Diarios de viaje > Bolonia, Europa

Tristeza de una guerra

Escribe: stellina
Cuando uno recorre lugares del planeta, nunca se sabe que se puede encontrar o que personajes conocerás. Bologna , ahí vive o vivió una de estas personas que solo ves una vez en tu vida...

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
Capítulo 1
 

Las marcas de una guerra

Bolonia, Italia — domingo, 18 de enero de 2009

Los viajes a cualquier parte del mundo, siempre me han fascinado, la gente, los colores, las formas, los aromas, las comidas y todas esas costumbres que hacen tan propio a un lugar y que a veces nos parecen tan ajenas a nuestro mundo. Hace algunos años atrás, tuve la ocasión de visitar nuevamente Italia, país que  simplemente, me maravilla.

Estando alojada  en Verona, una mañana tomé un mapa, una botella de agua , me subí en  el tren y me enfilé hacia Bolonia ( Bologna  o Boloña )

Una ciudad grande que se encuentra 
en el norte del país, entre  Módena  y  Florencia ,  es la capital de la provincia de  Emilia Romagna. Es una de las ciudades históricas  mejor conservadas y tiene el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa, después de Venecia…

Llegué a la estación y tomé un taxi, le pedí que me llevara a la Piazza Maggiore, sabía que ahí se unía con otra plaza interesante, la Piazza de Neptuno.
Después de un corto recorrido, llegué “ sana y salva”, por un momento pensé en que no lo lograría …me recibió una ciudad que escupía el  rojo y  que llamó mi atención,  era hermoso observarla ; después sabría que la llamaban “ La Ciudad Roja “ debido al color de sus tejados y fachadas y también por ser uno de los ejes centrales del Partido Comunista Italiano y de la resistencia de los partisanos contra los fascistas en la Segunda Guerra Mundial.

Había mucha gente, en su mayoría jóvenes, personas 
que por su aspecto, me hacían presumir que  no eran todos italianos y efectivamente pude comprobarlo al oírlos conversar, eso también tenía una explicación, Bolonia es llamada  también, “ Bolonia la Docta” por su universidad, que resultaba  ser la más antigua del mundo, fue fundada en 1088. Muchos jóvenes de distintos países estudian en esta gran  ciudad .

Era el 4 de Noviembre del 2006, se recordaban a los caídos de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, me adentré por la plaza de Neptuno dónde hay una gran fuente hecha de mármol y bronce,  Neptuno domina esta fontana que fue hecha en 1563,  llamada también “ Del Gigante “, es hermosa , a los pies de Neptuno, hay cuatro criaturas que representan los cuatros ríos 
de los cuatro continentes conocidos en esa época,  El Ganges, El Nilo, El Amazonas y El Danubio.

Estaba maravillada contemplando los edificios que rodean y unen a la plaza Maggiore, El Palacio di Re Enzo, la Catedral 
de San Petronio,  El Palacio Dei Banchi, El Palacio Comunal, etc.  Hasta que un muro llamó mi atención, colgaban de el varios paneles con muchísimas fotos de hombres y mujeres , habían cintas tricolor adornando , coronas de flores y unas grandes macetas con Crisantemos amarillos a cada lado.

Me acerqué a ver de que se trataba …muchas fotos de hombres y mujeres  jóvenes, muy jóvenes algunos, con sus nombres  bajo cada fotografía,  veía que habían personas que les dejaba una flor entre el marco, otros, los tocaban  como saludándolos, me retiré del panel y me senté en un banco frente a este muro, habían muchas personas en esta plaza, pero era increíble el silencio de  respeto que  había en este rincón  particular de la ciudad,  me dediqué a observar  todo, hasta que un hombre me sacó de mi absorción, “  Ciao “, me dice,  rápidamente le digo que no hablo italiano, ( en ese entonces no lo hacía )  “ Niente, tu parla con me “ ,  me dijo con voz firme y una gran sonrisa que me cautivó, era un anciano de unos 85 años ,  bajo y medio gordito, usaba unos gruesos anteojos, llevaba un chaleco verde oscuro y una boina con muchas insignias…de pronto y sin darme cuenta , me encontré conversando con el anciano, yo en español, él en italiano, no sé como, pero podíamos entendernos perfectamente. 

Nuestra conversación comenzó con las preguntas usuales, como de dónde venía , como era mi país,   
a que me dedicaba,  si había estado entes  en Bolonia, etc., se creó un clima casi mágico, él compartió conmigo unas castañas calientes  que había comprado  pocos instantes atrás. Me dijo que me había estado observando y que se había dado  cuenta como miraba las fotografías de estos  “ héroes desconocidos “,  se quedó en silencio por unos segundos, suspiró y comenzó su relato… , me explicaba lo que significaba esa fecha, lo que se recordaba, sus manos temblaban mientras abría una castaña y me la ofrecía ; comenzaba a oscurecer y se podían escuchar las campanas tañir, hacía un poco de frío, pero los dos seguíamos ahí frente a todos esos retratos de jóvenes muertos…

Después de otro rato, vuelve a pelar una castaña ya tibia, me la vuelve a ofrecer y me mira profundamente a los ojos. Mi sorpresa fue mucha al verlo derramar unas lágrimas, le pregunté si estaba bien y él movía la cabeza asintiendo mientras sacaba un pañuelo de su bolsillo y lo pasaba por sus ojos y luego limpiaba sus lentes, se levantó del banco y se voltéo hacia mi estirando su mano para que yo la cogiera y así me levanté también, 
caminamos hacia el muro, nos detuvimos allí, el anciano apunta con su dedo a una de las fotos,  era mi mejor amigo,  me dice,  camina hacia la esquina de este mural y  vuelve a señalar, ese era mi hermano mayor, fue fusilado por los alemanes, yo lo ví todo escondido  tras un muro de un viejo edificio …sus manos arrugadas y temblorosas dibujaron el rostro de èsta persona como acariciándolo y así permaneció un rato, yo no sabía que hacer, luego,  tomó mi brazo y me fue mostrando uno a uno los amigos que  había perdido, se llevaba sus manos a la cara, volvía  a sacar su pañuelo mientras sonaban las  insignias de su boina  ,y  mientras caminaba de esquina a esquina del mural…

 ya había oscurecido y la gente seguía en la plaza,  yo solo atiné a palmar su hombro y a decirle que lo sentía mucho, me invitó a sentarnos nuevamente , nos mantuvimos en silencio , yo miraba a todos lados pensando de que tal vez alguien anduviera con él y lo estuviera buscando, pero nada.

Seguimos en silencio otro rato, cuando quiso levantarse , tuve que ayudarlo , apenas podía hacerlo, me miró largamente y me pidió disculpas por haber sido “ débil “ ( segun el ) 
me dijo que la sombra de toda esa crueldad lo había dejado marcado y que a pesar de todos los años que ha vivido , aun se conmueve al recordar a su hermano y a sus amigos caídos…volvió a secar sus lágrimas, tomó mi mano y puso en ella la bolsita de papel con las aún tibias castañas, tomó mi otra mano y la beso agradeciéndome por haber “ escuchado a un viejo loco “, se despidió alejándose lentamente  por entre los jóvenes que reían en la plaza Neptuno de Bolonia…
No supe su nombre y nunca más lo ví , pero ese día  quedó impreso en mi memoria y en mi corazón.   

Tips:

No coman ni beban nada en los lugares que rodean la Plaza Maggiore porque es muy caro. Dos tazas de chocolate caliente cuestan 10 euros, en otros lugares, las mismas dos tazas de chocolate, cuestan 4 euros.

En Bolonia, Italia


Publicado
Modificado el
Leído 1635 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

Capítulo 1
 
 


Últimos comentarios

rodolfo123456 dice:
olo aquellos en los cuales la humanidad deposito su confianza para hcer lo que hicieron, resistir a la estupidez humana, solo ellos entienden la profundidad de una mirada en el horizonte de la vida, mientras la de ellos se apaga de a poco, un relato que llega a las profundidades de todos aquellos que hubiesemos estado alli si hubieramos podido, un abrazo de un argentino que va a viajar a esos lugares a partir del 27 de mayo, besos
Publicado

pki dice:
no tengo palabras, tu relato es muy emotivo.... gracias por compartirlo.
Un abrazp

Publicado

un viajero dice:
Es increible... a mi me pasa lo mismo al exterior de mi pais, nunca me contarian algo entre italianos. Pero tengo que decir que Bologna pago muchisimo en el 1980 y tiene una herida bien abierta por el terorismo negro que matò 82 personas esperando al tren en 2 de agosto 1980. La roja Bologna pero se volvio blanca-azul y dejò de luchar... todo cambia, el viejo se recuerdò de su amigo porque al final solo la gente que se ha querido pasara a la historia. Ciao dall'Italia
Publicado

mikito dice:
nada que dicir tu forma de escribir es espectacular. me encanto leerte. gracias amiga
Publicado

zenko81 dice:
cuando estuve en italia , pasamos por bolonia pero solo de paso, no imagine las curiosidades que este lugar posee, magnifico diario le doy 5 estrellas
Publicado

Elvireta dice:
Me ha encantado tu relato, tienes una gran sensibilidad.Piensa que el día que llegue a Bologna me acordaré de todas tus palabras.
Publicado

Carolina-Prasifka dice:
muy bella tu historia y conmovedora. Haber si me animo y visito un dia de estos.
Publicado

carmenparis dice:
me parece haber leido ya una vez este emocionante relato... hermoso
Publicado

gerardo63 dice:
gracias amiga lorena por ilustrarme sobre bolonia muy bueno tu diario de viaje,,,,,van mis 5*
Publicado

gragus99 dice:
MAMITA que diario, me impresiono, a mi tambien ese tipo de fotos (por ser Argentino, tenemos 30000 desaparecidos y las fotos que los recuerdan son parecidas a esas), y lo que encierran esas vidas tronchadas por ineptos. Gracias y mis respetos "al Viejo Loco" Besos per tuttti
Publicado

Her_2004 dice:
Muy buen diario. Saludos.
Publicado

Acuario64 dice:
Que experiencia....Dura a la vez que entrañable. Y que bien contada.
Impecable.
Te felicito.

Publicado

sol_accorroni dice:
excelente relato... me decidi a pasar por esta ciudad en mi proximo viaje a italia... gracias!
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Recuerdo a los caidos en la Resistencia.

   

Capítulos de este diario

  • 1

    Las marcas de una guerra

    Bolonia, Italia | 18 de enero de 2009