantas fotos de recuerdo, ya que dificilmente podría hacer algo similar en cualquier ciudad turística sin tener la cartera bien llena. 

Amablemente la camarera, la cual hablaba perfectamente el inglés, nos recomendó que podíamos tomar de desayuno, y yo decidí tomar algo que ella dijo que era una especialidad húngara. Al llegar el plato me encontré con una enorme sartén y dentro una especie de tortilla con cebolla, chorizo, tomate y más ingredientes. La verdad es que estaba deliciosa y ha sido uno de los mejores desayunos que he tomado en mi vida, también ayudaba el ambiente tan especial del lugar y mi mantita verde, jajaja. También pedí un capuccino y mi amigo se pidió unos huevos y un zumo de naranja, que encontró un poco fuerte, por lo que le echó un vaso de agua que me habían traido sin pedirlo, no se para qué, y al probar la mezcla se dió cuenta que era agua con gas por lo que la mezcla resultó ser un poco rara. A la hora de llegar la cuenta fue un poco más cara de lo esperada, por que cobraban el servicio y pan que nos pusieron a parte, pero aun así la relación calidad precio fue excelente, con un precio bastante asequible e imposible de encontrar en sitios similares en ciudades turísticas.

Tras un buen desayuno nos pusimos a buscar una oficina de Información Turística para conseguir unos planos que nos guiaran mejor y preguntar sobre los horarios de trenes a nuestro siguiente destino, Praga, así como donde comprar las entradas. Pero de camino nos "asaltaron" unos chicos, que al vernos cara de extranjeros y un poco perdidos, aprovecharon para vendernos billetes de autobús turístico. Era algo que teníamos pensado hacer, ya que teníamos poco tiempo y es una de las mejores formas de visitar una ciudad en pocas horas, pero la verdad es que nos vino super bien que nos engancharan. Eran unos chicos muy simpáticos y amables, del Budapest Sightseeing Hop on - Hop off de Program Centrum, que a pesar de tener una tarifa un poco más cara que otros que habíamos visto en publicidades, al atendernos tan bien y permitirnos pagar en euros, decidimos comprarles los billetes.

Estos chicos nos acompañaron hasta el punto desde el cual salía el autobús, ya que vieron que íbamos un poco perdidos, y al llegar allí, que es donde esta el Hotel Le Meridien, comprobamos en el plano que el punto de información turístico estaba al lado, por lo que fuimos a mirar los horarios de trenes. El tren que más nos convenía para llegar a Praga era el que salía de Budapest a las 15:30 y llegaba al destino a las 22:30, por lo que el poco tiempo que nos quedaba en Budapest había que aprovecharlo.

Antes de montar en el autobús y para ir haciendo tiempo fuimos a comprar cintas Mini DV para la cámara de vídeo de mi amigo y algo de bebida, cosa que nos encontró de encontrar la dichosa tienda, pero al final estaba muy cerca de la salida del autobús.

Con la cosa de buscar las cintas, finalmente llegamos a tiempo del segundo autobús del día, el de las 10:30, donde una acafata/guía muy simpática nos recibió y nos condujo dentro del autobús, el cual afortunadamente era panorámico y estábamos arriba sin techo ni ventanas, lo cual permitía una mejor visión. Un detalle curioso que tenía el autobús, es que debido al fuerte sol que hacía, gratuitamente prestaban sombreros, el problema es que eran sombreros de chica, por lo que no nos cogimos ninguno, pero fue un buen detalle.

Al poco rato empezó el trayecto y comprobé con agrado que la locución tenía la voz de una chica que pronunciaba un correcto castellano, a veces casi se podía decir que era española, pero se notaba que tenía un poco de acento, lo que permitía entender a la perfección la amplia información sobre monumentos e historia que daba de Budapest.

La ruta empieza enfrente del Hotel Le Meridien, y tiene varias paradas en los puntos más importantes, en los cuales puedes bajar para ver el monumento y coger otro autobús después para seguir la ruta, pero como nosotros no teníamos tiempo para eso, hicimos la ruta entera sin bajar.

Pasamos por la impresionante Ópera, la cual me recordó mucho a la Ópera Garnier de Paris, y precisamente esta de Budapest está situada en la Avenida Andrássy, la cual, como ya he comentado, me recordó mucho a los Campos Elíseos de la capital de Francia. Una gran avenida ajardinada muy ancha y con verdaderos palacios impresionantes como edificios que la rodean, y encima debajo está una de las joyas menos conocidas de Budapest, la primera línea de metro de la Europa Continental.

Tras la Ópera el recorrido seguía la Avenida Andrássy hasta llegar a la Plaza de los héroes, donde termina la avenida y encontramos un impresionante monumento memorial rodeado por una parte por el Museo de Bellas artes, por la opuesta el Museo Műcsarnok (el cual tenía una exposición española, "Mi Vida") y detrás el enorme Parque Municipal, lo que hacía que fuera una plaza realmente monumental y espectacular.

El recorrido continuó por el interior del parque para ver desde fuera algunos de los atractivos de ocio de la ciudad como el Zoológico y el parque de atracciones hasta llegar al impresionante balneario Szecheny, en el cual imagino que en ese momento nos hubiera encantado estar a todos los que íbamos en el autobús, la verdad es que desde fuera se ve enorme, así que si su calidad es igual... Dicen, que por desgracia no pude probar pero no se me escapa en mi próxima visita a Budapest, que la ciudad posee varios manantiales que permiten que posea tantos balnearios.

Y de repente, a través de los arboles y aconsejados por al audioguía vimos uno de los edificios más curiosos de Budapest, el Castillo Vajdahunyad, que fue construido en 1896 en madera y cartón piedra con motivo de la exposición del milenio, y tuvo que ser reconstruido posteriormente con materiales mejores para que perdurara en el tiempo debido a su éxito. Es un castillo que mezcla diferentes estilos culturales (Románico, Gótico, Renacimiento y Barroco) y es una recreación de un castillo real de Transilvania, en Rumanía, llamado en su propia lengua Castelul Huniazilor pero que al traducirlo al húngaro es Vajdahunyad, de ahí el nombre de este monumento de Budapest. Hoy en día alberga el que dicen mayor museo de agricultura de Europa. El tiempo nos jugaba una mala pasada por lo que no nos permitió contemplarlo mejor que a través de unos árboles desde el autobús, así que otro imprescindible más a la larguísima lista de sitios a visitar en mi próxima visita a la capital de Hungría.

Al lado del Castillo se encuentra el Palacio de hielo con un lago, el cual estaba vacío, pero que en invierno se usa para crear una enorme pista de hielo para patinar, tiene que ser precioso patinar en un entorno así.

Salimos del parque y continuamos nuestra visita, pero antes, en un lateral del parque, un moderno monumento, si no entendí mal la locución, recuerda el lugar donde estaba ubicada la estatua de Lenin, pero durante una revolución antisoviétiva fue derribada, aunque no pudieron derribar sus botas, que quedaron clavadas a la base del monumento.

Cruzamos todo el centro de la ciudad hasta llegar al Puente Isabel, no sin antes haber visto infinidad de hermosos palacios, aunque la pena de Budapest es que es una ciudad con una reciente democracia, tras haber salido de un periodo comunista, por lo que la mitad de los edificios monumentales del centro de Budapest se encuentran en un estado deplorable o en semiruinas y necesitan una restauración urgente, ya que están todos negros o desconchados, sin embargo contrastan con los ya restaurados que están impecablemente preciosos, y sobretodo los monumentos y edificios públicos que se nota que están recién restaurados. Por suerte se ven muchos edificos en proceso de restauración, aunque sigue llamando la atención auténticas maravillas de edificios en un estado deplorable, sobretodo me viene a la mente un impresionante edificio amarillo con una columnata decorativa en el frente (del cual hay foto) que estaba en un estado de semirruina y se encontraba en pleno centro, enfrente del hotel Le Meridien.

Desde el puente de Isabel se puede contemplar la grandiosidad y espectacularidad de Budapest, con el Castillo de Buda sobre una pequeña colina y en la orilla de Pest el descomunal Parlamento.

Una de las cosas que más me gustó del trayecto fue nos subió a la montaña de Buda, punto declarado patrimonio de la Humanidad por las vistas de Budapest (según la locución del autobús) y es que realmente son una de las mejores vistas que he visto de una ciudad, con el Castillo de Buda en primer término, y con una enorme cantidad de campanarios y henormes cúpulas saliendo de enmedio de hermosos palacios y edificios. Una vista increible y altamente recomendada, para la cual nos dieron 15 minutos, tiempo más que suficiente para deleitarse con las vistas y hacer unas cuantas fotos.

La visita continuó por el Castillo de Buda y el Bastión de los Pescadores, y otra vez nos vuelve a fastidiar el maldito tiempo ya que nos quedamos con las ganas de recorrer aunque fuera por unos pocos minutos aquella maravillosa zona.

El trayecto sigue la costa oeste del Danubio para de repente, contemplar ante tus atónitos ojos el ***no tengo calificativo que lo describa*** parlamento de Budapest. Aunque por desgracia, una de las cosas negativas (y a la vez positivas) que posee la ciudad es que por el 99´9% de las calles pasa el tranvía, con sus antiestéticos cables eléctricos que fastidian más de una foto, aunque por otra parte, se puede tomar como parte de la esencia de Budapest, un cielo lleno de infinitos cables plateados... Aquí en la vista del Parlamento no era el tranvía, pero estaban de obras para construir o quitar un tranvía, y habían unos postes y sus correspondientes cables eléctricos que me fastidiaron más de una foto, cuando no tenías árboles delante, jajaja. Es lo malo de ir en autobús sin tener tiempo para pararte y poder realizar unas bonitas fotos desde la orilla.

Se me olvidaba, pero también es impresionante (y por las fotos que he visto, de noche más) el Puente de las Cadenas, con los leones vigilando su entrada.

El viaje está llegando ya a su fin y nos da una vuelta por detrás de el parlamento pasando seguidamente por una calle en la que, a través de una calle que la cruza, se ve la Basílica de San Esteban al fondo, la cual se veía imponente, por lo que al llegar al final del recorrido, primero fuimos a comprar los billetes de tren, ya que había un sitio de venta próximo, aunque nos costó bastante de encontrarlo por que no nos habían indicado muy bien en el punto de Información Turística, y lo segundo visitar la impresionante Basílica que se encontraba al lado.

Al llegar a la plaza deslumbra el tamaño de la basílica, rodeada por una gran plaza adoquinada (donde una señora mayor tuvo un pequeño percance al tropezarse y caer, pero que enseguida fue ayudada por unos españoles, no era casualidad, la ciudad estaba llena). En medio de la plaza se encontraba un enorme huevo de pascua adornado con unos bonitos paisajes, algo, que por lo que pude comprobar, es muy típico de celebrar en Europa, aunque en España no sea muy popular lo de los huevos de pascua decorados.

Entramos a contemplar por dentro la Basílica y a diferencia de muchos edificios de Budapest está impecablemente limpia. Recorrimos la basílica hasta ver la sala del tesoro y nos salimos, ya que el tiempo corría y no queríamos que nos pasara como en Londres, esta vez queríamos llegar con bastante antelación, a pesar de ser una estación de tren y céntrica.

A la salida compramos los típicos souvenirs y fuimos dirección al hotel a recoger las maletas, el cual estaba muy céntrico. Para llegar a la estación de trenes, Keleti pályaudvar, decidimos coger el metro, ya que suele ser un transporte rápido y seguro, y nos dejaba en la misma estación sin hacer transbordo desde la parada más próxima al hotel.

Entramos por una de las grandes galerías peatonales de un enorme cruce (de las cuales ya he hablado) y enseguida encontramos las máquinas de venta, y mi sorpresa fue mayúscula al ver el ticket que nos había expedido, y aún mayor al ver lo "sofisticado" que era el torno. El ticket era un pequeño papelito alargado de color naranja con una cuadrícula con números del 1 al 9, y para entrar al metro, antes de las escaleras mecánicas, había un señor que te ticaba el ticket... me resultó algo tan desconcertante, acostumbrado a las modernas redes de metro en las que todo está mecanizado, pero me encantó, era como vivir otra época y encima los trabajadores eran muy amables.

Llegamos enseguida y al bajar encontramos una enorme estación (se que este calificativo, así como el de impresionante lo he usado infinidad de veces en este capítulo, pero es que Budapest es así, todo a lo grande!). La pena es que estaba rodeada por las obras de la línea 4 de Metro y no se podía contemplar en toda su vistosidad. Al entrar, la estación era un poco más moderna y actualizada que la que nos encontramos al llegar, pero poco, tenía el encanto de antiguo de la estación que encontramos al llegar desde el aeropuerto. Fuimos a los servicios, bastante baratos (es común en Europa pagar en los servicios públicos) pero de pésima calidad, ubicados en un lateral de la estación. Tras esto compramos un poco de comida, ya que era la hora de ello, e hicimos un poco de tiempo a la espera de que fuera el momento de embarcar.

Nuestro tren estaba ubicado en el andén central, y había un hombre controlando los billetes y te indicaba amablemente cual era la vía desde la cual teníamos que esperar a nuestro tren, me llamó la atención una especie de valla de forja que había en el acceso al andén que estaba abierta. Tras esperar un rato sentados, apareció nuestro tren y el viaje volvía a tomar rumbo con destino a otra ciudad europea...

Tips:

"Budapest es una de las ciudades más fascinantes del viejo continente." (Hermann Tertsch)

En Budapest, Hungría

"Son dos urbes separadas por el Danubio, Buda y Pest. En ellas se funden la belleza y la tragedia, la añoranza y la pasión por la vida." (Hermann Tertsch)

En Budapest, Hungría

"Budapest es Buda y Pest. Están divididas por el gran río, que ha sido todo con sus inmensas masas de agua durante siglos, frente militar, vía de salvación de pueblos enteros, fuente de riqueza comercial y veta infinita de cultura. Buda es la vieja ciudad medieval sobre la colina. Pest es el ensanche de la gran urbe que surgió cuando la ya unificada Budapest se convirtió en segunda capital con Viena de un gran imperio. Fue escenario de grandezas durante siglos, de rebeliones fascinantes, como la de 1848 o 1956, y de grandes miserias, como la deportación de la inmensa comunidad judía de la ciudad." (Hermann Tertsch)

En Budapest, Hungría

"En muy pocas se puede percibir tanta pasión por la vida como en estas dos ciudades convertidas en una, Buda y Pest, por las que se puede recorrer la historia de Europa, con sus monumentos y los muñones de sus tragedias y batallas. Budapest es, siempre, una ciudad de ensueño." (Hermann Tertsch)

En Budapest, Hungría

He decidido poner estas frases encontradas en internet ya que definen a la perfección, y mejor que yo, mis sentimientos e impresiones de la ciudad húngara. Una ciudad monumental e impresionante, pero a la que aún le falta mejorar bastante, ya que tiene edificios muy degradados, por lo que cuando así sea, volverá a brillar con el esplendor de la época del Gran Imperio Austro-Húngaro o incluso con más fuerza. Es una ciudad clásica, con muchos edificios de diversas épocas, pero pocos actuales, a diferencia de otras ciudades como París o Londres, pero en los últimos años se está poniendo las pilas, gracias a la democracia y a su pertenencia a la Unión Europea, y está construyendo algunos edificios y plazas modernas bastante interesantes. Aunque Budapest tiene un amplísimo y valiosímimo patrimonio histórico, como pocas ciudades, que debe recuperar antes de ponerse a construir cosas nuevas. Budapest fue una ciudad que me impactó, y en la que vivimos excelentes momentos, gracias a la simpatía y amabilidad de su gente, muy abiertos y receptivos con los visitantes, que hacen que te sientas en casa, así como a sus impresionantes monumentos. Una ciudad para repetir una y otra vez y vivir miles de momentos únicos.

En Budapest, Hungría

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Carmen Mini Guest House

Alojamiento: Hotel en Budapest, Hungría

Hotel muy centrico de Budapest con una baja calidad pero suficiente para dormir y con un precio bastante asequible a pesar de estar tan céntrico.

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Comida    
Ambiente    
Precio/calidad    

Cyrano Restaurant

Comida: Cocina Mediterránea en Budapest, Hungría

Excelente restaurante en pleno centro de Budapest que usamos para desayunar bajo el calor de unas mantas verdes y rodeados de un mobiliario de diseño que creaban un ambiente especial y fantástico. Un restaurante precioso y con un servicio muy atento y servicial que estaba pendiente de todo, y que a pesar del atento servicio, la comida de diseño, la cantidad y la ubicación, el precio era muy asequible y más si lo comparo con cualquier restaurante normal de cualquier ciudad española.

Mi calificación promedio:
  •  
Calificación general    

Szechenyi Bath and Spa Budapest

Actividades: Spa/Termas en Budapest, Hungría

No tuve la suerte de probarlo, pero desde fuera se ve impresionante este balneario y mucha gente que ha ido me lo ha recomendado, por lo que es un imprescindible de la próxima visita a la capital húngara.

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Responsabilidad    
Precio/calidad    

Easyjet

Transporte & Servicios: Transporte Aéreo en Budapest, Hungría

Al igual que Ryanair, es una compañía de bajo coste (Low Cost) y se podría considerar la segunda en importancia de Europa (tras Ryanair). A diferencia de Ryanair, esta compañia suele volar a aeropuertos principales, aunque su precio es algo mayor que la línea irlandesa, pero su calidad también es mejor y muchas veces compensa más que coger ryanair al volar a aeropuertos principales.

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Responsabilidad    
Precio/calidad    

Program Centrum

Transporte & Servicios: Tour Operador en Budapest, Hungría

Excelente visita en autobús panorámico que permite desplazarte por la ciudad y contemplar los monumentos más importantes. Hay otras visitas en autobús e incluso más baratas que intentarán venderte por muchos puntos turísticos, pero recomiendo sin lugar a dudas la de Program Crentrum, que se ha llevado varios premios. El audio que sirve de guía tiene como locutora a una chica que habla un correctísimo castellano que permite entender todo lo que dice a la perfección, además de que es muy interesante y con mucha información e historia de Budapest. Además del fantástico recorrido, esta compañía permite con el mismo billete realizar dos viajes en crucero por el Danubio recorriendo la ciudad, una por el día y otra por la noche para contemplar la espectacularidad de sus edificios de noche, todo sin pagar más, así como varios descuentos a museos y espectáculos muy interesantes. Además he de decir que el personal fue en todo muy atento y amable, lo que hace que para mí sea el mejor autobús turístico que he usado nunca.


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Últimos comentarios

pibaes dice:
Ah perdona, no había visto el 2º capítulo voy a leerlo...e¡jajaja
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pibaes dice:
Me encanta como cuentas las cosas...que susto me has dado con lo del nos "Asaltaron"..jejeje, pero al final llegasteis a Praga supongo no?
Cuando nos lo vas a contar...?

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amelend dice:
Super!!! me encantó la forma en que describiste la ciudad, hasta yo me sentí allí... espero por Praga!
Publicado

escapadadefinde dice:
No conozco Budapest pero gracias a tu diario me animaré a hacer alguna "escapada" un día de estos.
En tu diario se nota que te gusto mucho y que disfutasteis con la visita !Felicidades!
!Ah! Gracias por los datos que das....seguro que me serviran si visito la ciudad.
Voy a por el siguiente capítulo.....

Publicado

ivanacoria dice:
Benic .. Cuantos años tenés ? que describes tus viajes como una persona bien mayor ! Tanto hotel y taxi, cuidado con hoteles muy limpios ! Espero que para los próximos encuentres aventuras que te sacudan un poco y tengas experiencias diferentes .. que puedan ser más que fotos a las corridas, souvenirs, taxis y hoteles ! Creo que sos muy joven todavía para este tipo de viajes ! Igual me encantó leer un poquito sobre todas las ciudades y me pareció de excelente amigo que acompañaras al tuyo en su visita a Europa de esa manera ! Saludos !
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Benic85 dice:
Tengo 24, y bueno, los hoteles son para dormir, así que son necesarios, aunque también he ido a veces de dormir en trenes, hostales baratos e incluso no dormir. Pero iba con una amigo y había que dormir en condiciones.

En Budapest no cogimos ningún taxi!!! xD

Lo de tanta prisa es por querer visitar tantas ciudades en tan poco tiempo, pero me gusta, así ya se a donde tengo que volver y a donde no, lo malo es cuando decides que tienes que volver a todo... xD

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jordi_munoz dice:
Me encanto tu diario de Budapest,la describes tal como es,con toda su belleza,su elegancia,etc .Se nota que te maravillo por como lo expresas,a mi me paso lo mismo cuando la visite el invierno de 2006,toda nevada.Para mi es una de las ciudades mas bellasde Europa junto con Cracovia,un saludo
Publicado

FREEMIND dice:
Yo me quedé en uno muy centrico creo que por via utca no recuerdo muy bien por algo así como 9 euros la noche y la verdad era bastante bueno, que mal que les haya tocado uno no muy bueno, y en general me parecio una ciudad bellisima, aunque como dices ciertamente aun está creciendo pero pues se ha consolidado bastante, le agregaría que es muy barata en comparación con el resto de las ciudad europeas que conozco.
Un abrazo desde México.

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