Diarios de viaje > Argentina, América del Sur

Argentina

Escribe: dgdb
Al fin!!! llegamos, no se muy bien porque, pero ya habia ganas de entrar al pais y conocerlo, caminarlo, olerlo, sentirlo..... ya un añito y medio fuera de casa y a ver que nos depara el destino.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 49 50 Capítulo 51 52 53 ... 146 Siguiente >
 

Neuquen - Bariloche

Bariloche, Argentina — sábado, 25 de junio de 2011

A las 08.00 arriba para desayunar e intentar llegar a tiempo para la salida del bus a las 09.20. El día de nuevo amaneció soleado pero aun estábamos a 3 grados bajo cero, así que abrigaditos que falta hacia.
 
Desde el hostel llamaron un taxi que se presentó en 10 minutos y nos acercó a la terminal de buses por 19 pesos. Ya en la terminal tenía dos compañías de buses que salían a Bariloche por el mismo precio y la misma hora, así que me acerqué a la oficina de Vía Bariloche y saqué ahí los pasajes, pero resulta que con quien viajamos era Vía Tac. Pagamos 136 pesos cada uno por unas 6 horas de viaje aproximadas.
 
El bus llegó con unos 20 minutos de retraso ya que venía desde Jujuy y para cuando subimos a este había asientos de sobra, así que nos acomodamos por la parte trasera y comenzó el viaje.
 
Este viaje ya lo habíamos hecho semanas antes, así que ahora después de la catástrofe del volcán, podíamos apreciar la diferencia del paisaje. Todo lo que era pampa estaba notablemente gris pero sin ver un espesor abundante de esta, pero a medida que íbamos acercándonos al límite con Rio Negro, fue donde más pena me dio el cambio.
 
La ruta va por valles entre ríos, lagos y mucha arboleda que recuerdo perfectamente en su día porque los colores del paisaje me marcaron, pero hoy era totalmente diferente. Los lagos estaban con ceniza y daba la sensación de ser una balsa de aceite, los arboles con colores apagados, la carretera llena de ceniza y arena en las cunetas, en fin parecía otro lugar.
 
Yo no sé qué repercusión habrá con este impacto medioambiental en años posteriores, la fauna de los lagos, las vegetación no realizara igual su fotosíntesis, el ganado no tiene donde pacer, incluso si esto podrá causar enfermedades por respirar y tragarnos todo el “polvo” que hay en el ambiente, creo que esto solo acaba de empezar.
 
Pasé gran parte del viaje con la cara pegada al cristal del bus y grabando esto en mis retinas, ya que me dejó impresionado. Para cuando me quise dar cuenta ya estábamos en Bariloche, y justo en la entrada de la terminal de buses pudimos observar por primera vez a lo lejos la columna de cenizas y arena que aun desprende el volcán (de unos 3 km de altura hoy en día, exactamente tres semanas después de que entrara en erupción).
 
Antes de llegar a la terminal, intentamos llamar a Tito para que nos viniera a recoger y ahí fue donde nos acordamos de nuevo de telefónica y la madre que la parió. Antes de salir del Esquel, recargamos el teléfono con 80 pesos para no estar sin saldo y el teléfono estaba apagado durante todo el tiempo que estuvimos en chile y en el resto de estadía en Argentina no hicimos más de dos llamadas. El caso es que a día de hoy, el saldo era cero, así que otra vez que los hijos de su madre nos han robado el dinero y no hay más que hacer por ello, banda de sinvergüenzas!!!!
 
Tuvimos que hacer la llamada desde una cabina de la terminal y esperamos a que nos vinieran a buscar. Ya en el pueblo pudimos ver como la gente aun se reunía pala en mano para ir amontonando la ceniza que aun abunda por la calles. Dicen que esto no es nada para lo que hubo en su día, la ciudad estaba cubierta por completo por ellas y el Nahuel Huapi dicen que llegó a tener casi un metro de espesor sobre sus aguas, así que esto tuvo que ser impresionante.
 
Aun se ven tejados cargados de arena y ceniza, jardines, carreteras, aceras, las orillas del lago, en los arboles, en fin, no hay un lugar al que no llegaran. La verdad que después de haber conocido esto unas semanas antes y venir ahora y ver el estado en que se encuentra (que ya no es tan malo) me da lástima, así que estoy con ganas de llegar estos días a Villa La Angostura que ahí verdaderamente fue donde más se ha cebado el volcán, debido a que esta a tan solo 40 km y el viento les ha llevado todo (pude ver fotos de vehículos y casas casi sepultadas por completo por la cenizas, ganado muerto, posibilidades de derrumbes, en fin una catástrofe para el pueblo y su gente).
 
Ya en la casa de los amigos nos pusimos al día, de los acontecimientos y de nuestro viaje. Pasamos lo que quedó de tarde a buen recaudo y ya nos instalamos para hacer allí noche y poco más.

Publicado
Modificado el
Leído 316 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 49 50 Capítulo 51 52 53 ... 146 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario