Diarios de viaje > Estado do Rio de Janeiro, América del Sur

Andando el Estado de Río de Janeiro

Escribe: Masteryamani
Quizás el más bello de Brasil, el estado de Río de Janeiro regala tres joyas imperdibles: su encantadora ciudad con esa onda años '50 que me mata, la inefable Ilha Grande en Angra Dos Reis y la Colonial Parati. Tres lugares para no perderse y para quedar extasiado.

 

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La inconmensurablemente bella Ilha Grande

Angra dos Reis, Brasil — miércoles, 9 de febrero de 2005

En febrero de 1993 llegué a Angra Dos Reis sin saber que existía Ilha Grande. En la posada que paré en Angra había una pareja de cordobeses que recuerdo me invitaron a cenar y me contaron acerca de la isla. Me decía que no estaba explotada al turismo debido al presidio que tenía del otro lado, pero que vaya tranquilo, que no pasaba nada. Y fui. Quedé tan encantado que al año siguiente volví.

Luego de once años de haber pisado por primera vez la isla, decidí regresar. Ahora era distinto, o tan sólo para mi mente ya que el lugar permanecía casi igual, sobre todo en lo que respecta a infraestructura. Ahora ya no estaba en funcionamiento la prisión en la playa de Dois Rios, la cual en aquel entonces reducía el goce completo de la isla. Ahora ya no era un novato sino un viajero bastante experimentado por lo cual todo cobraba colores más intensos.

Lo genial de la isla es que no posee vehículos, ni siquiera hay calles sino senderos para llegar a las distintas y variadas playas. En 1993, cuando aún funcionaba el presidio del otro lado de la isla, solía haber en el centro un jeep militar con agentes armados custodiando y evitando que la gente llegue a Dois Rios. La mitad de la isla estaba clausurada para el viajero.

Desde Río tomamos el micro hasta Angra Dos Reis con mi ex pareja. Esta es una de las rutas más bellas del Brasil. Es un viaje continuo por el litoral atravesando los morros, de marcada sinuosidad, que deja ver constantemente las islas y las pequeñas bahías que se van formando con sus bellas playas y embarcaciones.
Luego de dos horas y media por tierra hay que abordar el barco que cruza los veintiún kilómetros hasta la isla. Esto lleva una hora y media. Apenas desembarcamos, propuse que nos llegáramos hasta la posada en donde yo paraba en mis viajes anteriores a la isla. Hacía once años la atendía Penha, su dueña, una señora de edad avanzada en su momento con un notorio melanoma en su rostro quien me había tratado muy cálidamente en mis primeros viajes y que aún estaba radiante alojando turistas en su hogar. Ella no disponía de lugar y enseguida encontramos una posada confortante y económica.

El barco llega hasta Abraao, único muelle de llegada, donde se encuentra el pequeño centro de la villa, con la iglesia, restaurantes y algunos negocios.
           

Visitamos muchísimos lugares. Una gran cantidad de playas, como Abraoziño, Crena, Las Palmas, Pouzo, la ya clásica caminata hasta “Lopes Mendes”, que demanda unas tres horas por la tupida vegetación atravesando los morros. En el último tramo antes de llegar a esta playa (desde la playa Pouzo, en donde te deja el barco si tenés artrosis y no pudiste llegar caminando) hay un camino largo y muy interesante en donde uno sale casi al final de la playa, camino con riachos en donde hay carteles de precaución por posibles yacarés.

También visitamos el Acueducto, construido en 1893 con el fin de abastecer a la antigua prisión con agua dulce proveniente de las “cachoeiras” (cascadas). En 1871, lo que luego fue la antigua prisión, era en un principio un lugar para enfermos en cuarentena, para viajeros que llegaban al lugar. Hasta 1910 funcionó con este fin y luego fue cerrada hasta 1930 en donde comenzó como presidio político hasta el año 1954. Hoy es denominado “Ruinas de Lazareto”.  A partir de este año se construyó una prisión mayor en la playa Dois Rios, de mar abierto, la cual estuvo activa hasta el año 1994. Ahora se la puede visitar atravesando la isla a pie lo cual lleva dos horas y media de caminata y lo mismo de vuelta. Fue implosionada pero aún queda la estructura frontal con algunas celdas. Creo que en la actualidad, a partir del verano de 2006 me parece hay un servicio de barco que llega hasta allí. Me decepcionó mucho la noticia ya que esta playa –que creo es la mejor de la isla- era solitaria y para aventureros que decidían hacer la caminata con pendiente y ripio hasta llegar a ese paraíso, precio bien pagado con el cansancio y calor cuando uno se encontraba con ese mar verde y los dos ríos que encierran la playa (de ahí su nombre). Y bue, negocios son negocios...           

Algo increíble y de gran belleza fue el paseo en barco que hicimos por las lejanas costas de la isla, disfrutando de las cristalinas Lagoa Verde y Lagoa Azul entre otras maravillas terrenales. En mis primeros viajes a la isla, todas estas visitas eran imposibles ya que el lugar no estaba fomentado para el turismo debido al presidio.

Once años después se mantiene casi igual, sin grandes cambios, lo que ha crecido mucho es el turismo pero como las playas son diversas y hay que saber encontrarlas se logra hallar esa paz solitaria tan necesaria para algunos. Sin embargo, yo lo disfrutaba el doble, con mucha más paz que antaño, como si nunca hubiera estado allí, con más sabiduría, con más color, como si cada granito de sal y cada uno de arena encerraran el por qué de tanta grandeza.

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Últimos comentarios

maratial dice:
Estoy ansiosa por llegar allí!! Muchas gracias por tu diario de alguien que la conocío cuando era una autentica isla virgen del turismo. Un beso!
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veropechan dice:
que hermoso!!!!! yo estuve alli el año pasado, me trae muchos recuerdos las historias que cuentas. Este año , ahora estamos planificando las vacaciones con mi novio. Tenemos ganas de algo paredio, pero no se si estara a la altura, conoces otras islas en Brasil?
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lozanam dice:
Buenisimas fotos!! las playas geniales y la del coco es super curiosa!!
Para los q adoramos los destinos playeros, es un lugar muy a tener en cuenta, lo q pasa es q Brasil requiere un viaje de varias semanas para poder ver algo...pero sin duda algun dia ire!!
Felicidades por esas magnificas fotos!

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Tuca dice:
Hola! Adorei Ilha Grande, um lugar com praias lindissimas... Volverei em breve pois toda ilha me encantou. Tuas fotos estao muy lindas, parabéns pelo diario! Abraços desde Brasil.
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lde_benedetti dice:
EStuve en Angra en 2007 y tuve oportunidad de llegar en barco a Ilha Grande, que es la mas importante de un archipielago de 300 islas!! Es tal cual la describis. Muy agradable y con mucha tranquilidad, ya que no hay vehiculos. El barco (que alquilamos, no el transporte regular que sale de la ciudad) nos llevó a ver algunas playas muy lindas y solitarias. Es un lugar para volver. Habia mucho turismo de jovenes, la mayoria europeos, que caminan en la mata atlantica, hay caminos (trillas) que llevan a los diferentes lugares tal como lo has descripto. La playa de Lopes Mendes esta en la lista de las diez mejores playas de Brasil. Ojala pueda volver!!
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Masteryamani dice:
Gracias a todos mis amigos de viajeros! Me alegro que les haya gustado y que puedan tener una visión del lugar para decidir conocerlo o volverlo a disfrutar.

Mucha suerte en sus viajes! Les mando un abrazo,

Juan

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gabrielapf dice:
que lindo!!! no sabes las ganas q tengo de estar ahi!!!
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