El lunes 23, para nosotros era un día normal de trabajo, así que dejamos a este buen hombre en compañía de nuestra querida amiga Esther, que lo acerco hasta el Archivo Municipal para que pudiera sacar información y documentarse sobre sus antepasados.
Por la tarde noche, como era la víspera de San Juan y en el pueblo todos los años celebramos esta "Noche mágica" juntándonos a cenar (en una cena que resulta fantástica porque cada uno trae lo que quiere) despues de cenar hacemos y tomamos queimada que esta riquísimas calentita calentita y luego saltamos la hoguera, haciendo que se cumplan nuestros deseos.
Junto al local (multi-usos) donde celebramos estos eventos, hay una gran campa, en cuyo centro apilamos una montaña de leñas a la que damos fuego y mientras cenamos se va reduciendo para luego poder saltarla.
Bueno, Tato disfrutó como el que más, tambien saltó la hoguera no podía ser menos, hizo mil fotografías y no se cansaba de decir "esto es fantástico", la gente del pueblo estuvo bien cariñosa con él y se ha llevado un bonito recuerdo de esta evento.