El viaje de Buenos Aires a Perú volviendo por Chile: mi segunda oportunidad

Escribe: amo-viajar
15 días, 8 destinos, muchas fotos y miles de recuerdos en mi cabeza...

 

   Enviar a un amigo   

 
1 ... 19 Capítulo 21 23 24 25

Frontera Tacna-Arica: la frontera de la discriminación, de la verguenza y abuso del poder

Arica, Chile — lunes, 5 de diciembre de 2011

Cuando hablamos de cualquier frontera terrestre, sabemos que está compuesta por dos destinos, pertenecientes a cada pais en cuestión.
Cuando hablo de Tacna, estoy nombrando a la última ciudad del Perú al sur.
Cuando hablo de Arica, estoy nombrando a la primera ciudad de Chile al norte.
Y cuando digo adjetivos como discriminación, abuso del poder, verguenza, odio, altaneria, soberbia y demás... estoy nombrando a la PDI (Policia de Investigación) en la frontera de Arica.

Pero queridos viajeritos, vayamos mejor por parte, y retomemos el capítulo anterior.

Recuerdo perfectamente mi llegada a la terminal nacional de Tacna. Era todavía de noche. Soplaba algo de viento y había poca luz. Empecé de a poco a tener temor, pero estaba relajado.
Para ir a Arica hay que caminar una cuadra a la terminal internacional donde se tiene dos opciones de cómo ir a Chile. En bus o en taxis compartidos. Y así lo hice.

Al llegar a dicha terminal internacional, la ví muy lúgubre y era muy grande. Poca gente o casi nadie había.
En un sector, tras mesas escolares de niños, había tres personas que preguntando, me entero que funcionaba como casa de cambio. Entonces pude cambiar mis últimos soles y pasarlos a pesos chilenos, para entrar al pais con algo de esa divisa.
No recuerdo cómo fue el cambio, y no daba el contexto tenebroso para pensar si era bueno o no la transacción.
Cuando voy despacio con mis mochilas a salir por el sector de taxis me frena una mujer con cara siniestra y me dice que debo pagar derecho de uso de terminal. Por suerte me quedaba unas monedas en soles y salí.
Yo ya había decidido ir en taxi a 3500 $ chilenos. 
Quería que el chofer tuviese cara de bueno, algo intuía. Estaba muy desconfiado de todo, entonces decidí tomar el segundo taxi que salía, ya que el primero que le faltaba un pasajero, no me gustaba.
Mi segundo taxi se llenó rápido. Todos hombres peruanos eran. Tres iban atras y yo adelante en el mismo asiento compartiendo con un hombre algo excedido en peso que nos obligó a viajar bien... bien apretaditos.
Este compañero estaba muy nervioso porque llegaba tarde a su trabajo en Arica y le decía que vaya rápido. Además ya se conocía con el chofer y me dió más confianza. Esta ruta la hacía todos los días.

Y ya empezaba a amanecer cuando el taxi tomó la ruta donde solo se divisaba desierto y más desierto. Rapidamente porque iba volando nuestro conductor, llegamos a la casilla de Tacna. El chofer para agilizar trámites te pide el pasaporte y el papel que nunca se debe perder, que te dan al ingresar a cualquier pais. Y así lo hice. Fue todo entregado. 

El señor de migración pone su sello de salida, y adiós Perú. Gracias por todo...
Un dolar = 2,69 soles, cambio más alto en aquel momento.

Y otra vez arriba del auto en forma rápida, y atravesando cierta distancia llegamos a la casilla de Arica.
Yo tenía que llenar un formulario a parte, de si había en mis pertenencias algun producto derivado de origen animal o vegetal. El chofer me recomendó que declarara si había algo de madera, ya que de esa manera no pagaba una multa alta, si me lo descubrían cuando las mochilas pasaba por el scaner. Como mucho se quedarían con el producto.
Esta medida chilena la encontré exagerada. Quién no compra artesanías de madera viniendo de un pais donde se la trabaja?. En ese momento tenía dos compras y los declaré por las dudas, con el temor a que los perdiera.
Pero algo peor iría a ocurrir.

Al llegar había que esperar a que abrieran la frontera. Era temprano y ya había cola de autos y bus. Aproveché a tomar unas pocas fotos del lugar desértico.

Y llegó la hora.
Hice la fila con mis mochilas, para primero sellarme la entrada al pais y en una puertita de lado, entrar después, y hacer pasar mis mochilas por rayos X. Un gendarme joven de ojos claros custodiando todo y observando a cada uno. Había en la fila caras que no quisiera encontrarlas de noche a decir verdad, pero habiendo "vigilancia" me encontraba seguro. Pero lo único seguro fue, que ese gendarme, contratado en custodiar mi integridad, se convirtió en mi victimario.

Me sellan el pasaporte, cuando voy a entrar a la sala toda vidriada, una mano autoritaria, me retira el pasaporte, y me dice: ud. acompáñeme. Era ese gendarme.

Yo no entendía nada. 
Me conduce enfrente a otra sala, abre la puerta, y... me encuentro con un hombre sentado tras su escritorio, de unos 58 años, escribiendo.
El gendarme le dice: acá se lo traigo. Sientese.

Mi cara de NO entender se fue transformando en preocupación. Por un momento pensé que sería por los dos adornos de madera que había comprado en Perú. E ingenuo de mí, dado que el hombre seguía en silencio escribiendo le pregunto: me trae acá porque declaré las dos artesanías que traigo conmigo... verdad?

Este señor - soy muy amable en decirle señor - con una soberbia infinita, levanta la mirada y me dice: No, nosotros no tenemos nada que ver con todo eso, nosotros estamos acá para investigarlo sobre drogas y... otras cosas más. Y pide mi pasaporte.

Mi pensamiento en ese momento fue claro y oportuno: "si yo no me drogo, a quién maté?"

El gendarme abre la mochila grande.
Mientras la revisaba, muy despectivamente y lentamente, bolsillo por bolsillo, con mucha altanería y desconfianza, el otro me hace una serie de preguntas, de dónde soy, a qué me dedico, dónde vivo. Le conté que era un turista, de Buenos Aires partí en avión a Lima y de allí visité ciudades hasta llegar allí para volver en avión a mi pais.
Recuerdo terminé diciendole: estoy de tránsito hacia mi pais.

Mi cara se transformó en terror, cuando lo veo por la ventana desesperado al chofer del taxi, preocupado por mí. 
Está el chofer esperandome para irme, haber si se va sin mí!. Atiné a decirles.
 
No se olvidé, lector, que me encontraba, solo, en un desierto, lejos de toda civilización.

Este hombre le da la orden a su soldado, para que le diga al taxista que todavía falta.

Por Dios! en dónde me metí. Ya me quiero ir a mi casa, pensaba.

Y más revisaba la mochila grande, más preguntas que ni recuerdo, no encontraban nada. Me exigeen después abrir la mochila chica. Y vuelta a revisar cuidadosamente, haber si poseo tal vez una bomba. 
Y otra vez el chofer aparecía cada tanto por la ventana, yo solo, lo miraba a él e imploraba a Dios y los Santos que "no se vaya". Era el único testigo directo que yo estaba allí... Si se iba sin mí... qué pasaría... temí que me hicieran desaparecer...
Sabían ellos dos que viajaba solo... sabían a esa altura que era turísta... sabían por mi pasaporte que estaba el SELLO de MACHUPICCHU de hace pocos días. Un traficante no vistaría ese lugar, para después entrar algo a Chile...

Qué más querían?.
Me levanto cuando pensé que ya había terminado todo lo de las mochilas y... querían más, querían descalzarme para revisar las plantillas. Y me obliga a sentarme devuelta

Mi corazón ya se salía de mi cuerpo. Yo en total vulnerabilidad, me sentía en un campo de concentración. El gendarme las revisa y me las devuelve en mala forma.

Y después vino lo peor de esta pesadilla cuando el señor me grita:
- Por qué está tan nervioso??
- Porque no estoy acostumbrado a este tipo de situación.
Párese.

Y también se levanta él, me palpa el cuerpo, vé bolsillos, un sanwich a medio comer, me lo devuelve, me sigue palpando, baja a las piernas, pasa palpandome genitales y cola... hasta que... se topa con el "portavalores" - sabe qué es el portavalores lector - pero él desde su ignorancia viajera no lo sabía, y agrega con la misma soberbia.
- Que hay acá???
El dinero, tarjetas...
- Saque todo y póngalo sobre la mesa.

Y ahí me dije: Carlos... ya fuiste, no sé si salgo vivo de esta...
Y agregó algo que nunca tenía que haberlo dicho por más que su cabeza diminuta lo piense.
- No se preocupe, nosotros los chilenos no somos ladrones como los peruanos y los argent.................................................
Leyó bien... Sin palabras.

Saqué todo y sin poderle contestar nada, había dólares, tarjetas, carnet...
Me ordena retirarme sin antes el gendarme joven hacerme la pregunta más estúpida que escuché en mi vida para rematar su ignorancia...
Por qué en su pasaporte figura un apellido
? y en tono desconfiado.
Porque soy argentino! -  se lo dije con orgullo extraordinario... y me fuí, mientras anotó algo. 

Qué feo lector/ra estar recordando este momento del viaje...  me transporta a ese lugar diminuto con esa gente... que ni siquiera me pidieron disculpas... ya que no encontraron nada... habiendo en la fila gente con más actitudes sospechosas que la mía, que se notaban por lejos que no eran turistas. Raro no? 

Pero ud. cree que esto termina acá? No, porque lamentablemente continuó. 

Salgo y estaba en la puerta esperandome, ya era mi amigo salvador, el chofer del taxi. Me dice que me apure ya que el otro pasajero estaba mal porque lo podían despedir de su trabajo si llegaba tarde.
Ellos todos preocupados por mí.

Subo al auto y en ese instante vemos que salen dos hombres de la oficina de Rayos X dando la orden de inmediato que pare el coche.
Yo: Y ahora que pasa!!!!!!!!
Bajamos y me dice un hombre con cara de Papá Noel pero delgado, que yo tenía que pasar por rayos mi equipaje, y que los chilenos somos correctos - otra vez discriminando - y no sé que pavada más agregó...

A esta altura, ya ni quería entrar al pais. 
A esta altura, estaba mareado en un desierto con toda la gente mirando como los bandidos del caso, y le dije que ya me habían revisado todo!, hasta las zapatillas!.
Pero me obligaron a bajar - solo una mochila, yo harto la otra la dejé - y la hice pasar por
rayos X. Saltó una artesanía de madera, y vueltaaaa a desempacar para mostrar y adelante.  

A esta altura... estuve a punto de preguntarles... a todos ellos... si así se los trata a los turistas que vienen a dejar su dinero en su pais? Porque me sacaron las ganas de entrar y solo quería irme a mi pais, que es más extenso en todo sentido. Solo con mirar el mapa.

Mientras iba en el taxi a Arica... los pasajeros peruanos me pedía que me tranquilizase, que esta frontera pasan cosas raras, odian a los peruanos (y se ve que a los argentinos también) y me contaron que dentro de todo la saqué barata... porque no me obligaron a "desnudarme" sin distinción tanto a hombres y mujeres..
Cuando escuché esto, me puse pálido, y no dije ninguna palabra más, hasta llegar a la terminal de Arica.

Le agradecí mucho al taxista, me bajé y quedé solo sentado como sonámbulo. Tampoco me gustaba la zona de la terminal de Arica.Tenía una reserva al hostal JARDIN DEL SOL, en la calle Sotomayor. Recuerdo que caían lágrimas. Estaba perdido. Me quería ir a mi casa, pero el boleto del avión era para dentro de dos días y no se podía modificar...
Extrañaba a las chicas de Lima: Patty, Luisa, etc... porque ya observaba que era un peligro seguir haciendo viajes en solitario, por cierta gente inescrupulosa...

Después de unos minutos, decido tomar un taxi al hostal, a 1500 $ previo acuerdo.

Al llegar me recibe amablemente una señora de anteojos de ojos color verde. El hostal es muy lindo y la habitación también con baño privado a 11.000 $. Lo recomiendo y te dejan la llave para que salgas y vuelvas.

Dormí toda la mañana en una cama cómoda y de dos plazas...
Había sufrido mucha tensión en la frontera de Arica: la frontera de la discriminación, de la verguenza y abuso del poder.

Querido viajerito, éste fue el bombón vomitivo que me tocó en este lugar.
Pero ud. que nos conocemos hace tiempo, cree que yo me iba a quedar quieto?.
NO, porque tenía dos días por delante para hacer dos cosas:
- conocer Arica...
- y hacer mi denuncia correspondiente por maltrato y discriminación hacia mi persona.

Me sigué?

Está ud. invitado/da a que siga viajando conmigo    
   


   
    

    
 
  


Tips:

Un taxi por la ciudad está 1500$. No tienen taxímetro, así que hay que acordar precio. No pagar más.

Tiene que ver con: Transporte
En Arica, Chile

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Hostal Jardín del Sol

Alojamiento: Hostel en Arica, Chile

La verdad muy bien atendido, limpio, prolijo, buena cama y buen ambiente. Te dejan la llave para que salgas con ellas. Buen lugar para hospedarse.

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Responsabilidad    
Precio/calidad    

Terminal de Buses

Transporte & Servicios: Terminal de Buses en Arica, Chile

No fue una de las terminales más lindas en las que estuve.


Publicado
Modificado
Leído 9529 veces

    Enviar a un amigo

1 ... 19 Capítulo 21 23 24 25
 
 


 

Este es el taxi que me trasladó de Tacna a Arica.

   

Capítulos de este diario