Diarios de viaje > Atalaya, América del Sur

Atalaya.... El Dorado Maderero

Escribe: J_novoa
Nadie duda que todo atalaino tratara de llenar el vacío de información escrita que existe a la fecha. Atalaya es una ciudad con una importante y variada historia que se pierde a través del tiempo, cuando los verdaderos dueños de sus riquezas eran los indígenas, pasa por los momentos de la conquista hispana y desemboca en el presente. El objetivo de esta publicación es que el mundo conozca las grandes posibilidades que ofrece Atalaya dada su ubicación geoestratégica.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 16 Siguiente >
 

Historia de la Ciudad de Atalaya

Atalaya, Perú — viernes, 15 de mayo de 2009

La palabra indígena Vehitiaricu es el nombre más antiguo de la actual ciudad de Atalaya. El término significa "el que mira", "el que descubre". En efecto, desde tiempos remotos, Atalaya contempla y descubre permanentemente la Cordillera Andina, los innumerables ríos amazónicos y el límite con Brasil.  

Comarca bastión, defensa y mirador de la Amazonía, esa ubicación privilegiada no alcanzó a ser visitada por las huestes del Imperio Incaico. Las incursiones de las columnas cusqueñas al territorio de los llamados Antis, acabó siempre en fracaso.  

Para el padre Andrés Ferrero, los jerarcas incásicos se vieron precisados a edificar Macchu Picchu para impedir que los Asháninkas les invadieran. En esos momentos los Asháninkas habitaban la zona del Alto Ucayali. La combatividad de los indígenas amazónicos, las dificultades de la agresiva selva y tantos otros factores, frenaron el avance de los Incas, quienes escogieron otras rutas de penetración. 

La selva cercana a Atalaya fue inconquistable para el colosal Imperio de los Incas; lo mismo ocurrió con los capitanes españoles.

Publicado
Modificado el
Leído 2110 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 16 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Amanecer atalaino, Parque del Amor.

   

Capítulos de este diario