Diarios de viaje > Europa

La Isla Esmeralda

Escribe: Kiowa
Un sueño cumplido, un país bello, verde, lleno de contrastes, castillos, con leyenda, bosques, costa, montañas, historias de leprechauns, música, cómo no enamorarse de él? imposible diría yo.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 Capítulo 2 3 4 Siguiente >
 

Seguimos por Irlanda

Belfast, Reino Unido — lunes, 17 de noviembre de 2008

Continuando con el trayecto por Irlanda y después de pasar la noche en el pueblo de Drogueda que me sorprendió bastante por sus numerosas iglesias (5 tenia) sus calles y su historia, ya que por lo que pudimos leer, en una de las iglesias en tiempo de guerra habían disparado con un cañón y se podían ver las marcas en la fachada de las bolas disparadas; salimos por la mañana a tomar un café a un centro comercial, que por cierto allí el café no tiene tanto sabor como en España y es más fuerte, pero se puede beber.

Tomamos fuerzas en la fría mañana que amanecía y cogimos rumbo hacia Belfast que era nuestro siguiente destino y al cual no llegaríamos hasta la tarde, por lo que aprovecharíamos a ir parando por el camino.

En el trayecto hicimos la primera parada en Newcastle, un pueblecito costero que me gustó mucho, ya que desde él se podía ver la montaña nevada, la playa con tanta piedra por la arena y conchas y dar un paseo por sus agradables calles.
Hicimos alguna compra, y fuimos a la oficina de turismo a preguntar por alguna ruta por la montaña o bosques de alrededores.
De ahí nos fuimos a buscar la ruta indicada, pero al llegar, teníamos que pagar 5€ para poder entrar al parque natural con el coche, cosa que decidimos no hacer y cogiendo la carretera por nuestra cuenta y sin quererlo llegamos, visitamos y pisamos las montañas de Mourne, conocidas por ser las más grandes de Irlanda y que encima tenían una fina capa de nieve polvo, que tocamos y cogimos.
Rodeamos la montaña e íbamos apreciando la cantidad de piedra, encima piedras grandes que pueden tener por los praos y  por el monte.
Tras comer en la montaña y darnos un paseo ya era hora de coger rumbo a Belfast más que nada porque a las 5:30 empieza a anochecer y mejor no llegar muy tarde para buscar el albergue.

Llegamos a Belfast, ciudad grande y el tiempo no acompañaba mucho porque hacía bastante frío y caían algunas gotas, pero eso no nos quitó para que nos diésemos un paseo por la ciudad a esas horas.
El albergue le encontramos enseguida, pero a la hora de pagar nos dice la chica que no aceptan euros.
Cuál fue nuestra sorpresa al abrir la cartera y ver que no teníamos ni una libra!!!!
Le preguntamos por alguna máquina o banco para poder cambiar el dinero y pagarla.
Estuvimos andando unos 20 min. en busca de algún sitio en el cual poder cambiar nuestro dinero, pero no hubo suerte ya que a esas horas no había nada abierto, asique decidimos volver al hostel, contarselo a la chica y decirla que la dejábamos fianza en euros y al día siguiente cambiábamos.
No hubo ningún problema, y con dejar el DNI como señal nos bastó.

Preparamos la cena, ya que en los hosteles te dejan la cocina para que cada uno se haga lo que quiera, eso sí, llevando cada uno su comida, excepto lo del desayuno que lo suelen poner ellos.
Esa fue una idea que nos gustó, porque aprovechamos para ir al super, que allí suele ser o spa o lidl, hacer la compra y poder comer algo más que no fueran bocadillos y a descansar.

El día siguiente, miércoles lo ocupamos entero en recorrer Belfast. Cuando nos despertamos estaba roceando y así se pasó todo el día, sin llegar a llover fuerte, pero el chirimiri ese que molesta, pero que nosotros tomamos con buena cara y nos lanzamos a la calle.
Fuimos viendo los edificios  más importantes, las esculturas que tiene por la calle, el Big Fish, los restos del Titanic, el reloj como el Big Ben, la noria.... y como no!! los murales tan famosos de protestantes y católicos, ingleses e irlandeses en cuales se podía ver perfectamente cuál pertenecía a cual, ya que los de los ingleses representaban más secuencias militares mientras que los irlandeses trataban el tema del trabajo, personas del campo....

Irlanda también ha pasado sus épocas malas, con sus diferencias entre el norte, perteneciente al Reino Unido y el resto, con sus enfrentamientos, guerra,... que dejaron plasmados en estos murales.

Tardamos unos 20 min. hasta llegar a ellos, puesto que estaban por varias partes y a la salida de la ciudad, pero mereció la pena.

Todo el día paseando por la ciudad, recorriendola, saliendo a las afueras nos dejó agotados y con ganas de parar un rato, lo que hicimos por la noche cuando regresamos al hostal, preparamos la cena, nos duchamos y junto a la estufa echamos unas partidas a las cartas que seguidamente nos llevaría a la cama para reponer fuerzas y emprender el siguiente camino que tendrá lugar en el 3er. capítulo.

Publicado
Modificado el
Leído 2281 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 Capítulo 2 3 4 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

dorisgonza dice:
Muy bueno el paseo por Belfast, ellos siguen con las libras? Algo mas que aprender. Y la Llovizna....siempre es asi el clima?
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Relojs de Belfast

   

Capítulos de este diario