Escribe: pepeM
La magnitud de un país de tamaño continental, su historia y políticas milenarias, o su régimen comunista, caracterizan China. Pero es quizá, la cantidad de chinos que inundan aceras, caminos y lugares, uno de los aspectos más peculiares.
La China rural es otra cosa
Pekín, China — martes, 5 de octubre de 2004
Superadas las impactantes maravillas de las ciudades, la realidad para el setenta por ciento de los chinos esta en los campos y pequeñas urbes, donde la vida para sus gentes es muy diferente, y ausente de las comodidades e infraestructuras de la grandes ciudades.
El plan de traducción de topónimos y calles al ingles, alcanza solo a un puñado de grandes ciudades, y el mero hecho de moverse fuera de ellas, añade a las dificultades del idioma, la impotencia ante el alfabeto chino.
A excepción de un reducido número de industrias residentes en los modernos polígonos industriales, la mayor parte del producto manufacturado en china, se realiza en el entorno rural, donde los servicios como luz de alta tensión son toda una excepción. Se trabaja en condiciones básicas en las plantas bajas de las casas, o destartalados almacenes, con infinidad de operarios que sentados en el mismo suelo, forman grupos en los que realizan parte de algún proceso, a modo de cadena, con una curiosa producción en serie, donde el producto se acarrea a mano por los hombres a capazos de grupo en grupo.
En muchas fábricas, y debido a las distancias que los obreros realizan desde sus casa, la falta de transporte personal, y carencia de infraestructuras, se habilitan naves dormitorio al estilo militar, donde los que no pueden regresar a sus casas, descansan y esperan de nuevo su jornada laboral.
El campo no es menos duro, los medios mecánicos de que disponen son mínimos o viejos, y la mayoría del trabajo se realiza a base de legiones humanas.
Las familias, dirigidas por el mayor de los miembros, concentran sus recursos en alguno de los miembros sucesivamente. Y así, toda la familia trabaja y reúne para que uno de sus miembros estudie, vaya a la ciudad, se case, o monte un pequeño negocio. Después, se concentran los recursos en otro miembro familiar para ayudarle a conseguir su objetivo, y van haciendo la familia grande.
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