Compramos el pasaje a Arles en la Gare Saint Charles, pero como ya dije en el capítulo anterior es mejor comprarlo desde internet, seguro nos hubiera salido más barato.
El viaje duró como una hora, llevamos la Guia verde Michelin que indicaba unos recorridos muy lindos por la ciudad de Arles. La ciudad es realmente bellísima, en ella se pueden observar una gran cantidad de edificios romanos en buen estado, las arenas (coliseo), el museo de Arles antiguo, los aliscamps, el teatro ... y otros. Para entrar a estos edificios hay que pagar entrada, no recuerdo cuanto era.
Existen también numerosas iglesias medievales y esquinas que fueron pintadas por el pintor Van Gogh. Vale la pena caminar por la ciudad y descubrir esos cuadros, también se puede visitar la habitación de este pintor, cosa que no hicimos porque no nos dio el tiempo. Está bueno recorrer el curso del río Rhone, y después ingresar a la ciudad medieval. Volvimos a Marsella con dolor en los pies de tanto caminar, pero contentos de haber conocido esta ciudad.