En el avión pensaba que probablemente, como algunos de ustedes, yo había crecido mirando con asombro en el mapa a ese vecino inmenso que aparecía siempre pintado de tonos verde, justo ahí, al lado de nuestra frontera amazónica. Ese país vecino, que tal vez por hablar una lengua diferente parecía más lejano, sería mi próximo destino.
Me preguntaba porqué no fui antes a Ecuador, tampoco a Panamá, Venezuela o Perú, y porqué entonces estaba camino a Brasil? Algunas veces sabemos menos de las culturas y los paises, -así como de las personas- que tenemos más cerca...
Yo no sabía que Brasil tenía frontera con todos los paises de sudamérica (excepto Ecuador y Chile), que tenía 26 estados, que su moneda ya no era el Cruceiro sino el Real, y que era el quinto país del mundo en territorio y población. Tampoco que tenía más especies animales que cualquier otro lugar en el mundo, las fuerzas armadas más grandes de latinoamérica, el mayor número de católicos nominales, la mayor población de japoneses fuera de Japón, el mayor contingente de negros fuera de África, ó la mayor colonia de italianos y alemanes fuera de sus países...