Diarios de viaje > Boquete, América Central

Una Fascinante Escapada de Año Nuevo (2011)

Escribe: jimenez225
Fue algo inesperado y repentino. dos de mis hijos decidieron que siete años sin ver a mis hermanos era abusivo de mi parte. Alegan que me fui a Cartagena y a Machu Picchu pero no era capaz de viajar 500 kms y visitarlos en suelo patrio. A los dias empacamos y nos fuimos toda la familia en dos vehículos en caravana a recibir el año nuevo en Chiriquí. No me arrepenti. Mis dos hermanos me lo agradecieron. Ahora me concedieron el derecho de irme a Egipto, Paris y Barcelona o a donde quiera.

 

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Los aguerridos e invisibles Ngäbes y Buglés.

Boquete, Panamá — jueves, 13 de enero de 2011

            Basta arribar a Boquete, un pintoresco y agradable pueblo turístico, para notar que están por todos lados. En las esquinas, en las banquetas, en los parques, en el romántico puente, en los pequeños locales, bajo los árboles, cruzando las calles, la mayoría en pareja o en familia. Visten de gala, de vistosas galas, en especial las mujeres. Luego te percatas que los lugareños no los determinan ni les prestan atención. Son gente invisible. Esa legendaria invisibilidad hacia nuestros indios. Para muchos son peones que se que se emborrachan hasta la aturdimiento, que buscan sangrientas peleas y que mendigan en la vía pública. Pero para los “guanas”, (citadinos) son visibles, llaman la atención sus coloridas vestimentas y ver que andan en pareja o en familia. “Esa atracción desaparece cuando los tienes viviendo en tu patio” me dijo una vez un amigo bocatoreño. “Trabajan como mulas (16 horas) por un salario de explotación. Viven en barracas como animales y solo piensan en emborracharse” puntualizó con ese dejo doloroso de quien sabe y conoce hacia dónde son empujados; ¡la explotación! Así ha sido siempre a pesar de ser el mayor grupo indígena del país. Hace años los llamábamos GUAYMIES. Hoy son los NGÄBE BUGLÉ. Dos culturas lingüísticamente distintas que comparten muchas costumbres. Los NGÄBES hablan el Ngäbere o Movere y son más numerosos que los BUGLÉS quienes hablan el Sabanero-Bokota o Murire. Además, comparten tres provincias junto con los NASOS, los BRI BRI, los BOKOTAS y los TERIBES.

            A los Ngäbes y Buglés los ve por todos lados. Son un festín fotográfico. En especial las mujeres con sus llamativas “naguas”. Un faldón adornado con coloridos cintillos triangulares en el cuello, cintura, mangas y basta. La vestimenta de los hombres se ha occidentalizado mucho. Son aguerridos. Son de origen CHIBCHA. Descendientes de tribus guerreras. De hecho, se enfrentaron a los conquistadores hace 500 años.

            Han habitado Panamá por siglos (Veraguas, Herrera, Los Santos, Coclé y Panamá), antes de la crucifixión de Nuestro Señor. Tenían sus divinidades. Creen en los ríos, el sol, la luna y la tierra. Viven en dos mundos: el visible y el invisible. Y ambos ocupan el mismo espacio físico. Cuando arribaron los conquistadores su mundo se remeció. Resistieron. Pelearon con fiereza. Dos caciques, URRACÁ y PARIS dan fe de estas luchas. Fueron desplazados, mas no sometidos del todo. Fueron arrinconados en las dos vertientes selváticas del país. Viven igual que hace 500 años. Practican la agricultura de subsistencia. “Están en el período neolítico” afirma el antropólogo, Antonio Cortés.

            Estando en el parque le dije “ñatore may” (saludo) a un niño ngäbe-buglé. Me devolvió esa universal, inocente y contagiosa sonrisa de los niños.  A la madre le dije “yantera dego” (buenos días) pero esta  me miró como sin vida y le habló en ngäbere o murire al niño y este cortó de inmediato la sonrisa. Recordé que ellos se sienten invisibles incluso cuando hacen contacto con los “guanas”. Decidimos realizar un recorrido más exhaustivo al pueblo y vimos muchas mujeres y niños agrupados. Esperaban. No sabíamos qué hasta que del otro lado de la calle estaban muchísimos hombres. Algo pasaba. Había ese expectante silencio de lo ominoso. Un Policía en el lugar nos relató que estaban hartos de ellos. Dijo que cuando bajan de las montañas, buscan cantinas, se emborrachan y terminan fajándose a puño limpio hasta asomar la sangre.  En tanto ven la presencia policiaca no pelean, pero tan pronto se retiran sueltan nudo. Cuenta que han cargado a varios al centro de salud para suturarlos. Pero ellos vuelven a sus sangrientas peleas. Las mujeres solo están allí para cargarlos heridos o ebrios a sus montañas. Bajan todos los sábados a desahogarse en peleas y borracheras.
 
LAS SANGRIENTAS PELEAS DE LOS NGÄBES BUGLÉS.
            Aquello me trajo el lejano recuerdo de aquellas peleas. Hace años fuimos de excursión al occidente del país y terminamos por curiosidad en Puerto Armuelles, un caluroso pueblo costero próximo a la comarca Ngäbe-Buglé. Es un pueblo tan caliente que las gallinas no hallan sosiego, y los perros andan desorientados. Era hora de almuerzo y no había un alma en la calle. Buscamos un restaurante donde almorzar y refrescarnos pero yo perdí el apetito y me cobijé bajo la caliginosa sombra de un almendro. El calor era de cocimiento. Alucinante.  Al costado de una roñosa cantina había mujeres ngäbes acuclilladas. Siempre las verán allí.   Amamantan a sus retoños. Esperan a sus maridos. Esperaran horas, tal vez todo el día. Su deber es esperarlos y cargarlos borrachos a sus aldeas, montaña adentro. Mientras esperan, sus hijos piden limosna en las calurosas esquinas. Aquí en Puerto Armuelles son invisibles también. Nadie los determina, ni para darle limosna.

               En algún momento de la sofocante calina salieron cinco ngäbes buglés intoxicados de licor.  Tienen la mirada extraviada y el andar tambaleante. Caminaron hasta la polvorienta calle y dos se despojaron de sus camisas y los demás tomaron partido. Los descamisados cruzaron duras expresiones y cerraron los puños. El de cabello erizado, como puerco espín, alzó las dos manos y las dejó caer como una bola de demolición sobre el pecho del otro. Sonó duro. El aporreado dio tambaleantes pasos y soltó una estrepitosa tos de tuberculoso terminal. Restablecido su equilibrio se arrimó a su contrincante y le soltó a dos manos un violento golpe en el pecho al punto que casi lo derriba. Y se turnaron los porrazos de mazo con violencia contra el pecho de cada uno hasta que el puerco espín tosió sangre, pero no dio muestras de ceder y cambió de estrategia. Un violento golpe en la boca le sacó sangre de inmediato. La escupió al terroso suelo y se enjugó la boca pero ni siquiera se amedrentó. Al contrario, le asestó un mazazo sobre el ojo derecho al oponente. Una brecha se abrió y manó sangre a borbotones. Su vista estaba afectada pero aquello tampoco lo amilanó. Por el contrario puso el pecho al oponente y este dio un inesperado salto al aire y juntó ambas manos y de caída le asestó un violento golpe de mazo en el esternón y logró derribarlo estrepitosamente. Intentó ponerse de pie pero no pudo. Por más que lo intentaba volvía a caerse. Sangraba y tosía quejumbroso. Ninguno se interpuso. El vencedor estaba tan ebrio, golpeado y sangrante que tambaleaba peligrosamente. Miró a su conyugue. Miró a la esposa del vencido, le habló en tono enérgico,  y ella se acercó, lo tomó por el sobaco igual que la esposa y lo cargaron seguido de cerca por los hijos de ambas. No hubo rencores. El vencedor ganó una esposa. Los otros levantaron al vencido, le limpiaron la sangre con su propia camisa y lo entraron nuevamente en la cantina. Yo sentí pesar y un urticante calor me sofocaba el alma y cuerpo. Era mi primera y presencial pelea sangrienta entre guaymíes (ngäbe-buglé) que me causó una angustiosa impresión. Si no hubiesen peleado, cada mujer carga literalmente su ebrio marido montaña dentro. Cuando pregunté los detalles de la pelea me enteré que practican la poligamia y que los hombres pueden tener cuantas mujeres puedan ganar a puño limpio. Los cortejos no existen entre ellos. Entre la mayoría de los indígenas. Si una mujer gusta de un hombre sencillamente se muda, con hijos, a la choza del elegido. No guardan rencores. Así ha sido por siglos. Aún hoy lo practican.
 
LA BALSERÍA, UNA LUCHA POR EL LIDERAZGO.
            Un conocido albañil, que vivió próximo a los gnäbes y bugles, me contó una fresca tarde en una obra de construcción que había sido testigo de la ceremonia de la Balsería, un ceremonia que data de siglos que ha sido regulado por los gobiernos pero sigue practicandose en la clandestinidad. Empieza cuando un joven Ngäge, ansioso de jerarquía, poder o esposa sopla un cuerno de vaca en la espesura de la selva seguido de sonoros  tamborileos  con el caparazón de una tortuga. Solicita se lleve a cabo la ceremonia de la Balsería o KRUNGITA. Otro que aspira lo mismo o detenta el poder le responderá de la misma manera. Respondido el reto empieza la larga caminata de unos 400 ngäbes y bugles hacia un descampado previamente elegido. Les tomara días llegar al sitio. Familias enteras caminaran. Cuando arriban los palos de batalla (balso) han sido escogidos, velados y cantados con ceremoniosas danzas, acompañados de fuertes libaciones de chicha fuerte donde sólo los hombres beberán. No permiten la presencia de mujeres y niños durante esta velada.

            A la salida del sol la comunidad hace un gigantesco ruedo. Los hombres exhiben exóticas plumas de quetzales, guacamayas o aves de corral en sus sombreros, y los cazadores pieles de animales en sus espaldas. Todos llevan preciosas y elaboradas “chaquiras” sobre el cuello y las mujeres lucen hermosas “naguas”. En especial las de edad para casarse. El KUBUBU, el organizador, inicia la ceremonia sosteniendo los largos palos, los sopesa, balancea y realiza violentos amagos con ambos. Sorpresivamente los lanza a los pies de los EDABALIS, representante de los contendores, quienes deberán esquivarlos hábilmente. Lo levantan y entregan a cada contendor. Estos caminan hacia el ruedo y se colocan a distancia de los golpes de palos. Están listos para la contienda.

            El primer golpe lo lanzó el solicitante. Lo hace con fuerza y velocidad. Es para fracturar. Se lo da en el hueso mismo del tobillo. Este no muestra dolor. Ni una mueca se asoma en su rostro. Pudo esquivar aquel fulminante golpe dando un esquivo salto pero solo demostraría franca y temprana cobardía ante la multitud, así que resiste con estoicismo. Le toca a él. Le asesta un tremendo golpe en el hueso de la pantorrilla. El otro lo soporta con  valentía. Era para romperle la pierna, pero lo soporto con hidalguía. Se turnan los violentos golpes. En el momento que uno de ellos salta buscando evitar el fatal golpe, el contrario sabe que está socavando su fortaleza. Pero también puede ser una estrategia: recibir menos golpes y lastimar más al contrario. Pero prefieren mostrar valor y soportan lo latigazos. Los palos se tuercen con cada golpe. Nadie cae aún. Soportan dolor con estoicismo. Pasan las horas y siguen dándose porrazos. Sangran. Empiezan a dar saltos esquivando los golpes. Es momento de cambiar de estrategia. Uno de ellos lanza un golpe de amago y el otro salta. Justo cuando va a tocar suelo recibe un feroz golpe en las piernas que lo derriba. Cae aparatoso, pero se pone de pie rápido. El Kububu  anuncia que el vencedor se ha ganado el liderazgo de la región. Los contendores y los allegados se emborracharán mientras las mujeres y los hombres, que han formado una larga fila, empiezan a danzar al son de cantos ceremoniales y tambores toda la noche hasta terminar en una apretada espiral al amanecer. Comerán, cantarán y beberán (solo los hombres) hasta la inconsciencia. Los contendores retornarán a sus aldeas hinchados, adoloridos y orgullosos de sus desempeños. Uno logró jerarquía, el otro demostró valentía. Antaño el “Krungkita” buscaba estrechar lazos comunitarios, pero pasaron a pelear esposas, hoy buscan liderazgo, cacicazgos o puestos políticos en su comarca.

EL MATRIMONIO, LAS PROHIBICIONES, LA PUBERTAD Y LA CHICHERIA.
            El matrimonio Ngäbe y Buglé entre parientes consanguíneo está prohibido Es un sacrilegio casarse con un “guana” (forastero). Tampoco se casan con individuos de otras tribus que no sean los suyos. La mujer carga el peso de la crianza, alimentación, cuidado de la casa y satisfacción del hombre. Las mujeres embarazadas no servirán agua en vaso a los hombres cuando retornan de trabajo. Tampoco pueden bañarse en los ríos o quebradas antes que los hombres. No registran sus hijos al nacer. No sacan identificación alguna. No envían sus hijos a las escuelas (algunos lo están haciendo). No deberán entrar en contacto con los “guanas”. Adoran y respetan sus antepasados y le temen a los espíritus malignos.

          Cuando una niña tiene su primera menstruación se le aísla completamente en una choza sin contacto humano por días. Solo comerá plátanos. Finalizado el aislamiento sus padres ofrecerán una gran fiesta donde abundará la comida y mucha bebidas fermentadas. Entonces le asignarán oficialmente a la niña un nombre y se le declara públicamente apta para el matrimonio. Los hombres la pelearán literalmente o ella podrá mudarse libremente a la casa del hombre que quiere, necesita o ama.

            Cuando un adolescente cambia de voz (el“Krote),  un grupo de varones lo llevara selva adentro. Uno de los varones, el jefe o “Ougún”, lo instruirá en las tradiciones de su etnia, en sus creencias, en la cacería, en los ejercicios de guerra y competencias de dolor, agilidad y aguante. Será sometido a duros exámenes y si aprueba le darán un nombre para toda la vida.

            La Chichería consiste en emborrachar al oponente a punta de chicha fermentada, hechas a base de maíz, de caña, de cacao, de yuca, pixbae, guineo o piña y hartarlo de comida. El anfitrión hará derroche de recursos y deberá embriagar su invitado como dé lugar. Este a cambio deberá mantenerse sobrio a todo costo. Los invitados deberán consumir toda la comida y las chichas fermentadas que exhibirá el anfitrión. Mientras consumen y beben realizan cantos y danzas simbólicas tanto hombres como mujeres.

            Creen en el Agua (Nu). Para ellos es un ser vivo que provee vida y anima el universo. Conversan con el agua, viven a su lado, lo tratan con cariño incluso lo crían. Es un ser que da vida. La honran y respetan como algo sagrado. Saben los ciclos de las lluvias. Llevan siglos sabiéndolo.  Saben cuándo es época de cangrejos (realizan una danza), de reproducción de peces (robalos, manatíes, etc.), de animales, siembra y cosechas. Esta visión, veneración y honra les ha permitido, durante siglos, la adecuada conservación de los recursos hídricos de sus pueblos. Cosa que nosotros no hemos podido.

            Me fui de Boquete admirándolos. No fueron invisibles. Les dije “coing” (gracias) cuando le compré uno de sus artes. Me despedí de algunos con el “Ñatore may” que ninguno me devolvió. Algunos se asombraron cuando me despedí con el “atwai dederre” (los veré luego). Los volvimos a ver dispersos por la carretera vendiendo sus artesanías. Seguirán viviendo en la era Neolítica. Tal vez sucumban ante la occidentalización, pero lo harán luchando aunque para el resto del mundo sigan siendo invisibles.

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Últimos comentarios

2yyo dice:
Wooo increíble y a la vez muy triste historia.
Así como ellos hay muchos en el mundo;que sus lugares de origen no aparecen en un mapa de hoy en día.

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arioeste dice:
Muy lindo tu diario...
Es muy interesante..Sobre todo la parte de los casamientos..Saludos amigo..

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AbrahamQ dice:
Buenísimo tu diario. Es siempre interesante conocer sobre las costumbres de los diversos pueblos aborígenes. Me gusta compararlas con las de la población criolla de la región (como por ejemplo el carácter del marabino y el de los Wayúu) Gracias por compartir.
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gragus99 dice:
Muy lindo y "triston" diario, peroooo, la foto de la mujer acongojada, me da tristeza, no me gusta, las prefiero de pie y peleandose con todos, asi es la vida (creo) Besos pertutttti
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FULLTRAVEL dice:
Verdaderamente sorprendete todo lo que cuentas en este diario, pensé que ya la esclavitud estaba abolida y que ya no existía. Por otra parte veo que estos aborígenes tienen muchas costumbres autoctonas y tradiciones que son parte de su vida. Lo que pienso que no está tan bien es que formen escándalos públicos en las calles, la autoridad competente debería tomar más cartas en el asunto estamos en pleno siglo XXI. Gracias por compartir esta historia Jimenez y que buena experiencia haber descubierto todo esto.
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josemarijimenez dice:
Mis mas sinceras felicitaciones por este maginifico diario de esta etnia indigena. He tenido la inmensa fortuna de compartir con ellos momentos bastante gratos. En el año 2002 fue la primera vez que tuve conocimientos de Los Guaymies y fue tambien en Boquete donde mi esposa ejercia como medico el la Policlinica de La Caja de Seguridad Social desde ese momento me marque como reto conocerlos mas en profundidad pero no fue hasta algunos años mas tarde cuando acompañado por mi suegro visite la comunidad de San Felix de esa visita me traje bastante material fotografico que posteriormente expuse aqui en la isla con motivo del XIX Espal ( Encuentro de solidaridad con los pueblos de Africa y Latinoamerica) al cual fui invitado y que a su vez la organicacion en este caso una ONG invito a la agregada cultural de la embajada de Panamá en Madrid la cual se traslado a la isla para estar presente el dia de la inauguracion de la muestra.Al año siguiente estuve de nuevo en San Felix esta vez para hacerles entrega de manera personal a cada una de las personas que habian posado de una copia fotografica ese dia fue unos de los momentos mas gratos de mis visitas a Panamá. Ademas de San Felix ese mismo año estuve en Alto Caballero donde coincidi con un acto cultural con el expresidente el Sr. Martin Torrijos. Dias mas tarde estuve en otra comunidad Guaymies que esta en la carretera que vas desde Chiriqui hasta Changuinola y ya unos dias antes de regresar estuve en la Comarca Emberá en el rio Chagres.Solo espero y deseo que estas etnias indigenas sean cuidadas y hasta mimadas ya son patrimonio cultural del pais y de la humanidad. Reitero mis mas sinceras felicitaciones personas como tu hacen que estas personas no sean olvidadas.
Saludos cordiales Jose Maria

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buttercup dice:
Muy lindo tu diario, a pesar de ser panameña no conozco mucho las costumbes y tradiciones de los indigenas de aqui. Me da tristeza cuando voy a Boquete y veo niños en los cafetales.
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cecee dice:
Que bueno leer este tipo de diarios!!!! No tenia idea de la existencia de esta etnia. Quede impactada.
Te felicito.

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Jasmin53 dice:
Me impresioné al corroborar con tu visita, que en pleno sigo XXI existen en latinoamerica grupos etnicos viviendo como lo describiste. Uno sabe que hay zonas indigenas, y mantienen ciertas costumbres Sabés bien que sigo tu narrativa, en cada coma, en cada punto y te creo cuanto has escrito...pero caray...no imagine, que al igual como los animales se pelearan poder, mujer y quien sabe cuanto mas....
Me impresiono tu relato....en verdad :/

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un viajero dice:
Interesante e impresionante que aun conserven us costumbres. Recibe muchos saludos dede México.
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un viajero dice:
Me encantan tus diarios!!! No puedo creer que tengan tantas esposas.... depronto por eso toman tanto licor?? Solo un chiste!!! je je je
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rikysanmiguel dice:
Bueno...si de verdad se han quedado en el tiempo.- Estremecedor telato..pero interesante..!!
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MARCEDIAZ dice:
No sabía que había etnias en tu país que vivían de esa manera,sería bueno que los ayudaran de alguna manera,para que conserven sus costumbres,pero que no vivan con esa violencia.

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PUMORI dice:
Sería un logro de la humanidad que esas culturas y costumbres no se perdieran y quedaran en el vacio, son culturas legendarias pero que los tiempos van borrando poco a poco. Por eso es muy interesante tu postura y el interes porque se sepan y conozcan, es muy triste que cada vez queden menos grupos debido a la modernidad que nos invade cada día. Muy bien expuesto tu visión de estas zonas indígenas. Cuando estuve en tu país pude comprobarlo con los Kuna, ellos tienen su territorio aparte, son muy cerrados en sus costumbres también pero inevitablemente el presente en el que vivimos también les influye. Gracias por tu diario!
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GANDHI13 dice:
Gracias a tu Diario ellos ya No son Invisibles para Viajeros.com. Gracias....
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astur3000 dice:
bravo por este excelente diario y por enseñarnos estas culturas milenarias. 5+5+5*****
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1000ciades dice:
Es como abrazar a nuestras raices ancestrales
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Tirza-Gutierrez dice:
Esa es la triste realidad no creas que pasa solo en ese lugar, en chile pasa algo muy parecido con el pueblo Mapuche,es increible que en los tiempos que vivimos aun sigan pasando este tipo de cosas...
Saludos

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Lau-70 dice:
Muchisimas gracias por compartir tan interesante relato, como dicen los otros comentarios ellos ya no son tan invisibles ....
Saludos desde Mendoza, Argentina.

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marieldc69 dice:
Muy bueno el relato, gracias por compartilo! En Argentina también tenemos muchos pueblos indígenas. Y además de los propios, vienen desde Bolivia, buscando trabajo, y aquí, lamentablemente, los explotan.
Es muy serio, porque tendemos a mirarlos con desdén, y ellos están aquí desde el principio de los tiempos. Son los españoles, portugueses y británicos quienes han casi casi terminado con ellos y sus tradiciones. Y si bien tienen tradiciones que a nuestro entender son brutales, también tienen otras que son admirables, el respeto por la tierra, por ejemplo.
Saludos!!

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Tafuri dice:
Muy interesante y muy bueno. Muy completo y bello reportaje.Te felicito.
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kubasvensken dice:
Triste relato pero a la vez muy interesante. La historia de marginalización y las consecuencias sociales que describes se asemejan mucho a las que padecen los gitanos aquí en Europa. ¡Debe ser que los rasgos de la intolerancia son desgraciadamente globales! ¡Pero muy bien escrito tu diario, como siempre!
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danielgonnet dice:
excelente tu diario, gracias por abrirnos un poco más los ojos, esta comunidad no la conocía, me gustaría que les respetaran, que por favor no intenten "civilizarlos", que les respeten TODAS sus costumbres. Lo que podrían hacer es protegerlos del hombre blanco. Que ha demostrado crear las sociedades más violentas del mundo.
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jahsafat dice:
te felicito es completo pero no entrastes a baye saron siliconcrik i otras comunidades te asombrarias de lo espectacular que son gracias por estar en mi pais a la orden
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Olga_Luarca dice:
Felicitaciones por impulsar a traves de este diario, la cultura de tu lindo país. Preciosas fotos. Coing!!
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Ruth_iqq dice:
vaya....gracias por los detalles de tu diario.
felicidades.
gracias por compartirlo.


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jimenez225 dice:
Agradezco a todos aquellos que se tomaron el tiempo de compartir este diario. Y mas a los que dejaron sus comentarios y se pasearon por las fotos. Gracias desde Panamá.
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lauramontuyao dice:
como siempre José me has deleitado con tu diario, hace tiempo que no lo hacías, me alegro que aún existan este tipo de indígenas o indios como tú le llamas . gracias por compartirlo.saludos.
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Alejandro3030 dice:
¡Que buen diario! Vale la pena esperar tus escritos. Saludos desde Guayaquil.
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Vientopatagonico dice:
Para ti nadie es invisible...
Tiene el don de ver y de narrar. Con esfuerzo aprendiste el arte de escribir para nosotros...
La verdad José es un lujo contarte entre mis amigos!!
Mil gracias por este diario tan especial.
Mi cariño y admiración de siempre.
Mar.

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CHARLYPOA dice:
Toda una lección de historia y de cultura indígena, que violentos que son!!!!
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rodoluca dice:
Excelente relato Amigo, sirve para conocer más a esos seres que en su manera luchan para no ser fagocitados por una forma universal de cultura que unifica. Celebro su cosmovisión, Y tú sigue viajando y aportando información y sabiduría para quién quiera hacerla suya. Gracias.
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laparoja dice:
Excelente!! Un relato que nos llama a la reflexión.
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gerardo63 dice:
muy interesante tu relato mi buen amigo jose.a. ,,,,,y las fotos exelentes ((( me gusto ))) saludos desde aqui...
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rouxen dice:
muy lindo relato Jose! felicitaciones! saludos
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babydollspain dice:
Muy interesante todo el relato amigo (como siempre!!), un placer leerte.
Saludos.

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charric dice:
siempre es interesante lo que nos cuentas en tus diarios,ademas muy bien ilustrado,un saludo.
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Maria-eugenia-munoz-islas dice:
Waoooo, siempre se aprende algo, gracias por tu maravilloso diario y además por la reflexión, a veces nos inspiramos y hacemos todo por querer conocer nuevos lugares tan lejanos que olvidamos lo increíble que tenemos en nuestro propio lugar.
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jimenez225 dice:
Nuevamente agradezco a todos los que encontraron en este diario un despertar hacia nuestros indigenas. Yo lo tengo desde los 19 años y todavía lo vivo con nuestros grupos indígenas locales (y aún me quedan unos 2 grupos por interactuar y conocer). A todos gracias!
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maraton dice:
Tu relato aflora encontrados sentimientos... realmente tanta violencia y esclavitud de las mujeres merecen ser conservados, como aqui se dice?

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gloriasanti dice:
Este diario esta muy interesante y nos permite conocer un poco mas .Pero me chocò tanta violencia entre las tribus y peor aùn que la mujer tenga que esperar todo el dìa con sus hijos que el marido termine de beber.Quizàs se podrìa mejorar un poquito la condiciòn de la mujer.Saludos.
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estelista dice:
Hola falto yo en mi comentario.... jejeje
muy buen diario de mucho interes y de mucha verdad...
pues no se las culturas? o se culturan? asi se forman asi ???

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BBaquero dice:
Excelente...muy interesante y emocionante la historia y costumbres de los indigenas.Muchas gracias y ... ñatore may !!!
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cibeles dice:
gracias por toda la información, leyéndote me siento pequeñitacuántas culturas que desconozco!!!
un abrazo,

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CLOTTA dice:
ehyyyy que interesante y a la ves triste historia de estas gentes,,muy buen relato te felicito x acercar esto a todos nosotros..gracias
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Carmen_G_A dice:
¡Gracias por tu relato! Impactante historia.
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teremaria dice:
Ellos estan en su casa, nosotros no esto es el resultado de la colonozación.Pelean por mantener su cultura y por lo que veo
cuidan el medio ambiente cosa que el mundo "civilizado" ignora el y así
nos va mirá japon y sus centrales nucleares quienes son los atrasados?El pacifico basurero radioactivo .....
Que pena

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Carmen-Sanmartin dice:
Lindas fotos, buen relato, saludos desde Chiriquí, Panamá
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Un Ngäbe-Buglé con sus tres esposas e hijo

   

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