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"El Águila" de Villa Argentina y un poquito de Atlántida
Escribe: daniel523
Aunque generalmente se le conoce como “El Águila de Atlántida”, la realidad es que está en Villa Argentina, el balneario anterior (yendo de Montevideo) y representó la excusa para una salida corta y estrenar cámara nueva.
"La Quimera"
Atlántida, Uruguay — domingo, 5 de junio de 2011
Viniendo de Montevideo es muy fácil llegar: se toma por Avda. Italia, apenas se cruza el puente sobre el Arroyo Carrasco se debe doblar hacia la izquierda y pasar bajo el Puente de las Américas, tomando Avda. de las Américas hasta la rotonda de entrada al aeropuerto viejo, en ésta hacia la derecha para tomar un trecho de Camino Carrasco, y luego seguir la señalización, que es muy buena, para entroncar con la Ruta Interbalnearia, luego de dejar a nuestra izquierda al nuevo Aeropuerto de Carrasco. De aquí todo derecho hasta llegar al peaje de $ 50 (un poco menos de 3 dólares) y siempre derecho hasta que, a poco menos de 2 kms. antes de llegar a Atlántida, encontramos la señalización de la entrada al Balneario Villa Argentina así como la que indica el camino hacia “El Águila”.
La edificación fue encargada por el millonario italiano Natalio Mechelizzi, quien se estableció en la zona allá por el año 1937, comprando terrenos desde lo que hoy es el Fortín de Santa Rosa hasta Atlántida, queriendo establecer un balneario similar a Punta del Este para lo que construyó edificios emblemáticos como el “Planeta” con forma de barco, el Casino y el primer cine de Atlántida.
Sin embargo una serie de acontecimientos, entre los que tuvo factor decisivo la 2da. Guerra Mundial, dado que uno de sus principales negocios era la importación de máquinas de escribir desde Alemania, motivó que no fuera bien visto por la sociedad del momento, dando lugar quizás a algunas de las leyendas que luego se tejieron sobre “El Águila”. Sumado a esto ve disminuida sensiblemente su fortuna por la pérdida de uno de los cargamentos en el Atlántico, de manera que decide recluirse en una casa de Villa Argentina, pidiéndole en el año 1945 al constructor Juan Torres que le haga un nicho para emplazar la estatua de una virgen que traería de Buenos Aires.
Torres se excede en los requerimientos y, en lugar del nicho, construye una habitación de 4 x 4, otra más chica que oficiaba como dormitorio, más cocina y baño. Al retornar de Buenos Aires y ver esto Michelizzi indica la construcción del águila en la parte superior y vuelve a Buenos Aires donde residen familiares suyos. A su vuelta, encantado con el trabajo de Torres le encarga que agregue la proa de un barco (que se derrumbó con el paso del tiempo), destinando el inmueble para pintar, escribir y leer, así como para mantener reuniones con sus amigos.
“La Quimera” fue el nombre con el cual bautizó a la construcción su dueño, pero el paso del tiempo hizo que fuera más conocida como “El Águila de Atlántida”, aunque como se sabe tampoco está en Atlántida.
Al morir en 1957 Michelizzi, “El Águila” queda abandonada por muchos años, con peligro de derrumbamiento y desaparecer para siempre, hasta que un grupo formado por vecinos, integrantes del centro comercial de Atlántida y el propio Ministerio de Turismo deciden hacer la reconstrucción y entregarlo posteriormente a la Intendencia de Canelones la que finalmente la habilita para el público en general.
Fuera de esta “historia oficial” existieron varias leyendas alrededor de “El Águila”, como la que decía que Michelizzi era un espía nazi que utilizaba la posición privilegiada para observar el movimiento de los barcos en el Río de la Plata, otra que la nominaba como refugio de contrabandistas o la que le atribuía poderes mágicos.
El presente nos muestra un edificio muy original teñido de un halo de misterio, pero sobre todo con una vista fenomenal, colgado de un alto barranco, desde el cual se puede bajar hasta la playa mediante una pasarela-escalera de madera. Los panoramas que apreciamos tanto de arriba como debajo del barranco son hermosísimos.
Después de la visita volvimos a la ruta y entramos en Atlántida, balneario densamente arbolado y de los de más movimiento en el verano, con una hermosa rambla, donde es un placer tomarse los tiempos para caminar, tanto por la playa como por sus calles que por momentos nos hacen sentir en otra época, como por ejemplo cuando pasamos frente el “Paseo de Neruda”, que actualmente acoge al “Museo de Pablo Neruda” (lamentablemente estaba cerrado), lugar escogido por el poeta para el inicio de su historia de amor con Matilde Urrutia.
Era ya bastante pasado el mediodía y el balneario parecía desierto, en un domingo prácticamente invernal pero soleado y optamos por detenernos a almorzar en el Restaurante “Don Vito” donde nos recibieron dos guacamayos muy parlanchines, aunque más asociados al trópico que al frío que hacía.
Para nuestra sorpresa a poco de entrar en el restaurante, que es enorme y muy acogedor, empezó a llegar gente y más gente que casi colmó su capacidad, demostrándonos que también en invierno y a pesar de lo desierto que parecía, el balneario tiene su movimiento.
Luego de otra caminata y ya cuando el frío empezaba a apretar bastante emprendimos la vuelta a casa, satisfechos de haber podido aprovechar bien el paseo disfrutando del aire libre y por supuesto… probando la cámara nueva!!
Opiniones:
| Servicio | |
| Comida | |
| Ambiente | |
| Precio/calidad |
Restaurante Don Vito
Comida: Carnes Asadas en Atlántida, Uruguay
Lugar con lindo ambiente y precios módicos. Muy buena atención. Recomiendo los chivitos por verlos, no por comerlos, ya que en el momento que estuve la dieta preoperatoria que llevaba no me permitía su consumo. Pedí tostados de jamon y queso, que estaban muy buenos. Bien en el centro de Atlántida.
Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos | Aconsejable para: Al aire libre
Costo por persona (USD): 18 | Plato sugerido: Chivitos
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Últimos comentarios
CHARLYPOA dice:
La conozco por adentro una obra muy interesante, felicitaciones por la nueva integrante de la familia!!!!
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yerbabuena dice:
Hola Daniel. No sabía de este lugar, parece interesante. Me voy al álbum de fotos de la nueva mimada.
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Leila_1 dice:
Interesante todo lo que nos cuentas, las imágenes realmente un verdadera belleza. Buen bautismo, para la cámara!!! Saludos Daniel
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beterilla dice:
no conozco tu pais y me enverguenzo por esto, se queda en mis planes...
las fotos estan espetaculares, bienvenida tu flamante camara!
saludos amigo!
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carmenparis dice:
leo tu Diarrio mientras escucho al gran maestro Atahualpa Yupanqui.
Neruda en tu país, a Yupanqui lo conocí en Paris... los viajes nos ayudan a conocernos mejor ... saludos Daniel
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daniel523 dice:
Muchas gracias amigo@s por sus comentarios!!
Bete, no tienes que avergonzarte simplemente tienes que hacerte un viajecito para estos pagos!!!
Si, Carmen, totalmente de acuerdo contigo!!
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Meskal dice:
Interesante diario, y que bien que estes estrenando cámara porque las fotos son muy buenas. Saludos desde Chicago.
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daniel523 dice:
Muchas gracias Marco!!
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pibaes dice:
Felicidades por tu pronta recuperación y por este lindo relato!!
saludos
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