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Mochileros en San Juan y La Rioja

Escribe: florcazaban
Este diario cuenta las aventuras del primer viaje de Flor y Wal como mochileros. Los destinos? San Juan y La Rioja, región de Cuyo, Argentina. Con recomendaciones prácticas y precios actualizados (viajamos el 26-12-08 y volvimos hace 3 dias!) para quienes planeen viajar con carpa y mochila al hombro... y no mueran en el intento. Que lo disfruten!

 

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Cuarta parada: Barreal y Calingasta.

Barreal, Argentina — lunes, 19 de enero de 2009

Llegamos a San Juan capital cerca de las 22 hs. Las oficinas de El Triunfo (la empresa con micros a Barreal y Calingasta) ya estaban cerradas. Nos detuvimos en una cartelera con los horarios de partida: salían día por medio de mañana y de tarde. Sólo por ese fin de semana, agregaban un servicio para el domingo a las 9 am. El próximo salía a las 18 hs. Queríamos viajar lo antes que se pudiese para no llegar caída la noche y sin camping. Decidimos buscar lugar para dormir, y al día siguiente intentaríamos comprar pasaje para viajar temprano.

Para esa noche pretendíamos probar un tipo de alojamiento al que nunca habíamos ido: un hostel. Nos habían dado buenas referencias del hostel Zonda, a 4 cuadras de la terminal de ómnibus (en Córdoba y Caseros). Las habitaciones compartidas cotizaban $30 pesos la noche por persona con desayuno. También había habitaciones privadas, los precios subían a $50 o $60 pesos por persona. Varios baños con duchas (y agua caliente!!), un jardín, un estar, y una cocina equipada para uso de los huéspedes. La verdad, muy lindo. Dormimos en camas marineras (con un poco de calor, eso si...).


Nos levantamos cerca de las 7.45, arreglamos un poco las mochilas, desayunamos, y salimos para la terminal. Afortunadamente, todavía había lugar en el micro. Pagamos $36 pesos cada uno -solo ida- hasta Barreal... Son 230 kms hasta allí, y alrededor de 4 horas de viaje. Aconsejo no perderse el camino hasta llegar: primero, el paisaje de montaña. Más adelante, los pueblos Tamberías y Sorocayense.

Ya en Barreal, uno le pide al chofer que lo dejen en el camping (o en algún otro punto) y sin ningún problema paran varias veces. Nosotros bajamos en el camping municipal de Barreal, y este sí que era un camping!! Muchísimas carpas (pero con un predio tan grande, que todas se ubicaban considerablemente lejos de las otras), pileta, baños y duchas con agua caliente (no las 24 hs, si por la mañana y cerca del atardecer). El precio? $4.50 pesos por persona con derecho a la pileta. En una casilla a la entrada del camping se podía conseguir agua caliente (para el mate) a $1.50 pesos y tortitas con chicharrones a la hora del desayuno. Enfrente, una pequeña despensa con minutas (la docena de empanadas a $12 pesos) y una verdulería. 

Armamos la carpa bajo unos álamos, acomodamos las cosas, comimos algo de fruta que traíamos encima y salimos a caminar. Pedimos referencias para llegar a la plaza principal, donde se encuentra la oficina de turismo. Allí consultamos por excursiones y lugares de interés.

A dos cuadras de la oficina, en una estación de servicio, se compraban los pasajes de vuelta a San Juan y a los pueblos anteriores. Averiguamos los horarios y las tarifas. Pasan dos micros: uno a las 3 de la madrugada y otro a las 4 de la tarde, con paradas en Tamberías, Sorocayense y Calingasta (el boleto cuesta cerca de $5 pesos por persona) y sigue después para la capital de la provincia. Sólo si se viaja a San Juan se compra el boleto por adelantado. Si no, se lo toma igual que un colectivo (en ese caso, uno viaja sentado hasta que sube el pasajero con asiento numerado). Nuestra intención era primero conocer Calingasta, así que no tuvimos que comprar el pasaje en ese momento.

Seguimos caminando entonces. Fuimos hasta la Piedra de los Enamorados (por la Calle de los Enamorados, hacía adentro): no muy interesante en si, pero con un hermosísimo paisaje de fondo. Todos los pueblos cercanos (Barreal inclusive) están incluidos en el Valle Calingastino, esto es, se ubican entre la Precordillera y la Cordillera de los Andes. Así, mirando hacia la derecha, las montañas eran rojizas y ocre, mirando hacía la izquierda, azuladas (por la distancia) y nevadas.

En Barreal, la producción de ajo, cebolla y frutales es importante, con lo cual uno atraviesa muchas plantaciones. A los lados de sus calles, álamos altísimos para proteger del calor y del viento. También es posible subir la montaña, hasta donde el cuerpo llegue. Eso hicimos. Realmente increíble la caminata: estábamos solos en el medio de la nada, con una vista única del pueblo. Ascendimos por 2 horas, por una huella entre las piedras.

Recomendación: llevar zapatillas con buena suela, de lo contrario, sin agarre al suelo, la pendiente se vuelve un poco peligrosa. En el punto máximo de nuestra subida, nos sentamos a observar la panorámica, a mirar las piedras de mil colores y a sacar fotos. Después de un rato, ya cansados (y viendo que se aproximaba una tormenta gigante) emprendimos la bajada.

Volviendo para el camping encontramos el hostel Don Lisandro (mas parecido a una casa de campo), donde publicitaban excursiones. Entramos a preguntar. Nos recibieron Mauro, y su esposa Agustina. Tenían varias opciones: cabalgatas, rafting por el río Los Patos, y visitas.

Nosotros estábamos interesados en la Pampa El Leoncito y en el Observatorio CASLEO, y nuevamente, al estar a 20 kms del centro de Barreal, no es posible acceder si no es con vehículo propio o con una agencia de turismo. A la par nuestra entraron dos chicos suizos preguntando por la misma excursión. Como los grupos eran de al menos, 4 personas, nos juntamos y contratamos el servicio. El costo de la visita es de $220 pesos por cuatro personas, con una duración de 3 horas. Mauro nos recomendó hacerla al atardecer, que es cuando mas imponente es la vista. Además, nos ofrecieron un recorrido por la Cordillera, con media ascensión al cerro Mercedario.

Esta excursión no estaba originalmente en los planes, pero decidimos que íbamos a hacerla. Lo mismo que antes, los grupos son de al menos 4. El costo es de $500 pesos por grupo. Otros turistas que habían estado antes querían visitarlo, así que Mauro se pondría en contacto con ellos para combinar la salida. Prometió avisarnos.
Regresamos al camping, nos duchamos y nos fuimos a dormir.

Nos levantamos al día siguiente con mucha expectativa por la excursión. Recién a las 5 de la tarde nos pasaban a buscar. Esa mañana aprovechamos para caminar un poco mas y seguir conociendo Barreal. Almorzamos en el camping, nos volvimos a duchar (había que aprovechar el agua caliente, era un privilegio poder bañarnos dos días seguidos!!) Pasadas las 17.15, Mauro apareció en 4x4, con los dos chicos que habíamos conocido.

Largamos para el Parque Nacional El Leoncito, lugar donde están los observatorios. Para el que va con su auto, tener en cuenta que hay que pagar una entrada de $10 pesos por persona (nosotros ya la teníamos incluida en la tarifa). En el parque se puede hacer caminatas, o visitar los observatorios.

Durante el día, un astrónomo presenta a los turistas el equipo con el cual se hacen los avistajes. No es posible hacer observaciones del cielo. Si por la noche. Contratando la visita nocturna por agencia, hay que calcular $30 pesos por persona (derecho de visita al parque solamente) más el transfer. Hay una opción de cena en el observatorio (con un valor de $130 pesos por persona) o de pasar la noche en unas cabañas dentro del parque ($80 pesos por persona).

Eran las 6 de la tarde, y ya uno de los observatorios estaba cerrado. Visitamos el mas chico, donde vimos fotografías de meteoritos y un enorme telescopio. El astrónomo guía nos contó del funcionamiento del observatorio y nos dio algunos datos curiosos. El trabajo que hacen allí es analizar las órbitas y los recorridos de los asteroides y de otros objetos que podrían impactar contra la tierra.

En el otro observatorio del parque, investigan la composición solar y demás cuestiones relacionadas al Sol. Alrededor de las 7 pm, bajamos al sendero y caminamos unos cuantos metros entre vegetación típica del lugar. Llegamos a una pequeña cascada de agua helada (se podía tomar), nos sacamos fotos y de vuelta a la 4x4. De allí a Pampa El Leoncito, a 5 kms. "La Pampa", como le dicen, es una planicie de arcilla de 13 kms x 12 kms de extensión.

Aquí se practica el carrovelismo, un deporte extremo y con mucha adrenalina (uno se sube al carrovela -como el nombre lo indica, un carro con una vela- y se deja llevar por el viento). Una vez ahí, nos apuramos a bajar y a contemplar la puesta del sol. Impagable!!! Nos quedamos con las ganas de hacer carrovelismo (el señor de los carros estaba ahí, pero ya se estaba yendo. Para los interesados, nos cobraba $40 pesos por persona para andar 2 horas -esto es si uno lo encuentra en el lugar, sino, con transfer, es el doble-)...

Estuvimos un rato largo sentados y disfrutando de la mística del lugar. Ya era hora de volver... Mauro nos confirmó que al día siguiente saldríamos para el Mercedario a las 10 de la mañana. La buena noticia es que en vez de 4 éramos 5, con lo cual el costo por persona disminuía. Nos dejó en el camping, nos despedimos... Teníamos que pasar la noche.

La siguiente excursión era todavía mas emocionante: conoceríamos el Mercedario, de 6.770 mts de altura (la segunda montaña mas alta de Latinoamérica, después del Aconcagua). La propuesta era subir hasta los 3.500 metros en 4x4, y una vez en ese punto, hacer una caminata libre. Viajamos con dos suizas y un alemán (comiquísimo el tipo cantando Bob Marley). Antes de iniciar la aventura, pasamos por el centro a comprar algo para comer (nosotros previsores ya habíamos preparado unos sanguchitos).

En el camino, fuimos charlando de viajes y escuchando reggae y rock nacional. Para ese entonces Wal y yo eramos amigos de Mauro, el guía. Nos seguía otra camioneta con unos chicos de Adrogué, que iban con su vehículo, pero orientándose con el que viajábamos nosotros. Cruzamos algunos arrieros con caballos y mulas. Mauro nos contaba que a los costados de la ruta, los lugareños levantan altares a vírgenes y santos. Esto además de ser un lugar para el culto, eran refugios donde guardaban cuchillos, fósforos y balas. Así, si alguno se perdía, podía disponer de estas herramientas para asegurarse su supervivencia.

Al frente pudimos ver la cima del Aconcagua. Increíble!! Otro dato que nos sorprendió fue que el recorrido que estábamos haciendo, fue el mismo que hizo el ejército de San Martin para cruzar los Andes. Se dice que la estrategia que le cobró la victoria fue ubicar a una parte de su tropa en un paso conocido en Mendoza, y al grueso de los soldados, en el paso sanjuanino Las Hornillas (que no era popular), que se abría a la izquierda de nuestra ruta.

Durante la subida paramos varias veces para sacar fotos. Hacía abajo se veía el cauce del río Los Patos (río que hay que cruzar 13 veces mientras que se asciende). Como la montaña está bastante explotada por sus recursos mineros, las empresas levantan campamentos allí mismo para que los trabajadores hagan noche en el lugar. Lo bueno es que gracias a ellos el camino "se limpia"  (usan palas mecánicas para quitar las rocas grandes que se van desprendiendo sobre el paso). Si uno quiere subir, tiene que pasar por  el campamento y firmar un seguro de vida como medida de precaución. Hicimos todo el papeleo y seguimos.

Paramos más arriba en una cascada natural, tomamos agua y nos refrescamos. Continuamos la subida y volvimos a parar en Laguna Blanca, una laguna a más de 3.200 metros de altura. En este punto bajamos de la 4x4, y pudimos caminar solos. El terreno era fangoso, y costaba la caminata. La temperatura había bajado abruptamente, fue necesario abrigarnos con camperas.

Con un poco de dolor de cabeza y de oídos, nuestro objetivo era llegar hasta la base de un cerrito que estaba hacia adelante. Parecía menos, pero habremos caminado 1 hora hasta llegar. La cima del Mercedario se iba corriendo a medida que nos acercábamos. Yo quería llegar a tocar algo de nieve, pero naturalmente no íbamos a llegar tan alto. Cumplida la meta, regresamos a las camionetas. Almorzamos liviano y a seguir. Nos faltaba poco para que terminara la recorrida.

El último punto eran los 3.500 metros, donde se preparaba un equipo de andinistas para iniciar una expedición hasta la cumbre. Conocimos su campamento y nos presentamos al líder del grupo. Nos contó que eran 43, y que estaban esperando que les trajeran unas mulas de carga para empezar a subir. Las mochilas que llevaban al hombro eran de 90 litros (cerca de 40 kilos)... y nosotros que nos quejábamos de las nuestras!!!! Charlamos un rato, les deseamos suerte y nos despedimos. Era momento de la vuelta. Nos quedaban casi dos horas de viaje hasta el pueblo. Todos arriba de las camionetas, cansados pero felices! Nos llevábamos imágenes maravillosas de un lugar al que no imaginábamos llegar... 

Nuevamente en el camping, cenamos (esta vez empanadas, para recobrar fuerzas) y a descansar. Habíamos planificado para el otro día, tomarnos el micro de las 4 pm con destino Calingasta. Nuestro último día en Barreal se pasó con caminatas y con una visita al río Los Patos (hay que caminar casi 30 minutos). Pasamos por mas plantaciones, y por unas casas quintas bucólicas, con huertos y rosales. Se vive tan distinto en lugares así!!

Bajamos en el río, sacamos fotos. Ya el calor era insoportable, y casi no nos quedaba agua. Retornamos al camping para almorzar bajo los árboles. Comimos algunas conservas, y después de la digestión, nos pusimos a desarmar la carpa. A las 16 hs estábamos sobre la calle con mochilas, carpa y bártulos listos para subir al micro (que pasa justo por la puerta del camping). Con nosotros salía un grupo de chicos de Buenos Aires que también iban para Calingasta...

Subimos y nos acomodamos, el micro se fue poblando de gente!! Alrededor de las 18 hs estábamos en destino. Bajamos en la oficina de El Triunfo, donde reservamos pasaje para San Juan, para el día siguiente (salida a las 4 de la madrugada). Pedimos direcciones para el camping municipal: había que "cruzar la loma y caminar media cuadra", según la empleada. Fueron unos metros mas, atravesando un lodazal. 
El camping era bastante modesto, con un quincho, algunos juegos para chicos, y una cancha en el medio del predio. Nos dio la bienvenida Osvaldo, el dueño, quien vivía en una pequeñísima casita de adobe junto a la entrada, y con su numerosa familia. Nos indicó el lugar para acampar, los baños y las duchas. También que la tarifa era a voluntad.

Nos ubicamos enfrente de la cancha, siempre abajo de árboles. Como amenazaba una gran tormenta, le pedimos a Osvaldo una pala para hacer una canaleta alrededor de la carpa. La aseguramos bien, dejamos las cosas y fuimos a caminar por el pueblo. En este caso, la oficina de turismo está en la entrada de Calingasta (la habíamos visto cuando ingresábamos), un poco lejos de donde estábamos. Sobre la calle principal, encontramos algunos mercados, una plaza y un museo (unos metros más adentro, en la delegación vecinal). Ya se estaba haciendo de noche, compramos para cenar y volvimos al camping. Esa noche llovió un poco, e hizo bastante frío.

Al despertar por la mañana siguiente, observamos que las montañas habían amanecido con las cimas blancas. Pensamos que había nevado, mas tarde Osvaldo nos diría que en realidad era granizo. También nos contó que Enero es la época de mayores lluvias en San Juan, y además, de sismos (inclusive había ocurrido uno de 6 puntos previo a Navidad), pero que los perros los presienten y que aúllan dando aviso. Pasamos la mañana jugando a las cartas.

Al mediodía comimos lo que había sobrado de la noche anterior. Osvaldo nos convidó con sandía. Bajamos un poco la comida y salimos a seguir conociendo. A media cuadra del camping se puede visitar una capilla antiquísima, y subir hasta el techo (la escalera crujía terriblemente, que miedo!!!) para tener una vista mas alta del pueblo. De ahí, al museo. Tenía algunos objetos de indígenas de la zona, y una momia. Entrada la tarde caminamos hacia el lado de la ruta. Pasamos por casitas de adobe, plantaciones y jardines donde las flores brotaban del suelo por doquier. Cuando el sol ya no se veía, emprendimos el regreso al camping. Previamente pasamos por una casa de comidas, donde compramos una pizza grande (tenía de todo) por $12 pesos. Cenamos. Podíamos dormir unas horas hasta las 2 de la madrugada, porque había que desarmar la carpa con tiempo.

El micro para San Juan partía  desde la oficina de El Triunfo (nos enteramos que los chicos que viajaron con nosotros de Barreal a Calingasta no habían llegado a comprar pasaje pero que por $30 pesos cada uno consiguieron un remis que los dejaba en San Juan). Antes de acostarnos le agradecimos a Osvaldo por su hospitalidad... Dormimos un poco. Sonó la alarma y no hubo caso mas que levantarnos. En medio de un silencio absoluto desarmamos la carpa...

En la esquina de la oficina estábamos solo nosotros. Ni un alma en la calle, y los perros aúllando... vendría un sismo?? Nos tranquilizamos y nos pusimos a jugar a las cartas sentados en la vereda. El frío era intenso a esa hora, sacamos de la mochila un abrigo y medias. Esperamos el micro casi una hora... A las 4.30 nos subimos al micro, y de nuevo a dormir!!! Nos quedaban 4 horas de viaje hasta San Juan capital...

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Últimos comentarios

HORNI dice:
este capitulo ha sido todo una buena aventuray bien aprovechada,es lindo perderse por esospueblos con casas de adobe y poder hablar con la gente del lugar...
Publicado

dorisgonza dice:
A este lo agregaste despues que guauu que lugares hicieron¡¡¡ que lindo sintieron esa sensacion cuando subian la montaña de querer llegar mas arriba, parece que esta ahicito nomas ... pero no ..... es algo inolvidable. Me han hecho recorrer cada lugar uds. que solo les digo gracias. y una pregunta es linda laguna Blanca? de ella he oido hablar.

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florcazaban dice:
Gracias HORNI y dorisgonza!!
Ciertamente que esta excursión ha sido una gran aventura! Laguna Blanca es muy linda! Nos habían dicho de llevar malla para meternos, pero es impensable: agua helada, y a esa altura hace mucho frío! Saludos para uds!

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Guardaparque1946 dice:
Gracias por los relatos, me despiertan los recuerdos de cuando era mochilero por alla en los años 60. Hoy ya jubilado continúo con los viajes, sin apuro y llevo la mochila la carpa y otros elementos afines por si da que el camino finaliza y algo " hay mas alla ". Ocasionalmente encuentro a otros viajeros a los que invito compartir la huella, datos y otrso emociones mientras la 4x4 transpira.
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florcazaban dice:
Hola Guardaparque1946!!
Gracias por tu mensaje, te lo respondo tarde pero seguro!!! Hacía tiempo que no visitaba esta linda web, me alegro de seguir recibiendo posts.
Tus palabras son inspiradoras.
Saludos y que estés muy bien!!

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gus78 dice:
muy bueno el diario la semana q viene estoy saliendo para alla...espero disfrutarlo como ustedes...felicitaciones!!!!
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florcazaban dice:
Hola gus78! Espero te haya ido bien en tu viaje! Gracias por el post.
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Camino al Mercedario, vista desde el borde hacia el Río Los Patos. Barreal, San Juan.

   

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