Diarios de viaje > Bogotá, América del Sur
Buscando umbrales entre el cielo y la tierra: Trekking en las cordilleras andinas
Escribe: EVERTSILVA
Cordillera Huayuhuash, Perú. Es jueves, acaba de amanecer, estoy a seis días de iniciar un viaje motivado por este ser vapulado y distraído que he padecido en estos últimos meses. En el fondo, creo, me urge salir a buscar escenarios sacros, de esos donde los hombres consiguen armonizar el cuerpo con el alma, el alma con el espíritu, hacer de estos tres habitantes del ser un embalaje recíproco.
Oigo voces que me llaman
Bogotá, Colombia — jueves, 11 de junio de 2009
Tengo claro los presupuestos con que parto, yo un ser humano, hombre atormentado por el devenir de su destino, cuento con necesidades demandadas por este cuerpo en el que habito; me veo absorbido por las limitaciones que impone el alma que me posee; y ese espíritu provocador que ronda en mi, exige florecer síntesis de capacidades insospechadas por mi historia futura.
No hace pocos días, mi ser era un torrente de vinos, todos los canales confluían en mí. Cuerpo, alma y espíritu; necesidades, limitaciones y capacidades aunaban en mi sus senderos. Eran días de turista, con brisas de sedentarismo donde solamente permanecía, mis viajes eran solamente eso, viajes.
Estabilizado en pisos superfluos, movimientos telúricos acaecieron en mi ser, fueron probamente agresivos, con réplicas de diversas procedencias pero de un único epicentro; esta es la hora que no se si fueron tantos o fueron pocos, pero fueron y siguen siendo agudos; como sea, bifurcaron esa concordia efímera y aun inmadura que creía poseer.
Mis demonios asomaron por cuatro esquinas, castigan duro mi alma y mi espíritu, derrumbados ya, estos no resisten más; la desolación ha opacado el panorama de mis días: Esa existencia mía tendrá que reacomodar su presente y su porvenir, sin embargo no hay sujeto.
Solamente el cuerpo, siendo frágil y más anciano, retrocediendo pasos busca salvar mi ser de los torbellinos, ha parado momentáneamente el destino y se dispone a ejecutar su última jugada. Desestabilizado ya de mi antaña armonía, en medio de sonidos distorsionados, este cuerpo provoca en mi tibias melodías, distantes llamados que apaciguan el espíritu y dan leves respiros al alma.
Ahora, que han transcurrido muchos segundos de caídas profundas, me urge salir a buscar escenarios sacros, espacios y tiempos que coincidan con mis ocasos y me arrastren a brillos de consolación. Confio en que ese tiempo y ese espacio me conduzcan -hasta que por fin- al fondo de mi pozo séptico, de ahí espero emerger con la alquimia divina, donde mi vida incorpore todo aquello que he vivido, fusione mis contradicciones y dolores en bolas bióticas, en esferas de esperanzas.
Me dispongo a emprender este itinerario nómada, saldré a buscar centros existenciales donde mi cuerpo, mi alma y mi espíritu oigan bellas sinfonías, donde mi ser se aliente a recomponerse en originales armonías; espero regresar por otro sendero y lleno de riquezas quizá sentarme a esperar del devenir nuevos temblores.
Este es un viaje que sigue esas voces que ya resuenan en mi, voces que me evocan, provocan y convocan, saldré para buscar umbrales entre el cielo y la tierra, entre mis esperanzas y mis tormentos, espero encontrar entre las cordilleras esas puertas sacramentales.
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
elisabethcarreraspaz dice:
Amigo me gusta mucho lo que escribiste.... muchas veces he sentido de igual forma... te deseo mucha suerte en tus viajes.....
Publicado
estelasenlamar dice:
Amigo...te diria que te vengas hasta Amaicha del Valle, solo que creo que esta un poco lejos para ti, yo voy ahi cuando me siento asi como relatas...seguro encontraras paz, esperamos tu diario al regreso...
Publicado
Graveran dice:
Muy bueno
Publicado
laparoja dice:
Evert. Genial tu manera de escribir, paso a paso nos ivintas a penetrar en tus sentimientos.
Creo y sostengo que todos tus viajes van calmando tus inquietudes.
Pienso que las fotografías expresan mucha paz. Adelante con tus giras.
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
En Bogotá...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Oigo voces que me llaman” con tus amigos en Facebook?