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La fría Bogotá con su increíble calor humano
Escribe: --ED--
Vacaciones, esa palabra que gratamente nos saca una sonrisa, esa palabra que nos invita a descansar y que es esa etapa en el año en que gozamos de aquellas cosas y lugares que nos apasionan, ya...
La fría Bogotá con su increíble calor humano
Bogotá, Colombia — domingo, 24 de agosto de 2008
Mi primera vez en Bogotá no fue tan larga, solo un fin de semana, motivado por eso y por la sensación de que me faltaba mucho por ver y conocer de esa ciudad tan maravillosa, tan cosmopolita, me fui encarrilando a esta gran aventura, las pasajes en bus por supuesto fueron comprados con antelación y guardado en lo más recóndito de la casa para que mi gente no los descubriera, a sabiendas de que mi estadía en Bogotá sería larga espere hasta el ultimo día para notificar en mi casa, desde luego, gritos, reclamos y alusiones de mamá que ya veía venir " tú te crees hombre libre??" y muchas otras, al fin accedió, aun si no lo hubiese hecho me hubiera ido jejeje... me fui un viernes con la complicidad de la mañana con la sonrisa dibujada en mi boca, tome el bus de la empresa berlinas del fonce, muy buena atención y un pequeño refrigerio me fue asignado a bordo del bus por los trabajadores de la empresa, yo situado al pie de la ventana disfrutaba de la vista que me iba dando el camino, bueno trataba porque una anciana muy querida estaba en mi silla de junto, si, si hablando de las historias de su vida y de que visitaría a su sobrina en la capital, lo admito poca atención le presté, solo asentaba con la cabeza lo que me decía porque mi cabeza estaba centrada en Bogotá, en la Capital...
Fueron cerca de 16 horas creo, en donde la anciana "querida" me contó 1.000 y una historias que yo haciéndome el dormido intentaba detener... Con los oídos zumbando de sus relatos y abriendo levemente los ojos observo las primeras instancias de la ciudad que me elegí visitar, ahí estaba yo, dentro de esta selva de cemento, adportas de palpar en mi piel el frio capitalino y la dicha de recorrerla de pies a cabeza...
Al detenerse el bus en la central de transporte y haciendo la típica pregunta de un turista que se fue a "aventurar" en otra ciudad o país me dije: ¿Y ahora para donde voy? mientras encontraba las respuestas y fijando mis ojos en una guía de la ciudad, oí una voz familiar que me llamaba.. "ed" no voltee muy bien cuando siento el estruendoso abrazo de mi tío, si tenía un tío en la capital y no lo sabia... el había regresado de su trabajo ya que estaba en otro país... yo entre emocionado y desconcertado solo atiné a preguntar: ¿Tío que haces aquí? ¿Mi mamá te mandó? jajajaja reímos como niños al recordar esa pregunta... Me ubique en la que sería mi casa estas 2 semanas, salude a la familia "nueva" que tenía allí y me apresure a vestirme, ciertamente el frio se siente, pero no tanto como lo recordaba, no lo sentí la verdad, entonces ya con los planos de la ciudad y con ganas de aventurar decidí visitar el Museo Nacional... pero como llego?? Chanfle..!! no le pregunte a mi tío.. bueno me las arreglare como buen aventurero que soy me dije como alentándome, debo decir que espere en el paradero cerca de 10 minutos hasta que vi un letrero familiar, entre asustado y emocionado me subí, cancele la tarifa y me apresuré a buscar asiento para analizar a los capitalinos, algunos muy frívolos, otros habladores y otros simplemente botando babas en el asiento haciendo una tradicional "siesta" yo miraba todo a mí al rededor, parecía una jirafa, no sé si la gente lo notó y francamente poco me importaba, en el asiento seguía trazando la ruta que tomaría luego del museo y al abrir la guía y para mi sorpresa un "rolo" (persona de la capital) me ayudó, brindándome indicaciones, lugares a visitar y rutas para tomarlos, quedé impactado porque me habían metido la idea de que allí cada uno lleva su vida, nadie tiene tiempo para brindarle ayuda a nadie y este primer ejemplo había callado la boca de todas las personas que me dijeron aquella falacia.
Llegué al museo con ganas de ver cultura, obras importantes y empaparme de ese mundo cultural de mi Colombia, recorrí todas sus salas y salí con el alma plena, eso sí una foto para el recuerdo.. jajajajaja... justo cerca de este se encuentra la plaza de toros, no soy partidario a este "deporte" pero llegué a apreciar su gratamente hermosa arquitectura, todo en ese alrededor era mágico, esos parques, su planetario sus callejuelas y justo cuando decidí descansar un poco, mi cabeza se levanta al observar la torre colpatria creo q el edificio más alto de la ciudad e insignia de esta, que mal me vi intentando meter esa mole de cemente en una sola foto..
Como sabrán no lo logré... Seguí caminando por esta la llamada carrera séptima, lugar muy concurrido y en donde encontré de todo sí que me divertí esa tarde caminándola, recorriéndola, recordé que al final de esta encontraría una especie de "regalo" dicho por mi tío, ahora sé que me dijo eso porque sabe me encanta apreciar la arquitectura colonial, antigua, fachadas que sabes han sido recorridas por los años y guardan historias magnificas.. siguiendo esta motivación seguí recorriendo esta lugar abiertamente desinhibido.. observando su vaivén desde muestras culturales hasta personas inmóviles haciendo de "estatuas", cuando mire a mi izquierda, vi el teatro Jorge Eliecer Gaitán, cruzé la calle para adentrarme más a él, para palparlo y porque no ver si contaba la suerte de entrar en él para admirar una obra.. JUMMMM estaba en mantenimiento..!! seguí mi camino mirando de reojo aquel teatro, pero con el cosquilleo de querer saber a qué se refería mi tío con aquella frase, luego de varias calles, de recibir bocanadas de humo de cigarro y de terminar con decoro la burla que un mimo me hacía, ahí me encontraba, cerca del "objetivo".. me detuve y note una iglesia, decidí entrar en ella y ahí me encontraba de nuevo, perdido en su arquitectura, disfrutando de los detalles y enfurecido con el letrero "prohibido tomar fotos" supongo que lo hacen para incitarte a volver.. cuando me encontré fuera de ella noté que estaba en la calle conocida como la calle de los esmeralderos.. estos comerciando sus joyas en esta calle y yo caminando entre ellos, pude apreciar las maravillas de estas piedras, cuando me detuve un segundo a analizar el lugar, noté que me encontraba en el centro de lo político, el ministerio de cultura, de defensa, el banco de la república, museo del oro.. me dije mmmmmm un momento.. será?? Seguí caminando como un atleta incesante detallando cada zona, cada lugar.. cansado y con hambre decidí hacer una pausa...
Me detuve en un Mc donalds perfectamente situado, al entrar vi la multitud de gente y dije: "naaaaah aquí saldré en el año Jupa" y oh sorpresa aquí vendría otra forma de acabar con la idea de la frialdad y falta de ayuda de la gente de la capital, mientras miraba que pedía una señora me dijo: joven venga haga fila porque si no almorzara a la hora de la cena, mientras yo le hacía caso tuvimos una plática muy amena en donde salieron a flote algunos de mis modismos de mi ciudad de origen Santa Marta, ella reía y me decía q volviese a decirlo, así que almorzé con ella, con una capitalina... al terminar me despedí amablemente de ella y seguí mi rumbo.. ya estaba a 2 cuadras del final del recorrido y sin adelantarme a lo que sucedería seguía caminando sin mirar adelante, al finalizar la ultima cuadra (muy largas por cierto) me vi allí, en ese lugar que antes cuando pequeño ya había visitado, La plaza de Bolivar, una cantidad verdaderamente loca de palomas me dio la bienvenida y yo atónito miraba cada detalle de esta plaza en donde grandes hechos de Colombia se han realizado..
Palpé cada estructura con mis manos, recorrí de principio a fin este centro histórico tan perfectamente conservado y tome unas galletas que tenía en mi bolsillo para arrojarlas al suelo, de repente una jauría de palomas llegaron a mí, hambrientas, con ganas de terminar con lo que le ofrecía, hasta en mi mano se subieron las muy aprovechadas!! Al terminar con eso oí algo extraño, parecía un estruendo, trompetas se oyeron y siguiendo ese sonido camine hasta hallarlas, si, la guardia presidencial, estaban haciendo su ceremonia de cambio de guardia y yo suertudo llegue a la hora que se hacía, sin saberlo, la disfruté y vi cada detalle y precisión con la que hacen esos movimientos previamente practicados, fue un buen espectáculo, mi cámara no paro de dispararse para captar cada momento...
Al presenciar ese acto brindado por la guardia presidencial decidí adéntrame más en la zona cercana, ese barrio es conocido como La Candelaria es un barrio de clase alta según me dicen, con casas hermosamente detalladas, que guardan un valor y toque histórico único, me sentí en casa y tocaba las paredes como esperando tener una visión de los momentos que pasaron allí sus antiguos moradores... seguí caminando y ante mi apareció la entrada al cielo de Bogotá, la entrada a su máxima altura, las puertas a Monserrate.. yo me dije que debía subirlo a pie, (cosa que hice) pero no sería hoy ya que era algo tarde.. lo divise en su lejanía diciéndole espérame!! De regreso a la plaza decidí encarrilarme hacia algún paradero en donde tomar autobús (ya que particularmente no soy adepto a transmilenio), mientras caminaba con los pies algo adoloridos ya, tomé un último repaso de lugar y al salir de allí, de esa hermosa plaza me pregunté: ¿y ahora como le hago para llegar a la casa de mi tío?
En vez de asustarme me reí, seguí caminando hasta llegar a un paradero y con la dirección de mi ti en la mano estaba pensando seriamente en tomar un taxi aunque esto hiriera mi espíritu aventurero, pregunté a un joven aún con el temor de que en vez de ayuda recibiera una maldición y ahí estaba nuevamente la ayuda de un capitalino, no muy conocedor de las rutas de su ciudad, pero siempre con la convicción de ayuda hacia el visitante, hacia el viajero. Mientras esperaba mi ruta un policía se acerco a mí, me pregunto: ¿necesita ayuda? Supongo que yo aun tenía cara de persona extraviada, cara de preocupación porque no veía mi ruta, le dije que la esperaba y me ratifico que esa era la que debía tomar, siendo las 6:15 pm me senté en el paradero e intempestivamente la torre colpatria, si aquella que no pude captar totalmente en mi cámara se encendió, como engalanándose por la noche, luces perfectamente situadas hacían de ella un monumento digno de admirar, así que solo opte por verla unos minutos, momento en el cual llego mi ruta, me subí como un capitalino experto, cancele la tarifa y me senté a esperar llegar a casa para contar las anécdotas y para comer!!!!
Observaba las calles, callejones y todo lo que pasaba ante mis ojos, y embelesado por la belleza de esta ciudad me sentí pleno. Cuando me fije ya estaba cerca del apartamento y mientras caminaba las 2 cuadras que por bruto camine porque me baje donde no debía, noté como las personas de esta ciudad inmensa, casi que rayando en lo basto, utiliza su corazón de Colombiano, ese corazón que nos impulsa a ser generosos con los demás y brindar colaboración con alguien así no se conozca, de prestar la mano cuando te necesitan, o como sorprendido vi de ayudar a alguien indefenso a cruzar la calle, si esa tarde me cambió la percepción que tenia de los capitalinos, de esas personas que yo calificaba tan mal sin siquiera haber tratado a alguno, digo que siempre habrá personas de distinto carácter, negativo o absurdo, pero gracias a Dios no me encontré a ese tipo se personas, Bogotá es simplemente una vitrina de calor humano, una ciudad en la cual podrás sentirte como en casa, o en el cielo y como no estarlo si estas 2.600 metros más cerca de las estrellas?
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Últimos comentarios
--ED-- dice:
Gracias alina x tu comentario, el 1ro que recibo xq es el primer diario que hago.. =P
D verdad totalmente cambiada la percepción que tenia hacia la gente de la capital, amabilidad absoluta y un espíritu de colaboración alucinante..!!
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Alina_R dice:
Wow, que bonito diario... me alegra que hayas dado con buenas personas acá, en general somos amables, pero también hay desconfiados y otros que se dejan llevar por la rutina y el afán. Saludos
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LUZBUITRAGO dice:
Me gustò mucho tu diario. Felicitaciones.
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JuanBuritica dice:
Que buen relato. ED. Bogotá es una ciudad muy interesante, tiene gran diversidad de gente. Por mi parte me gusta caminar por sus calles. Siempre me hospedo donde amigos. Y también me gustaría subir a pie a Monserrate.
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ehserrano dice:
Queeee relato!!!!.....nunca me habia impresionado tanto la forma como se puede llegar a describir una ciudad como tu lo hiciste....esa es nuestra capital...asi como la haz descrito....eso es lo que trasmite nuestra bogota, gracias por tu relato.
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Dimaz dice:
Eduardo, muy buen diario de una ciudad muy buena)
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didoberto dice:
Buen diario
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