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De España a Medio Oriente por tierra

Escribe: Martin-de-la-cueva
Relato de viaje día a día desde la ciudad de Barcelona hasta El Cairo, durante más de 90 días y 9 países.

 

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Capítulo 1
 

Barcelona, primera parada

Barcelona, España — jueves, 28 de abril de 2011

Crónica del relato de viaje desde el mismo día de nuestra partida, el día domingo de Pascuas, 24 de abril de 2011 al mediodía.

Por la mañana, desayuno con mi mamá, papá, Caro y Franco. Había pastafrola, chocolates, tostados, panqueques, etc. Después me bañé y salimos. Nos encontramos en Ezeiza a las 10 en punto con la familia de Flor. Sellamos el equipaje e hicimos el check in después de una larga cola. Todo perfecto, asientos en fila 46, bien al fondo. Compra de revista El Gráfico para mi y de euros y el libro Eat, Pray, Love para Flor. Despedida muy emotiva y con muchas fotos. Pasamos los controles de seguridad y migraciones, previa declaración de cámara digital y laptop en el counter de AFIP. 

Ni vimos el free shop porque ya había que embarcar aunque luego se demoró un poco el asunto. Siempre llamaban a unos pasajeros por el apellido pero no aparecían (Jorquera, González Calvo etc.) lo cual supuestamente demoraba el embarque. Subimos, el avión parecía antiguo, ni pantallitas individuales, nada. Despegamos a las 13:25 (supuestamente era 12:50) pero el piloto dijo que fue por el control de Montevideo, que sólo permitía un avión cada 10 minutos. Una vez pasó lo peor, o sea el despegue, nos sirvieron el almuerzo. Era pasta o pollo; temiendo que la pasta tuviera salsa de tomate, elegí pollo. Al final, la pasta era riquísima, con una salsa re copada, y el pollo, con tuco. Le robé lo que pude a Flor. Después, 3 pastillas para combatir el insomnio y a dormir un buen rato previo paso por el baño. Dormimos de a ratos y entrecortado, ya que es raro irse a dormir cuando aún es de día, aunque habíamos puesto los relojes con la hora española.

Lunes 25 de abril:
Llegamos 5.55 a Madrid. Tomamos el subte interno del aeropuerto de barajas que conecta las dos plataformas de la Terminal 4. Nos habían dado un buen desayuno antes de aterrizar (una medialuna, un bonobón, jugo de naranja y un muffin) pero aun así Flor se clavó un Mc Desayuno que pagó con la plata que le había regalado la abuela. Fuimos a Internet, escribimos a nuestras madres y vimos que ganó Boca 3-0 a Huracán con gol de Palermo, quien rompía así su racha de 9 partidos sin embocarla. Embarcamos a las 8:50 para salir a las 9:10 a Barcelona. El vuelo se demoró por culpa de 2 no show con equipaje despachado, por lo tanto tuvieron que retirar esas valijas. Salió 9:45 pero llegó 10:35 o sea que no tan mal después de todo. Llegamos con el tiempo nublado. Búsqueda de equipajes y después consultamos donde podíamos tomar el bus 46 por €1.40 cada uno a Plaza Espanya. Una señora empezó a charlarnos y nos indicó donde bajar.Compramos la T-10 (tarjeta de 10 viajes en transporte público de Barcelona) y tomamos el metro a Drassanes. Ubicamos la pensión Alamar, que ya la teníamos reservada previamente vía mail, check in y a recorrer. La pensión es muy humilde, ubicada en el segundo piso luego de una extenuante escalera.

Cuenta con dos baños compartidos con ducha y dos baños sin ducha, uno para hombres y otro para mujeres, inmaculados. La habitación doble es re chiquita, con una cama para dos, de una plaza y media, y un lavatorio. La vista desde el minúsculo balcón es hermosa, un callejón del barrio gótico. Tiene también una cocina compartida con heladera, libros para compartir y una jaula con dos cotorritas. Uno enseguida se siente como en su casa, el personal es muy amable. Aunque estábamos muertos por no haber dormido nada, más el cansancio que en general produce el desfase horario, caminamos por La Rambla medio distraídamente como no sabiendo si recorrer algo en serio o no hasta llegar a Plaza Catalunya, de ahí por Passeig de Gracia hasta la Casa Batlló(almorzamos en McDonald’s) y La Pedrera.

Después visitamos por fuera la Sagrada Familia, obra maestra de Gaudí. Ahí, compramos un plano porque nos había costado un poco ubicarnos. Continuamos hasta la fachada del Hospital Sant Pau, en refacciones. Bajamos para ver la Torre Agbar pero la zona no parecía muy segura, entonces entramos a Ciutat Vella, un sector muy humilde del barrio histórico gótico que se va haciendo más moderno a medida que uno se acerca a la zona de La Rambla. Compramos agua en un local regentado por unos indios a €1, lo cual en los días subsiguientes no volvería a pasarnos ya que nos dimos cuenta que como mucho sale la mitad en un supermercado. Volvimos a la pensión para bañarnos. La ducha y el baño re bien, todo limpio. Como queríamos sí o sí obtener conexión WiFi, fuimos a buscar y terminamos en Starbucks pero lamentablemente no sabemos porque pero no anduvo. Así que terminamos cenando allí de forma cara (sándwichs y donuts) y sin el objetivo principal. Había arrancado una leve garúa. Nos fuimos a dormir porque realmente no dábamos más.

Martes 26 de abril:
Nos despertamos 8.30 con la increíble vista del barrio gótico desde la habitación de la pensión Alamar. Fuimos a buscar lugar para desayunar con WiFi. Mc. Donald’s abría re tarde así que terminamos a un bar turísico en La Rambla, llamado Vía 70, que supuestamente tenía pero “no conectó”. Desayunamos chocolate con churros y un batido de frutilla, atendidos por un camarero asiático. Volvimos a dejar la notebook y arrancamos para Parc Güell, en metro, desde Drassanes hasta Lesseps. Caminamos algunas cuadras, en subida hasta el Parque. Lo recorrimos entero admirando su arquitectura y luchando para conseguir fotos con la menor cantidad de gente posible. Volviendo Flor compró una postal en un negocio árabe. Caminamos una vez más hasta Lesseps y metro hasta María Cristina. Ahí conectamos con el tranvía hasta Avinguda de Xile. Un señor nos indicó donde bajar. Caminamos hasta el Camp Nou, el estadio del Fútbol Club Barcelona pero obviamente no entramos por el tema costo. Sacamos fotos del Barça store y vimos la cancha de lejos.

[url=http://3.bp.blogspot.com/-PqJ_WuSt9t4/Tjb_ISd9YXI/AAAAAAAAAEY/eMX6Xu6Aj2U/s1600/Barsa+%2528281%2529.JPG][/url]Tomamos por última vez el metro hasta Tarragona. Vimos la escultura de Joan Miró que está sobre un estanque o piletón, seguimos hasta Plaza Espanya por la ex plaza de Toros devenida en shopping. Antes de Montjuïc, paramos en un supermercado en Av. Paral-lel para “cargar nafta”. Compramos pan en rodajas, mortadela, queso en fetas, agua, jugo de narnaja, cerdo, galletitas y cerveza por poco más de €8. Comimos en un banquito y después fuimos media hora a Internet. Subimos a Montjuïc por unas escaleras mecánicas al aire libre, vimos el Estadio Olímpico de Montjuïc y la antena olímpica de Calatrava. Caminamos por la Av. Miramar hasta el teleférico del puerto. Lo tomamos hasta La Barceloneta. El tiempo iba rotando de soleado a nublado, ventoso y hasta con algunas gotitas. Una vista impresionante de toda la ciudad con ojos de águila. 

Al llegar a destino, paseamos por la playa y la costanera, entrando un poco en las callecitas de la Barceloneta, un barrio de estilo portuario. Vimos un chabón desnudo, re tranquilo caminando por la arena. Después retomamos pasando por el edificio vidriado del Gas Natural, otra esculturita de Joan Miró, la Langosta, y terminamos en la columna de Colón, mientras ya había empezado a llover con más intensidad. Hicimos un esfuerzo más para caminar hasta Dunkin’ Coffee (Donuts). Compramos cajita de 6 donuts tremendas. Llegamos muertos a la Pensió, tomé mate y Florcita té, comimos las donuts y después ronda de duchas. Cenamos más sándwichs con lo que había sobrado de la compra del mediodía. Nos fuimos a dormir como a las 11 y media, agotados luego del primer día de caminata en serio.

Miércoles 27 de abril:
Amanecimos 8.45. Desayunamos en la habitación mate y agua con galletitas. Salimos a eso de las 9.30, primero hacía el puerto, a la zona de Maremagnum, un centro comercial rodeado de veleros, hermoso a esa hora con el solcito cálido. Después retomamos La Rambla y nos metimos en la zona del Raval, un barrio con negocios de inmigrantes muy pintoresco. Carnicerías halal islámicas, supermercados indios, locutorios pakistaníes, etc. Vimos la iglesia del Pi, entramos a la Catedral de Santa Eulalia y a su jardincito lleno de gansos refrescándose en el agua, pero la catedral estaba en obras. Después vimos otra iglesia, la Santa María del Mar ya en la zona Gótica.

Pasamos por la terminal de trenes Estació de França, Parc de la Ciutadella, recorriéndolo entero y Arco del Triunfo. Almorzamos en un Burger King un menú especial barato con papas y gaseosa chica. La coca te la servías vos mismo, en las máquinas, admirando como sale mitad agua mitad producto. Caminamos de nuevo paraLa Rambla y otra vez al Raval para tener una segunda mirada de esos negocios enclavados en las callecitas angostas. Luego, a la oficina de Turismo en plaza Jaume para preguntar por la sinagoga, pero estaba cerrada. Igual salía €2,50 entrar, ni a palos.

Estábamos bastante cansados, pero aún así decidimos caminar otra vez hasta la Sagrada Família para verla bajo el sol radiante y de paso despedirnos del emblemático lugar catalán. Lo hicimos, pero fue una paliza. Pasamos por el baño de McDonald’s. Volvimos ya con lo último de fuerzas. Paramos en una panadería a comprar una napolitana (factura rellena de chocolate) maxi y un bollo de manzana. Volvimos por las callecitas de Ciutat Vella y compramos cosas en el Día% al lado de la pensión. Por último, fui a comprarme una banana a la verdulería. Volvimos y escribimos, anotamos todo y bajamos las fotos. 

[url=http://1.bp.blogspot.com/-pAjuIhWk1qc/TjcELBIfzVI/AAAAAAAAAF0/bmShR60HIQI/s1600/Barsa+%2528313%2529.JPG][/url]Ahora vamos a cenar capeletinis con los restos de la comida que fuimos comprando estos días. Después nos bañaremos y aprontaremos todo para ya mañana salir bien temprano al aeropuerto, porque volamos 9.30, con Lufthansa, a Milán. Barcelona fue nuestra primera ciudad visitada y la verdad es que la recorrimos toda, no dejamos nada por ver y colmó absolutamente nuestras expectativas. Por la noche vimos Barcelona-Real Madrid, el partido de ida por las semis de la Champions League. El dueño de la pensión era hincha del Real pero Messi clavó dos goles y la ciudad fue una fiesta toda la noche. La gente no paraba de gritar en los bares.

[url=http://3.bp.blogspot.com/-1h1pVKfPCLQ/TjcEnV5hfvI/AAAAAAAAAGA/Pd_aaobFQfw/s1600/Barsa+%2528426%2529.JPG][/url]Muchas más fotos acá.

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