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48 horas en Querétaro

Escribe: serfjassv
Un lugar que simplemente requiere mas de 48 horas.Semana Santa. En realidad no tengo un periodo de vacaciones como tal, pero me he contagiado del ánimo de vacaciones que existe en estas fechas. Muchos se dedican a la...

 

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La Peña...

Bernal, México — sábado, 3 de abril de 2010

Me desperté relativamente temprano, pero la pereza fue más grande que mi voluntad para levantarme. Pasó el tiempo y me dieron las 10 de la mañana. Me alisté y  me dirigí a la central de autobuses. Esta vez tomé un autobús, cómo cualquier queretano. Me costó $6.50 pesos. El tiempo de recorrido es de unos 20 minutos por las continuas paradas que va haciendo. Entré a la sala B de la central de autobuses y pedi un boleto para Bernal. En este pequeño pueblo mágico no hay una central de autobuses, por lo que tienes que tomar un autobús que va a Toliman. El costo es de $ 30 pesos y el tiempo de recorrido de 1 hr. Cuando eres forastero seguro querrás preguntar conde bajar, sin embargo, no es necesario.  La Peña, te dará la bienvenida y te dirá que has llegado. Es entonces cuando debes descender del autobús. No es muy grande el pueblo, pero a mi me pareció encantador. No requieres siquiera de un día completo para conocerlo, aun cuando lo hagas con toda la calma del mundo. Sólo si vas a escalar el enorme monolito que domina el panorama, seguro requerirás más de un día.

Es tan colorido el lugar, que por momentos podrías pensar que estás en la escenografía de una película de época, en algunas de sus calles pareciera que el tiempo se ha detenido, de no ser porque la  vestimenta, bullicio y a veces extravagancia de algunos turistas y ruido de autos y motos,  te hace volver al tiempo presente. La mejor manera de conocerle es perdiéndote, sí, perdiéndote. Camina por donde las calles te lleven, seguro no te perderás. Así fue como yo encontré muchos rincones tan encantadores, que quizá no quieras salir en un buen rato de allí.
 
En Bernal, se come bien, aunque no tan barato. Existen restaurantitos con diferentes  menús de cocina tradicional mexicana e internacional. Quizá en muchos de ellos la comida no importa tanto como el ambiente del que te rodean. Ahora que si no eres muy exigente, existe un pequeño lugar llamado "El  portalito" en realidad es un puesto de gorditas con mesas en el corredor de una antigua casa. El lugar es verdaderamente un agasajo, si lo que quieres un lugar auténtico. Ahí mismo encontrarás una barra, que seguro igual que a mi,  te recordará a alguna antigua cantina de esas que existían mucho tiempo atrás,  en donde podrás encontrar desde agua y refrescos, hasta cervezas preparadas.  A veces puedes gastar más en una cerveza que en lo que comes. Todo esto en un pequeño corredor, que da hacia un patio que está lleno de artesanías de una tienda, que pertenece a la misma casa. Y hablando de casas, justo detrás de la iglesia principal, encontrarás una casa que te invita a pasar. Primero te seduce con la inocente apariencia de una tienda de dulces típicos, pero apenas te acercas, te muestra su encantador patio, lleno de plantas y flores, que son el complemento perfecto para una muy bien conservada casona. Es inevitable que te resistas a querer entrar. Una vez que has entrado, las puertas se vuelven transparentes, es como si no existieran, o mas bien te reciben como si no fueras un extraño. Pareciera un museo, en donde todo está dispuesto y ambientado, como  originalmente sus primeros moradores  debieron  amueblarla. Puedes ver cada una de las recamaras y si puedes ver una recámara, puedes ver la cocina. Simplemente es como si fueras un invitado muy íntimo de la familia.  Cundo finalmente pareciera que el encanto ha sido suficiente, todavía hay un segundo patio. Pasa y te encontrarás con un pequeño mirador desde donde podrás observar al imponente guardián de Bernal,  "La  Peña". Sí, aquella que desde lo lejos te avisó en donde bajar del autobús, sólo que ahora le verás completa, sin  nada que te obstruya la vista.  Y si quieres seguir admirando su belleza natural, esa belleza que no te deja despegar la mirada de ella,  puedes hacerlo desde una de las mesas que un pequeño restaurante tiene reservada para ti.
 
¿Hace calor?  Te recomiendo un helado o por qué no, un bernacho especie de coctel preparado con jicama, pepino, y piña con jugo de naranja, para refrescarte bajo la sobra de algún árbol en el jardín mientras escuchas el alegre sonido de una marimba.
 
Finalmente era tiempo de regresar a Querétaro. Pregunté sobre el horario de los autobuses, y según me confirmaron, pasaban cada hora. Justo estaba en tiempo para tomar el de las tres de la tarde. Eran unos minutos antes de la hora cuando estuve en la  carretera. Pasó el tiempo y el autobús no pasaba. Conforme fue pasando el tiempo, las personas iban llegando y pasé de ser sólo uno a formar parte de un grupo de 30 personas. Todos cansados , ansiosos y desesperados  por que  pasara el autobús. Imaginate cómo estaba yo que fui el primero  y esperé por mas de una hora.  Creo que fue el único punto negativo del viaje, pero al final valió la pena.

Tips:

Si viajas en autobús, asegurate de investigar con precisión la hora en que pasa el autobús de regreso. Una vez que estes en la parada, pide a las personas que se formen, de lo contrario se vuelve un caos! No olvides llevar una gorra o un sobrero y zapatos cómodos. La espera puede ser un poco larga.

En Bernal, México

Para tomar el autobús que te lleva a Peña de Bernal debes dirigirte al Edificio B de la central de autobuses. El precio es de $30 pesos. En cuanto adquieras tu boleto aborda! o corres el riesgo de ir de pie!

En Bernal, México


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