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Viaje de Colombia a Perú, Bolivia y Brasil
Escribe: viajerodelavida
Este diario narra las aventuras de un excitante y maravilloso viaje hecho desde Colombia, a Perú, Bolivia y Brasil realizado en solo 15 intensos días aprovechados al máximo como ya verán.Todo Empezó con la idea de viajar a Machu Pichu y terminamos viajando hasta Rio de Janeiro. Fue una experiencia de aprendizaje de geografía, historia, economía, meteorología, aviación y portugués, hotelería porque aunque sabíamos de los sitios que queríamos visitar no conociamos su exacta ubicación.
Brasil, El Alma de Surámerica
Brasilia, Brasil — martes, 15 de febrero de 2011
Salimos de La Paz a las 8:30 Am con conexión en la impactante y amable ciudad de Santa Cruz hasta Sao Paulo donde tuvimos nuestra primera “vacuna” contra la fiebre verde. Hicimos cambio de dólares por reales con un precio muy desfavorable y no sólo eso nos comimos en un restaurante del aeropuerto Garulhos dos pequeñas empanadas de queso y una gaseosa con un costo de US$15; lo cual nos hizo pensar que teníamos que replantear nuestro presupuesto para Brasil. Tomamos el vuelo de las 7:40 PM en TAM y después de mucha turbulencia y lluvia llegamos al aeropuerto de Brasilia como a las 10:00PM.
BRASILIA AMADA: CIUDAD DISEÑADA POR DIOS
Preguntamos cuanto valía el servicio de taxi hasta el hotel Planalto Bittar y nos dijeron que US$55. Pregunté en mi incipiente portugués aprendido en Livemocha durante 2 clases por el servicio de bus y allí la gente es muy amable, pues 2 caballeros se esmeraron en ubicarnos en el bus preciso que nos llevaría a una cuadra del hotel por tan solo US$2 cada uno. Además a los nativos les encanta que el turista utilice el servicio de bus y lo manifiesta con el dedo pulgar en alto.
Al día siguiente viernes 16 madrugamos con toda la expectativa de conocer la ciudad la cual desde niño había visto unas fotos en una enciclopedia Universitas y siempre había deseado conocerla. Como no conocíamos preguntamos por un bus que nos llevara a la “Plaza de los tres Poderes”, no habían pasado tres minutos cuando ante nosotros se apareció imponente y majestuosa la Catedral Metropolitana de Brasilia motivo por el cual nos bajamos presurosamente a contemplar esa maravillosa obra de arte dedicada al Creador. Estaba abierta y había allí un grupo musical y las damas que siempre arreglan el Altar empezaron a agitarse para el inicio de la Misa.
Aunque no somos exactamente católicos ni mucho menos romanos, nos esperamos a la misa de la cual no entendimos mucho por el idioma y por la pobre amplificación de sonido. Sin embargo el sacerdote, un verdadero hombre de Dios a través de su vibración no trasmitió mucha paz y una vez terminada la misa nos dio un abrazo a todos los asistentes. ¡Qué lugar de tan exquisita radiación!, como pocos en el mundo. En realidad es un Foco Sagrado. Salimos con los ojos llenos de lagrimas, sin antes haber comprado pequeñas réplicas de la Catedral hechas en piedra, el cielo estaba despejado y el sol brillante como nunca. Seguimos caminando tomando fotos a las grandes y majestuosas obras de arquitectura como son el Museo Nacional, los edificios del Congreso, La Corte, El Palacio de la explanada, y los edificios de los Ministerios.
Oh Brasilia que hermosa ciudad inspirada por Dios en la obra Utopía del Maestro Tomas Moro, allí he dejado un pedazo de mi corazón. En la visita al Congreso conocimos un señor mayor llamado Antonio quien amable y gratuitamente nos sirvió de guía por la ciudad, nos mostró el comercio, y nos llevó a un restaurante de comida de mar. Al atardecer el guía se retiró a su hogar y tomamos cualquier bus urbano en la Rodoviaria que nos llevase algún lugar para conocer más la ciudad, el bus empezó a recorrer las avenidas, pasamos sobre un río y cuando nos dimos cuenta estábamos en la afueras de la ciudad viajando por una carretera muy oscura donde solo se veían letreros de condominios a la derecha y ninguno a la izquierda donde pudiésemos esperar un bus de retorno en un sitio seguro. Después de hora y media y a 35 Km de la ciudad el bus paró en un sitio donde vimos luces a ambos lados de la vía y allí decidimos bajarnos.
Abordamos a una joven y gentil mujer de piel trigueña oriunda de Mina Gerais quien también acababa de bajarse del bus y le comentamos que éramos turistas y que estábamos un poco extraviados. Con admiración nos preguntó cómo habíamos podido llegar hasta allí, amablemente esperó media hora hasta que llegó un bus a cuyo chofer le dio instrucciones que nos dejara en la Rodoviaria o Central de buses urbanos cerca del hotel. Mientras tanto conversamos y nos contó que tenía tres hijos que la estaban esperando, que trabajaba como empleada en una casa y después vendía arreglos navideños que ella misma fabricaba. El bus nos llevó a la Rodoviaria y allí buscamos un restaurante donde comimos deliciosas empanadas esta vez a buen precio junto con una exquisita cerveza brasilera. Regresamos a pie y preguntando dónde estaba el hotel. Nos ocurrió que encontramos a un Señor en la Catedral y después en la visita al Congreso; cuando llegamos al hotel lo volvimos a encontrar en el ascensor. No hay casualidades y si lo encuentras tres veces como dice el agente 007 es por algo. A pesar de ser un ingeniero civil brasileño, de unos 55 años de edad, tampoco había visitado a Brasilia y aprovechamos para regalarle una Brújula Moral para el Viaje de la vida.
Al siguiente día sábado 17 madrugamos como ya era costumbre, tomamos un exquisito y variado desayuno buffet en el Hotel y nos apresuramos a visitar de nuevo la Catedral Metropolitana y a comprar más suvenires para nuestros amigos y familiares. Cuando volvíamos afanados al hotel para hacer check out se apareció un majestuoso arcoíris doble al Occidente a eso de las 8 de la mañana, cosa que es muy poco usual y que lo tomamos como una muy grata despedida de esta magnífica ciudad. Estábamos buscando la parada de bus para el aeropuerto cuando nos dimos cuenta que este acababa de pasar y tuvimos que esperar media hora motivo por el cual llegamos un poco tarde al aeropuerto para hacer el check in. Tratando de preguntar en mi incipiente portugués dónde quedaban las ventanillas de TAM dimos con un empleado de TAM quien me dijo: Deje de hablarme en portugués que yo hablo español, soy Peruano y ustedes? Somos Colombianos respondí. Nos llevó casi de la mano por pasillos, escaleras y ascensores hasta una ventanilla donde le dijo a la empleada que nos atendiera inmediatamente y nos libramos de hacer la fila de más de 200 personas que había también para otros vuelos.
Tips:
Viaje en bus por solo US$2 del aeropuerto al Hotel y del Hotel al Aeropuerto.
Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Transporte
En Brasilia, Brasil
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Capítulos de este diario
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1
Maravillosa Colombia
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2
Perú Ancestral. Machu Picchu. Primera Parte
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3
Bolivia, Gente colorida. Primera parte
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4
Brasil, El Alma de Surámerica
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5
Chapada dos Guimarães. Gente humilde
Chapada dos Guimarães, Brasil | 15 de febrero de 2011
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6
Cuiabá, gente amable
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7
El Pantanal, El Reino de las Aves
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8
Rio de Janeiro, Gente hospitalaria
Río de Janeiro, Brasil | 16 de febrero de 2011
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9
Bolivia, Gente colorida, Segunda Parte
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia | 16 de febrero de 2011
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10
La Paz, Ciudad de las Palomas, Isla del Sol
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11
Peru Ancestral. Segunda parte
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