Diarios de viaje > Argentina, América del Sur

Argentina

Escribe: dgdb
Al fin!!! llegamos, no se muy bien porque, pero ya habia ganas de entrar al pais y conocerlo, caminarlo, olerlo, sentirlo..... ya un añito y medio fuera de casa y a ver que nos depara el destino.

 

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Toma de contacto en la civilizacion

Bariloche, Argentina — viernes, 22 de abril de 2011

A las 09.00 arriba, desayunar y en un principio se veían rayos de sol, así que el día prometía mejor que el anterior, pero mientras estábamos en el salón al calorcito del sol, el día comenzó a nublarse hasta el punto de ponerse a nevar.
 
La verdad que se veía precioso el paisaje multicolor, con el lago de fondo y viendo nevar tras la ventana, lo malo es que íbamos a echarnos a la calle, así que esperamos un poco a ver si amainaba, pero fue ver como el cielo se tornaba negro, así que nos abrigamos cual cebollas y salimos a la calle en busca del bus de línea que nos llevaría al centro.
 
Pagamos 3 pesos cada uno, aunque nos dijeron ayer que el precio eran 6, pero no íbamos a rebatir al conductor por supuestísimo. Nos bajamos a una cuadra del centro cívico y la primera parada fue el centro de información turística, pero antes nos quedamos a ver unos artesanos que estaban en mitad de la plaza haciendo tallas de madera con unos troncazos de impresión y a motosierra, así que estuvimos un rato viendo como trabajaban que era digno de ver.
 
Luego a la oficina a que nos contaran un poco de todo y conseguir el mapa de rigor para ubicarnos en la ciudad, que aunque no es muy grande siempre viene bien una vista aérea de esta para centrarse.
 
Ya con la información clara, salimos a pasear por la calle y conocer un poco el centro. La verdad que me gusta mucho las construcciones, una fusión de madera, cemento y piedras, dicen que es muy similar a Suiza, y como no la conozco más que por fotos se podría decir que tiene un aire, pero encantador de igual modo, aunque eso si mega turístico. Dicen que en pleno invierno lo llaman “Brasiloche” debido a la gran afluencia de brasileños que vienen a pasar la temporada, pero hoy por ser viernes santo, la verdad que se veía gente de todas partes aunque en su mayoría nacionales.
 
Tras un paseo y pocas fotos, porque con el aire que corría guarde la cámara rápido (no estaba pa tener las manos al aire) caminamos en busca del hostel del Jose (el español que conocimos en la Paz meses antes) ya que habíamos quedado por internet en vernos aquí y repetir el reencuentro.
 
Pasamos un buen rato charlando con él refugiados en el hostel y luego salimos a dar un paseo por la calle. Como sabíamos que nuestro próximo destino seria más al sur y el frio iba a más, decidí comenzar a ojear una cazadora para el frio y el agua que voy muy a cuerpo. Ya sé que los precios no son baratos pero me parecieron desorbitados, de 500 pesos en adelante así que ya temblaba, pero después de varias tiendas visitadas, encontré una oferta al 50% y conseguí una por 250 así que ni la solté por si otro día ya no la encontraba.
 
Como en la calle hacia un frio curioso y ya habíamos visto la catedral (bastante bonita) y calles del centro, entramos a una de las cientos de confiterías que aquí hay a tomar una taza de chocolate caliente. Porque chocolate??, porque aquí hay chocolaterías y confiterías a patadas, dicen que es típico de la zona y para dos golosos como nosotros, esto puede ser una perdición ya que nos quedamos en los escaparates pegados porque huele a chocolate incluso tras el cristal.
 
Después de pasar un rato calentitos, salimos de nuevo a ver cómo iban las obras de los motoserristas y la verdad quedé impresionado de la evolución de muchos de ellos, son unos ARTISTAS allá donde les haya.
 
Nos despedimos de Jose y pasamos a hacer una visita a casa de Tito y Luisa (nuestros anfitriones) y conversar un rato con ellos con un café de por medio. He de decir que son un matrimonio encantador (y no es por hacer la pelota) pero nos tratan como si fuéramos de la familia y eso se agradece de verdad.
 
Pasamos allí lo que quedó de tarde, conocimos a su hija y de nuevo a por el bus para ir hasta el km 14, llegar a casa, ponernos a buen recaudo y tomar un pelotazo de fernet con cola, que nos comentaron que es típico de Argentina (no sé si será o no, pero esta cojonudo).
 
Luego lo de siempre, un rato de compus, cenar algo y a soñar con las angelitas.

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Últimos comentarios

arecuredavoy dice:
ay, desinformao.. El comienzo de Bariloche fué una colonia suiza, en épocas de la 1GM, por eso los edificios y el chocolate!! y los san bernardo con la botellita en el cuello...de hecho, fué Otto (te suena cerro Otto) quién empezó a mover el turismo por allí...Y ya te cuento que de San Carlos se hechó a todos los Mapuches que habitaban la zona (fué el tal general...), que huyeron a Chile y de quienes se heredan los nombres, como nahüel Hüapi... en ushuaia hay zona franca, para la próxima, pero verás que no hace tanto frío, peor es Soria...
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dgdb dice:
Jajajajj lo aprendi despues de leer tus diarios, pero yo escribi el mio antes jejje, ya sabes que no se puede ni saber, ni leer todo de todos los destinos... en fin besos Tere.
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