El norte de antioquia: la ruta del paisaje, la leche, la trucha y el buen gourmet

Escribe: oema
En la semana santa del año 2014, por premura del tiempo y necesidad de descanso decidimos hacer un viaje más sosegado y tranquilo, con menos aventuras y peripecias que los anteriores, por eso escogimos el Norte de Antioquia, una ruta artística considerada como la ruta del paisaje, la leche, la trucha y el buen gourmet. Una zona a la que se la ha denominado además la “Suiza” de Antioquia. Las fotografías del viaje las pueden encontrar en el álbum titulado: “Viaje por el norte de Antioquia”

 

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Belmira

Belmira, Colombia — miércoles, 14 de enero de 2015

El día domingo, después de cenar un típico y exquisito desayuno antioqueño con quesito, arepa, huevos, pan y chocolate nos dirigimos hacia  el terminal donde tomamos un transporte para ir a  Belmira, una población ubicada a media hora de San Pedro de los Milagros, reconocida por la producción de truchas y el bello paisaje de sus campos.

Por 5.000 Cop cada uno nos trasladamos entre bellos paisajes lecheros, con vacas holstein apacentándose y un verde intenso entre valles y montañas. Definitivamente el nombre de suiza de Antioquia al norte antioqueño, es una denominación justa.

Belmira cuyo nombre se deriva del portugués “bel mira” o bella mirada, por la exquisitez y exuberancia de su paisaje, es una población pequeña, de unos 4.500 habitantes, la recorrimos rápidamente, impresionados por los bellos paisajes de sus alrededores. Un rio discurre por uno de los límites del casco urbano y el paisaje del agua y el verde la vegetación es impresionante. Su parque es pequeño dominado por una imponente iglesia, con una nave central y dos laterales que se alzan como minaretes hacia el cielo.

Luego de recorrer el lugar y disfrutar del paisaje, nos dirigimos hacia una de las trucheras del municipio, a unos 10 minutos. Por 2.000 cop llegamos al lugar. Sencillamente hermoso, ricamente decorado, con estanques y lagos de pesca. Almorzamos en el lugar contemplando la naturaleza y viendo a lo lejos las numerosas personas que pescaban en el lugar. La trucha arco iris al ajillo, que tuvo un costo de 16.000 Cop, espectacular, de un sabor natural extraordinario y con el ajo suficiente, para resaltar sus sabores, sin que fuera demasiado insípida o fuerte la porción adicionada.

A las tres de la tarde iniciamos nuestro regreso, lo que nos dio tiempo para visitar el museo religioso en la edificación adyacente a la basílica. Se destacan las numerosas joyas y oro dejado por las personas que agradecen los milagros del señor de los milagros, valga la redundancia.



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