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Alemania 2008 Berlín (Segundo Capítulo)

Escribe: maraton
Me limitaré a su Joya de la Corona, el busto de Nefertiti (1340 aC) al que han dedicado prácticamente una sala entera y eclipsa los pocos objetos que la acompañan. La contemplación de éste rostro altivo, majestuoso y sereno me lleva, sin proponérmelo, a recordar y compararlo con actrices de la pantalla que encarnaron a personajes del antiguo Egipto. No se trata ya de belleza... Nefertiti transmite la esencia de una época y se le intuye una grandeza y poder a todas luces imposible...

 

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Berlin (Segundo capítulo)

Berlín, Alemania — jueves, 24 de julio de 2008

ALEMANIA 2008
BERLIN (segunda parte)

No me atrevería a presumir de originalidad, porque mis gustos, estoy seguro, coinciden con la mayoría de los miles de visitantes que desde primera hora invaden el Museo Pergamon, situado en la Isla de los Museos de Berlín (Patrimonio de la Humanidad).
Así que las 5 piezas que les comentaré y que más me llamaron la atención, son obviamente las preferidas y valoradas por público y expertos.
Sé que extenderme en la descripción de estas obras puede para algunos resultar algo farragoso por ya sabido, pero no puedo menos que expresar, compartir mi entusiasmo y resaltar estas piezas únicas, que son una muestra excelente del grado de perfección a que llegaron las civilizaciones que nos han precedido y que además han llegado hasta nosotros en un increíble buen estado de conservación.

En realidad el Pergamon Museum aúna tres museos diferentes, ocupando tres alas distintas:
La colección de Antigüedades, el Museo de Arte Islámico y el Museo del Oriente Próximo.
Empecemos por el Mihrab de la Mezquita de Beyhekim, Siglo XIII, que ocupa un lugar preferente en la parte destinada al Arte Islámico. Aunque el Mihrab en las Mezquitas normalmente indica la dirección a la Meca, parece que esta extraordinaria obra de arte formaba parte de una Iglesia Cristiana y es por ello, una excelente muestra del grado de asimilación del arte árabe-islámico. Está ornado con inscripciones del Antiguo Testamento.
Una de las dos piezas “Maestras” del Museo está en esta sección arábico-islámica. Se trata de la Fachada del portal de una residencia del califa amante de la poesía al-Walid II, que se descubrió en 1903 en Mshatta al Sur de Amman (Jordania) y que se sitúa entre los años 661 y 750.Tiene la extraordinaria longitud de 45 metros, cuajados de laboriosos y bellos trabajos esculpidos en la piedra, más propios de una delicada labor femenina de encaje y puntilla .

Principalmente se trata de ornamentos vegetales como una parra y racimos de uva que abrazan las columnas. Pero también se distinguen entre otros, liebres, zorros y pavos reales. Además, tiene referencias al arte Bizantino con dos leones abrevando.
Otra de las sorprendentes obras exhibidas, es el extraordinario Salón de Aleppo con su revestimiento mural de madera de 35 metros de largo por 2,5 de alto, procedente de Siria y que data del 1600.


Se trata de los paneles de la Sala de visitas de un rico comerciante cristiano exquisitamente decorado con salmos del Antiguo Testamento acompañados de hojas, brotes vegetales y motivos geométricos salpicados de medallones con personajes, entre ellos unas pinturas de la Sagrada Familia y una detallista y sorprendente cena de Jesucristo con sólo 8 apóstoles, por lo que en mi ignorancia de su significado, dudo se trate de la representación de la “última cena”. (Rectifico: observando posteriormente y con gran ampliación al detalle de la fotografía, observo que las figuras que no relacionaba con la cena, en realidad son los Apóstoles que me faltaban y además dos figuras más centrales que una es obviamente un Angel, por todo ello la Ultima Cena queda completada y confirmada)

Dejamos atrás, con las retinas repletas de detalles de las miniaturas Persas e Indias de otra sala y pasamos de sopetón de lo más pequeño a lo más colosal, la reconstrucción de la Puerta de Ishtar y la calle de las procesiones de Babilonia, pertenecientes a la época de Nabucodonosor II (siglo VI antes de Cristo) que junto a otras reconstrucciones y 100.000 otros objetos, nos muestran en la sección de Oriente Próximo, 6000 años de la historia de Mesopotania, Siria y Anatolia. Sorpresivamente y como excepción en todo el Museo, no permiten aquí las fotografías.

Coincidiendo con nuestra visita tuvimos la suerte de poder admirar la exposición, “Babilonia Realidad y Mito” para la que se reunieron obras pictóricas del British Museum (Londres), El Louvre (París) y National Museum (Berlín).
Una colección de pinturas plasmando la libertina vida de esta Ciudad, que originó el mito de la Torre de Babel y su confusión de lenguas, además de varias representaciones de las diferentes concepciones de esta torre según la imaginación de los diferentes artistas a lo largo de los siglos.

Resulta interesante comprobar lo que se ha descubierto con referencia a una “posible” Torre de Babel. Los arqueólogos confirman la existencia de dos promontorios y algunos restos se han encontrado en donde se sitúa la ciudad de Babilonia, en la actual Irak y ello nos lleva a lo escrito por Heródoto, Padre de la Historia:

una torre maciza que tiene un estadio de altura y otro de espesor. Sobre esta se levanta otra segunda, después otra tercera, y así sucesivamente hasta llegar al número de ocho torres.
Alrededor de todas ellas hay una escalera por la parte exterior”


Los arqueólogos por comparación con otros hallazgos, sitúan su altura total entre 60 y 90 metros. El otro promontorio parece albergó el Palacio Real.

Y he dejado para el final el Altar de Pérgamo, sin duda, la obra culminante de éste Museo, descartado otro posible candidato, el Portal del Mercado de Mileto que no pude juzgar conveniente al estar medio oculto por plásticos y un andamio para su restauración.
Además el Altar de Pérgamo tenía para nosotros el doble atractivo de haber podido visitar su emplazamiento original en Turquía.

El Museo le ha dedicado una colosal Sala que probablemente fue expresamente construida para albergarlo. Aún así y comprendo que no podía ser de otra manera, parece como “encorsetado” entre cuatro paredes y creo que con ello si bien se le da una obligada (aunque no intencionadamente) perspectiva mas impresionante y una conservación apropiada, a la par, le falta el ambiente, vista y poderío que representaba en su día verlo dominando la ciudad, con Pérgamo a sus pies.

Una obra tan descomunal como esta, concebida como homenaje a los dioses y para asombrar a los humanos... no lo puedo remediar... y perdonen mi exageración... me parece como intentar “conservar” las Pirámides en cajas de zapatos.
Y no es que abogue por devolverlo a Turquía, al menos por ahora, visto como tratan algunos de los legados de sus antepasados. Creo que tiene Turquía otras prioridades mas acuciantes.

Cuánto envidio a los berlineses por tener tan a mano estas maravillas, se imaginan... por la mañana el Museo de Pérgamo y sus colosales monumentos y por la tarde el Altes Museum, repleto de antigüedades, papiros y la inescrutable Nefertiti y esta rutina poder repetirla todos los días... pues son inacabables sus tesoros.

En fin, después de extasiarnos con lo descrito, precisamos de un ten-ten-pié en un puestecillo a la entrada, mientras contemplábamos la interminable fila de pacientes visitantes que guardaban turno.

En la mesa de al lado, una pareja de alemanes observaba el desparpajo con qué unos pajaritos daban picotazos a los trozos de pastel que guardaban para postre. El marido con la mirada, obviamente indicaba a su mujer su malestar por el robo de que eran objeto y ésta sin palabras y encogiéndose de hombros, se limitó a dar la vuelta al letrero que estaba en la mesa y lo puso de modo que lo pudiera leer el marido... decía... “sírvase usted mismo”.

Intentaré no extenderme en la visita al Altes Museum que ya he mencionado antes. Me limitaré a su Joya de la Corona, el busto de Nefertiti (1340 aC) al que han dedicado prácticamente una sala entera y eclipsa los pocos objetos que la acompañan.
La contemplación de éste rostro altivo, majestuoso y sereno me lleva, sin proponérmelo, a recordar y compararlo con actrices de la pantalla que encarnaron a personajes del antiguo Egipto.

No se trata ya de belleza... Nefertiti transmite la esencia de una época y se le intuye una grandeza y poder a todas luces imposible de representar por la más dotada de las actrices.

Finalmente, recomendarles reserven algo de su tiempo para las 31 salas de la planta baja... observé que algunas visitas se limitaban a visitar la primera planta dedicada a Egipto y les aseguro que abajo encontrarán una variada y sorprendente muestra del arte Griego y Romano.

En el vestíbulo de la primera planta han acondicionado la Cafetería... siempre me sorprende lo atractivos que resultan estos improvisados locales en los Museos rodeados de muestras de Arte, imaginan lo inspirada que puede ser una conversación con un ser querido, teniendo a la vista además, exquisitas muestras de grandes artistas.

Por otro lado, quiero también apuntar que nos llamó la atención el hecho de que el público alemán llena toda clase de establecimientos de restauración a todas horas... es habitual verles comiendo o con un helado en la mano, a éste respecto les contaré un suceso si bien nimio, verán que representativo a éste respecto.

Cercanos a Potsdammer Platz se nos pasó de largo la hora del almuerzo. Escarmentados por un Restaurante de una pequeña Ciudad que habíamos visitado y que nos dejaron sin postre ya qué el cocinero ya se había marchado, decidimos entrar en un local de estas cadenas de comida rápida que aparentemente principalmente servían comida vegetal. Estaba lleno a rebosar a pesar de lo avanzado de la hora e intentando ya en la cola traducir los letreros a mi Esposa, sobre las mil y una variedades de pan, salsas, rellenos de los bocadillos, etc. etc. nos vimos enfrente del mostrador sin tiempo a asimilarlo y escoger.

Un malcarado empleado traslucía en su mirada su impaciencia y disgusto por nuestra evidente ignorancia en su oferta.
Mi Esposa que cuando paga y con razón, quiere saber lo que compra (yo soy mas acomodadizo) me instaba a preguntar las distintas posibilidades ya que yo no sabía decirle como sería el pan (improviso) “napolitano” “griego” o con extractos de no sé que otras puñeterías...

Total que para aligerar la cola que ya se impacientaba, fueron pasándonos y de uno copiábamos una cosa, de otro otra y así conseguimos completar los bocadillos más o menos a nuestro gusto, al menos en lo visible, pues el contenido de las salsas sigue siendo para nosotros una incógnita, alguien puede imaginar que presupone en la imaginación de los creativos de la cadena “extracto de perlas y exquisiteces de los mares del sur” o algo similar.

Ignoraba que a los clientes en estos locales supuestamente económicos (que no) se nos presupone una extensa cultura culinaria internacional. Por ello, supongo, aquella juventud experta, no tuvieron misericordia de nosotros... con lo fácil y práctico que es en España pedir un bocadillo de jamón (ya se sobreentiende serrano) con la única alternativa del pan untado con tomate y aceite o no.

Ya ven que voy del “arte divino” a las primarias necesidades del individuo, pero la vida es así y bien se encargaron de recordárnoslo los artistas Áticos (500 aC), que nos muestran representado en una vasija del Altes Museum una dama aligerándose en un recipiente a mitad de la noche.

Dedicamos una jornada para visitar el Palacio y Jardines de Charlottenburg.
Llegamos fácilmente gracias a la excelente conexión del Metro y una de las líneas periféricas de circunvalación.

Quisiera hacer aquí un inciso, para hablarles brevemente de los deliciosos huertecillos que a diario vislumbrábamos desde el metro al circular entre ellos en un pasaje a cielo abierto de nuestro recorrido de Tegel al centro de la Ciudad.

Estos pequeños huertos a los que sólo se permitía en un principio edificar una casita para guardar los aperos necesarios, fue una idea de un médico alemán que los ideó para mejorar la salud mental de los “urbanitas” que normalmente disfrutaban y cultivaban frutales y hortalizas los fines de semana. Después se han ido edificando y actualmente, muchas son casitas que no se asemejan en nada al espíritu primitivo aunque parece que siguen siendo propiedad municipal.

Volvamos a Charlottenburg. Siendo unas enormes instalaciones bellas y muy cuidadas, disculpen si somos excesivamente críticos, pero nos gustaron mas, por ejemplo, los “sorprendentes” jardines y Palacio de Sans Souci de Potsdam, eso sin salirnos de Alemania.

Unas líneas para mencionar el sorprendente Sony Center, una plaza cubierta de unas proporciones gigantescas.
Tampoco es excusable dejar de visitar la Iglesia construida en honor del emperador Guillermo (Kaiser-Wikhelm-Gedaächtnis Kirche) cuya torre en estado de ruina recuerda permanentemente en el centro de Berlín los estragos de la guerra.
La también enorme Potsdammer Platz con una pequeña representación del “Muro de Berlín” repleto de firmas.

Anejo a ésta Plaza llama la atención un edificio construido según las normas y estilo que imperaron hace años en Nueva York y refuerza la vocación internacional de ésta enorme ciudad.

No quiero extenderme más, consciente de dejar muchas cosas en el tintero, sin embargo, déjenme que haga un apunte final sobre una visita que raramente hacen los Turistas y que nosotros realizamos bajo recomendación de mi Hijo y Nuera.
Me refiero a los Gärten der Welt (Jardines del Mundo) situados en la población de Marzahn que actualmente forma parte del Gran Berlín. Son unos extraordinarios jardines que recrean en espacios separados y acondicionados a los climas respectivos, cuando lo precisan.

Actualmente están representados los jardines de China, Japón, Zona Oriental (en una cuidada recreación de la Alhambra de Granada y arte marroquí) Korea, Renacimiento Italiano y Bali (con una exquisita colección de orquídeas) Además dedica grandes espacios a los jardines alemanes, laberinto y un teatro floral.

Un Restaurante y Salón de Té Chinos junto a un quiosco de venta de flores complementan sus instalaciones que aun disponen de gran espacio para ampliaciones.

Para llegar a Marzahn desde Tegel confiamos el rumbo a nuestro navegador y el muy maldito, claro, nos condujo en línea recta introduciéndonos en el centro de Berlín y su zona de circulación prohibida sin disponer nosotros de la correspondiente viñeta (establecida para combatir la polución)

Quizás por tratarse de un domingo por la mañana, casi sin circulación y a muy temprana hora, las autoridades fueran flexibles con nuestro despiste, ya que hasta la fecha no nos ha llegado la sanción.
Ya ven y espero no equivocarme, que la proverbial rectitud alemana permite un resquicio por la que disculparnos.

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Últimos comentarios

escapadadefinde dice:
Seguro que cuando visite Berlin,llevare tu diario como guia.
Pero no creo que me atreva a escribir mi viaje, has puesto el listón muy alto...(Como es habitual )
Felicidades por escribir tan bien.Ha sido un placer leerte.
Un saludo.

Publicado

maraton dice:
A escapadadefinde: Por que no! El punto de vista femenino siempre es interesante... en especial, si proviene de alguien que ha sido capaz de escribir "Salamanca dorada"... gracias y un abrazo.
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