45 minutos despues de despegar en Frankfurt, estaba en Berlin.
Mi primera impresion desde el aire fue de como todo se veia tan ordenado desde ahi.
La ciudad formada en cuadros casi perfectos y tambien lo plano de la misma (puede parecer irrelevante, pero para alguien que vive en Caracas, es algo que definitivamente te resalta en los ojos).
Me dispuse a buscar mi maleta y le di una vuelta al aeropuerto, afortunadamente no era ni cercanamente del tamaño de mi amigo el de Frankfurt. Cambie unos pocos dolares que tenia para poder pagar por el taxi (no queria mas sorpresas), y sali a encontrarlo. Rapidamente consegui uno y con mi perfecto aleman (bitte, señalo papel, adresse, señalo papel, gehen) le indique a donde queria ir.
Me dirigia al Aletto Jugenhotel. Mientras daba vueltas por la ciudad me ataco el cansancio, ya que no habia dormido nada en los vuelos anteriores, pero no me impidio echar una primera vista.
Berlin era una ciudad hermosa, bastante organizada y algo calmada (claro, era domingo). La arquitectura que variaba a medida que pasabas de una calle a otra y ver tantas areas verdes juntas fue algo me parecio bastante agradable.
Llegamos al hotel y a continuacion me registre...