Diarios de viaje > Barranca, América del Sur

Perú

Escribe: eLKoKo
Diciembre 2009 Barranca, Chimbote, Máncora, Punta Mero, Zorritos, Tumbes, Aguas verdes

 

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Capítulo 1
 

Lima - Barranca

Barranca, Perú — martes, 12 de enero de 2010

El sol llegaba a mi rostro mientras continuaba con los ojos cerrados.Mi ventana sin cortinas se hacia cómplice de este día. La mañana del martes 15 había llegado y era el comienzo de mi aventura. Mi mochila a medio cerrar esperaba las últimas y pequeñas cosas (cepillo, afeitador) para ser cerrada y llevada a mis espaldas. Ya luego del desayuno solo quedaba una sola cosa por hacer: partir. Llegué a la estación del bus en la avenida Abancay, al lado del Parque Universitario. "Ocho soles joven", y al rato observaba por la ventana. Las ruedas marcharon y "mi" Lima odiada en ese momento (huía de ella) iba quedando atrás metro a metro. Ya a varios kilometros distante de LIma y con el mar verdoso atrayendo mi vista comencé a pensar en mi ayer y en el hoy que seguiría. Habría aventuras? habría infortunios? Que jornadas me aguardaba! Que lugares me sostendrían!

Pasé lugares como Chancay (que hermoso panorama de ese pueblo, tuve ganas de quedarme pero mi primer punto era Barranca), Huacho y otros hasta llegar a mi destino. Barranca, ciudad pequeña que me hizo recordar un poco a mi distrito por su tamaño, por el comercio rondando por las calles, por su gente y sus funciones, mas este lugar tenía un mar bello. Debía hospedarme. Caminé rumbo a la playa, 10minutos del centro, para buscar un hotel de por allí, pero no fue lo mejor, el costo era elevado para mis pretensiones (40 a 50 soles) y volví hacia el centro y andando un poco encontré uno de 10 soles (creo que fue en la Calle Lima, a 1minuto de la plaza).

Por la tarde caminé en dirección de los campos, el sol iba a caer y era una buena oportunidad de gozar de aquel espectáculo. Encontré un acantilado sin lugar posible para descender hacia la playa; el espectáculo era acompañado por un manto de plantas debajo de este solitario acantilado. Y el sol hizo su papel y el mar le recibió con regocijo y mis ojos  con emoción de niño ante el infinito y mis labios serenos como las ondas del mar. Debía volver de aquel lugar tan solitario, no parecía ser peligroso pero tomé mis precauciones. En la noche estuve sentando en la plaza, observando a sus habitantes, sus gestos, sus almas... Lima no quedaba lejos, distinta.

Tips:

El precio de los hoteles cercanos a la playa no bajan de 40soles. Es posible conseguir todo tipo de negocios en el centro.

En Barranca, Perú


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