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Oslo, Bergen y Los Fiordos: Operación cubito de hielo

Escribe: Babyboom
5 días en el impresionante país de Noruega, visitando Oslo, Bergen y losFiordos. Más fotillos en mi blog: http://callejeandoporelplaneta.blogspot.com/

 

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Bergen: Una ciudad de cuento

Bergen, Noruega — viernes, 2 de abril de 2010

El Hotel de Bergen también lo pillamos mediante booking con ofertilla, era el Hotel Augustin y el precio fue de unos 100 € la noche con desayuno buffet incluído en el precio, el hotel estaba muy bien ubicado, a unos 5 minutillos andando del Mercado de Pescado. Dejamos las mochilas en el hotel y nos fuimos a explorar la ciudad, lo primero que vimos fue el Bryggen, tanta fama que tiene y toda merecida, es una auténtica maravilla, las casa parece que descansan unas encimas de otras y que se sostienen entre sí, los precios de Bergen son todavía más prohibitivos que en Oslo así que decidimos que un buen bocata en el hotel estaría genial para acabar el día, jejejejeje.  

A la mañana siguiente nos volvimos a despertar temprano, bajamos a desayunar y de nuevo me fui directa al salmón, había de todo pero dulce nada…un día paso sin dulce pero ya dos…   .

Estaba cayendo una nevada impresionante, todo estaba chulísimo pero hacía mucho frío, yo me acoplé mi gorro, compañero indispensable durante todo el camino y nos pusimos rumbo a Información Turística, aquello parece un supermercado, tienes que coger número como en la carnicería así que tuvimos que esperar un ratillo, el edificio es impresionante y muy bonito, también venden recuerdos, que por cierto estaban de oferta… y cambian dinero, no cobran comisión pero el cambio era bastante malo aunque eran lentejas: si quieres las comes y sino también porque no había nada más abierto. Nos compramos la Bergen Card para dos días, nos costó 250 Kr. en teoría te permite entrar en todos los museos (gratis o pagando el 50 %), todos los transportes eran gratis y alguna que otra ventajilla más. 

Agarramos la Bergen Card, los mapitas que nos dieron y nos fuimos directos al Bryygen para visitar el Museo Hanseático, el Museo Bryggen y la Torre Torre Rosenkrantztarnet pero SORPRESA!!!!!! En Noruega tienen más fiestas que los ministros y en las fiestas allí no funciona nada así que todos los museos cerrados, ya nos lo podía haber avisado la de Turismo…  .

De todas maneras echamos unas fotillos y nos fuimos directos a la Iglesia de Maria Kirke, como no, también cerrada, pero allí no trabajaban ni los curas? Vaya gracia….

Estuvimos dando unas vueltecillas por un barrio que hay detrás del Bryggen y como ya no sabíamos que hacer nos dirigimos al Strandkaien que es donde venden todo tipo de billetes para todo tipo de barcos y cruceros y le dije a la chica que quería ir a cualquier lado que se pasara por algún Fiordo, creo que pensó que era tonta o algo por el estilo, me dijo en inglés: disculpe señorita pero hasta el 1 de Mayo no hay ningún crucero por los fiordos, lo único que puede hacer es coger un Ferry a Stavanger o a otro pueblo que no sé cómo le llamo, pero el barco va por la costa, no por los Fiordos….pues vaya, tanto que Bergen es la puerta de los Fiordos….pues debía estar cerrada porque no había manera de ver nada allí  .

Decidimos irnos a ver la Iglesia de Fantoft Stave, para llegar podéis coger los buses 20,21,22,23 y 24, el billete cuesta 25 Kr. pero a nosotros nos salió gratis con la Bergen Card, ya era hora de que la empezáramos a amortizar, cogimos el bus nº 20 que fue el primero que pasó en la parada del Bryggen, para llegar tardamos como un cuarto de hora, le dijimos al conductor que nos avisara cuando llegáramos a la estación de Fantoft y así lo hizo. Bajamos del bus, cruzamos el puente al otro lado de la carretera y empezamos a subir una cuesta, en teoría no tiene pérdida pero los letreros con las indicaciones son un poco escasas así que decidimos preguntar a una buena mujer que pasaba por allí y le fuimos a preguntar a la super-abuela…  .

La mujer nos dijo que no nos preocupáramos que ella vivía al lado y nos acompañaba hasta la iglesia, mira que yo suelo andar rápido pero la abuela parecía Speedy González, paraguas en mano y con el cohete en el culo, mi marido y yo detrás de ella con la lengua fuera, de mientras nos iba contando sus peripecias de cuando era joven por Ibiza, las fiestas que se pegaba y todas sus conquistas españolas, haber si era el Pocholo disfrazado?

En 5 minutos estábamos en la Iglesia pero andando a toda leche, la mujer nos empezó a explicar la historia de la Iglesia, por lo visto un miembro de una secta o algo así la quemó enterita y la actual iglesia es una réplica idéntica de la primera, se portó muy bien, ya nos despedimos de ella y nos quedamos allí viéndola, como no, estaba también cerrada.

Para volver a Bergen la mujer nos dijo que podíamos utilizar cualquier bus que pasara, el primero que pasó por casualidad fue el mismo que habíamos utilizado para la ida así que no tuvimos problema alguno.

Al llegar nos fuimos al hotel a comer nuestros maravillosos bocatas made in Mercadona, salimos de nuevo y subimos al Monte Floyen, con la Bergen Card y hasta el 1 de Mayo el funicular era gratis (menos mal , alguna ventaja tenía que tener ir antes del 1 de Mayo), las vistas desde arriba son impresionantes, puedes ver todos los barcos y toda la ciudad perfectamente.

Para bajar en lugar de utilizar de nuevo el funicular decidimos hacer una rutilla que venía en un panfleto que nos habían dado en la Oficina de Turismo así que pusimos rumbo para la ciudad, el camino era precioso, unos bosques super chulos, el único inconveniente: estaba nevado y tenías que ir haciendo patinaje sobre nieve. Tardamos como 40 minutillos en llegar a la ciudad pero mereció la pena, aparte del camino que utilizamos nosotros había muchos más senderos…

Una vez abajo decidimos ir haciendo tiempo hasta la hora de cenar, era el cumpleaños de mi marido y me iba a invitar a comer en algún restaurante, fuimos mirando precios ya que queríamos probar la ballena pero todos los restaurantes tenían precios carísimos así que al final acabamos en una especie de restaurante medieval.

Nos metimos en un restaurante japonés a tomar algo ya que empezaba a hacer mucho frío, las cervezas eran carísimas, alrededor de 15 €uros cada uno, yo me pedí un zumo y mi marido un capuchino, aún así nos costó 10 € pero que se le va a hacer.

De ahí fuimos directos al Restaurante, estaba al lado del Bryggen y se llamaba Egon, tenías que ir tú mismo a la barra pedir la comida y la bebida, decir el número de mesa y ya te venían a servir, nos pedimos una ensalada del mar que estaba riquísima con salmón frito incluido, un plato de lasaña y otro de pasta, una coca cola y un vaso de agua y la bromita fue 70 €, creo que habíamos gastado ya nuestro presupuesto para la comida, jejejejejeje.

Con un frío de tres pares de narices y los bolsillos vacios nos fuimos a dormir, ya era horita…

A la mañana siguiente amaneció soleado, no me lo podía creer!!!! Decidimos aprovechar el día e ir a visitar la casa del músico Eduard Grieg, está en el culo del mundo!!!!

Para ir se pueden coger los mismos buses que para ir a la Stave Church, la parada es Hopsbroen, nuevamente le dijimos al conductor que nos avisara. Cuando bajas del bus tienes que andar entre 20-30 minutos (depende de lo rápido que vayáis) hasta la casa del músico, nosotros como teníamos ya el cohete en el culo del día anterior llegamos rápido.

Con la Bergen Card la entrada son 30 Kr. y tienes derecho a ver el Museo, la casa y la tumba del músico y su mujer. A la entrada te dan una pegatina que tienes que ponerte en la solapa de la chaqueta, no sé muy bien para qué sirve, el caso es que la perdí a la primera de cambio, para mí que servía para identificar tu idioma, como nadie nos explicó nada nosotros fuimos por libre, vimos el museo y nos acoplamos con un grupo de guiris para ver la casa, creo que era una excursión privada pero nadie notó nuestra presencia, aunque nos tuvimos que tragar toda la explicación en inglés…lo peor es que eran como 30 personas e iban más despacio que un desfile de tortugas, yo ya me quería pirar de allí así que nos pusimos en la puerta y en cuento el segurata de la casa abrió salimos escopeteados para fuera.

Estuvimos dando unas vueltecillas por allí y regresamos de nuevo a Bergen en el primer bus que pasó. De ahí nos fuimos al Museo Hanseatico o como se diga. Este museo cuesta 30 Kr. y no hay posibilidad de descuento con la Bergen Card ya que es un museo privado.

El museo está genial, como no hacía suficiente frío ponen el aire acondicionado para que te hagas la idea como vivían los primeros pobladores de allí, menos mal que llevaba puestos el gorro, los guantes , la bufanda y hasta los leotardos. El museo es recomendable 100 %, muy chulo aunque algunas habitaciones un poco tétricas, da la sensación que va a salir un fantasma de las camas tipo nicho que tenían.

Después de la visita probamos de nuevo suerte en el museo de Bryggen y en la torre pero nada, el viernes también estaba cerrado… cogimos el bus nº 20 y nos fuimos directos al Gamble Park, 10 minutillos en bus.

Las casas son chulísimas pero estaba cerrado, eran las 6 de la tarde así que pudimos verlo todo por fuera, lo peor: el ataque del pato asesino.  Yo no sé lo que había comido un pato del estanque que empezó a perseguirnos, menos mal que yo era más rápida que él, jejejejeje.

Llegamos de nuevo a Bergen, cenamos y a dormir, mañana nos esperaba la excursión a los Fiordos.    

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Augustin Hotel

Alojamiento: Hotel en Bergen, Noruega

El hotel está como a 5 minutos andando del Mercado de Pescado de Bergen, el desayuno está incluido en el precio de la habitación y está genial, muy abundante y con mucha variedad. La habitación es grandecilla y aunque no tiene muchos lujos para dormir y ducharte es suficiente. Visto los precios de Bergen no es de lo más caro que hay en relación con la situación y el servicio que dan. Recomendable.

Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Comida    
Ambiente    
Precio/calidad    

Egon

Comida: Pastas en Bergen, Noruega

El restaurante es como una especie de castillo, está especializado en pastas, pizzas y ensaladas. Es bastante carillo pero muy chula la decoración.

Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos | Aconsejable para: Negocios, Romance, Entretenimiento, Al aire libre, Ocasiones especiales
Plato sugerido: Ensaladas y pastas


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Últimos comentarios

Ajman dice:
me voy al siguiente capítulo a ver si me llevais a los Fiordos...jajaja
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mirnoca dice:
Muy divertido el relato, me imaginaba la vieja rumbeando para la iglesia con un cohete en el trasero ja..ja..ja
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Babyboom dice:
Gracias mirnorca por perder un ratillo en leerlo. XD
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ARELSUM dice:
Muy bueno tu relato!!!!! y muy pintoresco, voy en setiembre y me sirvió de mucho leer tu diario, muchas gracias.
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Babyboom dice:
Gracias a tí por leerlo!!! Me alegra que te haya servido!!!
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