Diarios de viaje > Berlín, Europa
Europa
Escribe: norwagner
El viaje a Europa que hice en septiembre y octubre de 2007. Recorrí toda Europa Occidental.
Capítulo 1
Un día en Berlín
Berlín, Alemania — lunes, 24 de septiembre de 2007
Tal vez en Berlín se encuentre reflejada la forma de vida de Alemania.
Recuerdo que el día que llegue a Berlín entre por la autopista y parecía como si anduviese por una ciudad de tamaño mediano (tal vez 400 mil habitantes), era como haber llegado a un pueblo, pero en realidad Berlín supera al millón de habitantes.
Busque hotel y me aloje en el Avis que quedaba cerca de la autopista. Deje las valijas y salí con el auto. Conseguí estacionamiento al lado de la puerta de Brandenburgo, lo más impresionante era que se encontraba muy fácil lugar para estacionar (raro en Europa).
Cuando me baje del auto comencé a pasear por muchos lugares emblemáticos de Berlín, no voy a describírselos ni a contarles su historia (búsquenla en Wikipedia), pero lo que me gustaría contarles son cosas que vi en Berlín y que hasta ahora no vi en otro lugar del mundo.
Por empezar está el silencio. Cuando caminaba por Berlín había muchos autos por la calle, sin embargo casi ni se escuchaban, era como si no estuviesen. En Berlín nadie hace ruido: la gente camina y no hace ruido, los perros no ladran, la gente habla en voz muy baja, las maquinas trabajan y no hacen ruido, etc. La única vez que escuche un bocinazo en Berlín fue cuando me cambie de carril imprudentemente sin poner la luz de giro (podrían haberme puesto una multa por eso).
En Berlín hay una cultura del respeto que supera ampliamente a cualquier otro país que yo haya conocido. Se respeta a todos, las personas son libres de hacer lo que quieren siempre que no se moleste al prójimo. ¿Quién es el prójimo en Alemania? Todo ser vivo, o sea que no se pueden molestar tampoco a los animales ni a las plantas. Lógicamente que los animales también tienen que respetar. Si un hombre lleva a su perro al restaurante, el perro no puede ladrar ni hacer popo en el sitio, si lo hiciese los expulsarían a ambos.
A la noche me fui a comer a Burguer King. Era un local bastante grande y estaba yo solo comiendo. Lo extraño es que me había sucedido eso en otras partes de Alemania (en Colonia y en Troisdorff). Pero estos lugares tienen una buena renta al parecer (clientes no les faltan), es como si se turnaran para ir a comer, en Berlín es como si todos se turnaran para hacer sus actividades sin molestarse. Y es eso lo que hace tan grande a Alemania: ser el país más habitado de Europa y parecer el menos habitado del mundo.
Recuerdo que el día que llegue a Berlín entre por la autopista y parecía como si anduviese por una ciudad de tamaño mediano (tal vez 400 mil habitantes), era como haber llegado a un pueblo, pero en realidad Berlín supera al millón de habitantes.
Busque hotel y me aloje en el Avis que quedaba cerca de la autopista. Deje las valijas y salí con el auto. Conseguí estacionamiento al lado de la puerta de Brandenburgo, lo más impresionante era que se encontraba muy fácil lugar para estacionar (raro en Europa).
Cuando me baje del auto comencé a pasear por muchos lugares emblemáticos de Berlín, no voy a describírselos ni a contarles su historia (búsquenla en Wikipedia), pero lo que me gustaría contarles son cosas que vi en Berlín y que hasta ahora no vi en otro lugar del mundo.
Por empezar está el silencio. Cuando caminaba por Berlín había muchos autos por la calle, sin embargo casi ni se escuchaban, era como si no estuviesen. En Berlín nadie hace ruido: la gente camina y no hace ruido, los perros no ladran, la gente habla en voz muy baja, las maquinas trabajan y no hacen ruido, etc. La única vez que escuche un bocinazo en Berlín fue cuando me cambie de carril imprudentemente sin poner la luz de giro (podrían haberme puesto una multa por eso).
En Berlín hay una cultura del respeto que supera ampliamente a cualquier otro país que yo haya conocido. Se respeta a todos, las personas son libres de hacer lo que quieren siempre que no se moleste al prójimo. ¿Quién es el prójimo en Alemania? Todo ser vivo, o sea que no se pueden molestar tampoco a los animales ni a las plantas. Lógicamente que los animales también tienen que respetar. Si un hombre lleva a su perro al restaurante, el perro no puede ladrar ni hacer popo en el sitio, si lo hiciese los expulsarían a ambos.
A la noche me fui a comer a Burguer King. Era un local bastante grande y estaba yo solo comiendo. Lo extraño es que me había sucedido eso en otras partes de Alemania (en Colonia y en Troisdorff). Pero estos lugares tienen una buena renta al parecer (clientes no les faltan), es como si se turnaran para ir a comer, en Berlín es como si todos se turnaran para hacer sus actividades sin molestarse. Y es eso lo que hace tan grande a Alemania: ser el país más habitado de Europa y parecer el menos habitado del mundo.
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