Diarios de viaje > Provincia de Catamarca, América del Sur
Pintura fresca de Antofagasta de la Sierra....
Escribe: fabi_viajandosehacecamino
Nunca me propuse ubicar el punto exacto donde el paraíso apunta y fuego hace en la misma tierra. Pero algo del orden de lo mágico me llevo a su encuentro. Mi último viaje a la fecha se atuvo a un itinerario demarcado en terreno.De Buenos Aires, la ciudad de Córtazar, Borges, Carlitos y otros próceres del tango, me fui, siguiendo la ruta que pone en relieve un enclave no tan difundido en el noroeste argentino: la provincia de Catamarca.
Pinceladas puneñas
Antofagasta de la Sierra, Argentina — sábado, 27 de febrero de 2010
De vez en cuando, no está de más que la vida nos decepcione un poco: al menos para suavizar el sesgo extremo que adquieren algunas de nuestras idealizaciones. En fin, está visto que no toda la gente del interior es solidaria y generosa, además, de algo hay que vivir, y sí ese “ alguito “ tiene forma de turista mejor aún…..
Entonces decidí ; en realidad yo ya estaba decidida antes de decidirme; insistir, con mayor vehemencia en el operativo “ Misión Casi Imposible hablar a Barranca por Radio ”. Me corro a la Delegación Municipal por enésima vez, “ Negativo, negativo “ insistía el Operador de la delegación de Barranca. No, terminantemente no. Que hay dos micros y una irá hasta donde usted está pero se da la vuelta y regresa a Belén, que uno está
averiado, qué por una persona no subimos y etc. Yo estaba en estado previo a explosión, poca Puna y mucho ánimo de porteña. Finalmente algo de mis argumentos los convenció a los chóferes que de vez en cuando no está mal cumplir con las promesas hechas a confiados pasajeros y allí, sentada, en una ochava del camino, con la luz natural apagándose ( esa, nunca así las que enciende el alma o la voz del deseo ) me dispuse a recorrer el trayecto ejemplarmente atípico que va de Laguna Blanca a Antofagasta de la Sierra.
Atravesamos la trayectoria con que el sol muere en el poniente, varias vicuñas se cruzaron de un extremo al otro en el camino, los sutiles tonos, tan irreales, de dunas y espesas llanuras iban desapareciendo para dar lugar a quebradas y a ocres intensos, exponiendo al desierto como el relieve característico del Atacama. Partimos cerca de las 16.00 y la noche nos dio la bienvenida.
De puro cansancio llegué . Luego de una rápida búsqueda logré alojarme en la casa de Doña Cirila, una anfitriona extraordinaria, a quién fui conociendo de a poco , como sucede casi siempre en el norte argentino, donde la circunspección de los lugareños se va rasgando en el día a día por la confianza que uno despierta en ellos.
Tenía cinco días que seguramente no alcanzarían para adentrarme en el conocimiento del lugar y su gente, pero sentía , de hecho Laguna había anticipado en mí esa sensación, que dejaba atrás un cierto ritmo de mixtura de pueblo y ciudad que había aderezado mi estadía en el departamento de Belén , situado más al sur, aunque todavía al norte de la provincia de Catamarca. Y en efecto, caí definitivamente en ese intersticio donde el tiempo se estiiirrrraaaaaa y una ni cuenta se da que tal vez los días se suceden.
Hacia frío , me deje abrigar por mi colcha de piel de llama y me dormi, en mi primer noche allí…..
El jueves por la mañana despuntó mi exploración, luego de paliar los efectos del apunamiento que me afectaron tras el viaje del día anterior. Una fuerte hemorragia nasal que Doña Cirila supo paliar. Fue oportunidad para el intercambio de yuyos ( hierbas medicinales ) entre ambas. Me preparo un té cuyo nombre he olvidado y yo armé para ella una bolsita con algunas especies traídas de la pampa húmeda como ser, hojas de naranjo y caléndula, como también otras que a su vez había recibido como presente de Mercedes mi anfitriona en Belén, Salvia y Cedrón
Las primeras imágenes diurnas del pueblo me devolvieron un crisol impactante de formas , texturas y colores. Este , al menos en lo que refiere a su sector central , donde las viviendas se encuentran una a la par de la otra, se parecía más bien, en horas todavía mañaneras, a un domingo de ciudad, quieto, calmo, silencioso. Cero turista y cero locales en el afuera de las casas. Me dejé llevar por esa seguidilla de una estirpe de arbóles crecidos en cuerpo, que no parecían originarios de esa zona. Había aprendido en Laguna Blanca a interpelar los años de una localidad determinada reconociendo, algo ligado al tiempo de vida de los árboles ( al menos si estos fueron implantados allí por la mano del hombre como para ir delineando el hábitat de una comunidad en vías de desarrollo ).
En algunos sitios, como la plaza principal, estos parecen estar situados estratégicamente, como emulando, siguiendo una visión de conjunto, figuras geométricas, a su vez concitan la atención del observador por venir a representar una especie de antesala, que a modo de estandarte visual deja ver, las casas y más atrás los cerros, siempre en un tono ocre, de piel lampiña. Esa piel que se extiende como un cuero que cubre por igual el tejido de las casas, los seres que las habitan y las cuestas y peñas que le sirven de medianera.
Cultura y natura arman una trama donde las fronteras se diluyen y sin embargo el ojo no se cansa de reposar en el sortilegio de un detalle encontrado al azar.
No obstante el ocre de la tierra que es primera protagonista, los colores señorean en
ventanas y puertas. Verde combinando con rojo bermellón , rosa viejo, azul y amarillos pintan un paisaje hecho de opciones y de matices que a su vez se descubre en las conversiones de los lugareños. Hablan y cantan. Cuentan y truecan secretos , esto especialmente entre comadres: que la última receta para que el dulce de manzanas salga bueno ( las hay muchas y de pequeño tamaño ), que también se puede con duraznos, que cuando será el entierro de la Doña difunta que han traído sorpresivamente de Catamarca y que, lo ví con mi propios ojos, concitó la reunión ( y la re-unión ) del pueblo , para orar y
hasta olvidar alguna enemistad….Además, una partida al alto cielo, hace que la gente salga a la calle y eso permite que una conozca algo más del pueblo, aunque sea dejando volar esas impresiones que deja la pintura fresca de un atardecer......
Continuará…………………
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Publicado el 27/feb/2010, 01.21 |
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Últimos comentarios
Leila_1 dice:
Fabiana conozco el interior...y siempre surgen esos imprevistos que le ponen adrenalina a un viaje!
La siesta, uyyyyy imposible que suceda algo a esa hora, es que es todo un tema, y si te quedas más tiempo, ni hablar de la novela que en ese momento está de moda...me ha pasado que he tenido que verla si quería que se interesen por lo que me pasaba. En fin, todo lo que cuentas es auténtico y hace a un pueblo y ahí está la maravilla, gracias por compartirlo. Espero lo que viene, un abrazo!
Publicado el 28/feb/2010, 18.41
fabi_viajandosehacecamino dice:
gracias Leila por tu visita y por tu comentario. Si es cierto el interior es así, el chófer va al tranco lento, masca coca ( al menos en el norte ) entrega encomiendas, sobres, vende los pasajes, etc, etc, pero el tema es que mucha gente depende de esos vehículos para bajar a los pueblos, hacer sus trámites, no sólo se afecta a turistas, muchas veces detrás de esos micros hay empresarios con poco interés en mejorar un servicio , también pasa en la ciudad, con la diferencia que acá hay un mínimo de protesta. A veces la mansedumbre no ayuda.
me gusta que te haya gustado, porque también disfruté de todo lo que vos compartiste de tus experiencias, es muy valiosa tu mirada!!!
Un abrazo,
fabiana
Publicado el 28/feb/2010, 19.36
Teresita952 dice:
Hola Fabii!!! A pesar de algunos contratiempos veo que disfrutaste el viaje. Y.... si, en el interior habemos de todo, gente solidaria y no tanto, gente generosa y otra que, como bien decìs, te ven cara de turista y... sonaste!!! màs aun en esos pueblos casi inaccesibles.
Espero que cuando vengas a Corrientes te lleves una buena impresiòn de su gente.
Cariños
Tere
Publicado el 1/mar/2010, 21.51
fabi_viajandosehacecamino dice:
Gracias Tere, placer total tenerte por aquí. Sin duda que un viaje es como la vida cotidiana: con altas y bajas. Afortunadamente, las altas superaron con creces a las bajas. Sin duda haré algunos buenos chamigos en tu pago, empezando por vos!!!
Un gran abrazo!!!
Fabiana
Publicado el 1/mar/2010, 22.15
nereazur dice:
me maravilló este capítulo Fabi.Qué bello lugar ..eso de cero turista me gusta.Me envolvió cálidamente tu poética -prosa o prosa .poética.Esos viajes son maravillosos en donde conoces a la gente del lugar ,hacerte durante unos momentos del lugar
Publicado el 2/mar/2010, 10.14
falca dice:
Excelente descripción de los paisajes norteños y la geografía de sus personas... todo lo que te pasó tiene que pasar para que un viaje esté completo... ya te contaré las mías, jaja
Publicado el 2/mar/2010, 15.59
fabi_viajandosehacecamino dice:
Nati, muchas gracias por compartir tu forma de ver las cosas. Es cierto auque una tenga algo de turista que bien nos hace que esa junta con cámara en mano esté bien dosificada....la prosa , la poesía como sustrato del texto lo da el lugar y lo da el silenci profundo fundamentalmente. El silencio me hace bien!!
Male jajajjj! mejor dicho imposible...verdad que si no tienes ovarios en una situación como esa o te los inventas o te los alquilas sino no sales a la ruta, eso te lo firmo
dani coincido: un viaje no cierra si no se convierte en un periplo con sus imponderables.....
Besótes a las 3!!!!
Publicado el 2/mar/2010, 23.03
babydollspain dice:
Amiga qué buena aventura.. esos "inconvenientes" son los que hacen inovidables ciertos lugares, la dificultad aparente para adentrarse en ellos.. y el premio regalado de poder disfrutarlos...
Publicado el 3/mar/2010, 07.21
fabi_viajandosehacecamino dice:
Es tal como lo decís amiga: las dificultades son aparentes y bien vale traspasar un límite más imaginario que real, el premio lo amerita.....
Publicado el 3/mar/2010, 20.01
abril48 dice:
Al final valio la pena no ? tremenda aventura !!!
Publicado el 6/mar/2010, 01.13
fabi_viajandosehacecamino dice:
Siiii!!!! Claro que valio, la pena no, jejej, la gran felicidad!!!!!
Publicado el 6/mar/2010, 01.38
Cebre dice:
En todos lados se cuecen habas... dice el dicho popular.
Ni los de interior son tan buenos ni los de acá son tan malos.
Lo del intercambio de hierbas me encanta, tiene algo de magia.
En San Carlos-Córdoba me daban te de Guillermito para la digestión, nunca en mi vida había sentido ese nombre. La señora del hospedaje las juntaba en el campo.
Catamarca primordialmente rosa, pero con tantos matices como los que cuentas.
Me gusta mucho sigo viajando con tu relato.
Publicado el 8/mar/2010, 20.30
fabi_viajandosehacecamino dice:
Si esas cosas no te pasan en los viajes entonces, para qué viajar ?
El viaje dista del espacio donde lo idílico tiende sus redes...que bueno lo que te sucedió en Córdoba, no te sentiste , acaso, un poco como Castaneda en las Enseñanzas de Don Juan ??!!
Dále, sigamos....!!!!
Publicado el 8/mar/2010, 22.16
Palin dice:
Te sigo... esta muy interesante.
Publicado el 7/abr/2010, 22.47
fabi_viajandosehacecamino dice:
gracias....
Publicado el 8/abr/2010, 20.57
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