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China milenaria
Escribe: lozanam
Un viaje al triángulo imprescindible: Shanghai, Xi´an y Beijing (Pekín). Por libre, sin circuitos ni grupos organizados, en solitario por el gigante chino…yes you can!!
Beijing (pekín): la capital del imperio
Pekín, China — miércoles, 24 de noviembre de 2010
Llegando en avión desde Xián, lo primero que había leído era que debía tener cuidado con los taxistas, expertos timadores. Y así fue como pude comprobar. Por lo que la mejor manera de evitarlos es pedirles que pongan el taxímetro o bien coger un bus que te deja en el centro y de allí un mototaxi hasta el hostel, que fue lo que yo hice.
Situada en la periferia de la antigua civilización china, Pekín se convirtió en el baluarte de las potencias extranjeras que ocuparon China del Norte entre los siglos X y XII.
Es, en mi opinión, lo mejor del viaje. El centro histórcio de la ciudad tiene un encanto especial que cautiva. La Ciudad Prohibida con la Plaza Tianamen, contada la historia que atesoran, ya son suficientes razones para realizar el viaje a China.
Una vez más me alojé en un albergue juvenil céntrico. Mirando el plano de la ciudad se observa que lo que parecen calles normales son en realidad avenidas enormes. Pero ni corto ni perezoso me dirigí, nada más llegar, hacia el centro de la capital del Imperio. El cual llama la atención por la cantidad de policías y soldados que hay por todos lados y a todas horas, con un porte severo e intimidante. Incluso por la noche, con temperaturas muy bajas, había policías con abrigos guardando los edificios públicos.
El bus, al precio de un euro, funciona muy bien y te deja cerca de todos lados.
Siguiendo el plano y sin coger de momento el bus, inicié mi andadura visitando dos parques. Curiosamente en uno de ellos, el Parque BEIHAI, al llegar a lo alto, donde se encuentra un templo budista, me giré y contemplé admirado toda la Ciudad Prohibida, mi primera visión de la misma, magnífica, pudiendo admirar el soberbio tamaño de uno de los grandes objetivos de mi viaje. “Allí estaba –pensé-, la residencia de tantos Emperadores chinos, el centro del poder durante siglos”.
Justo al lado, en la Plaza Tianamen, tantas veces vista en la tele por los terribles momentos vividos allí hace años, a las 17 horas los soldados hacen un cambio de bandera. Interesante verlos desfilar en ese escenario con su porte marcial, entre otras cosas porque previamente desalojan la entrada de la Ciudad Prohibida, y es curioso ver cómo sale la gente poco menos que despavorida ante las imprecaciones de los soldados con altavoz instando a salir de allí.
Toda esta zona es bueno verla también de noche, a pesar del intenso frío, por la iluminación y por la poca gente que hay a esas horas, pudiendo pasear tranquilamente.
Al día siguiente visité la Ciudad Prohibida, centro exacto de Pekín. Palacio Imperial de las Dinastías Qin y Ming, así como sede del gobierno chino hasta 1911. Ocupa casi 1 km², 800 edificios y más de 9.000 habitaciones. Es la mayor colección de estructuras de madera antiguas que se conservan en el mundo. Fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en el año 1987. Una auténtica ciudad amurallada, y prohibida, porque nadie podía entrar en ella sin consentimiento expreso del Emperador.
Se recomienda acudir a primera hora (sobre las 8:30 h), antes de que lleguen las hordas de chinos que van cada día.
Probablemente uno de los lugares más mágicos para mí, recorrer lo que fue la residencia de los Emperadores de este gran imperio, ver las curiosas habitaciones con biombos donde dormían, el parquecillo privado por donde paseaban y donde contaban con un pequeño observatorio de estrellas, las dependencias de la Emperatriz, los salones donde recibían a los ministros de otras potencias extranjeras…una visita imprescindible, sin duda.
Desde allí acudí a ver el Templo del Cielo, un jardín de 12 kms declarado Patrimonio de la Humanidad, que permite realizar un relajante y bonito paseo.
Y al día siguiente en una excursión contratada en mi alojamiento (25 USD), salía con destino a la Gran Muralla China. Hay varias opciones para visitarla, pero la más interesante, la que yo tomé, es en la que recorres el tramo entre Jinshanling y Simatai. Es la parte más alejada (3 horas en furgoneta para llegar), pero el más auténtico. Apenas encuentras gente por allí. Tramos apenas restaurados, con empinadas subidas, bajadas de vértigo, torres de vigilancia...
La Muralla es una antigua fortificación china construida y reconstruida entre el siglo V a. C. y el siglo XVI para proteger la frontera norte del imperio Chino durante las sucesivas dinastías imperiales de los ataques de los nómadas de Mongolia y Manchuria. Contando sus ramificaciones y construcciones secundarias se calcula que tiene 8.851,8 kms de largo.
Fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Gran parte de la Gran Muralla tiene fama de ser el mayor cementerio del mundo. Aproximadamente 10 millones de trabajadores murieron durante la construcción, aunque no se les enterró en el muro en sí, sino en sus inmediaciones.
Subir y bajar la Gran Muralla casi sólo, por sus a veces empinadas cuestas, contemplando en la distancia las torres y almenas sobre los montes, es una de las mejores experiencias que yo viví en China.
Al día siguiente, y aún recordando cómo trepaba la Muralla el día anterior, por 100 yuanes y cargado de bolsas por las compras en los mercados, me dirigía en taxi al aeropuerto para continuar mi viaje. En el aeropuerto son bastante estrictos con el peso del equipaje y hay bastantes controles de seguridad.
Así que me despedía del gigante chino y dirigía mis pasos hacia un nuevo destino… me esperaba el Reino de Camboya…
Tips:
Acudir a los mercados de la ciudad, como el de las Perlas o el de la Seda, a comprar compulsivamente
Visitar la Ciudiad Prohibida a primera hora, nada más abrir, sobre las 8 horas
Darse un buen masaje en alguna de las casas más o menos oficiales: bueno y barato. Una hora por unos 5 euros
A la hora de elegir el punto a visitar en la Gran Muralla, decidirse por el tramo más alejado y contratarlo con alguno de los youth hostels, que te recogen en tu mismo alojamiento y allí mismo te dejan. Todo el dóa por 25 dólares, sin comida
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Capítulos de este diario
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1
Viaje por la China del siglo XXI
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2
Shanghai: la perla de Oriente
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3
Xi´an: última etapa de la Ruta de la Seda
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4
Beijing (pekín): la capital del imperio
En Beijing (Pekín)...
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